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La ONU, incapaz de frenar la escalada bélica en Osetia del Sur

  • Los enfrentamientos han causado un millar de muertos, entre ellos, 12 soldados rusos
  • El Consejo de Seguridad volverá a reunirse hoy, después de dos intentos fallidos

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El Consejo de Seguridad de la ONU ha sido de nuevo incapaz de consensuar una declaración de petición del alto el fuego que evite la escalada hacia una guerra abierta entre Rusia y Georgia por el conflicto en la región separatista de Osetia del Sur.

Los quince miembros del máximo órgano de la ONU se reunieron por segunda vez en menos de 24 horas para de negociar, de nuevo sin éxito, un texto que logre detener el conflicto armado que sacude al Cáucaso.

Rusia y Estados Unidos, el principal aliado de Tiflis, han vuelto a poner de manifiesto en las cuatro horas de negociaciones sus amplias diferencias sobre el origen del conflicto y los pasos necesarios para detener la escalada de la violencia, que se ha convertido ya en una guerra abierta no declarada.

Moscú insiste en que mantendrá su contraofensiva hasta que Georgia acepte regresar a las posiciones que mantenía en Osetia del Sur hasta el pasado miércoles, antes de que comenzaran los combates, según fuentes diplomáticas.

EE.UU. y Georgia sostienen que lo primordial es que se declare un cese de las hostilidades que ponga fin a lo que considera una invasión rusa de territorio georgiano y a los bombardeos de la aviación rusa, agregaron las mismas fuentes.

Nueva reunión, este sábado

Las dos partes parecían estar cerca de un acuerdo si se agregaba al texto la necesidad de respetar la soberanía de Georgia por un lado y, por el otro, que Tiflis ha violado los acuerdos suscritos anteriormente con los secesionistas.

Sin embargo, el presidente del Consejo de Seguridad, el embajador belga Jan Grauls, anunció la suspensión de las negociaciones y la convocatoria a otra reunión el sábado para dar más tiempo a que las partes realicen consultas en sus capitales.

El embajador de Georgia ante la ONU, Irakli Alasania, aseguró que su país estaba de acuerdo en sentarse a negociar con Rusia y las autoridades surosetas aliadas de Moscú si primero se declara un alto el fuego.

Alasania rechazó la posibilidad de que las fuerzas armadas georgianas abandonen la parte de Osetia del Sur que han logrado ocupar en los dos días de combates.

"No podemos regresar al 'statu quo', no podemos ceder lo ganado a estas bandas armadas porque volverán a amenazar la seguridad de la población civil georgiana", apuntó a la salida de la reunión.

Posturas enfrentadas

Georgia culpa del inicio del conflicto a los bombardeos efectuados por fuerzas separatistas contra localidades georgianas, mientras que Rusia y las autoridades surosetas aseguran que Tiflis trata de arrebatar por la fuerza el control de Osetia del Sur.

El embajador de Rusia ante la ONU, Vitaly Churkin, exigió del Gobierno georgiano una "disculpa" y aseguró que se debe "castigar a los responsables" de las hostilidades.

"No dejaremos que la muerte de nuestros compatriotas quede impune, los responsables tienen que pagar", afirmó durante su intervención en el segmento abierto de la reunión.

Acusó a los georgianos de realizar "una limpieza étnica" de la región y emplear "la táctica de tierra quemada" para aterrar a la población civil.

En uno de los momentos más tensos de la reunión, Alasania preguntó directamente a Churkin si estaba "preparado para detener a los aviones que están en el aire dispuestos a bombardear" a sus compatriotas en Georgia.

El diplomático ruso respondió que Georgia debe "pedir perdón" por la "aventura" bélica en Osetia del Sur que había alterado la paz en la región quince años después del último gran conflicto en el Cáucaso.

Por su parte, el embajador de EEUU, Zalmay Khalilzad, aseguró que su Gobierno "deplora el ataque militar ruso, que supone una violación de la soberanía y la integridad territorial de Georgia".

"Instamos a Rusia a poner fin a sus ataques, ya sean por aire, con misiles o con fuerzas de combate terrestres", señaló a la salida de la reunión.

También destacó que Churkin fue el único embajador que no abogó públicamente por un cese de las hostilidades.

Un viejo polvorín

Moscú lanzó el jueves una contraofensiva contra las fuerzas armadas georgianas en Osetia del Sur para arrebatarles el terreno conquistado en los combates contra los separatistas e inició una extensa campaña de bombardeos aéreos del territorio georgiano.

Se calcula que al menos un millar de personas han muerto en los combates, entre ellos doce soldados de paz rusos desplegados en la zona para mediar en el conflicto.

Osetia del Sur y la otra región separatista, Abjasia, se escindieron de facto de Georgia a comienzos de los años 90, tras sendos conflictos armados en los que, según Tiflis, los separatistas contaron con la ayuda de Rusia.

Las dos regiones, cuyas independencias fácticas nadie reconoce, rechazan cualquier fórmula de arreglo que suponga su permanencia en el Estado de Georgia.