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Aprende a hacer tus propias gildas

  • Descubre el origen de este famoso pintxo y cómo hacerlo
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Primer plano de gildas sobre plato blanco: aceituna verde, anchoa enrollada y guindilla en palillo. Detalle de ingredientes y líquido en la base.
Aprende a hacer tus propias gildas
Sandra de la Torre Bermejo (Aquí la Tierra)

Todo el mundo se pelea por un buen sitio de gildas. Está claro que están de moda, y por eso, en Aquí la Tierra, nos hemos puesto en camino para enseñaros a haceros vuestras propias gildas. Para ello, nuestra reportera, Ángeles Cortina, ha visitado el restaurante Doble y Gilda de Madrid, especializado en este producto. Estate atento a todos los pasos para hacer una buena gilda, pero, sobre todo, si después de ver el vídeo no puedes controlar tus ganas de comerte unas cuantas, no nos eches la culpa. ¡Te hemos avisado!

El origen de la gilda

La Gilda es el primer pintxo de la historia. Nació en los años 40 en la taberna Casa Vallés de San Sebastián, Donostia. Un cliente habitual unió en un palillo los tres aperitivos que le habían puesto en el bar: aceitunas, piparras y anchoas. Ellos se lo habían puesto por separado, pero esta persona decidió probarlos juntos y el resultado le encantó.

Su nombre fue un homenaje al personaje interpretado por Rita Hayworth en Gilda (1946), porque era “verde, salado y un poco picante”, como Gilda, su personaje.

¿Cómo se hacen las gildas?

Las gildas pueden ser de varios tipos y tener muchos componentes diferentes, pero la base siempre es la misma: aceituna de manzanilla, piparra o guindilla vasca y anchoa. Para que se considere una gilda, todo debe estar unido obligatoriamente un palo.

En la actualidad, las variaciones son muchas y las puedes encontrar de boquerón, pulpo, atún rojo de almadraba con huevo de codorniz, con cecina y queso, e incluso de mejillón. ¡Tenemos un universo de posibilidades infinito!

Para colocarlas, lo mejor en seguir las instrucciones del vídeo. Primero la aceituna, después la piparra en forma de sonrisa abierta o “c” o doblada sobre sí misma, que será mejor para comerla, y una anchoa doblada en forma de “z”.

Por último, para conservarlas, deberéis ponerlas en un recipiente de cristal con aceite de girasol, en lugar de aceite de oliva, ya que este último tipo transmite olor y sabor, lo que puede alterar el sabor del encurtido.

Aprende a hacer tus propias gildas

Consejos de consumo

Al ser un aperitivo, abre el apetito. Y es una opción maravillosa antes de una comida pesada, ya que los encurtidos y los vinagrillos ayudan a acelerar los jugos gástricos y mejoran las digestiones. Por lo que no debéis sentiros culpables al consumirlos.

Y, por cierto, lo mejor es comerla entera de un bocado. Los sabores se fusionarán mejor y podrás tener una experiencia completa.