Enlaces accesibilidad

Con la nueva Gramática podemos ir "de gorra", "de fai", "de grolis" o "de cachete"

  • Sus redactores aseguran que ninguna lengua tiene un "mapa tan detallado"
  • Adjetivos como "reloco" conviven con diminutivos como "ahoritica"

Por
Hoy han presentado la "Nueva Gramática" en la Real Academia de la Lengua

Los directores y presidentes de las 22 academias de la Lengua Española consideran que la nueva Gramática es una obra "polifónica, coral", que constituye "una hazaña sin parangón" en el campo científico y contiene "la más completa descripción nunca antes hecha" del español.

Cada capítulo de la "Nueva gramática de la lengua española", cuyos dos primeros volúmenes (Morfología y Sintaxis) se presentan hoy en un acto presidido por los Reyes, refleja el español actual del conjunto de países hispanohablantes, pero también sus variantes geográficas y sociales.

Por increíble que parezca el idioma español se regía todavía por la Gramática de 1931 (hace casi 80 años). En la redacción de la Nueva han participado 123 especialistas, además de los académicos designados por las diferentes Academias.

En total son 3.885 páginas, más 54 de introducciones, que aparecen cuajadas de ejemplos para ilustrar las innumerables construcciones del español que se analizan en esta obra y para mostrar la riqueza léxica, morfológica y sintáctica del español.

Unos 20.000 ejemplos han sido construidos ex profeso por los gramáticos que han participado en este proyecto panhispánico, pero hay otros 22.358 que proceden de 3.767 obras literarias, pertenecientes a autores de todos los países de habla hispana, y de 307 periódicos y revistas procedentes de ese mismo ámbito lingüístico.

Podemos estar en "las chimbambas" o en "las sínsoras"

La "Nueva gramática" es una auténtica mina de oro, si uno quiere buscar ejemplos de la diversidad del español. En sus páginas conviven diminutivos como "ahoritica" y "tiernitico", aumentativos como "ladronzazo", plurales del tipo de "papases" y "mamases", femeninos como "ídola" y adjetivos como "reloco".

Si uno se adentra en las locuciones adverbiales, tropieza con que la expresión "en las chimbambas", más empleada en España que en América, pasa a ser "en las sínsoras" en el área antillana; y ve que en Cuba leen "de carretilla" y no "de carrerilla", mientras que en el habla popular del área andina, Colombia y buena parte de Centroamérica lo hacen "a la fija".

Quien mata sin escrúpulos mata "sin ascos" en muchos países americanos, y quien camina con los pies desnudos va "a pie pelado" o "a pata pelada" en Chile, Centroamérica y zonas caribeñas.

"Salí poco menos que a la disparada", se dice en el área rioplatense con el sentido de "al momento" o de "precipitadamente", en tanto que "al cohete" significa "en vano" en El Salvador y en países próximos.

Se puede ir "de gorra" o "de cachete"

Cuando uno es poco propenso a pagar y va "de gorra", en El Salvador, Honduras y Guatemala va "de fai"; en este último país iría también "de grolis" y en Puerto Rico, "de cachete".

"Me lo sé de paporreta", dice Bryce Echenique en "Magdalena peruana y otros cuentos", lo que en otros países se sabrían de memoria. Y "poner en berlina" es poner en ridículo en el español culto de Ecuador.

Emplear locuciones latinas da categoría a quien las usa, pero hay que tener cuidado con ellas, porque lo correcto es decir "motu proprio" y no "de motu propio", y también "grosso modo" y no "a grosso modo".

Tampoco conviene confundir la locución adverbial "ex abrupto" (repentinamente) con la salida de tono que supone un "exabrupto".

Al parecer, el sufijo diminutivo "-ico" va perdiendo fuerza, pero en algunos países andinos y en parte de Centroamérica y Caribe se ha desarrollado la variante "-itico/-itica: "ahoritica", "cerquitica", "pueblitico" y "tiernitico".

Y ¿qué decir del sufijo "-ingo/-inga"? Resulta que tiene "gran vitalidad" en regiones andinas, tanto con adjetivos ("quietingo", "friingo") como con sustantivos ("casinga", "mesinga") y adverbios ("ahoringa", "cerquinga"), se afirma en la "Nueva gramática", publicada por Espasa en España e Hispanoamérica.

La Lengua entiende de géneros

En el capítulo dedicado al género se recuerda que no es correcto decir "este hacha", "todo el hambre" o "poco agua", sino "esta hacha", "toda el hambre" y "poca agua", y se insiste en que los sustantivos masculinos de persona "designan todos los individuos de la clase o el grupo que se mencione, sean varones o mujeres".

Por lo tanto, es innecesaria esa costumbre tan extendida entre los políticos de decir "los ciudadanos y las ciudadanas", "los argentinos y las argentinas", "los peruanos y las peruanas", "los alumnos y las alumnas"..., etc.

El sustantivo "fiscal" es común en cuanto al género (el fiscal/la fiscal), pero se registra también "la fiscala" en Paraguay y en algunos otros países hispanoamericanos. Y no es correcto decir "miembra", por mucho que algún político se empeñe.

"Jueza" está extendido en Chile, en parte del área rioplatense, Caribe continental y Centroamérica, y se prefiere "la juez" en España, México o Perú.

Hubo un tiempo en que se usó "cónsula" como mujer del cónsul, pero hoy se dice "el cónsul", "la cónsul", aunque en varios países americanos emplean "consulesa".

A las mujeres poetas no les suele gustar que les llamen "poetisa", y rechazan esta variante quizá porque "lleva a veces asociada la connotación de 'poeta menor'".

En las áreas chilena y rioplatense dicen "sos 'un flor' de tipo" porque utilizan "flor" como común en cuanto al género. Y en la lengua juvenil de estas mismas zonas se extiende el femenino "ídola".

Nada de tomarse unos "cafeses" en "los sofases"

Y cuando de plurales se trata, las veintidós Academias de la Lengua Española, autoras de la "Nueva gramática", recuerdan que están muy desprestigiados los "sofases" y "cafeses".

Sin embargo, en zonas rurales de algunos países americanos se registran "papases" y "mamases".

En el lenguaje publicitario actual se extiende el prefijo "tele-" para designar lo que se entrega a domicilio: "telebocadillo", "telepollo".

Y entre los jóvenes del área rioplatense se dan adjetivos inusitados en otras zonas, como "regrande", "reloco" o "relindo".

Noticias

anterior siguiente