En 16 de julio de 2005, un terrible incendio en la Riba de Saelices, en Guadalajara, arrasó 13.000 hectáreas y se cobró la vida de once bomberos. Este miércoles se cumplen 20 años del incendio más virulento del siglo. La tragedia desató protestas por la gestión y descoordinación, pero apenas tuvo consecuencias judiciales.
Sin embargo, sí marcó un antes y un después en la gestión de emergencias. El desastre produjo cambios significativos como la normativa de prevención y la creación la UME.
Imagen: EFE/Víctor Lerena