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El mundo despierta con la mirada puesta en Indonesia y en el balance de víctimas del tsunami que ha asolado gran parte de los territorios comprendidos entre las islas de Java y Sumatra. Las autoridades cifran en 281 los fallecidos en este desastre y en más de 1.000 los heridos. 57 personas permanecen a esta hora desaparecidas. Ahora, cabe preguntarse, ¿por qué en países como Indonesia suceden de forma más o menos recurrente este tipo de catástrofes?

La tierra ha vuelto a temblar en la localidad murciana de Lorca, donde un terremoto de magnitud 3,5 se ha registrado en el sureste del término municipal. En 2011, un terremoto dejó nueve víctimas mortales en este municipio. 

Radio 5 ha entrevistado a Juan Miguel Bayonas, concejal de Emergencias de Lorca, que ha asegurado que el seísmo se ha notado mucho pero que no hay constancia de que se hayan producido daños personales ni materiales.

Bayonas ha realizado un llamamiento a la calma y ha asegurado que Lorca "tebemos que convivir con los terremotos" porque la localidad está en el epicentro de una falla pero que la ciudad está preparada para ello.

Al menos 5.000 personas están desaparecidas en Indonesia tras el terremoto y tsunami que sacudieron hace nueve días la isla de Célebes, donde el balance de muertos por el desastre ha aumentado a 1.763 y el de heridos graves a 2.632, según han informado este domingo fuentes oficiales. El desastre, además, ha dejado a unas 62.000 personas desplazadas. Los trabajos para recuperar los cuerpos de las víctimas en la isla pararán el próximo jueves, según han anunciado las autoridades del país.

La cifra de fallecidos por el terremoto y tsunami del 28 de septiembre asciende hasta 1.649 personas. Sin embargo las autoridades creen que hay miles de desaparecidos, a los que buscan bajo el barro y el lodo. La catástrofe provocó avalanchas de barro que sepultaron numerosas viviendas en un extraño fenómeno llamado licuefacción del suelo.

Cinco días después del tsunami, los habitantes de la ciudad costera de Palu tratan de recuperar la normalidad, después de que el agua se llevara a sus seres queridos y arrasara con todo a su paso. La gran mayoría de las víctimas pertenece a esta ciudad de la provincia de Célebes Central y con una población de unos 350.000 habitantes, y el resto provienen del vecino distrito de Donggala y partes de Sigi y Parigi Moutong.

Mavi Doñate, enviada especial de TVE, ha llegado a Palu la "zona cero" del tsunami. En el quinto día tras el terremoto y la posterior ola gigante, siguen buscando cadáveres y cavando fosas comunes. Los vecinos estaban en la playa y no oyeron ninguna alarma. 

De momento, el balance oficial es de 1.234 muertos pero la cifra irá aumentando a medida que progresen los rastreos. Las áreas más complicadas incluyen Petobo y el municipio Sigi Biromaru, al sur de Palu, además de la ciudad pesquera de Donggala. Las dos poblaciones sumaban un total de 600.000 habitantes, muchos de ellos desaparecidos o evacuados.

Las autoridades indonesias han elevado a 1.234 la cifra de víctimas mortales que ha causado el terremoto de magnitud 7,5 y el posterior tsunami que golpeó la isla de Célebes el viernes pasado. Los equipos de rescate apuran la búsqueda de supervivientes, aunque reconocen que todavía no han podido llegar a todas las zonas afectadas, como el distrito de Sigi Biromaru.

Los equipos de rescate en la isla indonesia de Célebes apuran la búsqueda de supervivientes, aunque reconocen que todavía no han podido llegar a todas las zonas afectadas, como el distrito de Sigi Biromaru. Cuatro días después de la tragedia, va emergiendo poco a poco el alcance de los dos terremotos y el posterior tsunami registrados el viernes.

El balance oficial de muertos se sitúa en 844 personas -153 han sido ya enterradas en las fosas comunes- y 90 desaparecidos, aunque este martes se han encontrado los cadáveres de 34 estudiantes atrapados en una iglesia. Con todo, las autoridades insisten en que la cifra aumentará -la playa de Palu celebraba un festival en el momento del tsunami- y la prioridad ahora es hacer llegar agua potable y alimentos a las zonas afectadas.

Un punto negro en Palu, la ciudad golpeada por el tsunami, es el Hotel Roa Roa, donde se calcula que había unas 50 personas cuando las tres olas azotaron la ciudad. El jefe del equipo de rescate, Agus Haryono, trabaja con la hipótesis de que todavía haya supervivientes atrapados, según ha declarado a Reuters. De momento ya han rescatado a tres personas con vida y ha recuperado nueve cadáveres.

El gobierno indonesio ha pedido ayuda internacional este lunes para afrontar los destrozos que provocaron los terremotos en Palu y Donggala, en la isla de Célebes, y el posterior tsunami que asedió la ciudad con olas de hasta seis metros de altura. Casi 72 angustiosas horas después de la tragedia y con daños aún por determinar, los equipos de rescate y familiares intensifican la búsqueda de supervivientes y víctimas bajo los escombros de los edificios derruidos por el seísmo de magnitud 7,5 en Palu. Muchos están atrapados en los hoteles de Palu y se teme que varias personas estén atrapadas bajo el lodo en pueblos adyacentes.