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Días de tele

Xavier Sardá: el día que le salvó la vida un eructo

  • Javier Sardá tiene una verdadera pasión, pilotar aviones
  • Un eructo le salvó la vida tras un mareo mientras pilotaba un avión en solitario
  • Ya puedes ver el programa de Julia Otero, Días de Tele, en RTVE PLAY
Días de tele - Xavier Sardá en 'Días de tele'
RTVE.es

En el programa de televisión ‘Días de tele’, los aventureros se reúnen para compartir sus experiencias, historias y vivencias en las que las emociones fuertes son las protagonistas. Es por eso que, en la última entrega de la temporada, el famoso presentador y amante de la aviación, Javier Sardá, ha decidido compartir con la audiencia un episodio en el que un simple eructo le salvó la vida mientras pilotaba una avioneta en solitario.

Aunque a simple vista pueda parecer una anécdota sin demasiada emoción, la verdad es que la situación en la que se encontraba Sardá en aquel momento hacía que cualquier pequeño incidente podría desencadenar en un desastre. El presentador siempre ha sido un apasionado de la aviación, tanto es así que tiene en su casa un simulador de un Boeing 737 a tamaño real y ha recorrido gran parte de España, Mallorca, Cataluña y el sur de Francia desde que obtuvo su licencia de piloto hace más de 30 años.

Sardá y su pasión por la aviación

Sardá y su pasión por la aviación | IVAN MORENO PEREZ

El eructo que salvó a Javier Sardá en pleno vuelo

Ante la pregunta de Julia Otero sobre si había experimentado algún momento de riesgo mientras pilotaba, Sardá no ha dudado en compartir con el público una experiencia que, aunque en aquel momento no fue demasiado agradable, le permitió seguir adelante. El presentador recordó un episodio en el que se sintió mal tras tomar un medicamento durante el desayuno, lo que le provocó un mareo mientras pilotaba en solitario. En una situación así, cualquier error podría haber tenido graves consecuencias, pero gracias a un eructo de gran tamaño, Sardá consiguió liberar la presión que sentía en su cuerpo y mantener el control de la avioneta.

El propio Sardá reconoció la importancia de esta anécdota en su vida y en la de cualquiera que se dedique al mundo de la aviación. En ocasiones, los pequeños detalles pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte, y en situaciones extremas, cualquier cosa puede convertirse en un salvavidas inesperado. Como bien afirma Sardá en el programa, "hay eructos y pedos que sirven para descomprimir y que son muy necesarios".