Enlaces accesibilidad

La ONU admite como nueva nube las estelas de condensación de los aviones

  • Aparece en el último Atlas Internacional de Nubes, publicado por la OMM
  • Este fenómeno se produce por los gases de escape de los motores
  • Este jueves 23 de marzo se celebra el Día Meteorológico Mundial

|

Por
Las 'contrails' entrarían dentro de las nubes generadas por las actividades humanas.
Las 'contrails' entrarían dentro de las nubes generadas por las actividades humanas. THINKSTOCK

La Organización Meteorológica Mundial (OMM), agencia de la ONU especializada en el tiempo, el agua y el clima, acaba de publicar en formato digital el nuevo Atlas Internacional de Nubes, en el que incluye como nueva nube los 'contrails', esto es, las estelas de condensación producidas por los gases de escape de los motores de los aviones.

El nuevo Atlas, que puede consultarse en la web 'www.wmocloudatlas.org/home.html', se ha dado a conocer con motivo del Día Meteorológico Mundial, que se celebra este jueves en el lema "Entendiendo las nubes", elegido con motivo de la presentación de la versión digital de la obra, que se publica tras un exhaustivo proceso de revisión y un llamamiento público para la presentación de fotografías de todo el mundo.

El Atlas Internacional de Nubes se publicó por primera vez a finales del siglo XIX. Se trata de una referencia mundial para la observación y la identificación de las nubes, que inciden sobre las condiciones meteorológicas, el sistema climático y el ciclo del agua. Contiene un manual detallado de normas y numerosas placas de fotografías de nubes y algunos otros fenómenos meteorológicos y se actualizó por última vez en 1987, antes de la era de Internet.

Por primera vez, la edición de 2017 será principalmente un producto digital en línea, lo que permitirá una mejora del contenido y de la presentación. El nuevo Atlas combina la tradición del siglo XIX con la tecnología del siglo XXI y contiene cientos de imágenes enviadas por meteorólogos, fotógrafos y amantes de las nubes de todo el mundo.

En el Atlas se incluyen nuevas categorías, como 'volutus' (nube enrollada), nubes generadas por las actividades humanas como 'contrail', y 'asperitas' (nube ondulada que ha captado la imaginación del público). Además, el Atlas contiene información importante sobre otros fenómenos meteorológicos como el arcoíris, los halos, los remolinos de nieve o el pedrisco.

10 géneros de nubes

El actual sistema internacional de clasificación de nubes en latín se remonta a 1803, cuando el meteorólogo aficionado Luc Howard escribió el libro 'The Modifications of Clouds' ('Las modificaciones de las nubes'). Existen 10 géneros de nubes (clasificaciones básicas), que describen en qué parte del cielo se forman y su apariencia aproximada. El nuevo Atlas Internacional de Nubes no ha añadido ningún género nuevo.

Las nubes altas suelen formarse por encima de los 5.000 metros, las medias se suelen formar entre los 2.000 y los 7.000 metros, y las bajas suelen generarse a una altura máxima de 2.000 metros.

La mayoría de los nombres de nubes contienen prefijos y sufijos latinos que, al combinarse, dan una indicación del tipo. Algunos de ellos son alto (nivel medio, aunque 'altus' significa alto en latín), cirrus/cirro (plumoso, fleco), cumulus/cumulo (montón, colmo), nimbus/nimbo (portador de lluvia) y stratus/strato (alargado, allanado y nivelado).

Los 10 géneros se subdividen en especies, que describen la forma y la estructura interna de la nube, y en variedades, que describen la transparencia y la distribución de las nubes. En total hay unas 100 combinaciones.

El nuevo Atlas Internacional de Nubes ha añadido nuevas especies, como 'volutus' o nube enrollada (término que en latín significa rodado), que se forma en el seno de los géneros 'altocumulus' y 'stratocumulus' y describe una masa nubosa en forma de tubo horizontal, alargada y típicamente baja que parece enrollarse en un eje horizontal.

Se han añadido cinco nuevos rasgos complementarios: 'asperitas', 'cavum', 'cauda' (a menudo conocida como 'nube de cola'), 'fluctus' ('onda de Kelvin-Helmholz') y 'murus' ('nube de muro'). El más popular es 'asperitas' (sustantivo latín que significa 'aspereza'), formación particular que se asemeja a la superficie rugosa del mar vista desde abajo y que ha inspirado al público en los últimos años.

Se ha incluido también una nueva nube accesoria, 'flumen', conocida habitualmente como 'cola de castor' y que se asocia a las tormentas convectivas de fuerte intensidad que generan supercélulas.

Cinco nuevas 'nubes especiales'

El nuevo Atlas Internacional de Nubes también propone cinco nuevas 'nubes especiales': 'cataractagenitus', 'flammagenitus', 'homogenitus', 'silvagenitus' y 'homomutatus'. El sufijo 'genitus' indica que hay factores localizados que generan la formación o el crecimiento de nubes, mientras que 'mutatus' se añade cuando esos factores hacen que la nube mute a una forma distinta.

Estas nubes especiales están influenciadas por las grandes cascadas, por el calor localizado de los incendios forestales, por la saturación del aire por encima de los bosques y por el ser humano. Así, el ejemplo más común de la especie 'homogenitus' es 'contrails'.

Noticias

anterior siguiente