Empadronarse en la calle, el único recurso de los sintecho para conseguir ayudas
- Muchas personas sin hogar acuden al padrón para obtener ayudas y salir de la exclusión
- Conocemos la historia de cuatro sintecho
Miles de personas viven en la calle en nuestro país. En la capital ya son más de 700 personas, casi quinientos de ellos, han optado por empadronarse en la calle, en una rotonda, en un túnel subterráneo, en un parque... El padrón es el único vínculo que les une con el sistema y la única forma de poder optar a ayudas. Si no tuvieran esta opción, serían invisibles y estarían condenados permanentemente a vivir en la calle.
El Samur Social tiene una función clave en la vida de las personas sin hogar
Después de dos años de colapso en el sistema de acogida, el Gobierno da luz verde al alojamiento en un centro en Cercedilla con 200 plazas y otro en Casa de Campo, para 80. Y es que el principal temor es la llegada del frio y hacer frente a las bajas temperaturas sin que tengan un lugar en el que resguardarse.
El Samur Social se encarga de atender “emergencias sociales” o lo que es lo mismo situaciones de vulnerabilidad y desprotección de las personas que lo sufren, como es el caso de los sin techo. Su ayuda es imprescindible para hacerles la vida un poco más fácil y lo integran un equipo de psicólogos, trabajadores sociales, enfermeros y médicos, entre otros profesionales del sector.
Todas las mañanas el Samur Social se pone en marcha. Un punto clave es el centro de Madrid, en los últimos años el número en la capital se ha disparado en más de 700 personas, en total casi 3.000, de los cuales, 650 están durmiendo en la calle.
Conocemos la historia de cuatro sintecho
Alberto lleva años empadronado en la Plaza Mayor de Madrid, pero duerme en un túnel. Ahora ha conseguido una habitación en un hostal gracias a ese padrón lo que le permite recibir la ayuda de una asistenta social.
A las afueras de la ciudad, rodeada de empresas y viviendas de nueva construcción encontramos una chabola. Allí vive María con su hijo pequeño. Un problema con el padrón ha provocado que le quiten la ayuda de los libros de texto. Su hijo no consta que viva en España para la administración.
Benito es una de las 490 personas empadronadas en la calle en Madrid, en este caso en un parque de Carabanchel. Ahora un amigo le guarda parte de su documentación, y el resto, el Samur Social, que fue quien le empadronó.
Junto a la estación de Príncipe Pío, encontramos la chabola de Cielo, una mujer que ha estado 4 años sin empadronar, sin existir para la sociedad. Ahora vuelve a estar empadronada, por el momento, en un albergue.
Sin duda, el padrón, es una pieza muy importante para estas personas ya que disfrutan de unos beneficios para poder salir poco a poco de la exclusión y la pobreza.
El Día Internacional de las Personas sin Hogar
En el Día de las Personas sin Hogar, Cáritas junto a otras organizaciones sociales, invitan a "ponerle cara" a quienes están detrás de estas estadísticas, para poder así visibilizar la situación y "tomar conciencia del verdadero alcance de esta sangrante realidad social".
Quieren que conozcamos que existe un colectivo con más de 40.000 personas que no tienen un techo que les cobije. Una realidad a la que se añaden miles de familias afectadas por alguno de los 59.671 desahucios que se realizaron en 2018 en nuestro país.
El colectivo de las personas sin hogar ha redactado un manifiesto, difundido con motivo de este día y en el que afirman: "Llevamos ya 27 años celebrando esta jornada que trata de sensibilizar sobre esta realidad y abrir caminos que nos ayuden a afrontarla. Sin embargo, y a pesar de los logros innegables conseguidos, nos da la impresión de que se asemeja a una tormenta de verano que, una vez pasada, nos sumerge de nuevo en la invisibilidad en la que habitualmente vivimos".
Estas son las cuatro peticiones de las personas que sufren la falta de un hogar:
- No nos tengáis miedo
- No nos deis la espalda
- No nos convirtáis en un estereotipo
- Dadnos una oportunidad