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Cecilia Bartoli y Donna Leon rescatan del olvido a Agostino Steffani, músico, obispo y "espía vaticano"

  • En CD 'Misión', Bartoli canta arias de Steffani, muerto hace 300 años
  • En el disco participan Philippe Jaroussky y la Orquesta de la RTV suiza
  • Donna Leon aborda la figura de Steffani en  'Las joyas del paraíso'

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CECILIA BARTOLI Y DONNA LEON PRESENTA UN PROYECTO CONJUNTO
La mezzosoprano Cecilia Bartoli y la escritora Donna Leon presentaron este juees en Madrid un proyecto conjunto: una partitura -"Mission"- y un libreto -"Las joyas del paraíso"- sobre la vida del misterioso compositor y obispo Agostino Steffani. EFE EFE/GUSTAVO CUEVAS

La "diva" Cecilia Bartoli y la súperventas de novela negra estadonidense Donna Leon se han puesto de acuerdo para escribir la partitura -"Mission"- y el libreto -"Las joyas del paraíso"- de la apasionante y misteriosa vida del compositor, obispo y "espía honesto" del Vaticano Agostino Steffani, muerto hace casi 300 años.

Bartoli (Roma, 1966) es mezzosoprano,  probabablemente la más famosa del mundo en este momento. La única capaz de vender diez millones de discos con trabajos no de "crossover" sino dedicados a Verdi, Salieri o Gluck o a los castrati. La energía de sus interpretaciones y la originalidad de sus grabaciones -en ésta se disfraza de cura calvo emulando a Steffani- no dejan indiferente a nadie.

En cuanto a Donna  Leon es,  a sus casi 70 años, una de las autoras de novela negra más leídas y sus libros han sido traducidos a 23 lenguas. Es la creadora del peculiar inspector Brunetti, un investigador no armado, que lee a Herodoto y Dante, y que vive -como ella- en Venecia, junto a su mujer, una profesora de literatura inglesa que prepara exquisitos platos de pasta.

Es conocida la pasión de Donna Leon por la música antigua y especialmente la ópera barroca, lo que la ha llevado  a colaborar en la investigación y recuperación de partituras junto a su amigo, el director de orquesta estadounidense Alan Curtis

Ambas, Bartoli y Leon, presentaron este jueves en un hotel de Madrid un proyecto que inició Bartoli "hace años" y en el que embarcó "de forma natural" a la creadora del comisario Brunetti.

Del amor por Handel al descubrimiento de Steffani

"Nos conocimos en el mundo musical. Solo hablábamos de nuestro gran amor por Haendel. Cuando descubro la música de Steffani (Castelfranco Veneto, 1654-Fráncfort, 1728) se lo digo a Donna y le sugiero que la historia de este hombre podría ser interesante para uno de sus libros. Todo ha surgido de una forma muy natural", explica Bartoli.

"Todo" es el disco "Mission" (Decca), 25 "piezas maravillosas" de Steffani, cuatro de ellas a dúo con el contratenor Philippe Jaroussky, y la novela de misterio "Las joyas del paraíso" (Seix Barral/Edicions 62), en la que una musicóloga debe investigar en el contenido de unos baúles de Steffani que se disputan sus supuestos herederos.

Steffani es un personaje "curiosísimo" del que se sabe muy poco aunque todo es "jugoso": había sido cantor, probablemente un castrato, y después compositor operístico de éxito en Alemania, diplomático para la Santa Sede, obispo titular, nuncio apostólico en la Corte protestante del Norte, e incluso espía y urdidor de matrimonios reales.

Bartoli, cree que Steffani era un genio, un puente entre Monteverdi y Bach y Haendel. La música de Steffani podría considerarse una especie de antesala de la de Bach y Haendel.

"El proyecto nació hace unos años, cuando estaba preparando 'Opera proibita', sobre compositores que habían escrito oratori para castrati como Steffani, ( en periodos del  siglo XVII en los que la ópera llegó a estar prohibida en Roma por decisión papal). Tenía mucha curiosidad porque me preguntaba cómo era posible que un compositor de unos duetti así sólo hubiera escrito eso", ha detallado la cantante.

Un pre-Haendel

Inició una investigación y encontró copias de sus óperas en la Ancient Academy of Music de Londres y en la Biblioteca Nacional de Viena y descubrió "algo muy sorprendente": que estaba frente a un "pre haendel" o a un "pre bach".

Le produjo "una alegría inmensa" recuperar una música "tan fabulosa", que describe como "espiritual sin ser necesariamente sacra", "dulce, virtuosa, cósmica, trascendental y de una gravedad inexplicable".

"Que Cecilia me dijera que había descubierto a un compositor que podía ser o no un sacerdote, un castrato, un diplomático y quizá espía, y, en suma, un genio de la música tan misterioso, fue lo mismo que si a un perro le escondes en una mano un trozo de carne muy apetitoso. Te lo quieres comer", ha comparado Leon para explicar por qué quiso "aparcar" a Brunetti y embarcarse en esta historia.

Leyó sus cartas y le pareció que sería una buena idea ahondar en una vida "paradójica" y de grandes contrastes.

Ópera encontrada en el Palacio de Buckingham

Juntas recuperaron partituras de 16 óperas -"Marco Aurelio", que se conserva en el Palacio de Buckingham, fue la primera, pero también son conocidas "Tassilone", "Enrico Leone" y "Niobe, reina de Tebas"- o de su "bellisimo "Stabat mater" por no hablar de sus duetos.

Steffani, sostiene Bartoli, "era un buen hombre, un espía honesto del Vaticano, porque pasó una buena parte de su vida en la Alemania protestante siendo católico", pero el Vaticano, donde en realidad se hallaron, en 1995, los dos baúles con todos sus materiales y no en Venecia, como propone en su novela Leon, no le ha permitido indagar en sus archivos.

La escritora ha insistido en que no ha querido escribir una "novela histórica", "de capa y espada", sino "traer a 2012" el misterio de su vida desentrañado por una musicóloga.

En la portada del disco Bartoli aparece como un sacerdote, con una calva postiza mientras sostiene un crucifijo y en el librillo que lo acompaña, "al estilo" de Dann Brown y el "Código Da Vinci", como podemos ver en esta presentación en vídeo

"¿Por qué una cantante lírica no puede tener sentido del humor?. Pero es que, además, de las tres imágenes que hemos encontrado de él ninguna ofrece veracidad alguna. Nos ha divertido imaginarlo en un viaje con un poco de humor", ha detallado Bartoli, que ya emuló a Anita Ekberg y La dolce vita en la portada del  CD Ópera proibita

A Bartoli le da "mucha pena" que en el disco, cuya música interpretará en dos conciertos en España en diciembre, "solo quepan" 80 minutos de música, porque la obra de Steffani, dice, está "llena de pasión, emoción y color". "Un auténtico genio", añade Leon.

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