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Si vieras una peli en la que la protagonista es una física teórica que investiga sobre el origen del universo y, en la siguiente escena, la ves trabajando con superordenadores para descifrar la biología molecular hipercompleja del cáncer, pensarías que estás viendo una peli de superhéroes. Pero María Rodríguez no es ninguna mujer maravilla, y sí una científica muy versátil que ha migrado entre dos disciplinas aparentemente tan distintas utilizando el puente de las matemáticas. Hablar con María es darse cuenta de que la ciencia es un lenguaje, un conjunto de herramientas que pueden servir para afrontar problemas muy diferentes. En realidad, escuchar a María es escuchar una manera de pensar.

  • Las cinco organizaciones destinatarias de los equipos informáticos son: Asociación de Apoyo al Pueblo Sirio, Fundación Amigó, Fundación Adelias, Fundación Masnatur y Hermanas Hospitalarias Provincia de España
  • José Juan Ruiz, director del Gabinete de Presidencia de RTVE, recibió a los representantes de las asociaciones responsables de los proyectos

Noticia   Órbita Laika, el podcast  

  • Eduardo Sáenz de Cabezón y Ricardo Moure repasan la accidentada historia de la inteligencia artificial
  • Tratan de averiguar si realmente deberíamos temer a la AI y si las máquinas pueden pensar
  • Charlan con Nerea Luis Mingueza, experta en computación y María Teresa Gómez, ingeniera informática
  • Puedes escuchar el capítulo 2 de ‘Órbita Laika, el podcast”’ en RTVE Play Radio y en YouTube RTVE

4.900 millones de personas en el todo el mundo tuvieron acceso a internet en 2021 según la Unión Internacional de Telecomunicaciones. La interconexión entre los diferentes ordenadores del planeta se amplía a las personas y los dispositivos. Es el llamado internet de las cosas. Como explica Juan Carlos López, catedrático de Tecnologías y Sistemas de Información en la Universidad de Castilla-La Mancha, con Internet de las cosas se obtiene información clave sobre el uso y el rendimiento de los dispositivos para detectar patrones, hacer recomendaciones, mejorar la eficiencia y crear mejores experiencias para los usuarios. Desde objetos domésticos comunes a aparatos médicos o prendas inteligentes. Mediante una conexión máquina a máquina se conectan entre ellos sin intervención del ser humano.
Cada vez son más numerosos los dispositivos conectados: relojes, pulseras, bombillas, termostatos, persianas, aspiradores... Para el 2025 se espera que haya unos 41.600 millones de dispositivos conectados, en el hogar, en la empresa y en entornos más amplios como las ciudades. Y todo ello, según Juan Carlos López, vendrá de la mano del 5G y de la llamada computación en el borde. Una de las principales aplicaciones será, sin duda el vehículo autónomo, que tendrá que procesar la información in situ y en tiempo real.

Palabra de Ingeniero

Internet de las cosas

4.900 millones de personas en el todo el mundo tuvieron acceso a internet en 2021 según la Unión Internacional de Telecomunicaciones. La interconexión entre los diferentes ordenadores del planeta se amplía a las personas y los dispositivos. Es el llamado internet de las cosas. Como explica Juan Carlos López, catedrático de Tecnologías y Sistemas de Información en la Universidad de Castilla-La Mancha, con Internet de las cosas se obtiene información clave sobre el uso y el rendimiento de los dispositivos para detectar patrones, hacer recomendaciones, mejorar la eficiencia y crear mejores experiencias para los usuarios. Desde objetos domésticos comunes a aparatos médicos o prendas inteligentes. Mediante una conexión máquina a máquina se conectan entre ellos sin intervención del ser humano.
Cada vez son más numerosos los dispositivos conectados: relojes, pulseras, bombillas, termostatos, persianas, aspiradores... Para el 2025 se espera que haya unos 41.600 millones de dispositivos conectados, en el hogar, en la empresa y en entornos más amplios como las ciudades. Y todo ello, según Juan Carlos López, vendrá de la mano del 5G y de la llamada computación en el borde. Una de las principales aplicaciones será, sin duda el vehículo autónomo, que tendrá que procesar la información in situ y en tiempo real.

Las modernas tecnologías están cada vez más presentes en nuestra vida cotidiana y suponen una oportunidad para incrementar la eficacia y eficiencia de las Administraciones Públicas. La Inteligencia Artificial se abre paso en la Justicia y aunque ésta no es ni debe convertirse en un mero un modelo matemático, el empleo de algoritmos para fines concretos puede resultar de gran utilidad. Según Fernando Suárez, presidente del Consejo General de Colegios Profesionales de Ingeniería Informática, los procedimientos que podrían agilizarse con Inteligencia Artificial son aquellos en los que intervienen gran multitud de datos, como cláusulas suelo, reclamaciones por vuelos cancelados, accidentes de tráfico o pensiones alimenticias en casos de divorcio.
El retraso de la justicia en la implementación de la inteligencia artificial se debe a lo delicado de poner en manos de algoritmos una materia tan sensible. El caso que reveló de manera más clara los riesgos fue el programa Compas, empleado en EE UU para calcular las posibilidades de reincidencia de un acusado. En 2018, una investigación reveló graves carencias y sesgos en el algoritmo. Fernando Suárez recuerda que la Unión Europea ha propuesto un marco jurídico para velar por una inteligencia artificial confiable en el que todas las acciones deben estar regidas por el compromiso ético.

Las modernas tecnologías están cada vez más presentes en nuestra vida cotidiana y suponen una oportunidad para incrementar la eficacia y eficiencia de las Administraciones Públicas. La Inteligencia Artificial se abre paso en la Justicia y aunque ésta no es ni debe convertirse en un mero un modelo matemático, el empleo de algoritmos para fines concretos puede resultar de gran utilidad. Según Fernando Suárez, presidente del Consejo General de Colegios Profesionales de Ingeniería Informática, los procedimientos que podrían agilizarse con Inteligencia Artificial son aquellos en los que intervienen gran multitud de datos, como cláusulas suelo, reclamaciones por vuelos cancelados, accidentes de tráfico o pensiones alimenticias en casos de divorcio.
El retraso de la justicia en la implementación de la inteligencia artificial se debe a lo delicado de poner en manos de algoritmos una materia tan sensible. El caso que reveló de manera más clara los riesgos fue el programa Compas, empleado en EE UU para calcular las posibilidades de reincidencia de un acusado. En 2018, una investigación reveló graves carencias y sesgos en el algoritmo. Fernando Suárez recuerda que la Unión Europea ha propuesto un marco jurídico para velar por una inteligencia artificial confiable en el que todas las acciones deben estar regidas por el compromiso ético.

Según los datos de la empresa de soluciones de seguridad IT, Check Point, el año pasado los ciberataques aumentaron casi un 70% por ciento en Europa y más de un 50% en España. La sanidad, un campo gravemente afectado por la crisis, englosa la lista de los sectores más atacados.  Hablamos con Eusebio Nieva, director técnico de Check Point. 

El futuro de la informática pasa por la computación cuántica. Estos ordenadores podrían utilizarse para la resolución de problemas complejos que no pueden ser abordados con los ordenadores tradicionales. Grandes compañías tecnológicas como IBM, Google, Intel o Microsoft están invirtiendo miles de millones de dólares en la carrera por desarrollar esta tecnología en la que España acaba de entrar con Quantum Spain, un proyecto que conlleva una inversión de 60 millones de euros para los próximos tres años. Como explica Alba Cervera, coordinadora del proyecto, el programa incluye la construcción y puesta en marcha del primer computador cuántico del sur de Europa, que se instalará en el Centro Nacional de Computación-BSC.
En el programa Quantum Spain participan 25 universidades y centros de investigación e infraestructuras, de 14 comunidades autónomas, que colaborarán para crear un ecosistema español de computación cuántica
Incluye un programa de formación para los potenciales usuarios de las tecnologías cuánticas y los diferentes nodos de la Red Española de Supercomputación
La previsión es que el ordenador disponga de un primer chip de dos cúbits operativos a finales de 2022 y progresivamente irá incorporando nuevas versiones hasta llegar a los 20 cúbits en 2025. Según Alba Cervera, el objetivo no es tanto la cantidad como la calidad, y apostar por el desarrollo de tecnología propia para limitar la dependencia y mantener el máximo grado posible de soberanía tecnológica y económica.

El futuro de la informática pasa por la computación cuántica. Estos ordenadores podrían utilizarse para la resolución de problemas complejos que no pueden ser abordados con los ordenadores tradicionales. Grandes compañías tecnológicas como IBM, Google, Intel o Microsoft están invirtiendo miles de millones de dólares en la carrera por desarrollar esta tecnología en la que España acaba de entrar con Quantum Spain, un proyecto que conlleva una inversión de 60 millones de euros para los próximos tres años. Como explica Alba Cervera, coordinadora del proyecto, el programa incluye la construcción y puesta en marcha del primer computador cuántico del sur de Europa, que se instalará en el Centro Nacional de Computación-BSC.
En el programa Quantum Spain participan 25 universidades y centros de investigación e infraestructuras, de 14 comunidades autónomas, que colaborarán para crear un ecosistema español de computación cuántica
Incluye un programa de formación para los potenciales usuarios de las tecnologías cuánticas y los diferentes nodos de la Red Española de Supercomputación
La previsión es que el ordenador disponga de un primer chip de dos cúbits operativos a finales de 2022 y progresivamente irá incorporando nuevas versiones hasta llegar a los 20 cúbits en 2025. Según Alba Cervera, el objetivo no es tanto la cantidad como la calidad, y apostar por el desarrollo de tecnología propia para limitar la dependencia y mantener el máximo grado posible de soberanía tecnológica y económica.