A un lado y al otro de la valla, también en el mar, en el aire, y en los puntos más altos de Ceuta. Ante una posible llegada masiva de migrantes, se ha reforzado la seguridad. Casi 2.000 efectivos entre policías nacionales y guardias civiles vigilan la ciudad autónoma. Pero no solo se ha blindado el lado español, también el marroquí.
Las fuerzas de seguridad marroquíes han colocado nuevas líneas de alambres y de concertinas en puntos estratégicos de la frontera, que se suman a la barrera flotante que instaló el gobierno español.
En las calles, los coches se entremezclan con los tanques que patrullan la ciudad. A pesar del despliegue, muchos ceutíes siguen sintiendo inseguridad.
Según los últimos datos del Gobierno, alrededor de 5.000 migrantes continúan en la ciudad autónoma.
Foto: Reduan/EFE — Militares españoles en la frontera del Tarajal en Ceuta