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 El etiquetado es una de las claves para mejorar la alimentación de la población, según la ONG VSF Justicia Alimentaria Global
El etiquetado es una de las claves para mejorar la alimentación de la población, según la ONG VSF Justicia Alimentaria Global. Thinkstock Noel Hendrickson

La mala alimentación, una "epidemia" silenciosa "oculta" en los productos procesados

  • Justicia Alimentaria Global denuncia que causa 90.000 muertes cada año

  • Reclaman información clara en el etiquetado sobre grasas, azúcares y sal

  • El 80% de la publicidad es de alimentación y de alimentos "insanos"

  • Presentan la campaña 'Dame veneno' y una Alianza por la alimentación saludable

  • Consulta el informe de la ONG sobre la mala alimentación en pdf

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El 44% de la población española no puede seguir una alimentación saludable debido a su coste y las enfermedades asociadas a una alimentación "insana", como la diabetes, el cáncer y los problemas cardiovasculares, son el primer problema de salud del Estado español, según el informe presentado este jueves por la ONG VSF Justicia Alimentaria Global. El consumo de azúcares refinados, grasas insanas y sal no ha dejado de aumentar en los últimos 30 años y el 70% de esos ingredientes están "ocultos" en alimentos procesados.

Son algunas de las conclusiones presentadas en la campaña 'Dame veneno' para alertar sobre el consumo de alimentos que pueden considerarse "insanos" y promover un cambio en las políticas públicas a través de tres herramientas: el etiquetado de los alimentos, la publicidad y una política impositiva que promueva al consumo de comida saludable. El investigador de la ONG VSF Justicia Alimentaria Global Ferrán García denuncia que el Estado español "no está haciendo absolutamente nada" en este sentido y que no se trata de un problema de "clases pobres".

El informe de VSF Justicia Alimentaria Global denuncia que el consumo de alimentos "insanos" es el principal factor de riesgo de enfermedades como la diabetes, el cáncer y dolencias cardiovasculares. Cada año mueren en España 90.000 personas por estas enfermedades relacionadas con la alimentación insana, según los datos recogidos en el informe y de hecho, esas tres enfermedades suponen el 20% del gasto sanitario en España.

"Estamos en un momento de transición del modelo tradicional de dieta a un modelo occidental basado en el producto procesado", advierte el médico especialista en medicina preventiva y salud pública de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), Miguel Ángel Royo, quien coincide con Ferrán García en situar la expansión de la "epidemia de la obsesidad" en las tres últimas décadas.

"Hay que ser Sherlock Holmes"

La comida procesada representa el 70% de la alimentación en España, según el informe, y son precisamente en estos productos con ingredientes añadidos para alterar su cualidades o características de conservación donde se "esconden" azúcares refinados, grasas y sal. "Hay un truco de magia en medio que nos impiden dejar de consumir estas cosas", asegura el investigador Ferrán García, y "ese truco de magia" se llama alimentación procesada donde estos tres ingredientes se encuentran enmascarados y su presencia pasa inadvertida.

"Hay que ser Sherlock Holmes para ir al supermercado y saber el contenido de azúcar" de un producto, explica el investigador Ferrán García poniendo como ejemplo una conocida marca de lácteos. El problema en el etiquetado de los alimentos procesados, según denuncia la ONG VSF Justicia Alimentaria Global, es que no detalla, con información de fácil lectura, el contenido en grasas, azúcares y sal.

De momento, solo existe una normativa europea sobre el etiquetado de los alimentos que se aprobó en 2011 que obliga a informar sobre el etiquetado nutricional, pero no hay una legislación específica en España que obligue a identificar con un lenguaje claro en qué cantidad están presentes esos elementos más perjudiciales para la salud. 

Por eso, reclaman al Estado una legislación que obligue a identificar fácilmente el contenido de azúcar, grasas y sal, como ya se hace en otros países como por ejemplo Chile, donde identifican con color negro aquellos alimentos que contienen más azúcar, recuerda Ferrán García.

Una normativa sobre publicidad y un cambio en los impuestos

Otra de las claves en la lucha contra la mala alimentación reside en la publicidad, porque el 80% de la publicidad es de alimentación y de alimentos "obviamente insanos", asegura el investigador, y una buena parte de ellos están dirigidos al público infantil.

"Todos los elementos de sugestión que utiliza la publicidad directa o indirecta hacen que consuman alimentos poco saludables", explica el investigador de VSF. Estos anuncios pueden incidir en que un determinado producto contiene más vitaminas o hierro y sin embargo, al mismo tiempo, pueden contener un nivel elevado de azúcares, grasas o sal que pasa desaparecibido por el consumidor.

Además, en la actualidad no existe ninguna normativa en España que regule la publicidad, salvo un código ético voluntario, el Código de Corregulación de la Publicidad de Alimentos y Bebidas, dirigida a Menores, prevención de la Obesidad y Salud (PAOS).

Por eso, también reclaman una legislación que regule la publicidad para que los productos "claramente insanos" no puedan utilizar "según qué técnicas publicitarias", algo que además, según recuerda Ferrán García, es una recomendación de la OMS.

La tercera gran reivindicación de esta campaña es una nueva política impositiva que favorezca el consumo de los productos más saludables, que impida que por ejemplo una chocolatina tenga el mismo tipo de IVA que una manzana, explica el experto de VSF. En este aspecto, el caso de España es "único en Europa", señala el investigador.

"Somos lo que comemos"

El consumo de productos procesados con un exceso de azúcar incide en todo, advierte el especialista en salud pública y medicina preventiva Miguel Ángel Royo. Si se consume un exceso de calorías hay que hacer más ejercicio para deshacerse de ellas y una habituación a comer alimentos con un elevado azúcar hace que el cuerpo pide cada vez más azúcar para "activar el mecanismo de recompensa".

La alimentación es de tal importancia, señala Royo, que se trata del factor que más contribuye a las enfermedades más prevalantes en la sociedad, incluso más que el tabaco, "somos lo que comemos", afirma. Un factor que puede suponer una diferencia de entre cinco y diez años en la esperanza de vida.

Junto a la campaña "Dame veneno" que incluye una iniciativa de recogida de firmas, se ha presentado la Alianza por una Alimentación Saludable, la primera de este tipo que se crea en España para luchar contra el problema de la mala alimentación. De momento se han sumado a esta alianza la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (CEAPA), la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU) y las ONG MédicusMundi, Ecologistas en Acción, Amigos de la Tierra y VSF Justicia Alimentaria Global.

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