La contaminación acústica, el pulso invisible que inunda los océanos
- El tráfico marítimo es la fuente más contaminante y la más difícil de controlar
- Los cetáceos son los más sensibles al ruido, pero no los únicos afectados
La contaminación por emisiones de óxido de azufre en el transporte marítimo en la UE se ha reducido un 70 % en la última década, gracias, en parte, a la introducción de zonas de control de emisiones SECA en el norte de Europa. Además de la contaminación de óxido de azufre, también se han reducido los residuos originados por la pesca y la navegación y ha disminuido el número de especies exóticas invasoras.
Las zonas de control de emisiones SECA también entrarán en vigor a partir de mayo en el mediterráneo. Asimismo, los países en el Atlántico Nororiental también están estudiando la posibilidad de establecer una SECA potencialmente hacia el 2027. Pero no todo son buenas noticias: entre 2015 y 2023 las emisiones de Óxido de Nitrógeno aumentaron un 10% y también han aumentado entre dos y cinco veces las emisiones de metano –un gas de efecto invernadero, 80 veces más dañino para el clima que el CO2 en el corto plazo–.
El informe también aborda un problema sobre el que desde organizaciones conservacionistas como OceanCare llevan tiempo poniendo el foco: las medidas para atajar el problema del ruido submarino, que afecta a la biodiversidad. En particular a los cetáceos, que se valen del sonido para funciones importantes como la localización y comunicación.
Desde OceanCare sugieren la reducción de la velocidad como medida para mitigar el ruido submarino de los buques en un 70% entre 2030 y 2050.
Viajamos a las costas del País Vasco para comprobar el estado de salud del agua del mar y sus fondos. Restos de toallitas higiénicas, embalajes industriales, envases de comida y de cosméticos, bolsas de la compra... Estos son algunos de los residuos que se encuentran a diario los pescadores cuando recogen sus redes. Hemos entrado en el centro de Investigación marina Azti. Allí, un equipo de científicos ha encontrado concentraciones de plástico en las costas vascas comparables a las del Mediterráneo: Alrededor de 750.000 piezas por kilómetro cuadrado. También en ese centro están desarrollando un proyecto pionero que consiste en lanzar 1000 boyas en el mar y en el río Urola, en Zumaia "Es importante saber de dónde viene la basura, porque una vez que sabes quién lo ha generado, puedes hablar con ese agente, con esa institución o con esa industria para buscar soluciones conjuntas" ha explicado Ohiane Cabezas, una de sus investigadoras principales.
Según la ONU el 70% de la basura marina está en el fondo del océano mientras que el resto flota a la deriva. Casi la mitad de la basura que se encuentra flotando viene del sector pesquero, acuícola y mercante. Hemos entrevistado también a voluntarios que se dedican a recoger esa basura, como el surfista Aketza Sánchez Uribe o los hermanos Pablo y Javier, pescadores que ven cómo cada vez sus redes llevan menos peces y más basura "Hay mucho plástico y seguimos trabajando con plásticos. Esto en la vida se va a limpiar ha habido días que hemos cogido hasta una bicicleta".
Todos queremos encontrar mares y océanos libres de basura y preservar la biodiversidad marina. La magnitud del calentamiento global es tal, nos ha dicho Guillem Chust, investigador en cambio global en ecosistemas marinos es tal, que "empezamos a ver como especies que están más adaptadas en aguas calientes están aumentando, mientras que las adaptadas a aguas más frías están disminuyendo". Según los expertos, en el 2050 habrá más plástico que peces.
Dos petroleros rusos han sufrido sendos accidentes en el estrecho de Kerch, que conecta el mar Negro con el de Azov. Uno se ha partido por la mitad y el otro ha sufrido graves daños. Ambos transportaban miles de toneladas de combustible y otros derivados. Greenpeace ha dicho que puede ser una de las mayores catástrofes medioambientales en la historia del mar Negro. Los dos buques tenían más de medio siglo de antigüedad y, pese a haber sido reformados en los 90, no eran aptos para navegar en condiciones tan adversas. Desde las sanciones por la invasión de Ucrania, Moscú ha popularizado el uso de decrépitos petroleros registrados en otros países para transportar sus combustibles, vetados en Occidente.
Foto: EFE/CANAL DE TELEGRAM DE LA FISCALÍA DE TRANSPORTE DEL SUR DE RUSIA
Decenas de miles de personas se han manifestado contra el proyecto de la fábrica de celulosa de Altri en la localidad lucense de Palas de Rei. Denuncian el impacto ambiental que la planta de papel tendrá en la comarca y también en la ría de Arousa, donde desemboca el río Ulla, al que la planta devolvería 30 millones de litros residuales tratados al día.
En el informativo 24 horas Fin de Semana Marta Gontá, portavoz de Ulloa Viva, plataforma convocante junto con En Defensa da Ría de Arousa, confía en que lo de hoy haya servido de "último golpe sobre la mesa" para que el gobierno regional rectifique. "No entendemos que la Xunta, que es la administración pública que tiene que velar por el bien de todos los gallegos y gallegas, esté apoyando de una manera tan loca este proyecto que es una bomba en el corazón de Galicia" lamenta la portavoz, que avisa de su impacto negativo en el medioambiente y en el empleo de la comarca. Advierte Gontá que este proyecto implica privatizar "durante 75 años" el agua del río Ulla y duda de que el beneficio económico sea mayor que sus consecuencias. "Lo que ellos nos venden como progreso, nosotros creemos que es un retroceso al que no estamos dispuestas [...] No hay nada más importante que la soberanía alimentaria, el agua limpia y el aire limpio", concluye.
Parece detergente pero es espuma tóxica. Las orillas verdes del río Yamuna se cubren de blanco varias veces al año por los 3.5000 millones de litros de aguas residuales que llegan a diario a su cauce. Unos 57 millones de personas dependen de la calidad de estas aguas, sobre todo, para el regadío.
Aunque da suministro al 70% de Deli, es también su gran cloaca.
Jardines submarinos. Una start-up de Barcelona se ha especializado en una actividad muy poco conocida: la creación de jardines submarinos. Combinando la investigación científica con un modelo empresarial innovador, Underwater Gardens desarrolla estrategias de acción para la restauración, conservación y regeneración de ecosistemas marinos degradados.
Mara Peterssen y el divulgador científico Luis Quevedo comentan investigaciones sobre alimentos ultraprocesados, diabetes y la contaminación por plásticos.