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Alquilar un piso en España se está convirtiendo en un sueño irreal para la mayoría de los jóvenes en edad de emancipación. Hay, incluso, universitarios que llegan a cambiar de disciplina por los precios de la vivienda. Es el caso de Ranya, que depende económicamente de sus padres y, al final, decidió optar por estudiar Biomedicina en Lleida, a pesar de ser de un pueblo de Barcelona: "Para mí era inasumible quedarme allí. Aquí, en Lleida, los precios de una habitación van de los 200-300 euros al mes, como mucho. En Barcelona, de 500 hasta 1.000".

Compartir piso no es nada nuevo, pero las condiciones, en numerosos casos, han empeorado. Melani, recepcionista en la Ciudad Condal, lo ha comprobado en primera persona: " Hay gente de todo tipo: irrespetuosa, desagradable, sucia. He llegado a compartir baño hasta con cinco personas. El dueño había transformado la sala de estar en dos dormitorios. Era una cueva".

"No solo es la humillación de tener que vivir en una habitación sin luz, sin espacios comunes, es la inseguridad de vivir hasta con miedo", denuncia Carme Arcarazo, portavoz del Sindicato de Inquilinas: “Si reclamo que tengo humedades y que me las arreglen, pues igual el mes que viene me dicen que me suben el alquiler 300 euros o que, simplemente, no me renuevan". Para Jaime Palomera, doctor en Antropología Económica, "en el Monopoly de la vida real, lo que está pasando es que a los jugadores que ya tienen muchas casas, cada vez que pasan por la casilla de salida, les damos muchísimo dinero para que compren más y, al resto de jugadores, les toca pagar. Esta es la realidad de la gente joven y no tan joven". Porque hay pensionistas que, por circunstancias, tienen que vivir de alquiler y compartir piso. Marisa y Ramón lo hacen -y en buenas condiciones- gracias a proyectos como el de Llars Compartides. Cuando a Marisa le preguntan cómo se mete toda una vida en un dormitorio respira sin respuesta. El mercado está tan tensionado que Jorge Gil, arquitecto, ha decidido comprarse una habitación por 50.000 euros. Dice que está contento.

La vivienda es el principal problema de los españoles. Y los datos no hacen más que aumentar esa preocupación. Alquilar es difícil, comprar es aún más inaccesible.

Aunque hay planes de vivienda en marcha, muchos ven imposible adquirir un inmueble. Es el caso de Benasque, Huesca, donde se van a construir más de 1.000 viviendas y los vecinos denuncian que son para especular. "Queremos una vivienda digna para vivir aquí todo el año".

En Benasque, que comprende a los núcleos de Anciles y Cerler, el 72% de las viviendas son de segunda residencia.

Se acaba de aprobar una gran operación inmobiliaria en Cerler, junto a la estación de esquí, del grupo Aramón, con 2.000 viviendas. Serán casi todas viviendas de precio libre, solo 29 de protección oficial.

Hay bloques en los que sólo viven dos familias todo el año. El proyecto abarca 50 hectáreas de terreno y 19 millones de euros de inversión.

Foto: Getty Images

Comienza a proliferar en nuestras ciudades un tipo de bloques de viviendas iguales: son los conocidos como edificios 'cebra'. Los vemos en Bilbao, Sevilla, Madrid...

"Todas las ciudades son iguales", se quejan algunos vecinos y también algunos arquitectos. Son un reflejo del momento en que vivimos.

"El premio de la inmediatez y de la mediocridad. Es todo lo mismo, ¿no? Porque se premia que todo se pueda repetir, que se pueda hacer rápido". señala un arquitecto.

Foto: Getty Images

El Ministerio de Consumo ha propuesto sancionar con 3,6 millones de euros a una gran inmobiliaria, Alquiler Seguro, por obligar a los inquilinos a asumir gastos que no les corresponden. Un inquilino afectado por estas medidas, José Vivas, cuenta a TVE que le "obligaron a un servicio de atención al inquilino, un seguro de vida de 300 euros renovables anualmente, un seguro de hogar".

Los cargos por servicio de atención o los seguros de hogar y vida son ilegales y no pueden ser obligatorios en un contrato de alquiler. Este tipo de prácticas son consideradas abusivas y ya fueron denunciadas en su día por Facua. Esta situación ha llevado a Consumo a abrir un expediente a Alquiler Seguro y contemplar una multa millonaria.

Según el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, "los abusos en el mercado de la vivienda se van a pagar muy caros y el Ministerio de Consumo, con sus recursos, que son limitados pero que existen, se va a encargar de poner orden".

El inquilino tampoco debe pagar la comisión de agencia, pero algunas inmobiliarias han optado por disfrazar ese pago. La abogada y experta en derecho civil, Diana Garrido, explica que estas empresas aumentan el "precio de tu alquiler con servicios que no son necesarios". Los inquilinos tampoco tienen la obligación de pagar el impuesto sobre bienes inmuebles (IBI), ni el seguro de impagos. Garrido añade que "son conceptos que se repercuten en la propiedad, no en el uso de la vivienda".

De todos estos gastos se debe hacer cargo el casero o la empresa que gestiona el piso. Consumo puede sancionar a las empresas por estas prácticas, pero no a propietarios particulares.

El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha propuesto imponer una multa de 3,6 millones de euros a la empresa Alquiler Seguro tras la apertura el pasado marzo de un expediente sancionador por posibles prácticas abusivas contra inquilinos, entre otras, el cobro de comisiones ilegales o la obligación de contratar servicios adicionales.

Así lo ha adelantado este lunes FACUA-Consumidores en Acción y confirmado posteriormente el ministro del ramo, Pablo Bustinduy, en una entrevista en La Hora de la 1 de TVE. "Todos los recursos del Ministerio estarán para asegurar que ninguna empresa esté por encima de la ley", ha señalado.

En su opinión, "en el mercado de vivienda se ha impuesto la ley de la selva y hay indefensión de los inquilinos que violenta el derecho constitucional a una vivienda digna", ha denunciado el ministro, que no se ha pronunciado acerca de la propuesta de sanción al estar abierto el procedimiento.

Arrancamos este capítulo de Yo, consumo recordando uno de los avances más importantes para los consumidores: el etiquetado de los productos.

En el tema central de hoy abordamos el proceso de comprar una vivienda, desde la búsqueda del inmueble hasta la firma de la financiación. Analizamos los puntos críticos, los obstáculos más frecuentes y el papel de cada uno de los actores implicados.

Nos acompañan Rubén Sánchez, secretario general de FACUA; Patricia Suárez, presidenta de ASUFIN, la Asociación de Usuarios Financieros; y Eloy Gutiérrez, experto en vivienda de la Federación de Consumidores y Usuarios CECU.

Las estadísticas de vivienda ponen de relieve el encarecimiento de los pisos, pero también la brecha inmobiliaria en España. Pozuelo de Alarcón, en Madrid, encabeza el mayor gasto mensual para pagar el alquiler y Cieza, en Murcia, el menor.

Cada vez más personas optan por buscar alternativas en pueblos pequeños bien comunicados con las grandes ciudades. Como Camuñas, en Toledo, ubicada a una hora de Madrid, que trata de atraer nuevos vecinos ofreciendo casas por menos de 50.000 euros.

Los precios de la vivienda continúan escalando. Según cifras del Notariado, en los últimos ocho meses, se ha encarecido un 8% a nivel nacional. ¿Significa que estamos ante una nueva burbuja? La mayoría de voces dicen que no básicamente porque, de haberla, no se parecería en nada a la anterior, alimentada por el crédito. Exploramos la evolución de los precios, las soluciones, las medidas del Gobierno en un nuevo programa monográfico de Fin de mes.

La compraventa de viviendas se ha frenado por primera vez en más de un año, fundamentalmente porque se venden menos casas de segunda mano. En agosto se firmaron 47.000 operaciones. No veíamos una cifra tan baja en ese mes desde la pandemia y, aun así, se contrataron más hipotecas. Y es que, con el precio de la vivienda disparado, se pide más dinero al banco, casi 170.000 euros de media.

Con este panorama, para muchos la opción es la vivienda protegida, pero en algunas comunidades los requisitos son muy duros.

Foto: EFE/ Antonio García.

Este jueves se tratará el tema de la vivienda por primera vez en una cumbre europea, una muestra de que el problema afecta a todo el continente. Los precios han subido de media durante la última década un 58% en la Unión Europea y un 72% en España. Cada vez es más complicado acceder a un piso en las grandes ciudades. Alquilar un apartamento en Barcelona o Madrid se lleva hasta el 74% del sueldo de una persona, solo superadas por Lisboa. Muy por debajo se encuentran ciudades como París o Berlín.

El informe del Consejo Europeo identifica como preocupaciones comunes como el coste de la vida, la presión del alquiler turístico sobre la oferta y los tipos de interés. El presidente del Consejo, Antonio Costa, sugiere usar más recursos comunitarios y dar mayor libertad a los Estados para regular el sector.

Según Costa, "si algunas de ellas desean regular los alquileres de corta duración, debemos permitírselo, si algunos Estados miembros quieren conceder ayudas estatales al sector privado, debemos permitirles que lo hagan".

Desde España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez propone que la UE tome medidas legales para poner "en marcha mecanismos para poder freno a la especulación en la compra de vivienda para no uso residencial y que nos habiliten palancas a nivel europeo para poder hacer frente en las grandes ciudades a las zonas tensionadas". Además, pide habilitar fondos comunitarios para la construcción de vivienda protegida.

Imagen: GETTY

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado este jueves que planteará a los otros líderes de la Unión Europea un fondo para la construcción de vivienda protegida y palancas legales para frenar la "especulación en la compra de vivienda" para uso no residencial y actuar en las ciudades y zonas de mercado "tensionado". A su llegada la reunión del Consejo Europeo en Bruselas, ha recordado que la "emergencia habitacional" se vive en "toda Europa".

Foto: GETTY