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Un hombre ha declarado ante el juez por el presunto asesinato de su pareja y simular que fue un accidente. Ha ocurrido en Torrejón de Ardoz, en Madrid. El varón llamó a la ambulancia alegando que su mujer se había atragantado con una espina, pero los médicos alertaron y llamaron a la policía tras corroborar que la víctima presentaba traumatismos craneoencefálicos "incompatibles con la vida".

Además, en Barcelona también se ha guardado un minuto de silencio por otro crimen machista sucedido en Barcelona, en el barrio del Raval, donde los Mossos detuvieron a la pareja de la víctima como presunto autor. La delegada del Gobierno para la Violencia de Género ha lamentado que han aumentado el número de consultas al 016, casi el doble que en 2019, mientras que las consultas online han subido más de un 400 %.

En julio de 1995, poco antes del final de la guerra de Bosnia, más de 8.000 bosnios musulmanes fueron asesinados en la ciudad de Srebrenica por el ejército serbobosnio. Una masacre, un caso de limpieza étnica que marcó un antes y un después en la contienda, y se convirtió en una de las mayores vergüenzas de Europa. La zona estaba protegida por las Naciones Unidas y era considerada zona segura por su mayoría musulmana. Se instaló una base de cascos azules holandeses que ese verano, estaban en cuadro por las vacaciones. El ejército, comandado por Ratko Mladić, aprovechó ese momento para masacrar a la población y llenar unas 20 fosas comunes. Todavía hoy no ha sido posible dar nombre a todas las víctimas. Años después, las mujeres que perdieron a sus familiares, crearon una organización para pedir justicia: las madres de Srebrenica.

Holanda y Naciones Unidas tuvo que explicar la inacción de los cascos azules en la ciudad, llegando hasta la dimisión de todo el ejecutivo holandés. Esta matanza llegó al tribunal penal de crímenes para la antigua Yugoslavia. Durante años, los responsables huyeron pero finalmente Ratko Mladić y Radovan Karadžić fueron condenados a cadena perpetua.

Un reportaje de Aurora Mínguez.

George Floyd gritó hasta veinte veces antes de morir que no podía respirar, según muestra un nuevo vídeo. Es el que grabaron las cámaras que llevaban los agentes de policía de su detencion y muerte por asfixia. De momento, sólo se conoce la transcripción de esas grabaciones, que se suman a los videos que aportaron los testigos.

En Argentina se investiga el asesinato de Fabián Gutiérrez, antiguo secretario privado de la expresidenta Cristina Fernández. Su desaparición fue denunciada el jueves. El juez no descarta ninguna hipótesis aunque no duda de que ha sido un homicidio. Por el momento hay 4 detenidos, uno de ellos con relación directa con el fallecido. Gutiérrez fue procesado en 2018 por supuesto lavado de activos y declaró como arrepentido en la causa de los cuadernos de la corrupción sobre los supuestos sobornos pagados a funcionarios del gobierno Kirchner. Informa Ángeles Bazán.

Continúa en Reino Unido la investigació por el apuñalamiento de varias personas en un parque de Reading tras la celebración de una protesta pacífica antiracista. 3 personas han fallecido y otras 3 se encuentran en estado grave. El agresor, un joven de 25 años natural de la localidad inglesa, ya ha sido puesto bajo custodia policial acusado de asesinato. Horas depués, la policía registraba un piso a las afueras que podría estar relacionado. Por el momento las autoridades no cierran ninguna hipótesis. Informa Jordi Barcia, corresponsal.

En Estados Unidos, el policía que disparó por la espalda a Rayshard Brooks será juzgado por homicidio y otros diez delitos. Y el agente que le acompañaba, testificará contra su compañero. La viuda escuchó en directo la descripción del fiscal de lo sucedido. El más grave de los 11 delitos por los que han imputado es el homicidio por la comisión de otro delito, en este caso el asalto grave con arma de fuego. Y eso significa que para condenarle no hará falta demostrar que quiso matar a este joven de 27 años pero sí probar que tuvo la intención de asaltarle y que eso desencadenó la muerte de Brooks. Se enfrenta a la cadena perpetua, incluso a la pena de muerte.