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Veinte años de tutela tras una guerra que ha continuado a menor intensidad durante estas dos décadas. Estados Unidos y España ya han retirado a sus tropas y hoy lo ha ratificado Reino Unido. Poco a poco, los países que mantenían puestos militares van abandonando la zona y los afganos quedan algo huérfanos, pero con ese empujón adicional para que encuentren su propio camino. El Gobierno afgano y los talibanes coinciden, al menos, en algo beneficioso para todo el país: que la guerra no es la solución.

Parece que los talibanes se hubieran estado preparando para este momento. Hay afganos que quedan en una situación especialmente desprotegida: aquellos que han trabajado para las tropas extranjeras, como los traductores. Estados Unidos ha dejado volar solo al país y eso significa más autonomía, pero también cierta desprotección. Biden ha hablado del plan de retirada, en medio de rumores de evacuación de la embajada de Kabul, y el Gobierno estadounidense se está planteando conceder algunos visados rápidos para aquellos afganos que queden desprotegidos.

Desde 24 horas de RNE, con los corresponsales de Radio Nacional en Oriente Próximo, Cristina Sánchez; en Washington, Fran Sevilla; en Bruselas, María Carou; y en Londres, Sara Alonso.

El gobierno de Estados Unidos continúa con la retirada de tropas de Afganistán, un proceso que espera dar por finalizado en agosto. El pasado viernes, se cerró la base de Bagram, la más grande y la más importante de los soldados estadounidenses en el país. De esta retirada y de los retos que supone para los Afganos hablamos hoy en Cinco Continentes con Ana Ballesteros, Investigadora Senior del CIDOB y especialista de Afganistán.

Estados Unidos planea completar su retirada de Afganistán al terminar agosto. Ese calendario es más reducido que el inicialmente previsto por el presidente estadounidense, Joe Biden, quien apuntó como fecha límite al próximo 11 de septiembre, cuando se cumplirán 20 años desde los atentados del 11-S que motivaron la invasión de Afganistán por parte de Estados Unidos. Las fuerzas de EE.UU. ya han traspasado el control de la base aérea de Bagram, su principal instalación militar en Afganistán, a las autoridades afganas. FOTOGRAFÍA: JIMIN LAI / AFP.

Las fuerzas armadas de Afganistán han tomado este viernes el control de la base aérea de Bagram, hasta ahora la principal base de EE.UU. en suelo afgano.

Hasta este viernes, los militares estadounidenses han coordinado sus ataques aéreos y su logística desde Bagram, situada a 60 kilómetros al norte de la capital, Kabul. La retirada simboliza el comienzo del final de la intervención militar de EE.UU. en el país.

E.UU. ha abandonado Bagram como parte de un acuerdo firmado con los talibanes en 2020. El presidente estadounidense, Joe Biden, ha prometido que las tropas abandonarán Afganistán en septiembre, tras 20 años de guerra.

A cambio de la retirada de Afganistán, los talibanes se comprometieron a evitar cualquier ataque terrorista internacional desde su territorio, y a iniciar negociaciones con sus rivales, entre ellos el gobierno afgano.

Sin embargo, se han hecho pocos progresos en este segundo aspecto: las tropas afganas que han ocupado Bagram deberán hacer frente a una actividad creciente de los talibanes, que aspiran a retomar el poder que ejercieron entre 1996 y 2001. En los últimos meses, los ataques se han vuelto más frecuentes, en especial en el norte del país, donde hasta hace poco no se registraba actividad de los talibanes.

Foto: Reuters/Mohamed Ismail

Los afganos que trabajan para EE.UU. temen represalias de los talibanes cuando se retiren los americanos. Ahmed es uno de los intérpretes que han trabajado para las tropas estadounidenses en Afganistán. Ahora, tras la retirada de la coalición de la OTAN teme sufrir la venganza de los talibanes.

Por su parte, algunos portavoces talibanes aseguran que no habrá venganza, pero ellos no les creen.

En Afganistán ha comenzado este jueves un alto el fuego de tres días decretado por los talibanes. La violencia en el país se ha recrudecido en las últimas semanas, después de la retirada de tropas estadounidenses y de la OTAN, entre ellos los 24 militares españoles que abandonaron este miércoles Kabul. La misión española en el país ha durado 19 años y algunos militares que participaron en ella cuentan cómo fue la misión.

FOTO: EFE/Kote Rodrigo.

José Miguel Calvillo Cisneros, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Complutense de Madrid, ha dicho en Las mañanas de RNE que el balance de la situación en Afganistán tiene dos partes, la seguridad y el desarrollo. "En desarrollo ha habido un punto de inflexión, sigue siendo pobre pero nada que ver con la situación inicial. Pero por otro lado está el análisis de la seguridad y no podemos ser tan optimistas. El número de atentados terroristas, el número de víctimas... desde el año 2011 se ha producido un incremento notable que deja ver que la situación de seguridad es bastante peor", ha explicado.

La de Afganistán ha sido la guerra más larga de la historia de Estados Unidos. Biden pasará a la historia como el presidente que la terminó. "EE.UU. jamás podrá ganar la guerra en Afganistán. Podrá ganar batallas pero no la guerra.  Uno de los errores cometidos ha sido no entender la coyuntura de Afganistán. Biden prioriza los intereses de EE.UU. No victoria, no derrota, una salida honrada del país. "Cree que la retirada abre una puerta a los talibanes para llegar al poder. "Los talibanes llevan un año desde que se firma el acuerdo con Trump en el que su objetivo es el gobierno de Kabul y para ellos es una guerra civil en la que día tras día consiguen más poder y más legitimidad. Ojalá me equivoque, pero en cuanto la comunidad internacional abandone Afganistán sin un apoyo serio y estable a Kabul, será cuestión de tiempo que los talibanes lleguen al poder."

Todavía recuerda la primera vez que estuvo en el país en 2006. "Vi una pobreza absoluta. Ha mejorado con el apoyo de la comunidad internacional, se ha cubierto una necesidad básica pero no en todo el país, solo en las ciudades más grandes. La realidad del país sigue siendo de extrema pobreza", cuenta. Y añade que la falta de conocimiento sigue siendo total. "Desde el siglo XIX hasta ahora, en los conflictos en Afganistán la cuestión étnica siempre ha estado presente. Es lo que la comunidad internacional no ha conseguido ver. Los talibanes tienen muchas opciones de hacerse con el poder, porque lanzan un mensaje identitario desde el punto de vista pastún. En las últimas semanas, los atentados contra la población civil han sido contra población chií, hazara, tayika... son los enemigos de la etnia pastún. No todos los pastunes son talibanes, que a veces se confunden", explica.

Una pequeña ceremonia en la base aérea de Torrejón de Ardoz presidida por el Rey servirá para cerrar, de alguna manera, la misión española en Afganistán. Han sido casi dos décadas de guerra que ha curtido a toda una generación de militares españoles. Entre ellos al Teniente Coronel Joaquín Aguirre. Ha estado destinado en Afganistán varias veces, la primera en 2005 y la última en 2012.

En Las mañanas de RNE ha relatado lo que se encontró cuando llegó por primera vez. "Realmente no es una devastación, es falta de infraestructuras críticas. No tienen alcantarillado, puentes, carreteras... es un país a medio hacer. Soy piloto de helicóptero, en medio de la nada veías un poblado o un pastor en medio del desierto, como te imaginas que pueda ser en el medievo". De todos estos años destaca especialmente el esfuerzo logístico que tuvieron que realizar para mantener la base. "Los helicópteros, el hospital de campaña, 24 horas al día a tanta distancia de España... Llevamos un helicóptero de salvamento civil y lo tuvimos que modernizar con armamento, blindaje, capacidad de vuelo con visión nocturna... Se mejoró muchísimo. También de mentalidad. Vas a una guerra. Antes hacíamos misiones más humanitarias.  Es un punto de inflexión para muchos militares que estuvimos allí", ha asegurado.

Su labor, relata, ha sido asesorar y entrenar a las fuerzas afganas para que en su país no haya lugar para el terrorismo. "Afganistán está mejor que en 2005.  Depende de ellos y de la comunidad internacional si son capaces de mantenerlo. Puede ser que la retirada salga bien y sean autosuficientes, o puede que salga mal. Nadie lo sabe", cuenta. Duda si volvería al país, pero valora la experiencia que vivió allí. "Familiarmente fue muy duro. Pero profesionalmente aprendí bastante de lo que es operar en situaciones complicadas. Todas las misiones me salieron bien. El pero son los 100 militares fallecidos, dos policías nacionales y dos intérpretes que perdieron la vida en estos años", ha dicho.

Al menos 11 personas han muerto en Afganistán después de que una bomba estallara en un autobús, horas después de que otra explosión en un instituto para niñas acabara con la vida de 85 personas, la mayoría alumnas del centro. Afganistán es el país con menos niñas escolarizadas del mundo. Según la ONU y el Banco Mundial, ellas son el 85% de los alumnos sin escolarizar. En los últimos meses, el país ha vivido un aumento de la violencia que muchos temen que vaya a más tras la retirada estadounidense.

FOTO: TANVEER / AFP

Hay temor a que la salida de Estados Unidos y sus aliados de la OTAN, hunda a Afganistán en una nueva guerra civil. Y que las mujeres vuelvan a ver sus derechos violados por los talibanes y los señores de la guerra.
Veinte años de conflicto han dejado más de 800.000 muertos y un país inestable.
Ante el senado, el director de la CIA tampoco ha escondido su principal temor: el resurgimiento de grupos terroristas. El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, ha visitado Kabul para empezar a coordinar la retirada con las autoridades afganas.

Foto: REUTERS/Bob Strong