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Con la ausencia de los 20 acusados el juicio ha comenzado en Turquía con las declaraciones de los testigos. En primer lugar, la prometida de Jamal Khashoggi, que acompañó al periodista hasta la puerta del consulado saudí en Estambul en octubre de 2018, la última vez que lo vio. Ha pedido conocer toda la verdad.

Junto a ella está la representante de la ONU para las ejecuciones extrajudiciales que apunta en un informe a las más altas instancias del estado saudí. Arabia Saudí dio diferentes versiones y llevó a cabo su propio juicio, condenando a muerte a cinco personas, sin desvelar su identidad. Los restos del periodista siguen sin aparecer.

Dedicamos hoy parte de nuestro Cinco Continentes al 60 aniversario de varios procesos de independencia en el continente africano. República Democrática del Congo, Nigeria, Costa de Marfil, Camerún... Una quincena de países lograron en 1960 su independencia. Hablamos de ello con Nestor Nongo, especialista en información africana y director del Instituto Cervantes en Dakar. Analizamos también la decisión de justicia sobre el oro venezolano en el Reino Unido, de la violencia en México, de la evolución de la pandemia en el mundo y de la polémica sobre el futuro de la basílica de Santa Sofía de Estambul.

Turquía ha empezado a liberar a miles de presos para descongestionar sus cárceles ante el avance del Covid-19, causando controversia por la puesta en libertad de varios jefes mafiosos, mientras que periodistas, políticos y activistas de la sociedad civil siguen entre rejas. La espectacular salida de prisión en la noche del jueves en Ankara del jefe mafioso ultranacionalista Alaattin Çakici, escoltado por cientos de coches con sus seguidores fue critica por representantes de la oposición y organismos de derechos humanos. Amnistía Internacional es una de esas voces que asegura que a los críticos y opositores a Recep Tayyip Erdoga se les condena dos veces, ahora a ser susceptibles de infectarse de Covid-19. 18/04/20

Italia ha prorrogado el confinamiento otras tres semanas. El primer ministro Conte no quiere correr el riesgo de retroceder en la lucha contra la pandemia del coronavirus, pero eso sí, permitirá la apertura de unos pocos negocios como librerías, papelerias, tiendas de ropa para niños y algunos servicios forestales. La situación afecta también a los rescates de migrantes en el mar. Italia y Malta han cerrado sus puertos, y el barco Alan Kurdi, de una ONG alemana, sigue a la espera de un puerto seguro para los 150 últimos rescatados. Uno de ellos ha sido evacuado a Lampedusa por motivos médicos. En Europa, las temperaturas primaverales hacen más difícil el confinamiento. Francia ha endurecido los controles para evitar viajes a segundas residencias. Y Turquía ha impuesto un cierre total de dos días en la mayor parte del país.

El gobierno turco ha decidido que no salgan de su territorio un cargamento de respiradores que España habría comprado a una empresa de ese país. Este envío, bloqueado en Ankara, estaba cargado de material sanitario adquirido por comunidades autónomas como Navarra.

Las gestiones de Exteriores para recuperarlos, de momento, han fracasado, según explica la ministra González Laya: "Por ahora no van a salir de Turquía porque el Gobierno turco entiende que es una prioridad para el tratamiento de sus enfermos".

Este lunes, el presidente turco Erdogan se ha reunido en Bruselas con las autoridades europeas, que han condicionado cualquier apoyo en la guerra de Siria, como pide Erdogan, a que se detenga el flujo de migrantes. Alemania se muestra dispuesta a acoger a 500 menores refugiados en la isla de Lesbos. Centenares de personas sobreviven como pueden en la frontera turco-griega.

La crisis del coronavirus agita Europa pero no oculta otras emergencias en la agenda política. La nueva presidenta de la Comisión Europea Úrsula Von der Leyen estrena sus primeros 100 días en el cargo intentando gestionar el desafío de Turquía que ha dejado a miles de refugiados en un limbo al lanzarlos sobre la frontera griega. Esta tarde, recibe en Bruselas al presidente Erdogan. Esta madrugada, Berlín ha anunciado que varios países europeos negocian un acuerdo para tratar de aliviar la situación de los menores que han llegado a este extremo de la Unión Europea.

En la frontera terrestre entre Grecia y Turquía desde uno y otro lado  se han lanzado gases lacrimógenos, unos para evitar la entrada de los miles de inmigrantes que se agolpan para llegar a Europa, desde el otro, teóricamente, para protegerlos de las actuaciones de la policía griega. En las islas la cosa marcha un poco más tranquila, por el viento que azota la zona, que hace que los migrantes se piensen lanzarse a la aventura y por el otro, porque Ankara afirma respetar la tregua de evitar que los migrantes intenten llegar a territorio de la Unión Europea vía marítima. Lo cierto es que en esta situación Grecia dice que el acuerdo sobre inmigración con los turcos está muerto. 07/03/20

Los ministros de Exteriores de la Unión Europea instaron este viernes a Turquía a contrarrestar la "información falsa" que circula entre los refugiados en su territorio de que las fronteras comunitarias están abiertas, ante la "situación sin precedentes" que afrontan países como Grecia, que en una semana ha evitado la entrada de miles de inmigrantes.

Los ministros de Exteriores de la Unión Europea se reúnen hoy en Croacia para abordar la crisis migratoria inducida por Turquía al abrir sus fronteras. Quieren evitar una crisis como la de 2015, pero ahora mismo en la isla de Lesbos, en Grecia, decenas de miles de personas permanecen atrapadas. 

En Las mañanas de RNE conectamos con nuestra enviada especial a LesbosSara Alonso Esparza. Ayer relataba la situación en el campo de Moria y hoy se ha trasladado hasta el norte de la isla. Si hay un lugar que puede retrarar la llamada crisis de los refugiados es un vertedero donde se descomponen al sol miles y miles de chalecos, además de barcas pinchadas, motores rotos, zapatos y ropa de niños y adultos. Una montaña con los restos físicos de las llegadas, lo que quedó en la playa. La ruta del Egeo fue la principal en el momento del mayor número de llegadas, en 2015: arribaron cerca de un millón de personas a las costas griergas. Este año, 4.764 pisaron tierra en las islas del Egeo procedentes de Turquía. La distancia es entre Grecia y Turquía es corta, pero la travesía es muy peligrosa: este año han muerto 68 personas- Según la Organización Internacional de las Migraciones en las aguas del Egeo en los últimos cinco años han muerto más de 1.700 personas que pretendían alcanzar las costas griegas. En toda la isla de Lesbos existen cementerios de personas enterradas sin nombre o con un placa reciclada con la palabra "desconocido".