Enlaces accesibilidad

El móvil permite medir, reducir y ahorrar en el consumo eléctrico del hogar

  • Un accesorio mide el consumo eléctrico y envía los datos al móvil
  • Conocer el consumo eléctrico ayuda a reducirlo y ahorrar en la factura de la luz

Por
Captura de imagen de la información que muestra la aplicación en los dispositivos.
Captura de imagen de la información que muestra la aplicación en los dispositivos.

Uno de los mayores obstáculos a la hora de ahorrar energía eléctrica en casa es que el consumo eléctrico es invisible a simple vista, y lo es más de lo que parece.

De hecho casi nadie sabría calcular en un momento dado cuánta electricidad está consumiendo. Ni si está consumiendo más de lo imprescindible. Ni qué medidas puede tomar para reducir ese consumo que no suponga vivir a oscuras.

Por ejemplo, es bastante habitual dejar algo pequeño enchufado porque se presume que consume poco o que está apagado o «en reposo», y en cambio limitar el uso de algún aparato eléctrico más grande, como un aire acondicionado, al que se le presupone un gran consumo.

Lo anterior no es incorrecto pero tampoco es necesariamente la mejor forma de ahorrar. Puede ocurrir que con el transcurso del tiempo -por ejemplo, a lo largo de un año- mantener enchufados aparatos pequeños que no se están usando suponga al final un gasto significativo e incluso mayor que el gasto de aparatos que consumen más pero que se utilizan menos.

Medir el consumo eléctrico con el móvil

Una forma de hacer visible lo anterior es recurrir a los dispositivos domésticos destinados a monitorizar el consumo eléctrico de la vivienda. Normalmente constan de un sensor que se instala en el cuadro eléctrico y de una pantalla en el que se visualizan datos como el consumo instantáneo y el consumo acumulado junto con la conversión del consumo en dinero y en emisiones de CO2, un gas que se considera causante del efecto invernadero.

Más recientemente han surgido los monitores de energía, que hacen esas mismas mediciones y envían los datos por internet, de modo que permiten ver, controlar el consumo y recibir alertas directamente en el ordenador o en el teléfono móvil, desde cualquier lugar y en cualquier momento. Aunque no se esté en la vivienda.

El fabricante, Efergy Engage, nos prestó uno de sus monitores de consumo eléctrico que funciona vía web y mediante aplicaciones móviles para iPhone y iPad y para Android.

El monitor consta de dos componentes: un sensor inalámbrico que se coloca en el cuadro eléctrico de la casa y un receptor que se conecta a Internet, directamente en el router.

El sensor captura el flujo de corriente mediante una abrazadera que se coloca alrededor del cable principal de la instalación eléctrica y que cada poco segundos envía esos datos a la base de forma inalámbrica. (la manipulación de la caja eléctrica siempre debería hacerla un profesional y en cualquier caso debe cortarse previamente el suministro eléctrico de la vivienda.)

El receptor a su vez envía los datos a través de internet, donde se procesan y quedan disponibles para que el usuario, utilizando su nombre de usuario y contraseña pueda acceder a ellos, ya que no son datos públicos

Conocer el consumo, reducirlo y ahorrar

Medir y conocer el dato de consumo eléctrico es el primer paso para poder reducirlo y ahorrar energía y dinero. En el sistema de Efergy Engage, estos datos se presentan de forma visual mediante gráficos y colores que hacen muy fácil ver cuándo el consumo es normal o cuando es excesivo o incluso si está cerca del límite de potencia máxima contratada.

Según el país desde el que se utilice el medidor el consumo eléctrico se muestra en la moneda correspondiente y según las tarifas eléctricas aplicables.

De este modo, además de la cifra de consumo en kilovatios, casi más interesante es ver la cifra de consumo expresada en euros, que incluye el coste actual por hora y el acumulado a lo largo del día y del mes.

Un gráfico histórico acumula todas las mediciones hechas a lo largo del tiempo, de modo que tras unos días de uso es posible conocer con bastante exactitud cuál es la rutina de consumo. De este modo, es muy fácil ir probando variaciones en el uso de la electricidad que supongan, por ejemplo, reducir el consumo a lo largo de la noche y ver después qué reducción supone y cuánto dinero se ahorra.

Algunas de estas medidas serían, por ejemplo, apagar el televisor y no solo dejarlo en reposo. Lo mismo con el ordenador o la videoconsola. Incluso poner en reposo el descodificador de la televisión digital suponer un ahorro significativo respecto a dejarlo encendido, algo relativamente habitual. El ahorro es aún mayor si se desenchufa del todo.

Del mismo modo que la factura eléctrica se hincha sumando pequeñas cantidades de consumo eléctrico, pequeñas medidas y algunos gestos menores al final, y a lo largo del tiempo, se traducen también en un ahorro de dinero.