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Desfiles de EGO, en MBFWM

EGO, el arte entre costuras

  • Reyes utiliza manteles, visillos y tapetes en su colección
  • Blog de moda: Entrevista con Xavi Reyes
  • Pintura, escultura, cine y arquitectura inspiran a los diseñadores
  • EGO se desliga de la pasarela principal, marcada por lo comercial

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Xavi Reyes se corona en EGO. EFE

"Es lo que se dice siempre, pero no me lo esperaba", dice Xavi Reyes aun nervioso tras saber que se lleva a casa el premio Mercedes Benz Fashion Talent. "Lo primero en lo que he pensado es en mis padres, estoy muy emocionado. Yo no confío en los premios pero... estoy muy contento". El jurado ha valorado su propuesta, un estupendo ejercicio entre dos aguas: tradición y modernidad. 

Hay quien rebusca en el baúl de la abuela y quién lo hace en la cómoda del salón. Reyes rescata toda la artesanía de Extremadura y la convierte en prendas de estilo urbano y naïf. Toda la propuesta parte de un mantel “hecho añicos” que se convierte en pañuelos y a partir de ahí ha construido el resto.

“Mi abuela iba sacando cosas, tapetes, visillos, y yo lo he ido transformando en prendas”, dice. Por esto todas son únicas. Un mantel de ganchillo se convierte en una bomber y otro de hule se deja decorar con un estampado vaquero.

Un homenaje a sus antepasados y a la tierra. Por eso vemos también flores de cerezo del valle del Jerte y prendas realizadas con tela de saco. Formas y texturas que hacen de la colección una revisión del arte de las manualidades, de la primitiva costura.

Rumbo a Cuba

Desfile de Beatriz Peñalver. EFE

El desfile de Beatriz Peñalver ha bajado el telón de EGO y de toda la MBFWM. Su propuesta es un álbum de recuerdos de su luna de miel en La Habana que se transforman en colores descoloridos, estampados inspirados en La Casa de la Amistad, cortes caribeños y tejjidos técnicos.  

Una coleción alegre, festiva, en la que vemos ribetes con mensajes escritos, y "sobre todo es muy ponible, muy fácil de llevar", dice la diseñadora granadina. Una colección para bailar y disfrutar de la vida. 

Tendencia arty

Desfile de Juan Carlos Pajares. EFE

Juan Carlos Pajares firma una de las propuestas mejor construidas. Movimientos artísticos como la Bauhaus, la escuela de Memphis y el pop-art, y por eso su pasarela se ha convertido en una sala para exponer prendas de fuerte carga estética.

La colección, muy bien realizada para tratarse de un joven que se acaba de graduar, utiliza los colores primarios para teñir formas esenciales como el cuadrado, el triángulo o el círculo. Todos los estampados se han hecho de forma manual y después se han digitalizado para añadirse a tejidos que varían de adn.

Vemos plástico, tejido glitter, mikados de seda, doble faz, paños y punto fino. Texturas que aportan un plus a las prendas, algunas muy versátiles. La propuesta tiene algo de experimental, como si fuera un ejercicio para demostrar, y demostrarse, el talento.

Las prendas se pueden encargar durante 24 horas y el diseñador prometer tenerlas listas este otoño "para que los que quieran puedan tener un avance de la temporada".

Una propuesta sorprendente

Desfile de Pedro Covelo. EFE

Pedro Covelo se considera un friki del cine y se ha montado una road movie ambientada en el interior de EE. UU. y las prendas de su colección llevan etiquetas con coordenadas geográficas que corresponden con un escenario, momento y personaje del guion.

Trabaja sobre todo la ropa masculina y la decora con códigos country, con aspecto vintage de los años 60 y 70. “Todos los estampados los hago yo, son únicos”, dice, “y también hago los bordados, a mano y a máquina”.

Moderna y muy en consonancia con lo que vemos en París, su propuesta viste a un hombre sin complejos, despreocupado por el entorno que se viste para gustar. Cierto aire hedonista recorre la colección y vemos prendas ajustadas al cuerpo pero sin marcarlo en exceso, solo aptas para chicos delgados con alma de cowboy.

La locura de la moda

Desfile de Elena Rial. EFE

Elena Rial estampa y borda motivos inspirados en la obra ‘Bildnerei der Geiteskranken’ que recoge dibujos y pinturas de enfermos mentales. Algunas prendas llevan cintas para atar y acolchados, como las camisas de fuerza, y otras se alegran con estampados de lo más diverso, como granadas sabrosas y paquetes de chicles.

Una propuesta de estética surrealista y patrones muy trabajados, una propuesta algo invernal, con tejidos gruesos y punto que protege de las bajas temperaturas.

Desfile de David Catalán. EFE

David Catalán también ha visto mucho cine americano y ahora se ha inspirado en las cintas sobre institutos norteamericanos. Los trajes, para ella y para él, del baile de la fiesta de graduación le sirven para hacer prendas asimétricas, con tejidos novedosos como el punto de malla que llevan encima una capa de vinilo.

Algunas piezas juegan al engaño. Vemos camisas que parecen una superposición de camisa y camiseta, una sudadera que se convierte en fular y una reinterpretación del esmoquin que se traduce en una sudadera.

Los colores y texturas brillantes de las animadoras le valen para crear prendas de colores chicle, como las cazadoras o los vestidos que son una camiseta a la que han añadido volantes.

Desfile de Paloma Suárez. EFE

Paloma Suárez apuesta por la exclusividad del arte. Sus prendas van pintadas a mano, como si fueran murales en los que volcar deseos, experiencias y mensajes de optimismo. Obras de arte que se convertirán en estampados para comercializar las prendas aunque “cada uno de ellos será distinto para sean únicos”.

El vestido y el mono son las piezas centrales, a veces tintadas con colores muy atrevidos. Destacan los bolsos, hechos a mano por las artesanas de La Palma, su tierra. “ La artesanía es el nuevo lujo”, dice. Aunque no siempre es así.

Prendas realizadas con emociones

Desfile de Azabala EFE

Azabala, firma de Amaia y Haizea, ha presentado un trabajo laborioso que tiene como referencia nuestro órgano de la piel, frágil y resistente a la vez. Por eso sus prendas se realizan en tejidos muy ligeros pero llevan varias capas, así da la sensación de fortaleza.

Blancos, azules, grises y salmón tiñen de frío una propuesta en la que destaca la labor de trenzado y desflecado, un efecto que permite varias de aspecto las prendas pero conservando su estructura.

Desfile de 44. EFE

44 es la firma de Franx de Cristal y Xavi García, de Salon44. Su propuesta es una bofetada a lo que se lleva en esta pasarela. Si en los días previos vimos vestiditos de BBC (bodas, bautizos y comuniones) ahora vemos camisas y camisetas largas, casi hasta el tobillo, que no entienden de armarios ni géneros.

Los colores, negro con retales de gris y marino, están al servicio del patrón. Siempre vertical, ocultando las formas del cuerpo para enfatizar esa palabra tan manida que es unisex, idea que arrasa en las pasarelas internacionales.

El contraste entre simetrías y asimetrías aporta coherencia a una colección que es más bien el desarrollo de un concepto a través del tejido, utilizado a veces como lienzo para obras de trazo abstracto.

Su aspecto invernal tiene sentido y es que las prendas estarán a la venta a partir del mes de noviembre.

Desfile de Howl. EFE

Howl, la firma de María Glük, ganó el premio Samsung Ego Project con una propuesta ecológica y ahora la ha desarrollado sobre la pasarela. Sus prendas van realizadas en tejidos sostenibles, teñidas con tintes que no dejan residuos y algunas llevan vida.

Vemos plantas y flores que crecen entre las perforaciones del tejido, jardines verticales y huertos en mochilas y prendas con algas luminiscentes que emiten luz en la oscuridad. Todo en una colección de ocho prendas sin género que invita a reflexionar sobre lo efímero, sobre el arte de la vida.

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