Enlaces accesibilidad
'La noche temática'

Hablamos de sexo, moda y música disco: hablamos de Antonio Lopez

Por
Jerry Hall y Antonio Lopez en 1972
Jerry Hall y Antonio Lopez en 1972

El viaje al Nueva York de los años 70 tiene distintas paradas, pero quizá la más fabulosa es la que te deja en Studio 54, la mítica discoteca de Manhattan en la que reinaba el desenfreno, sobre todo el consumo drogas y la promiscuidad sexual. Lo que antes se hacía en la clandestinidad se hace ahora rodeado de gente, en un club selecto y rodeado de estrellas del cine, la música, la moda, la fotografía... La homosexualidad es convierte en una carta de presentación y los gais encuentran en la moda un espacio de libertad y aceptación: diseñadores, estilistas, peluqueros, maquilladores, fotógrafos, ilustradores..., el sector de la moda era el habitat perfecto para ser, sentir y expresarse. Entre ellos destacaron artistas como el diseñador Roi Halston, uno de los más conocidos internacionalmente. Pero hubo otros cuya fama ha ido creciendo con el paso de los años. como Antonio Lopez. Todos le recuerdan como un gran ilustrador de moda, pero fue mucho más. Una pieza central de aquel icónico puzle. Y no lo hace solo. A su lado está su pareja, Juan Ramos, con quien trabajó de 1961 a 1987, año en el que Antonio murió por complicaciones derivadas del SIDA.

En aquellos años, Nueva York es cuna de tendencias, un hervidero cultural abierto a todo tipo de manifestaciones artísticas. Todo está entrelazado, el arte se expresa de una forma nueva, todo está entrelazado y todo se nutre de todo. La moda no es ajena a este movimiento. Son años en los que la costura, y la alta costura, viven un declive importante debido al empuje del ready to wear. La nueva moda se mueve a un ritmo vertiginoso, el que marca la vida en la gran ciudad en un momento de efervescencia cultural y social. Se viste para ser vistos, para posar, para seducir, para desnudarse deprisa si la ocasión lo requiere. Y si pierdes el vestido en una noche de desenfreno no pasa nada, al día siguiente compras otro.

Antonio Lopez, Corey Tippin y Donna Jordan, en Saint-Tropez, en 1970. Juan Ramos

Antonio Lopez, la fantasía

Antonio Lopez nació en Puerto Rico, y se crió en el barrio neoyorquino del Bronx. Ha pasado a la historia por su talento, pero también por leyenda: era un seductor nato, un conquistador abierto a todo tipo de experiencias. Su universo estético estaba unido a su universo personal. Era una esponja que absorbía todo lo que ocurría a su alrededor, y todo lo volcaba en sus ilustraciones de moda, que irrumpieron en el sector aportando frescura y una modernidad marcada por lo étnico y la sexualidad. Se codeó con los más grandes, como el artista Andy Warhol, el fotógrafo Bill Cunningham y Grace Coddington, la famosa directora creativa de Vogue. “Hasta que él llegó, una ilustración de moda no era más que un modelo de costura muy rígido. Antonio introdujo la idea de enmarcar los diseños en una fantasía, y añadía un montón de cosas a sus ilustraciones, además de la modelo y la prensa de moda”, dice Coddington en el documental.

Antonio Lopez dibuja vigilado por Karl Lagerfeld RTVE

El éxito de Antonio Lopez traspasó los límites del papel, adentrándose en la fotografía y el arte de vanguardia, y traspasó fronteras. Arrasó en Nueva York y luego en París. Allí descubrió a jóvenes fabulosas que luego se convirtieron en estrellas, desde Jerrry Hall y Jessica Lange a Pat Cleveland y Grace Jones. En París see codeó con las agujas más destacadas de la moda, pero entre todos mantuvo una relación especial con Karl Lagerfeld. El alemán quedó fascinado con los dibujos de Antonio desde el principio, y le inspiraron mucho en su etapa en Chloé. "En los años 70, Karl tenía en cuenta al artista puertorroiqueño y su pareja en todo lo que hacía", cuenta André Leon Talley en sus memorias.

Bill Cunnigham y Antonio Lopez Juan Ramos

Todos nos vestimos para Bill Cunningham

El legado de Antonio Lopez es relevante, por su papel de testigo de toda una época. Su trabajo se converva muy bien gracias a la labor de Paul Caranicas, artista y socio de Juan Ramos durante 24 años. La figura de Antonio Lopez está más viva que nunca, y goza de una gran popularidad entre las nuevas generaciones. La moda no le olvida y casas tan poderosas como Fendi le tienen como fuente de inspiración para sus nuevas colecciones. Por eso este documental de La noche temática de RTVE tiene tanto interés, porque no acerca a la vida y el trabajo de Antonio Lopez, pero también a unos años que marcaron y marcan a generaciones de artistas posteriores, y hoy lo siguen haciendo. El programa dedica su segunda parte a Bill Cunningham, uno de los fotógrafos más influyentes de todos los tiempos. De su trabajo se dice que es la crónica de la moda y la sociedad de Nueva York durante más de cincuenta años, y los más grandes se han rendido siempre a su talento. "Todos nos vestimos para Bill", decía la todopoderosa Anna Wintour.

Bill Cunningham en su habitat preferido, las calles de Nueva York

Bill Cunningham con su cámara en la mano por Nueva York

Entre Antonio Lopez y Bill Cunningham hubo admiración y respeto, y pocos saben el gesto que el fotógrafo tuvo con el ilustrador cuando ya estaba en la peor fase de su enfermedad. André Leon Talley recuerda que por petición de Tina Chow, pidió dinero a Karl Lagerfeld para ayudar a Antonio, pero el káiser no se lo dio. "Bill Cunningham tuvo una iniciativa para pagar los gastos médicos de Antonio. Compró una de sus ilustraciones, la pagó en efectivo y más tarde la revendió por una suma desorbitada que también le entregó", relata. Bill Cunningham falleció el 25 de junio de 2016 en Nueva York a los 88 años, y con su muerte se cerró una de las etapas más fascinantes de la moda.