Enlaces accesibilidad
Celta 1-0 Leganés | Jornada 13

El Celta se impone al Leganés de penalti

  • Iago Aspas ajustició al equipo madrileño desde los once metros (1-0)
  • Los de Garitano acumulan cuatro derrotas consecutivas y siguen en la 9ª plaza

Por
Los jugadores del Celta de Vigo celebran el gol de su compañeros Iago Aspas ante el Leganés.
Los jugadores del Celta de Vigo celebran el gol de su compañeros Iago Aspas ante el Leganés.

Ficha técnica:

1 - Celta de Vigo: Rubén Blanco; Hugo Mallo, Cabral, Fontás, Jonny; Lobotka, Wass, Jozabed (Radoja, min.; Iago Aspas, Pione Sisto (Emre Mor, min.76) y Maxi Gómez (Guidetti, min.69).

0 - CD Leganés: Cuéllar; Zaldúa, Ezequiel (Mauro Dos Santos, min.46) , Siovas (Tito, min.55), Raúl; Erik Morán, Gumbao; Darko (El Zhar, min.22), Guerrero, Szymanowski; Amrabat.

Goles: 

1-0 Iago Aspas (p), min.27;

Árbitro: Hernández Hernández (colegio canario). Amonestó a Fontás y Jonny por parte del Celta de Vigo, y a Erik Morán, Mauro Dos Santos, Gumbao por parte del Leganés.

Incidencias: Partido correspondiente a la decimotercera jornada de la Liga Santander disputado en el estadio municipal de Balaídos ante unos 1×0.000 espectadores.

Un solitario tanto de Iago Aspas ha dado al Celta de Vigo un triunfo merecido ante el Leganés, que encadenó su cuarta derrota consecutiva y perdió a tres jugadores por lesión -Darko, Ezequiel y Siovas- en un partido en el que los gallegos perdonaron y su rival pudo empatar en la recta final con un centro peligroso al que no llegó Guerrero.

El guión del partido fue el esperado. El Celta, fiel a su estilo, llevó el peso del juego. Dominó y tuvo la pelota pero también le costó encontrar los espacios para desarmar el muro del Leganés hasta que sobrepasado el ecuador del primer tiempo Iago Aspas superó a Cuéllar desde los once metros.

Hasta ahí, el Leganés, con las líneas juntas, obligaba al Celta a jugar por el centro, donde no había casi espacios, o a buscar diagonales para explotar la profundidad de sus laterales. Y por ahí hizo daño el equipo de Unzué, con Mallo y Jonny.

De un mal despeje de Ezequiel llegó la primera ocasión de los celestes, después de que Aspas, incisivo durante los primeros 45 minutos, ganase en carrera a su marca. Su remate se marchó cruzado. Volvió a amenazar poco después el internacional español con un potente zurdazo que desvió Cuéllar, el mejor de los suyos en el primer acto.

El Leganés estaba desdibujado, con Amrabat demasiado sólo en punta y el centro del campo sufriendo. Pero eso no impidió que a balón parado crease peligro con un centro de Raúl García que desvió Rubén Blanco con una gran estirada.

El Celta siguió atacando y de una buena pared entre Jonny y Maxi Gómez se encontró con un infantil penalti cometido Erik Morán sobre el lateral. Aspas puso el 1-0. Respondió su rival con un disparo potente desde la frontal; Rubén Blanco, con un gran estirada, evitó el empate.

Y en los últimos minutos de la primera parte los locales disfrutaron de hasta tres ocasiones para incrementar su ventaja: en la primera el pase atrás de Aspas no encontró rematador; en las dos siguientes Cuéllar frenó a Aspas y Maxi Gómez.

Adelantó líneas el Leganés tras el paso por los vestuarios. Tuvo más el balón y por momentos incluso se atrevió a presionar arriba al Celta, que pudo matar el choque pero Pione Sisto y sobre todo Maxi Gómez, al elegir la peor opción dentro del área, mantuvieron con vida a los madrileños, que perdieron a su segundo jugador - Siovas- por lesión (en la primera parte El Zhar sustituyó a Darko).

Y pudo pagarlo caro porque a falta de un cuarto de hora Szymanowski rozó el empate: Amrabat peinó, Guerrero tocó lo justo para que el balón llegara a su capitán y el toque con la puntera del argentino enmudeció Balaídos porque el balón se marchó rozando el poste con Rubén superado. El partido estaba abierto.

El Celta volvió a tener dos ocasiones, una muy clara de Guidetti, y otra vez erró, lo que le obligó a sufrir hasta el final, con el recuerdo de lo sucedido contra la Real Sociedad, Getafe y Girona. Esta vez aguantó el resultado, gracias a que Guerrero, a puerta vacía, no acertó a rematar un balón que se paseó por el aérea pequeña.