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Juncker desmiente una reunión del Eurogrupo sobre el posible abandono del euro por Grecia

  • Según 'Der Spiegel' el Gobierno alemán habla de una reunión de crisis
  • La Comisión Europea prefiere no hace comentarios

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El presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, ha desmentido este viernes a través de su portavoz las informaciones sobre un supuesto encuentro de los ministros de Finanzas de la moneda única para tratar los problemas económicos de Grecia. La información llega después de insistentes rumores desmentidos por el Gobierno griego, sobre una posible reestructuración de su deuda, que afectaría sobre todo a los bancos que han comprado los títulos helenos.

El diario alemán Der Spiegel ha asegurado en su edición en internet que Grecia ha planteado a sus socios la opción de abandonar el euro y que el asunto sería tratado esta noche por los ministros en una reunión de urgencia en Luxemburgo.

"No hay ningún encuentro previsto", ha declarado Guy Schuller, mientras que la Comisión Europea (CE) ha preferido no comentar las informaciones.

Reunión de crisis, según 'Der Spiegel'

Grecia estaría considerando abandonar la eurozona y los ministros  de Finanzas de la unión monetaria y representantes de la Comisión  Europea (CE) mantendrán una reunión de crisis secreta en Luxemburgo  esta noche para tratar este asunto, según han confirmado fuentes del  Gobierno alemán al diario Der Spiegel.

Según dichas fuentes con conocimiento de la situación en Atenas,  el primer ministro de Grecia, George Papandreou, y su Gobierno  estarían considerando abandonar la divisa común europea y  reintroducir su propia moneda, ya que, al parecer, sienten que no  tienen otra opción.

El diario alemán habla de 'alarma' por las intenciones de Atenas

En este sentido, el diario señala que, alarmada por las  intenciones de Atenas, la Comisión Europea ha convocado una reunión  de crisis en Luxemburgo para el viernes por la noche, que ha sido  declarada "muy confidencial" y en la que solo participarán los  ministros de Finanzas de la eurozona y altos funcionarios.

Según la edición digital de 'Der Spiegel', el ministro de Finanzas  germano, Wolfgang Schuble, y Jrg Asmussen, un influyente secretario  de Estado del Ministerio, acudirán en representación del Gobierno  alemán.

Fuentes del Gobierno alemán explican que Schuble tiene la  intención de impedir que Grecia abandone la eurozona, si es posible,  y para ello llevará un documento interno preparado por los expertos  del Ministerio informando de las consecuencias que tendría que Atenas  abandonara el euro.

El diario, que apunta a un "nuevo giro dramático" en la crisis de  deuda en Grecia, destaca los "enormes" problemas económicos" a los  que se enfrente la economía helena, con protestas contra el Gobierno  prácticamente todos los días.

Además de su salida de la eurozona,  también se encuentra en la agenda la posibilidad de una  reestructuración de la deuda del país.

Se produciría una 'devaluación considerable'

Según el documento del Ministerio al que tuvo acceso Der  Spiegelen caso de que Grecia abandone el euro se produciría una  devaluación "considerable" de la moneda nacional frente al euro, que  podría suponer hasta un 50% de su valor, lo que llevaría a un  "drástico incremento" de la deuda pública helena.

Los cálculos de los expertos apuntan a que el déficit nacional de  Grecia aumentaría hasta el 200% del Producto Interior Bruto (PIB) y  esto haría que la reestructuración de la deuda fuera "inevitable".

En esta línea, señalan que tampoco queda claro si sería legalmente  posible que Grecia deje la eurozona, e incluso expertos legales  apuntan que también debería abandonar la Unión Europea. Al mismo  tiempo, cabe preguntarse si otros miembros de la unión monetaria  aceptarán una salida unilateral de la zona euro por parte del  Gobierno de Atenas.

Asimismo, el documento del Ministerio alemán de Finanzas señala  que esta medida tendría un "impacto desastroso" en la economía  europea y dañaría "seriamente la fe en el funcionamiento de la zona  euro". Así, llevaría a los inversores a considerar la posibilidad de  que otros países sigan los pasos de Grecia en el futuro.

Por otro lado, también tendría "serias implicaciones" en el  "tambaleante" sector bancario, particularmente en la propia Grecia,  porque el cambio de divisa consumiría la base de capital del sistema  bancario y los bancos se declararían de forma abrupta insolventes.