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El hinduista Narendra Modi se impone con mayoría absoluta en las elecciones de la India

  • El BJP de Modi gobernará sin necesidad de coaliciones al superar el 50%
  • La dinastía Gandhi cosecha el peor resultado de su historia con 44 escaños
  • La participación récord ha sido del 66,3%, con 551 millones de votantes

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El primer ministro electo de la India, Narendra Modi, celebra su victoria junto a miles de sus seguidores

El nacionalista hindú Narendra Modi, del Bharatiya Janata Party (BJP), ha logrado una aplastante victoria en las elecciones generales de la India, al alcanzar al menos 278 de los 543 escaños que forman el parlamento, lo que le permitirá gobernar con mayoría absoluta.

"Aunque tenemos una clara mayoría, espero que todos los partidos colaboren para conducir el país, porque un gobierno no pertenece a ningún partido, sino a la nación", ha dicho Modi ante sus seguidores en Vododara, distrito por el que se presentaba en el estado de Gujarat.

El BJP gobernará sin necesidad de coaliciones al superar el 50% de los escaños, algo que no se producía en la India desde los comicios ganados en 1984 por Rajiv Gandhi tras el asesinato de su madre Indira, ocasión en la que el Congreso obtuvo 415 asientos.

La Comisión Electoral ha anunciado en la madrugada local el recuento final de votos de las elecciones indias, después de un lento proceso que comenzó a primera hora del viernes y en el que las proyecciones otorgaron desde un principio a Modi una amplia victoria.

Celebraciones en las calles

Cuando hacia el mediodía del viernes comenzó a mostrarse favorable para el BJP el recuento de votos, los seguidores de Modi se lanzaron a las calles de ciudades como Nueva Delhi para celebrar la victoria al ritmo de tambores y trompetas y entre el estruendo de los petardos.

Una multitud se agolpó ante la sede del BJP en la capital india, donde grupos de música tradicional animaban el ambiente y no faltaron un par de elefantes con el símbolo del partido pintado: la flor de loto azafrán y verde.

"Viva Modi" era el grito más repetido, entre una muchedumbre con gorros del partido ganador y camisetas con la imagen del candidato y el lema en inglés "I Modified India", un juego de palabras para anunciar cambios en el país.

"Modi va a unir a la nación, va a ser la fuerza que mueva al país, va a hacer que la cultura india avance", ha asegurado a Efe Sadhuram Mishra, un apasionado seguidor del líder del BJP, que con megáfono en mano no cesó de lanzar vítores.

A falta de la presencia del líder del BJP en Nueva Delhi, los que sí se dirigieron a sus seguidores fueron el presidente del partido, Rajnath Singh, y la mano derecha de Modi, Amit Shah, jefe de campaña en el estado más importante de la India en número de escaños, Uttar Pradesh, donde logró casi la totalidad de los 80 asientos en disputa.

El ambiente de júbilo de los incondicionales del BJP contrastaba con la desolación en la sede del derrotado y gobernante Partido del Congreso, donde solo una nube de cámaras de televisión esperaba a pleno sol que aparecieran Sonia Gandhi y su hijo Rahul, dirigentes de esa formación política.

El Congreso, el gran derrotado

El Congreso, de la dinastía Nehru-Gandhi, que ha gobernado la India prácticamente desde su independencia en 1947, es el gran derrotado de los comicios, al obtener el peor resultado de su historia con un máximo de 44 escaños, 162 asientos menos que en 2009.

Asumiendo la derrota, Rahul Gandhi, líder de campaña del Partido del Congreso y delfín de la dinastía Gandhi, ha aparecido finalmente para reconocer ante las cámaras que su formación "lo ha hecho bastante mal" y asumir su responsabilidad personal en lo sucedido.

La madre de Rahul y presidenta del partido, Sonia Gandhi, ha aceptado el pésimo resultado "con humildad" y ha declarado que no han recibido el apoyo que esperaban y que respetan "la decisión" de los votantes.

La debacle electoral del Congreso es mayor si se comparan los 44 escaños obtenidos en estos comicios con el peor resultado de la formación hasta la fecha, en 1999, cuando el partido de la dinastía Nehru-Gandhi alcanzó 114 asientos, más del doble que los actuales.

Victoria esperada

La formación gobernante llegaba a las elecciones con las encuestas en contra, lastrada por los casos de corrupción y por la ralentización de economía, y sin que Rahul Gandhi fuera ni siquiera formalmente su candidato, sino tan solo el jefe de campaña electoral.

Ante la imagen de inoperante del partido en el poder, el hinduista Modi era el favorito en todos los pronósticos, avalado por una imagen de buen gestor como jefe de Gobierno en Gurajat, uno de los estados más prósperos del país.

Hombre hecho a sí mismo que de niño ayudó a su padre en un puesto de té, es sin embargo temido por las minorías por supuestamente permitir la matanza en 2002 de casi mil musulmanes en Gujarat, estado en el que ahora deberá buscar a un líder que lo sustituya.

La participación en los comicios ha sido del 66,3% (551 millones de votantes de un censo de 814 millones), lo que supone un nuevo récord.

Los comicios generales se celebraron mediante diez jornadas de votaciones a lo largo de cinco semanas, entre los pasados 7 de abril y 12 de mayo, sucesivamente por los distritos electorales de los 28 estados y siete territorios que componen la India.