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Robar comida o dormir en la calle: La falta de dinero pone en jaque a los equipos de 'Hasta el fin del mundo'

Yolanda y Ainoa buscando un plan para robar comida
Yolanda y Ainoa buscando un plan para robar comida
RTVE Play

Se acerca el final de Hasta el fin del mundo, y el cansancio, pero también la falta de presupuesto, va haciendo mucha mella en los diferentes equipos. Es verdad que en unos más que en otros.

Yolanda y Ainoa han conseguido ganar la etapa anterior, así que han elegido ruta -la Ruta de las Ballenas- y parten primeras desde Mar de Plata, hasta Puerto Varas, en Chile. Deben recorrer 2.000 kilómetros en esta penúltima etapa y completar también la última, hasta alcanzar Ushuaia. Para todo ello, les queda un cuatro por ciento del presupuesto.

Desde que comienzan su recorrido hacia la frontera con Chile, tía y sobrina se plantean incluso dormir en la calle. Yolanda intenta que los taxistas o los taquilleros de los billetes de autobús les hagan una rebaja. "Yo en España soy conocida, ¿quieres que te haga un vídeo para tu familia y me cobras un poco menos?", propone la humorista y actriz sin mucho resultado.

El hambre acecha, y en un puesto que encuentran deciden probar suerte: "A veces sobran cosas del día que no vais a vender, ¿tienes algo de eso?", pregunta Yolanda en un pequeño negocio y la jugada le sale bien porque consigue una bolsa de pan de queso para, al menos de momento, paliar un poco el hambre.

Yolanda y Ainoa, en un momento de la penúltima etapa

Yolanda y Ainoa, en un momento de la penúltima etapa

Rezo a la Virgen

El equipo verde decide parar su viaje en Las Grutas e intentar encontrar trabajo para fortalecer un poco su menguado presupuesto. Yolanda le muestra su frustración y preocupación a Ainoa ante la delicada situación: si no consiguen dinero, ponen en riesgo poder terminar la aventura en Hasta el fin del mundo. "Pero, ¿por qué estás enfadada?", le pregunta Ainoa a su tía. "No estoy enfadada, estoy asustada, ¿me tranquilizas?, no, porque te veo una happy", le responde Yolanda.

Aunque Ainoa intenta mantener la calma y la positividad, también está preocupada por la falta de dinero, por eso decide pedirle ayuda a una Virgen que encuentran en el pueblo. "Voy a rezar a esta Virgen para que alguien nos dé dinero y poder acabar este viaje, porque como nos echen y no lleguemos a Ushuaia, lo vamos a pasar fatal", confiesa la concursante.

Parece que las plegarias tienen su efecto porque consiguen encontrar trabajo limpiando lanchas, chalecos salvavidas y trajes de neopreno. Con esto, logran 48 euros y aumentan en algo su margen presupuestario aunque todavía no tienen suficiente para asegurarse el final de la aventura.

Dada la situación, y que no pueden estar sin comer, deciden robar parte del desayuno en el alojamiento en el que han pasado la noche. "Tienes que distraerlos y yo cojo cruasanes", le anuncia Ainoa a Yolanda, y así lo hacen. Además, se dan cuenta de algo que va a ser fundamental para continuar con el recorrido. Ainoa descubre que tiene 50.000 colones que le sobraron de Costa Rica, así que consiguen cambiarlos por dólares e impulsar su margen monetario. Ya, con un poco más de tranquilidad y sosiego, disfrutan de una experiencia única como es el avistamiento de ballenas. Fue por ese motivo por el que las dos concursantes eligieron esta ruta.

"Es un poco manirrota"

Cristina y Alba también están preocupadas por su presupuesto. Han dormido en un hotel que las ha dejado sin mucho margen para gastar en comida durante varios días. El cansancio y la falta de recursos hacen que vuelvan a saltar los piques entre ellas. "Me roba la energía", asegura Alba de su compañera.

Cristina es la que gestiona el dinero en la pareja y confiesa a cámara que, durante todo el viaje, ha ido guardando algo de dinero para tener recursos, pero no se lo quiere contar a Alba. "No se lo puedo decir a Alba porque es un poco manirrota", afirma. Mientras, su compañera se queja de que el dinero es de las dos, pero que las decisiones sobre quedarse a dormir o no en un lugar las toma de manera unilateral Cristina.

Las concursantes consiguen algo de dinero limpiando en el Museo de los Dinosaurios. El Museo Carmen Funes conserva esqueletos de los dos dinosaurios más grandes del mundo: el Argentinosaurus y el Giganotosaurus. Alba considera que han realizado un gran esfuerzo y que no les han pagado demasiado. De cualquier manera, lo que consiguen les sirve para sufragar algunos gastos y seguir con el recorrido.

Hacer autostop para ahorrar

Por su parte, el equipo de Rocío y Anabel también quiere asegurarse el máximo presupuesto posible para llegar al final del viaje de Hasta el fin del mundo. En esta nueva etapa van a hacer la Ruta de la Pampa Profunda, así que para ir más rápidas y así también reservar algo de dinero, deciden hacer autostop. Un camionero llamado Marco se ofrece a llevarlas, aunque la sorpresa es cuando, ya en el carretera, las concursantes se dan cuenta del estado del camión. "Marco es estupendo, pero el camión está totalmente roto", afirman las dos y confiesan que están pasando miedo.

Rocío y Anabel apuestan por el autostop

El conductor tiene que parar alguna que otra vez para revisar los cables del vehículo, aunque finalmente llegan al punto acordado. Además, en todo este viaje, Anabel recuerda muchos momentos de su infancia, junto a su hermano y su padre, que era transportista. "Lo recuerdo superbonito porque me encantaba ir en camión”. "Mi padre se sabe los mejores bares de carretera", cuenta Anabel.

Como quieren conseguir algo de dinero, las concursantes, además, se ponen a trabajar en una explotación lechera. Aprenden a ordeñar vacas, transportar pienso en una carretilla y otras tareas físicas. Aquí, Anabel también se emociona al recordar a su abuela. "En Córdoba la conocen como 'Isabel la lechera'. La conocen en los barrios porque ella iba con los cántaros, a repartir la leche. Ellos tenían vacas en el campo", cuenta la concursante visiblemente emocionada.