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Difícil recuperación de los satélites Galileo colocados en una órbita errónea

  • Un fallo de la etapa superior del cohete lanzador parece ser la causa
  • Cambiar de órbita tiene un enorme coste en combustible que probablemente no será asumible
  • Una comisión de investigación intentará aclarar el origen del fallo

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Impresión artística de un satélite Galileo en órbita
Impresión artística de un satélite Galileo en órbita. Arianespace/ESA

Aunque las primeras indicaciones eran que el lanzamiento había sido realizado con éxito, las primeras mediciones con radar pronto revelaron que los satélites 5 y 6 del sistema de posicionamiento europeo Galileo estaban en la órbita equivocada.

En lugar de en una órbita circular inclinada 55 grados con respecto al ecuador y a 29.900 kilómetros de altura, el lanzamiento los dejó en una órbita ligeramente elíptica con una inclinación de 49,8 grados y una altura de 26.200 kilómetros.

Los dos satélites, los primeros de serie del sistema tras los seis lanzados para pruebas iniciales, funcionan perfectamente y en estos momentos están bajo el control de las estaciones de seguimiento terrestres, pero parece complicado, sino imposible, que vayan a poder ser recuperados.

Ambos llevan combustible a bordo destinado a mantener su posición una vez en órbita, ya que para que un sistema de posicionamiento funcione es necesario que los satélites que lo conforman sigan unas órbitas muy precisas, pues la propia posición de los satélites se usa como uno de los elementos del cálculo de la posición del receptor.

Pero si cambiar la altura de una órbita ya exige un enorme gasto de combustible, cambiar la inclinación de esta aún tiene un consumo mayor, a pesar de la facilidad con la que los protagonistas de Gravity pasaban de una órbita a otra en la película.

Lo más probable, construir dos nuevos satélites

Así que aunque Doresa y Milena, que es como fueron bautizados los dos satélites, lleven a bordo combustible suficiente como para acometer este cambio de altura e inclinación en sus órbitas -lo que está aún por ver-, probablemente no merecería la pena, pues luego no tendrían forma de mantener su posición en la órbita deseada, o al menos no durante mucho tiempo.

Por eso lo más probable es que haya que construir y lanzar otros dos satélites que sustituyan a los lanzados el pasado viernes.

Arianespace formará este lunes una comisión para investigar las causas del fallo, que parecen apuntar a una orientación errónea de la etapa superior Fregat del cohete lanzador en el momento en que encendió sus motores para colocarlos en la órbita deseada.

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