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El capitán del Concordia confiesa a un amigo que se acercó a la costa por presiones de un directivo

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Francesco Schettino, el capitán del crucero que naufragó el pasado 13 de enero junto a la isla italiana de Giglio, ha apuntado directamente a un directivo de Costa Cruceros, la empresa propietaria del barco, como el culpable de haberle presionado para que siguiera acercándolo a la costa la noche que chocó contra una roca.

El diario La Repubblica ha publicado la transcripción de una conversación telefónica entre el capitán del Costa Concordia y un hombre desconocido llamado Fabrizio en la que Schettino habla de un responsable de Costa Cruceros al que no identifica.

"Fabri (...), cualquier persona en mi lugar no habría aceptado a la hora de ir hasta allí, porque me estaban tocando las pelotas, diciéndome 've, ve'", explica el capitán en la conversación, que ha sido grabada después de que lo arrestaran por su implicación en el accidente.

Cuando comprendí que el barco se estaba escorando, me bajé

"La roca estaba ahí pero no aparecía en en ninguno de los aparatos con los que yo estaba trabajando, y fui hasta allí (...) para satisfacer al jefe. 'Ve hasta allí, ve hasta allí'", explica Schettino. Al parecer, esta conversación se grabó sin que el capitán lo supiera.

Una fuente de la Fiscalía ha afirmado que la transcripción publicada por La Repubblica es auténtica. Bruno Leporatti, abogado del capitán del barco, no lo ha contradicho pero ha señalado que su cliente no debe ser tratado como un "chivo expiatorio".

Abandono del barco

Pero la transcripción que de La Repubblica arroja aún más datos. En ella se da a entender que Schettino abandonó el barco poco después de darse cuenta de que se estaba escorando peligrosamente. Al ser interrogado por los jueces, el capitán contó que se cayó en un bote salvavidas mientras inspeccionaba el estado de la nave, que sufrió un apagón tras la colisión. En medio de la confusión, no pudo volver al barco.

Pero en la conversación con Fabrizio, Schettino parece sugerir que se marchó voluntariamente. "Cuando comprendí que el barco se estaba escorando, me bajé", afirmó. Costa Cruceros ha culpado al capitán de lo ocurrido y lo ha suspendido de sus funciones.

De momento, ni la empresa ni ningún directivo de la misma están siendo investigados, como sí ha ocurrido con Schettino y el primer oficial del crucero. El abogado del capitán ha señalado que su cliente está dispuesto a asumir su parte de responsabilidad pero que mantiene que mantuvo informada a la compañía de los acontecimientos en todo momento, también de los procedimientos de evacuación.

Tareas de rescate

Schettino está ahora bajo arresto domiciliario porque lo responsabilizan del accidente por haberse aproximado demasiado a la costa. Está acusado de homicidio múltiple y de abandonar el crucero antes de la evacuación de los más de 4.200 pasajeros y tripulantes.

Según los últimos datos oficiales, al menos 16 personas han muerto a causa del accidente, que se produjo cuando se hizo un agujero en el casco del barco y éste zozobró junto a la isla toscana de Giglio. Otras 16 personas permanecen desaparecidas y hay seis cadáveres sin identificar.

Este miércoles, los submarinistas han reanudado la búsqueda de cuerpos y realizarán más agujeros en la nave para acceder a espacios interiores que están sumergidos. Mientras, continúan los preparativos para extraer más de 2.300 toneladas de diésel del casco, una operación que, previsiblemente, comenzará el próximo sábado y durará cerca de un mes.

Según los responsables de la investigación del accidente, Schettino acercó el crucero a unos 150 metros de la costa para realizar una maniobra conocida como "saludo", que consiste en que el barco hace una exhibición especial aproximándose mucho a la costa.

En una entrevista publicada la semana pasada, el director ejecutivo de Costa Cruceros indicó que a veces los barcos se acercan a la costa pero solo si es seguro hacerlo. Según los medios de comunicación italianos, esta práctica es común en los cruceros.