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La vuelta al mundo de la ciencia en 16 entrevistas de Eduard Punset en 'Redes'

Por
Tras 18 años de emisión, Eduard Punset despide Redes

Leonard Susskind (n. 1940), físico y cosmólogo estadounidense.

Max Tegmark (n. 1967), cosmólogo sueco-estadounidense.

Juan Maldacena (n. 1968), físico argentino.

Lawrence Krauss (n. 1954), físico y cosmólogo estadounidense.

Roger Penrose (n. 1931), físico y matemático británico.

Daniel Dennett (n. 1942), filósofo estadounidense.

António Damásio (n. 1944), neurocientífico portugués.

Richard Dawkins (n. 1941), biólogo y etólogo británico.

Lynn Margulis (1938-2011), bióloga estadounidense.

Stephen Jay Gould (1941-2002), paleontólogo y biólogo y estadounidense.

Edward O. Wilson (n. 1929), biólogo y naturalista estadounidense.

Jane Goodall (n. 1934), naturalista y primatóloga británica.

Frans de Waal (n. 1948), etólogo holandés.

Steven Pinker (n. 1954), psicólogo y científico cognitivo canadiense.

James Lovelock (n. 1919), químico y naturalista británico.

Mario Molina (n. 1943), químico mexicano.

Se nos ha ido a los 82 años el polifacético Eduard Punset. Fue economista, político y escritor, pero la mayoría de los españoles siempre lo recordará como divulgador científico por su monumental programa Redes en La 2, del que fue director y presentador desde 1996 hasta 2014.

En los casi 18 años de emisión de Redes en TVE, Punset tuvo el privilegio de formular cara a cara a muchos de los mejores científicos del mundo preguntas acerca del origen del Universo y la vida, la evolución biológica, la mente y la conciencia, la naturaleza humana y animal o el destino del Homo Sapiens, la Tierra y el Cosmos. Sus respuestas se colaron semanalmente en nuestros hogares, alimentando la curiosidad de muchos profanos y despertando vocaciones científicas entre los jóvenes.

Hemos seleccionado 16 entrevistas de Redes que nos permiten hacer un amplio recorrido por los principales campos del saber científico. Estudiosos de la Física, la Cosmología, la Biología, la Química, la Paleontología, la Neurociencia, la Psicología evolutiva y la Etología nos dan pistas acerca de dónde estamos, de dónde venimos, adónde vamos, quiénes somos y cómo somos. En el camino también nos saldrán al paso otras ediciones de un programa de ciencia convertido en un clásico e indisolublemente unido a la memoria de Punset.

Un Universo inimaginablemente raro

En todo este tiempo en antena han sido frecuentes las alusiones a los dos grandes pilares de la física moderna: la teoría de la relatividad (la especial y la general) de Einstein y la mecánica cuántica, tan exactas como difíciles de conciliar entre sí. Aunque formuladas hace casi un siglo, sus postulados y profundas implicaciones siguen siendo desconocidas para la mayoría de la gente: la concepción del tiempo como una dimensión más, su ralentización a medida que nos acercamos a la velocidad de la luz (a la que se paran todos los relojes), la curvatura del espacio-tiempo tetradimensional por acción de la materia (¡la gravedad no es más que una manifestación de la geometría!), la visión de la realidad como una especie de niebla en la que moran todas las posibilidades y que solo se decanta en una de ellas cuando hay un observador consciente, la incertidumbre intrínseca a la naturaleza del Universo (la mecánica cuántica solo puede ofrecernos probabilidades), el entrelazamiento cuántico (merced al cual la interacción con una partícula afecta instantáneamente a otra entrelazada, da igual que se encuentre a un centímetro de distancia o a mil millones de años-luz)...

Leonard Susskind es uno de los artífices de la teoría de cuerdas, nacida a principios de los años 70 para intentar unificar la mecánica cuántica (que se aplica a lo microscópico) con la relatividad (que se aplica a los objetos grandes) en un único corpus explicativo de todo. Esta rama teórica de la Física supone que todas las partículas son simples vibraciones en diferentes modos de minúsculas cuerdas, que serían los verdaderos componentes elementales del Universo. La teoría también apunta la existencia de dimensiones extra que no se han desplegado en nuestro Universo. Pero quizá sí en otros, que serían inhabitables: como Susskind explica a Punset, “no se podría vivir en un mundo que tuviese una dimensión más. Todo tipo de cosas irían mal, particularmente por lo que respecta a la química”.  Susskind nos recuerda al final de su entrevista que somos polvo de estrellas: "Estas explotaron y crearon supernovas, y nosotros estamos hechos de ese material".

Redes - Los enigmas que oculta el Universo

Lo cierto es que la mayoría de los físicos teóricos y cosmólogos considera plausible la hipótesis del Multiverso, o sea la existencia de infinitos universos que daría respuesta a la intrigante pregunta que subyace al principio antrópico: ¿Por qué vivimos justo en un mundo que permite que estemos aquí como sus observadores conscientes? Pues, sencillamente, porque habría infinitos universos y nosotros habitamos en alguno de ellos que lo hace posible. “Si existe un número infinito de lugares donde las cosas pueden empezar aleatoriamente”, dice Max Tegmark en su entrevista, “entonces cualquier cosa que pueda suceder, o cualquier cosa que podría haber sucedido pero no lo ha hecho... sucederá en otro lugar. Por ejemplo, hay otro universo donde hablo español mejor que aquí, porque he nacido en España”. Para Tegmark, que concibe el Cosmos como una estructura matemática, sin el Multiverso “todo se volvería muy complicado, muy arbitrario”.

Para todos los públicos Redes - En busca de otros universos - Ver ahora
Transcripción completa

Subtitulado por Teletexto-iRTVE.

Alguien exactamente igual que usted, con su mismo nombre

y mismos recuerdos, está viendo Redes en este momento.

Sin embargo, esta copia suya se encuentra en otro Universo.

Por más extravagante que sea esta idea,

se deriva de las teorías más avanzadas

de la Cosmología moderna.

Eduard Punset viajó a Boston, en este Universo,

para que el profesor de Física del MIT, Max Tegmark,

explicase cómo las matemáticas, con apoyo de la Física de partículas

y de la Astrofísica, sugieren que la realidad está poblada

de una infinitud de universos,

algunos completamente distintos del nuestro y otros, idénticos.

Es una alegría hablarles

desde el Massachussets Institut of Technologic, en Cambridge,

es la patria de la Ciencia aplicada.

Y hemos venido para entrevistar, para hablar largo y tendido con él,

con Max Tegmark.

Para mí, el mejor cosmólogo del mundo,

el más imaginativo.

Lo mejor es pensar en una botella de cava

y en las burbujas, en las distintas burbujas que hay

en esta botella

y todas estas burbujas están en movimiento.

Son distintos universos, en donde puede haber otro Punset,

en un Universo muy lejano,

o puede ser un Universo totalmente distinto

que no tiene nada que ver con nosotros.

El gran descubrimiento es que el espacio que hay

entre una y otra burbuja se mueve más deprisa,

se ensancha a mayor velocidad que la velocidad de la luz,

lo que quiere decir

que al otro Punset no le veremos nunca.

Sí queremos saber exactamente cómo es el Universo.

Es decir, no solamente este en concreto,

sino todo el Universo.

La realidad.

Todo el multiverso o la realidad, sí.

¿Tenemos alguna hipótesis?

Me pregunto si, a partir de algo diminuto y calentísimo,

cuyo tamaño empezó a doblarse y doblarse, como dices

y que dio lugar a nuestro Universo,

al Universo que conocemos,

surgieron también a la vez otros universos.

Como la luz solamente puede desplazarse

a una velocidad finita,

si toda la realidad tiene únicamente

13.700 millones de años, entonces, no podemos ver

las cosas que están demasiado lejos, porque la luz necesitaría

100 mil millones de años para llegar hacia nosotros,

¡así que no la vemos todavía!

De ahí se desprende una imagen en la que el espacio discurre

para siempre, pero nosotros solamente podemos ver

la región que denominamos "nuestro Universo".

Por tanto, hay un número infinito de regiones igual de grandes,

que a mí me gusta llamar universos paralelos.

Parece una idea descabellada, pero no deja de ser

lo que predice la teoría más simple.

Y, si existe un número infinito de lugares

donde las cosas pueden empezar aleatoriamente,

entonces cualquier cosa que pueda suceder

o cualquier cosa que podría haber sucedido

pero no lo ha hecho, sucederá en otro lugar.

Por ejemplo, hay otro universo donde hablo español mejor que aquí,

porque he nacido en España.

Esto podría haber sucedido según las leyes de la Física,

así que, el multiverso predice qué ha sucedido:

que hay otro Max, ahí fuera, que habla español.

¡Es increíble!

Hasta hace 100 años, pensábamos que la Vía Láctea constituía

todo el cosmos.

Ahora sabemos que allí fuera podrían existir otros universos,

esparcidos en un cosmos infinito, que esperan a ser descubiertos.

Juntos formarían el dichoso multiverso,

abarrotado de universos paralelos

y de reproducciones idénticas al nuestro.

Por lo visto, en el multiverso del primer nivel,

los universos paralelos se habrían originado

de un mismo Big Bang, experimentando las mismas leyes de la Física

que observamos en el nuestro, gracias a telescopios y satélites.

Pequeñas variaciones que se habrían dado

durante la formación de cada uno de ellos,

habrían determinado una evolución independiente

para los distintos universos.

De esa manera, en el espacio, se formarían regiones similares

unas al lado de las otras, donde cada una representaría

un universo por sí mismo.

Y el nuestro no sería más que uno de ellos.

En él, yo me encuentro en mi habitación,

tomando un refresco.

En el mismo instante pero, en otro universo,

un tío idéntico a mí se está tomando

una taza de café con leche,

en otro universo, la taza sería roja

y en otro, azul

y, en otro, negra.

O sea que si este es nuestro Universo,

el tío que se toma el café con leche se hallaría

en este universo paralelo.

El que tiene la taza roja en este otro

y así podríamos seguir hasta cubrir el multiverso entero.

Si, en cambio, quisiera ubicar a alguien clavado a mí,

con mi vaso de refresco, debería ir muchísimo más lejos

y recorrer una distancia de diez a la diez a la 118 metros.

¡Una brutalidad!

¿Hemos avanzado, ni que sea una millonésima de segundo,

en entender qué demonios había antes de que se produjera

la explosión del Big Bang

y empezara la enorme expansión del espacio y el tiempo?

Contamos con algunas ideas de lo más apasionantes

sobre lo que sucedió,

muchas órdenes de magnitud antes de eso:

tal vez 10 elevado a -32 segundos o sea, un uno dividido

entre otro uno con treinta y dos ceros detrás.

Hay una teoría denominada inflación que sostiene

que había una región diminuta de espacio,

mucho más pequeña que un átomo, que contenía un tipo de materia,

cuyo tamaño empezó a doblarse y a doblarse y a doblarse

y a doblarse una y otra vez, hasta crear todo lo que vemos.

Sospecho que dicha teoría es cierta y eso fue lo que pasó,

pero es una conjetura y carecemos de pruebas fehacientes.

He leído en tus artículos y en tu investigación

que podemos hablar de cuatro niveles distintos de universo:

el primero, más o menos, si lo he entendido bien,

es decir, es muy parecido, las leyes de la Física son

las que conozco.

En ese universo, las cosas suceden, tal y como las conocemos,

tal y como percibimos el Universo.

Sin embargo, en el segundo nivel del Universo,

que supongo que es uno de los universos infinitos

o universos paralelos, en el segundo nivel,

las leyes de la Física son distintas.

Me gusta explicarlo con el ejemplo del agua.

Si analizamos las leyes físicas que gobiernan el agua,

nos percatamos de que, aunque el agua sea un líquido,

puede presentarse en tres estados distintos.

Puede ser también hielo o vapor, todo depende de cómo haya empezado

y de a qué temperatura esté.

Recientemente, hemos descubierto que el propio espacio

es también como el agua,

puede presentarse en muchas fases distintas,

no solamente tres, sino, un uno con quinientos ceros detrás,

e, incluso, un número infinito de maneras distintas,

así que, sería como si el propio espacio pudiera condensarse

o congelarse y muchas de las cosas que creíamos

que eran leyes fundamentales de la Física, no serían

más que propiedades de nuestro estado concreto del espacio.

Imagina que fueras un pez y hubieras pasado toda tu vida

en el océano, no conocerías el hielo,

les enseñarías a tus hijos en la escuela para peces

que el agua es siempre un líquido, que puedes sentir

una fricción determinada al atravesarla.

Les dirías que esas son las leyes de la Física.

Pero si estudiaras detenidamente el agua, si fueras un pez muy listo,

tal vez pudieras descubrir que existen también

universos paralelos con hielo que jamás has visto.

Existen también otros tipos de espacio

donde incluso las leyes de la Física son distintas.

Sabemos que, aquí, todo se compone

de seis tipos distintos de quarks, pero, quizá, haya otras regiones

con diez tipos de quarks o regiones donde,

en lugar de haber tres dimensiones espaciales,

haya siete dimensiones del espacio.

Siempre que tenemos leyes físicas con más de una solución

para la ecuación,

como las ecuaciones del agua, que tienen tres soluciones,

la inflación creará un espacio

donde todas esas soluciones se materialicen.

A mí, me gusta pensar en la inflación como un proceso muy creativo

que transforma las posibilidades hipotéticas

en algo real que, realmente, ocurre en algún sitio.

¿Y si las leyes fueran las mismas

pero cambiáramos las constantes físicas

y las partículas que describen el Cosmos?

En este caso, el multiverso del primer nivel representaría

tan solo uno de los que pululan el espacio infinito.

¡Bienvenidos al segundo nivel de multiverso!

Es como si cada una de estas burbujas reprodujera

un multiverso aparte.

Una de ellas sería el multiverso que incluye nuestro Universo,

el del tío con taza roja o azul

y todas las posibilidades vistas anteriormente.

Pero también habría muchísimos más multiversos,

cada uno repleto de universos paralelos

y cada uno con sus propias constantes físicas diferentes.

E incluso viajando a la velocidad de la luz sería imposible alcanzar

una burbuja vecina, pues el espacio que las contiene

estaría en constante expansión, alejándolas entre ellas.

¡La teoría es fascinante!

En cada burbuja encontraríamos

universos cualitativamente diferentes.

Así, podrían existir burbujas con universos en los que sólo hay

dos dimensiones, en lugar de cuatro como en el nuestro,

otras en que los átomos carecen de electrones y otras dominadas

por fuerzas de la naturaleza desconocidas.

En muchos de estos universos no habría estrellas,

ni mundos habitados como el nuestro.

¡Qué realidades tan distintas y apasionantes!

Hay otra cosa, cuando hablamos de los diferentes estados del agua,

pensaba en lo que denomináis, función de onda o algo así.

Sí, la función de onda.

La función de onda.

Imaginemos,

cuando no estás mirando las cosas,

puede haber átomos

que, como dirían tus compañeros físicos cuánticos, pueden estar

en lugares diferentes a la vez, un átomo puede estar aquí,

puede estar allí, puede estar en algún otro lugar,

puede estar aquí mismo.

No obstante, en cuanto intentas medirlo mediante la función de onda,

entonces se colapsa y los otros desaparecen.

Es fascinante.

Siempre que analizamos cualquier aspecto de la naturaleza

con mucho detenimiento nos damos cuenta

de que la realidad es más extraña de lo que pensábamos.

Al estudiar las cosas muy pequeñas y ahondar en el microcosmos,

hemos descubierto que todo está hecho de pequeñas partículas.

Por ejemplo, la propia luz, por uniforme que parezca,

también se compone de partículas que llamamos fotones:

si apunto una luz aquí, a mis gafas, una parte de la luz las atraviesa

y otra parte de la luz vuelve reflejada.

Es verdad.

Pero, ¿cómo sabe una partícula si tiene que ir

hacia aquí o hacia allá?

La ecuación de Schrödinger de la Física Cuántica nos dice

que cada partícula va en ambas direcciones a la vez.

E, incluso, se puede ver la manifestación directa

de ese fenómeno con dos puntos aquí.

Lo extraño es que yo también, estoy hecho

de pequeñas partículas elementales.

Así que, si las partículas pueden estar en dos lugares a la vez,

yo también debería ser capaz de estar en dos lugares simultáneamente.

Pero cuando me miras, me ves en único lugar,

¡por lo menos cuando estás sobrio!

¿Y qué es lo que sucede?

Se trata de uno de los misterios más profundos de la Física

y los expertos llevan casi 100 años discutiéndolo.

Lo que sucede es que sí que puedo estar en dos lugares diferentes

a la vez, lo que sucede es que, si mis partículas están

tanto aquí, aquí está Max, como allí,

entonces las partículas de aquí sentirán que están aquí

y no serán conscientes de la versión paralela de ellas,

sino que creerán que eso es lo que ha sucedido.

El otro Max también pensará que lo suyo es lo que ha ocurrido.

Pero es como si nuestra realidad se hubiera dividido

en dos universos paralelos, el yo de aquí y el yo de allá.

Podemos empezar con un universo pero, luego, se divide en muchos.

Esto sucede cada vez que uno toma una decisión,

como: "¿me pongo la camisa azul o la blanca?"

Lo que digo es que tú has tomado las dos decisiones,

como resultado de lo que han hecho algunas partículas de tu cerebro.

Existe otra versión en la que ambos estamos conversando

pero tú llevas puesta una camisa blanca para la entrevista.

Además, se pueden producir cambios mucho más drásticos,

porque, incluso, el hecho de que se formara la Tierra aquí,

tuvo que ver con pequeños detalles durante la inflación

que se amplificaron, así que, hay universos paralelos

en los que la Tierra está en un lugar distinto

y, también, universos paralelos donde la Tierra ni siquiera existe.

Me parece a la vez extraño y precioso que, tanto si miramos

las cosas más grandes con el telescopio,

como si examinamos con nuestros microscopios

las cosas más pequeñas, en ambos casos, encontraremos

indicios de universos paralelos, de la idea de que nuestra realidad

es mucho más grande de lo que pensábamos.

Aunque de un modo distinto, en ambos casos,

el mensaje que nos está transmitiendo la naturaleza es el mismo.

¡Esto de las realidades paralelas a la nuestra

es cada vez más intrigante!

Ahora resulta que el tercer nivel de multiverso está

a nuestro alrededor, pero no lo vemos.

¡Madre mía!

Y, como siempre, para explicar los temas más apasionantes del Cosmos

hay que recurrir a las teorías más estrambóticas.

Como la Mecánica Cuántica, por ejemplo.

Cojamos un dado.

Por experiencia, sabemos que al lanzarlo saldrá

un valor al azar,

mira, ha salido el 4.

Según la Física Cuántica, en cambio, este dado cogerá

todos los valores posibles a la vez, del 1 al 6.

¿Qué ocurre, pues, con los que no vemos?

¡Que cada uno de ellos aparece en un universo diferente!

Como estamos encerrados en este universo,

podemos ver sólo una cara de la realidad, la del nuestro.

Hay que pensar en el multiverso como si fuera

un lugar indefinido del espacio, en el que se encuentran

todas las combinaciones posibles de universos paralelos a la vez

pero no en un espacio con estrellas y galaxias al fondo,

la idea es mucho más abstracta.

Es fascinante que haya dos maneras muy distintas de pensar

en la realidad.

Puedo planteármela desde la perspectiva del pájaro,

como matemático que estudia las ecuaciones y se pregunta:

¿en qué consiste la realidad completa?

¿Cómo funciona?

O bien estudiarla desde la perspectiva del sapo,

desde mi posición, preguntándome:

¿qué siento subjetivamente?

Percibo olores, oigo sonidos, noto el calor

y es bastante difícil conectar ambas imágenes.

Si adoptas la perspectiva del pájaro y miras toda la realidad

con ecuaciones matemáticas, entonces, es muy simple;

solamente se complica subjetivamente,

en nuestra percepción.

En primer lugar, ha quedado patente que los humanos solamente podemos ser

conscientes de una pequeña parte de la realidad total que existe.

Es como el avestruz que esconde la cabeza en la arena:

sería estúpido por su parte pensar que las cosas que no ve, no existen.

Exacto.

A lo largo de la historia humana, nos hemos percatado

que podemos ser un poco arrogantes

y que, a menudo, cometemos este error.

Primero, dijimos: "la Tierra es el centro de todo".

Después: "tal vez no,

el Sol no es el centro, pero el sistema solar, sí".

Y luego nos dimos cuenta de que no, de que formamos parte

de una gran galaxia,

que, a su vez, forma parte de un universo enorme

con muchas otras galaxias,

que también forman parte de algo mayor.

No obstante, seguimos intentando ponernos siempre

en el centro de todo.

Me parece que, si nos relajamos y evitamos ser tan egocéntricos,

si simplemente nos planteamos cómo es el universo en realidad,

entonces hallaremos una simplicidad escondida muy hermosa.

¡Mi cometido como científico no debería ser decirle al Universo

cómo comportarse para que encaje con mis ideas preconcebidas!

Mi cometido como científico es estudiarlo con apertura de miras

y comprender cómo es, realmente, el Universo.

Has dicho que nos encantan las matemáticas como explicación

de la realidad, porque el Universo es matemático,

porque de eso trata la realidad.

Una de las cosas más sorprendentes que hemos ido descubriendo

es que la realidad, es, en cierto modo, muy matemática.

Al principio es extraño, cuando miramos a nuestro alrededor

no vemos dónde están los números, no hay números escritos en el cielo

y los únicos números que vemos son los que han escrito personas

como nosotros.

Si lo analizamos con más detenimiento,

hay toda una serie de regularidades matemáticas.

Si te pregunto cuántos destornilladores,

¿Cuántos qué?

si te pregunto cuántos destornilladores puedo sostener

en una posición perpendicular entre sí,

la respuesta es tres.

Y este tres tiene que ver con las dimensiones del espacio,

es un número intrínseco al tejido de la realidad.

¿De dónde sale este número?

Resulta que si cambiáramos ese número tres por otro número,

todos estaríamos muertos.

Si lo estudiamos, veremos que hay varios números

que también son intrínsecos a la naturaleza.

¿Y por qué?

¿Por qué tenemos todas estas pautas que podemos describir con ecuaciones?

Que son eternas.

Creo que tengo una interpretación muy poco habitual y radical

de lo que significa.

La explicación no es que la naturaleza esté

meramente descrita por las matemáticas.

Sino que...

Es una estructura matemática, porque sabemos

que, en el campo matemático, cuando tenemos

una operación matemática muy compleja, se puede describir

con bastante precisión con matemáticas más sencillas,

en una aproximación bastante buena.

Los científicos hemos encontrado

aproximaciones matemáticas cada vez mejores

para las verdaderas matemáticas que están ahí fuera.

No hemos descubierto las ecuaciones definitivas,

pero creo que existen.

Entonces,

¿por qué nuestro Universo es tal como lo conocemos?

¿Y si la realidad fuese distinta de lo que podemos imaginar?

¿Qué pasa si, en otros universos, las leyes de la Física no tienen nada

que ver con las que conocemos?

En este caso, se abrirían infinitud de posibilidades.

Y, según los cosmólogos, sólo las matemáticas pueden describir

la verdadera realidad, más allá del espacio y del tiempo,

aunque nuestra mente la perciba de manera imperfecta.

¡Ya ves!

Y ¿cómo conectamos aquella realidad que no podemos observar

con la que sí que podemos observar?

La única posibilidad es crear estructuras matemáticas

que encajen con nuevas leyes físicas

y, con todo ello, describir estos universos.

Pensemos, por ejemplo, en el Sistema formado por el Sol, la Tierra

y la Luna, como si fuera un Universo.

Según las leyes de Newton, para un observador externo

al Sistema, la trayectoria de la Tierra alrededor del Sol

queda envuelta en una trenza, definida por la órbita de la Luna

en torno a la Tierra.

De la misma manera, otras leyes de la Física podrían determinar

esta forma,

o esta

o esta otra.

¡Y todas serían igual de válidas!

¿Y qué pasa con el Cosmos entero?

Como es un sistema mucho más complicado,

los científicos no saben todavía cuál es

su estructura matemática correspondiente.

Y buscan no tan solo la nuestra, sino, también, las que describan

los demás universos.

Si uno adopta la perspectiva del pájaro

que mira hacia abajo, hacia la realidad matemática,

es más sencillo tener todo un multiverso

que tener solamente un ejemplo de él.

Por tanto, describirlo todo es, en el fondo,

mucho más sencillo y más simple que describir

una sola cosa.

No tener un multiverso sí que sería un desperdicio,

porque todo se volvería muy complicado, muy arbitrario,

habría que empezar a preguntarse

por qué todas las partículas del Universo empezaron exactamente

en los lugares donde lo hicieron.

¿Por qué no en otro lugar?

¡Carecemos de explicación para eso!

Además, miramos a nuestro alrededor y vemos que algunas cosas

en el Universo indican que hemos sido muy afortunados.

Por ejemplo, me pregunto qué pasaría si empezara a cambiar

algunos de esos números en lo que denominamos

constantes físicas.

Imagina que hubiera botones de ajuste para modificarlos.

Con solo modificarlos un poco, moriría inmediatamente.

Si cambiara la intensidad de la fuerza eléctrica un poco,

explotaría el Sol,

si modificara la fuerza de la interacción nuclear débil,

no podría haber átomos.

¿Por qué tenemos tanta suerte?

Si existe un multiverso, hay una respuesta para eso,

porque si todo sucede en algún lugar,

entonces, la vida surge en los lugares

donde las constantes son correctas.

Y no es un Universo único.

La existencia de universos paralelos nos ayuda a explicar

por qué todo nuestro Universo parece haber tenido tanta suerte,

porque hay muchos otros universos en el espacio

que están completamente muertos.

Habitamos en una de las regiones mágicas

favorables a la vida del multiverso

en las que se puede vivir.

Pero no es suerte, la vida encuentra

la manera de prosperar siempre que puede.

Si hay un espacio infinito, con regiones que son como un oasis,

con condiciones idóneas para la vida,

es inevitable que, en esos lugares, sea donde se encuentre la vida

y que nosotros estemos en uno de ellos.

Deberíamos agradecerlo, sin perder de vista

que todo indica que el precio, que debemos pagar

por la fortuna de existir, es que tenemos que ser humildes

y aceptar que no somos el centro de todo

y que la realidad es mucho más grande de lo que pensábamos.

Subtitulación realizada por Azucena Maire Montero.

Redes - En busca de otros universos - Ver ahora

Juan Maldacena es el autor de un modelo dentro de la teoría de cuerdas que da respaldo matemático a una suposición asombrosa: que nuestro Universo podría ser un gigantesco holograma. Sería lo contrario a la visión de Platón, que concebía nuestra realidad como una caverna en la que se proyectaban las sombras del mundo eterno y perfecto de las ideas. El primer indicio de este supuesto Universo-holograma fue el hallazgo hace décadas por Jacob Bekenstein y Stephen Hawking de que la información de un agujero negro está codificada en su borde, una superficie de dos dimensiones conocida como horizonte de sucesos más allá del cual nada puede escapar -ni siquiera la luz- del influjo gravitatorio de la singularidad (especie de pozo infinito) existente en el centro del agujero negro. Esa singularidad sería como aquella que detonó hace 13.700 millones de años en el big bang para dar comienzo al espacio y el tiempo. “Uno podría pensar que la teoría fundamental que describe el Universo es una teoría tan compleja que nunca la vamos a poder entender. Es como tratar de enseñar matemáticas a un perro", señala el físico argentino. "Podría ocurrir eso. Pero la historia en cierto sentido nos demuestra lo contrario”.

Redes - Universo sin fin

Para los físicos, la nada es algo en permanente ebullición de lo que brotan partículas de muy efímera existencia que se aniquilan mutuamente. Lawrence Krauss cree precisamente que el Universo pudo haber surgido de la nada, fruto de una fluctuación cuántica en ese vacío donde mora la misteriosa energía oscura responsable de la expansión acelerada del Cosmos (energía oscura y materia oscura componen el 95% del Universo). Esta expansión acelerada, explica a Punset, hará que un futuro muy remoto no nos llegue la luz de las galaxias más lejanas. “Los científicos tendrán buenas nociones de Física, conocerán la teoría de la mecánica cuántica, aprenderán relatividad general... pero mirarán al firmamento y los datos del Universo les darán una respuesta incorrecta, porque el resto del Universo habrá desaparecido”. O sea, que vivimos justo en el único momento de la historia del Cosmos que permitiría descubrir su origen y destino.

Lawrence Krauss en 'Redes' (2009)

El misterio de la conciencia

De los fundamentos de la mente y la conciencia sabemos casi tan poco como de la materia y la energía oscuras. Roger Penrose defiende la existencia de un componente no computacional en la mente: nuestro cerebro no funcionaría como un ordenador convencional (a base de ceros y unos) sino como uno cuántico (a base de ceros y unos y también de ceros y unos simultáneamente), trabando contacto con una supuesta realidad matemático-platónica (¿que acaso informe el Cosmos?). Esto es lo que explica que solo un jugador de ajedrez, y no un ordenador por potente que sea, pueda visualizar un jaque mate con varias jugadas de antelación. Es lo que estaría detrás de las intuiciones profundas que nos presentan como certezas verdades (como las matemáticas) que una máquina jamás sería capaz de advertir. “Los ordenadores han progresado muchísimo", reconoce Penrose, "pero siguen sin existir pruebas de que lo hayan hecho a la hora de imitar a los seres humanos en actividades conscientes”.

Redes - Conciencia y Universo: más allá de la cuántica

A diferencia de Penrose, Daniel Dennett considera que los fundamentos de la inteligencia artificial y de la cerebral son los mismos. La única diferencia sería el soporte: el carbono en los seres vivos; el silicio, en las computadoras. Para Dennett, no hay un teatro de la conciencia donde se representan nuestras impresiones sensoriales conforme van entrando. Ni siquiera hay un cuartel general, ya que se trata de un fenómeno descentralizado. Nuestra mente se dedica a fabricar versiones o historias, sujetas a una revisión editorial permanente, a partir de la información llegada desde los sentidos. A veces incluso nos engaña con esas historias, siempre al servicio de nuestra supervivencia. "Ninguna de tus neuronas sabe quién eres tú y tampoco le importa", le dice Dennett a Punset. Sin embargo, gracias al trabajo en equipo de esos miles de millones de células nerviosas emerge nuestra conciencia.

Redes - La conciencia y el alma

Antonio Damasio subraya la importancia de las emociones para el aprendizaje, la creatividad y la acción. La emoción sería previa al pensamiento, el razonamiento y la imaginación: es la señal que los desata. "Muchos comportamientos que consideramos malvados o terribles son explicables por la forma en que está diseñado el cerebro y su interacción con el entorno", señala Damasio en Redes. Esas conductas fueron forjadas en nuestro pasado de cazadores-recolectores, cuando convivíamos con peligrosos depredadores. El hábitat humano ha cambiado mucho desde entonces, demasiado rápido para que el cerebro se haya adaptado.

Redes- Educación emocional

La vida y su evolución

La potente luz de la teoría de la evolución de Darwin sigue alumbrando a la biología moderna dos siglos después. El trabajo de los grandes biólogos actuales se levanta sobre sus sólidos cimientos. Richard Dawkins sostiene que todos los seres vivos -humanos inclusive- son máquinas de supervivencia utilizadas para su perpetuación por los genes (mejor dicho, por la información codificada en los genes). "No hay diseño alguno en la vida y en el Universo", afirma Dawkins: se trata de una mera apariencia, desmentida por errores e imperfecciones que no existirían de haber sido diseñados. La selección natural se encarga de esculpir a los seres vivos simplemente podando aquellas mutaciones -la inmensa mayoría de ellas son perniciosas- que no permiten su supervivencia. Y esto es así desde el origen de la vida hace unos 3.500 millones de años.

Redes - Viaje por el cuerpo

Lynn Margulis, viuda del cosmólogo y gran divulgador de la ciencia Carl Sagan, sostiene que la evolución no es solo competencia -conforme a la interpretación darwiniana tradicional- sino también cooperación. Según Margulis, un suceso simbiótico acaecido hace cientos de millones de años marcó la historia de la vida en la Tierra: la fusión de una arquea (microorganismo parecido a una bacteria) y una bacteria de la que surgió el primer organismo celular eucariota (con núcleo, a diferencia de las actuales arqueas y bacterias). Un descendiente de este primer eucariota engulló posteriormente a una bacteria fotosintética en un episodio acuñado por Margulis como endosimbiosis: la bacteria engullida siguió viviendo dentro de la otra, con la que estableció una relación mutuamente beneficiosa (se convirtió en su central energética). Las mitocondrias de nuestras células, que atesoran el único ADN que está fuera de los núcleos (y que heredamos de nuestras madres, al estar dentro del óvulo fecundado), son testimonio de aquel remoto episodio endosimbiótico. "La vida es diversa en el sentido de que los desperdicios de una forma de vida, por ejemplo, la orina -que está llena de nitrógeno-, es comida para otros", comenta Margulis a Punset en la entrevista realizada en 2007, cuatro años antes de su fallecimiento.

Redes- Los saltos de la evolución

Stephen Jay Gould es artífice de la teoría del equilibrio puntuado, conforme a la cual la evolución tiene lugar a saltos: la mayor parte del tiempo no pasa nada significativo y es solo en breves periodos de especiación y extinciones masivas cuando ocurren los grandes cambios que marcan la evolución. Gould recalca que la evolución no está necesariamente dirigida hacia algo más grande o mejor: puede que las bacterias, organismos muy simples con una gran capacidad de adaptación, estén llamadas a sobrevivirnos. Y no solo las bacterias. "Podríamos autoextinguirnos en un holocausto nuclear y no afectaríamos gravemente a la diversidad de los insectos", dice Gould a Punset. Al final de su charla en Redes, rodada cuatro años antes de su muerte (2002), el célebre paleontólogo y divulgador científico nos recuerda: "Los humanos estamos aquí gracias a un afortunado accidente".

Stephen Jay Gould en 'Redes' (1998)

Naturaleza animal, humana... ¿y biónica?

Edward O. Wilson, especializado en el estudio de las hormigas, fue el creador de la Sociobiología, un campo del saber híbrido entre la Sociología y la Biología que contempla el comportamiento social -desde los insectos hasta los seres humanos- como producto de la evolución por selección natural: ésta premia con la supervivencia las conductas que la favorezcan y condena con la extinción las que no. Los humanos se diferencian de las hormigas por haber evolucionado mucho más rápido y haber preservado su individualidad. "Las hormigas son las criaturas más belicosas del planeta. Si se les diera armas nucleares, habrían volado el mundo en una semana", afirma Wilson, para quien la cultura es un motivo de esperanza en el futuro de la especie humana, al darle la posibilidad de desprenderse de su comportamiento común a esos pequeños y laboriosos insectos.

Redes - Cómo se construye un superorganismo

Jane Goodall es seguramente la persona que mejor conoce el comportamiento de los chimpancés, a los que viene observando desde hace cincuenta años en una región del oeste de Tanzania. Ella ha descubierto que nuestro parecido con estos primates va más allá de lo genético (compartimos el 99% del genoma), al constatar que piensan racionalmente, experimentan emociones, tienen sentimientos morales e incluso fabrican herramientas. Además, al igual que los humanos, cada individuo posee una personalidad diferenciada. Y, como los Homo sapiens, pueden llegar a ser muy agresivos y crueles. "La violencia de los chimpancés es muy parecida a la guerra de las bandas violentas: en los dos casos luchan por el territorio, las posesiones y las hembras", cuenta Goodall a Punset. "Pero donde es diferente para nosotros es cuando el dinero entra en juego", señala, "y cuando se empieza a crear una intriga política; los chimpancés no tienen un lenguaje suficientemente sofisticado para esto y no pueden hacerlo".

Redes - Cuando vivíamos en los árboles

Otro notable estudioso de los primates es Frans de Waal, quien en línea con el grueso de la comunidad científica afirma que las diferencias entre la inteligencia de los humanos y la del resto de los animales son solamente de grado y se explican sobre todo por el lenguaje. La empatía y los sentimientos morales tampoco son privativos de los seres humanos, ya que se generan y procesan en zonas del cerebro compartidas con el resto de los mamíferos. "Las formas más complejas de empatía se producen cuando intento entenderte, y estas solo se encuentran en algunos animales como chimpancés o elefantes", asegura De Waal en su entrevista en Redes, "pero las formas simples están en todos los mamíferos". De Waal considera que somos los primates más bipolares, puesto que podemos comportarnos más brutalmente que los chimpancés  pero también más empáticamente que los bonobos (simios relativamente pacíficos que liman sus asperezas practicando el sexo en grupo, como ha podido observar en sus investigaciones).

Para todos los públicos Redes  (28/03/10): Nuestro cerebro altruísta
Transcripción completa

Subtitulado por Teletexto-iRTVE.

Siempre creímos que la empatía, la capacidad de ponerse...

...en el lugar del otro y el altruismo,...

...surgieron del desarrollo de la sociedad humana,...

...de las civilizaciones organizadas y legisladas.

Los cimientos de esas virtudes existen en otros animales.

Estar conectado con los demás, entenderles y sentir su dolor,...

...no es exclusivo del ser humano.

El primatólogo, Frans de Waal, estudioso de las emociones animales...

...nos habla, hoy en Redes, de empatía y simpatía,...

...capacidades clave para el éxito en la vida social.

Siempre y desde hace muchos años,...

...estamos empeñados en encontrar las diferencias básicas...

...entre nosotros y el resto de los animales.

Y, ahora, por fin, creíamos que habíamos dado...

...con la diferencia, entre ellos y nosotros,...

...en que ellos eran insensibles al dolor de los demás...

...y que nosotros, en cambio, sabemos empatizar,...

...o sea, sabemos colocarnos en el lugar de otra persona.

Pues eso también es falso,...

...lo vamos a ver en este programa.

He estado estudiando durante muchos años,...

...lo que llamamos la empatía en el ser humano...

...pero nunca pude encontrar algo como tu libro,...

...titulado La edad de la empatía.

Y lo mismo, en relación, con los animales,...

...con el resto de los animales, mejor dicho.

Es fabuloso, probablemente, eres el primer primatólogo...

...y biólogo, que se ha ocupado de la empatía...

...en el resto de los animales.

Y, por primera vez, estamos descubriendo cómo son capaces...

...de expresar la empatía, de ponerse en el lugar de otros.

¡Es fantástico, Frans!

¿Cómo empezaste todo esto?

El motivo por el que tan pocos científicos escriben...

...de este tema, es porque tienen miedo de las emociones...

...en los animales.

Al público, si dices: los animales tienen sentimientos,...

...no tiene ningún problema, tiene perro o gato.

Lo saben.

El motivo por el que tenemos buenas relaciones...

...con los perros y los gatos, es porque son mamíferos...

...y tienen empatía.

Sienten nuestras emociones y nosotros, las suyas.

Por eso, no solemos tener tortugas o iguanas,...

...porque no tenemos esa conexión con ellas.

Así el público, en general, acepta que los animales tienen...

...sentimientos, pero, en la Ciencia, hay mucha resistencia a aceptarlo...

...porque quieren ser objetivos y quieren medir las cosas...

...de una manera estricta y las emociones son un tema...

...bastante arduo.

Es increíble porque nos resulta difícil apreciar...

...que la diferencia entre los animales humanos...

...y el resto de animales, no es tan decisiva...

...como la gente cree.

Y las emociones son algo que pasaba de un lado.

Ahora, los neurocientíficos saben en qué parte del cerebro humano...

...se generan y procesan las emociones.

Y un chimpancé, un perro o una rata, tienen las mismas partes...

...en el cerebro, así que, probablemente, tengan...

...las mismas funciones, por tanto, para un neurocientífico...

...aceptar los sentimientos en los animales, no es difícil,...

...investigan mucho del miedo, del afecto, del amor, la agresión.

La empatía. La empatía llegará.

Con los humanos, está llegando y con los animales, llegará.

Cuando alguien se comporta mal o de forma bruta, decimos...

...que es un animal o un bestia.

Tenemos la idea de que los animales son irracionales, agresivos...

...y desprovistos de cualquier emoción.

¿Pero es tan fiero el león como lo pintan?

Los gurús de las terapias naturales hablan de buscar...

...nuestro niño interior en situaciones de crisis.

Pero, ¿qué hay de nuestro primate interior?

Dentro de cada uno de nosotros se esconden instintos animales.

¿Realmente nos llevan a comportarnos de forma violenta?

En realidad, nuestros primos, los primates, no son...

...ni tan horribles, ni tan crueles, como se ha publicitado siempre.

La idea de que la bondad es una característica exclusiva...

...de la Humanidad, es absurda.

Se ha descubierto que los buenos sentimientos son...

...mucho más antiguos que los propios seres humanos.

La empatía empezó a formarse hace más de 100 millones de años.

Muchos antes de que el Homo sapiens pusiese sus píes en la Tierra.

Por lo tanto, la separación clásica entre animales y humanos,...

...basada en la creencia religiosa de que ellos no tienen alma,...

...y nosotros, sí, no tiene ningún sentido.

Y son el Cristianismo, el Judaísmo y el Islam,...

...los responsables de esta idea errónea.

La semilla de estas religiones occidentales se gestó...

...en un entorno desértico y nómada,...

...donde había pocos animales parecidos a nosotros.

Nuestros ancestros imaginaron que la única forma...

...de inteligencia posible era la humana.

Sin embargo, las religiones asiáticas tienen una visión muy diferente...

...del mundo natural.

Puedes reencarnarte en una cucaracha o en una vaca sagrada...

...e, incluso, algunos de sus dioses tienen apariencia animal.

Quizá deberíamos aprender de su visión integral del mundo.

La Ciencia les da la razón a ellos.

Somos el último eslabón de una cadena que nos une a todos.

Y es que somos tan animales como el que más,...

...en el buen sentido de la palabra.

¿Cuál es la diferencia, desde la Neurología,...

...entre el cerebro de un chimpancé y el cerebro humano?

El humano es mayor, bien.

En el cerebro humano, no hay partes que no se encuentren...

...en el cerebro del chimpancé.

Los cerebros son iguales, el diseño es el mismo...

...pero el tamaño del cerebro humano es mayor.

Si buscamos una diferencia, debemos ir...

...a un proceso cognitivo muy sofisticado...

...como la conciencia pero no la empatía.

No, la empatía, no.

La empatía puede definirse de muchas maneras.

La definición básica es: estoy conectado contigo,...

...siento tu dolor.

Si estás triste, me pongo triste, si estás contento, me pongo contento.

Y las formas más complejas de empatía se producen...

...cuando intento entenderte, intento entender...

...cuál es tu situación.

Y estas formas más complejas no se encuentran...

...en un ratón o en una rata o perro,...

...sí se encuentran en chimpancés o elefantes...

...pero las formas simples se encuentran en todos los mamíferos.

Hay recientes estudios interesantes de ratones acerca de la empatía.

¿Qué se está descubriendo de la empatía en los ratones?

En un estudio en Canadá, probaron a hacer salir...

...los ratones de una caja con estímulos de dolor...

...y vieron que el último ratón que salía de la caja,...

...era más sensible, que el primer ratón que había salido de la caja.

Y no entendían por qué.

Empezaron a hacer pruebas y descubrieron...

...que si un ratón ve a otro ratón que sufre dolor,...

...se vuelve más sensible al dolor y hace falta que conozca...

...al otro ratón, es decir, no se produce con extraños...

...sino sólo con un ratón que ya conocen.

Y eso está sujeto a las emociones, es parte de la empatía.

¡Es increíble!

Así que, si hablamos de emociones, la diferencia entre nosotros...

...y el resto de animales no es tan grande.

Y qué me dices del instinto de formar parte de un grupo.

Estamos descubriendo la importancia que tiene en el ser humano...

...este sentimiento de pertenecer a un grupo, a un colectivo.

Ahora, incluso, se habla de inteligencia social.

¿Qué hay de ese instinto de grupo en los animales?

Tiene relación con la sincronía, muchos animales tienen sincronía.

Los peces nadan juntos, los pájaros vuelan juntos,...

...muchos animales se mueven juntos.

O si andas al lado de una persona, acabas adoptando...

...el mismo ritmo.

Todo eso es sincronización, que es básica para los animales.

Y suele estar relacionada con trasladarse y escaparse...

...de los depredadores.

Los seres humanos tenemos una fuerte tendencia a la sincronía.

Si vas a un concierto de pop, todos se mueven y hacen fotos.

En un partido de fútbol, todos se mueven y cantan juntos.

La sincronía es una parte importante de nuestra vida.

Está relacionada con la empatía porque empatizamos...

...al imitar el movimiento.

Si tú hablas así, yo sincronizaré mi movimiento con el tuyo,...

...si hablas así, sincronizaré mi movimiento.

Nos sincronizamos con otras personas fácilmente y la mímica nos gusta.

El mejor ejemplo, no de sincronía pero sí de unidad,...

...es el bostezo. Sí.

He leído comentarios tuyos del bostezo en los chimpancés.

Tenemos una animación de un bostezo,...

...una cara animada que bosteza y se la enseñamos a los chimpancés.

Y los chimpancés, al rato, también empiezan a bostezar...

...y puedes hacerlo con perros, con monos y con humanos.

Sabemos que se contagia el bostezo.

Y todo está relacionado con la empatía, con la sincronización.

Todos los animales bostezan, incluso, los peces.

¿Los peces?

Sí y los reptiles, los mamíferos y los pájaros.

No conocemos la función exacta pero, si se asocia el bostezo...

...con el sueño, que se relaciona con estar aburrido y dormido,...

...si te contagian el bostezo, puedes sincronizar...

...los ciclos del sueño.

Así, si empiezas a bostezar y yo, a bostezar...

...y el resto también lo hace, todos empezaremos a tener sueño...

...y nos sincronizamos, lo que es muy importante...

...en la vida de las especies nómadas como los primates,...

...si te desplazas, debemos comer al mismo tiempo,...

...necesitamos desplazarnos al mismo tiempo,...

...dormir al mismo tiempo, porque si no,...

...no estaremos sincronizados y el bostezo puede ayudar,...

...el contagio del bostezo.

Eso es lo único que sabemos, que puede ayudar...

...a las sesiones colectivas.

Pero no sirve para los peces o reptiles.

Aún no tenemos una explicación completa.

El objeto que se encuentra a la derecha de la pantalla,...

...frente al elefante, es un espejo.

El animal, ante su reflejo, reacciona de una forma especial,...

...se mueve hacia delante y hacia atrás, se mira,...

...sabe que lo que contempla ante sí, es su propia imagen.

Se reconoce.

La prueba definitiva la tenemos cuando es capaz de tocarse...

...la marca puesta por sus cuidadores en la cabeza.

Sólo un fuerte sentido de la existencia de uno mismo,...

...permite tener esta conducta tan sofisticada.

Elefantes, primates superiores y delfines, comparten...

...esta capacidad y han pasado este test.

Forman la élite cognitiva animal, un grupo al que nosotros también...

...pertenecemos, pero no creamos que somos tan distintos al resto.

Las estructuras se transforman, se modifican, se adaptan...

...pero no desaparecen.

El cerebro es como una muñeca rusa, que contiene en su interior...

...los cerebros de nuestros antepasados.

De los reptiles hemos heredado la parte más profunda,...

...encargada de las respuestas automáticas más básicas...

...para la supervivencia.

Recubriendo este cerebro, nos encontramos...

...con el sistema límbico, heredado de los mamíferos...

...y se encarga de que tengamos recuerdos y seamos capaces...

...de sentir emociones.

Así, podemos crear familias y aparece el instinto de protección...

...hacia los que forman parte de nuestro grupo.

Pero la evolución no se quedó aquí.

La vida en grupo permitió el desarrollo...

...de habilidades más sofisticadas.

En un entorno de cooperación, es importante que todos sean...

...capaces de coordinar sus acciones, de actuar en sincronización.

Por eso, corremos, cuando otros corren,...

...lloramos, cuando otros lloran, reímos cuando otros ríen...

...o bostezamos, cuando otros bostezan.

De esta forma, los animales sociales sufren de contagio emocional.

Es lo que denominamos empatía o la capacidad de sentir...

...y comprender lo que sienten los que nos rodean.

Este proceso necesitó de una especialización cerebral.

El cerebro de los mamíferos comenzó a desarrollar una capa...

...que rodeaba las anteriores, la corteza.

Ésta permitía un comportamiento cada vez más inteligente...

...y sofisticado y no dejó de expandirse,...

...se fue haciendo más grande, sobre todo, la parte más frontal.

Las especies que agrupan primates superiores, elefantes y cetáceos,...

...son capaces, no sólo de compartir emociones,...

...sino de mostrar compasión y ayudarse entre sí,...

...pueden ponerse en el lugar de los otros.

Todo un hito en la vida inteligente de nuestro planeta.

Algo increíble es la capacidad para diferenciar...

...entre empatía y simpatía.

No sólo en los seres humanos.

Los seres humanos lo sabemos, pero los animales, también.

¿Pueden diferenciar entre empatía y simpatía?

Nosotros podemos hacer la distinción,...

...pero no es seguro que ellos puedan hacerla.

La empatía es básicamente una capacidad neutral.

La empatía significa que estoy conectado con tus sentimientos...

...y te entiendo hasta cierto punto, mientras que la simpatía tiene...

...más que ver con la acción, soy sensible a tu situación...

...pero también quiero mejorarla.

Por tanto, la simpatía casi siempre es positiva.

La empatía puede ser negativa.

Por ejemplo, si te torturo, también necesito entender...

...tus sentimientos.

Torturar y comportarse mal con alguien,...

...también puede tener relación con la empatía,...

...porque necesito entender la situación para herir al otro.

La empatía es una capacidad neutra y la simpatía es casi siempre...

...una capacidad positiva.

Estaba pensando que para ser malo, tienes que ser inteligente,...

...necesitas tener cierto grado de inteligencia, ¿no?

Sí.

Los chimpancés pueden tomar perspectiva de otro...

...hasta cierto punto y pueden ser malos, como dices.

En una situación, los chimpancés buscaban comida,...

...les dimos muchas manzanas y ellos las buscaban...

...en un espacio interior, en un área...

...y había un pequeño agujero en la pared...

...por el que otros chimpancés podían ver lo que ocurría.

Podían intentar coger las manzanas pero no podían cogerlas.

Una hembra joven tomaba el pelo a los demás,...

...sostenía una manzana, fuera del alcance de los demás,...

...se la mostraba y luego se la comía.

Para hacer algo así, debe saber que los demás quieren algo.

Eso es tomar perspectiva y, también, está relacionado...

...con la empatía. Exactamente.

De modo que empezamos a ser malos, cuando ya éramos inteligentes.

Sí.

Cuando nos comportamos mal y torturamos,...

...en una guerra, por ejemplo, es extraño pero está relacionado...

...con la empatía.

Existe un mito acerca de nuestro pasado.

La gente suele creer que nuestros ancestros...

...se pasaban el día guerreando.

Que, incluso, disfrutaban de ello,...

...como si fuera un estilo de vida.

¿Qué hay de cierto en este fábula ancestral?

La idea de que éramos los reyes de la jungla,...

...es un mito sin fundamento.

Parece ser que nuestra vida en la sabana,...

...donde surgió nuestra especie, era mucho más anodina...

...de lo que imaginamos.

Se asegura que estuvimos al borde la extinción.

Globalmente, no debíamos ser más de unos miles de individuos.

En estas condiciones, no teníamos ni fuerzas, ni motivos...

...para hacer guerras,...

...había un escaso botín para repartir,...

...así que, probablemente, convivíamos en armonía,...

...unos con otros, con pequeñas trifulcas, de vez en cuando.

Los grandes conflictos armados no tienen nada que ver...

...con estas peleas sin importancia.

En realidad, no son un producto de nuestra tendencia a la agresión.

En una guerra, la mayoría sólo obedece órdenes...

...y los motivos, decididos por unos pocos que no arriesgan...

...sus vidas, suelen ser económicos.

Pero, ¿cómo pasamos de aquella existencia apacible...

...como nómadas en la sabana, a las guerras de la actualidad?

La clave está en la invención de la agricultura.

Cuando los humanos se asentaron y comenzaron a acumular...

...excedentes de la cosecha, algunos comenzaron también...

...a acumular riqueza.

Así, los ataques entre grupo resultaban más provechosos.

Ahora sí que había un botín por el que luchar.

La guerra se relaciona con el poder y la riqueza.

Es un invento relativamente moderno.

Otra idea, sin fundamento, que solemos creer...

...es que los primeros humanos no tenían ni leyes,...

...ni normas de comportamiento,...

...como si la civilización hubiese sido un invento posterior...

...para evitar que nos salgamos de madre.

Nada más lejos de la realidad, la vida en sociedad,...

...es una consecuencia de nuestra biología.

Las reglas han existido siempre, así como la tendencia a cooperar...

...y al altruismo.

En el pasado, debía haber alianzas y una intención de suprimir...

...las disputas, igual que ahora.

De ello dependía que hubiese comida y seguridad para todos.

La comunidad resultó siempre fundamental para sobrevivir...

...en un entorno inhóspito.

Y es que la empatía, es una respuesta automática.

En nuestra vida cotidiana, la practicamos sin pensar,...

...ayudando a los demás, sin preocuparnos previamente...

...de costes y beneficios.

Es una conducta innata.

Los chimpancés podían pasar el 30% de su vida chismorreando...

...y lo mismo ocurre con los seres humanos.

¿Juegan?

¿Tienen juegos?

¿Han perfeccionado los juegos como nosotros?

No, porque nuestros juegos tienen normas...

...y ellos tienen muchos juegos pero no tienen normas.

El juego de los chimpancés es muy físico,...

...del tipo saltar unos encima de otros,...

...correr, pelearse.

Hay algunas reglas, como por ejemplo, un chimpancé grande debe ir...

...con cuidado con el chimpancé pequeño,...

...mientras juegan, porque si no,...

...puede herir al chimpancé pequeño.

Otra cosa, que me fascina, es ver...

...que, incluso, los elefantes lo hacen.

Cómo se preocupan, cuando ven que un elefante pequeño,...

...una cría de elefante tiene problemas.

Están afligidos.

¿Por qué ocurre eso?

Ése es el mecanismo básico de la empatía.

Si estás afligido, yo estoy afligido.

Y cuanto más cercano a mí seas, aún más.

Si eres mi padre o mi hijo.

Hemos investigado con elefantes de Tailandia...

...y si un elefante joven se asusta de una serpiente,...

...y hace ruido con la trompa, los adultos le rodean...

...inmediatamente, empiezan a hacer ruido,...

...a tocarlo y le calman.

Es el denominado comportamiento de consuelo.

No se da en los monos, pero sí en los grandes simios,...

...como gorilas, chimpancés y en los humanos.

Y el consuelo también se da en los elefantes.

¿Y por qué no se da en los monos?

Los monos no toman perspectiva de los demás.

Viven en sí mismos.

Son sensibles a las emociones de los demás,...

...pero no tienen la comprensión que muestran los simios...

...ante la situación de los demás.

Si un chimpancé joven se rompe un brazo,...

...la madre se adaptará, irá con cuidado con el pequeño,..

...lo cargará más y reducirá su marcha,...

...adaptará su comportamiento a la situación.

Si un mono se rompe un brazo, un mono rhesus,...

...la madre no modifica su comportamiento para nada.

Este mono joven intentará aguantar.

Los chimpancés, los elefantes y los humanos son más sensibles...

...a la situación de los demás, lo son más que los monos.

Es difícil entender eso, porque los chimpancés vienen,...

...ahora lo sabemos, de un predecesor común, ¿no?

Sí.

Pero los elefantes son totalmente distintos.

Porque el mecanismo básico de la empatía,...

...es un mecanismo de los mamíferos.

Se encuentra en todos los mamíferos y, luego, si se le añade...

...inteligencia y el elefante tiene un cerebro grande de 5 kg...

...si se le añade inteligencia, puede ser más complejo,...

...como tomar perspectiva.

Por eso lo tienen los delfines, los elefantes y los simios,...

...aunque sean grupos muy diferentes, han añadido la inteligencia...

...para hacer que la empatía sea más complicada.

Frans, eres uno de los principales primatólogos del mundo.

Te has pasado toda la vida trabajando con los primates.

Después de tantos años trabajando con ellos,...

¿Aún crees que hay una especie de discontinuidad, de ruptura,...

...una gran diferencia entre los seres humanos...

...y el resto de los animales?

La única diferencia que puedo mencionar es el lenguaje.

El lenguaje.

Sí, social y emocionalmente, un chimpancé y un ser humano...

...son muy parecidos, pero nosotros hemos añadido...

...el lenguaje a todo eso y el lenguaje no es...

...una capacidad pequeña, sino una gran capacidad...

...que afecta a lo demás, una vez tienes lenguaje,...

...empiezas a organizar la sociedad de otra manera,...

...empiezas a enseñar de otra forma, tu tecnología se hace...

...más compleja y recibes esta acumulación...

...de conocimientos de la sociedad.

El lenguaje es una gran diferencia.

Pero algunos científicos afirman que otros animales también tienen...

...una especia de lenguaje.

Ellos tienen la comunicación y ésta es bastante compleja,...

...pero no simbólica.

Es otro tipo de comunicación.

Nosotros tenemos la comunicación no verbal del chimpancé,...

...y es muy importante para nosotros, pero hemos añadido el lenguaje.

Así que, para mantenernos tranquilos y felices con nosotros mismos,...

...debemos aceptar que los conceptos abstractos son...

...un privilegio de nuestra especie.

Aún así, en nuestra vida cotidiana, el lenguaje no es tan importante...

...como crees, porque la mayor parte del tiempo se trata...

...de lenguaje corporal y éste es el mismo...

...que el de los monos, no es muy distinto.

Siempre nos ha gustado mucho divagar sobre lo que nos diferenciaba...

...a los animales humanos del resto de los animales.

Y poco a poco, la Ciencia está dando con el tema de las emociones...

...y resulta que hay una serie de animales que tienen...

...las mismas emociones que nosotros,...

...que son capaces de enfatizar con el resto,...

...de ponerse en el lugar del resto.

Lo que hemos aprendido en este programa,...

...es que son los mamíferos, justamente, aquéllos...

...que, al igual que nosotros, somos capaces de empatizar...

...con el resto, de ponernos en lugar del otro.

Subtitulación realizada por Azucena Maire Montero.

Redes (28/03/10): Nuestro cerebro altruísta

Steven Pinker sostiene que la humanidad nunca fue menos violenta que ahora: esta afirmación viene respaldada en su libro Los ángeles que llevamos dentro -publicado el año siguiente a su entrevista con Punset- por una muy amplia munición estadística. Pinker desmonta tres mitos muy arraigados en el pensamiento y la ortodoxia académica de las ciencias sociales y las humanidades: el de la tabla rasa (porque no somos una hoja en blanco al nacer, ya que venimos equipados genéticamente con un hardware y un software de serie), el del buen salvaje (porque no es cierto que nazcamos buenos y el entorno luego nos corrompa) y el del fantasma en la máquina (porque la mente es un producto del cerebro, a su vez modelado por la selección natural). "Con la violencia, como con otras muchas preocupaciones", dice Pinker, "el problema es la naturaleza humana, pero, al mismo tiempo, la naturaleza humana es la solución". Para él, se socava la violencia prohibiendo su ejercicio individual para convertirla en monopolio del Estado y creando una comunidad de intereses a través del comercio, además de fomentando el cosmopolitismo y la extensión de la educación.

Para todos los públicos Redes - El declive de la violencia - Ver ahora
Transcripción completa

La idea de que los seres humanos son pacíficos por naturaleza

y corrompidos por las instituciones modernas

nos hizo soñar, durante mucho tiempo,

con un pasado idílico.

Pero los científicos sociales nos llaman al desengaño:

no todo tiempo pasado fue mejor, sino todo lo contrario.

En este capítulo de Redes, el profesor de Psicología

de la Universidad de Harvard, Steven Pinker,

le explica a Eduard Punset

que las sociedades de nuestros antepasados

fueron enormemente más crueles y violentas que las de la actualidad.

Sería fascinante

el poder estudiar o reflexionar

sobre la arqueología de las emociones.

Saber si antes éramos mucho más violentos y crueles

de lo que somos ahora.

Hay contados científicos que han investigado este tema.

Steven Pinker, un gran psicólogo de aquí,

de la Facultad de Harvard, desde donde hablo,

ha profundizado en aquel estudio.

Su conclusión es sorprendente pero irrebatible,

estamos caminando hacia sociedades

con unos índices de violencia cada vez menores

y unos índices de altruismo y de solidaridad,

cada vez mayores.

Mis mejores amigos, incluso aquellos que son científicos,

siempre me han dicho:

"Eduardo, ya sabes, lo malo apareció hace 10.000 años,

cuando empezó la agricultura,

cuando elegimos un modo de vida sedentario,

mientras fuimos, ¿cómo se dice?, recolectores o nómadas,

ya sabes, era maravilloso, sin Estado.

Pero, un buen día, llegas tú

y contigo algunos científicos

y nos decís que estamos equivocados totalmente,

que estamos equivocados

y que, en realidad, lo que llamamos cazadores-recolectores fue

una época terrible,

con mucho dolor y crueldad,

comparado con lo que vino después.

¿Es cierto?

Yo tengo un amigo que es antropólogo y que dice:

"Cada día, doy gracias a Dios, por no haberme hecho

un joven mamífero guerrero".

Es ateo.

Sí que pienso que hay algo de verdad en la afirmación que dice

que la vida empeoró con los primeros Estados.

Se redujo la alimentación,

aumentaron ciertas enfermedades

al vivir las personas unas al lado de otras

y también cerca del ganado,

pero algo que mejoró, fueron las probabilidades de morir

por un acto violento.

Los primeros Estados, a menudo por razones egoístas,

impidieron que sus gentes contendieran y lucharan

y buscaran venganza,

no porque fueran especialmente benévolos o demócratas,

sino por las mismas razones por las que un ganadero no quiere

que sus cabezas de ganado se maten entre sí,

porque las pérdidas para él son inconmensurables.

Esos primeros Estados no querían que sus súbditos

se mataran entre sí,

preferían que esa mano de obra estuviera con vida para pagar

sus impuestos, engrosar los ejércitos y cosas semejantes.

Los primeros Estados representaron un equilibrio,

algunos aspectos empeoraron, mientras una faceta de la vida mejoró

y fue la violencia.

Y después se resolvió un problema,

cesaron las guerras tribales gracias a la creación del Estado,

sin embargo, surgió otro,

la violencia ejercida por el propio Estado,

de hecho, la revolución que empezó aproximadamente con la Ilustración

a fin de alcanzar la democracia,

fue un intento de resolver ese segundo problema,

¿cómo se puede instaurar un Gobierno que impida a la gente matarse

y que ese mismo Gobierno tampoco mate?

Según tu investigación,

entiendo que los estudios llevados a cabo del porcentaje

de hombres muertos en la guerra, según parece,

dicen que era muy superior durante el período anterior,

durante el período "idealizado",

durante la etapa de cazadores-recolectores.

Esas muertes causadas por la guerra representaban el 60% de las muertes.

Varía en función de cada sociedad pero podría ser tan alto

como un 60% los muertos en la guerra.

Por muy malos que hayan sido los índices de violencia

en el siglo XX,

eran mucho peores en las sociedades preestatales,

en las sociedades de cazadores-horticultores,

de cazadores-recolectores,

en las sociedades primitivas sin Gobierno.

Es increíble, parece increíble.

En algún sitio dijiste que, si en la actualidad, tuviéramos

esos índices de mortalidad del 60%,

en lugar de tener 100 millones de muertos

en el mundo a finales del siglo XX,

hubiéramos tenido algo así como ¡2000 millones de muertos!

¡Sí, así es!

Los índices de muerte violenta son mucho más altos en sociedades

que no tienen Estado que en sociedades con Estado.

Cuesta creer que vivimos en la época mas segura y pacífica

de toda la Historia.

Intentemos situarnos.

La Prehistoria.

Sí, sí, sí.

Pues como no sea la Prehistoria,

porque de la Prehistoria a aquí, no hemos parado.

La última fue 50 millones de muertos,

la última Guerra Mundial.

Pienso que, después de la Segunda Guerra Mundial,

hasta los años 90,

tuvimos una relativa paz, ¿no?

Ahorita no es tan segura.

Creo que siempre ha habido guerras,

siempre ha habido.

No lo sé.

El hombre siempre tiene tendencia a ser violento,

pero se va mejorando.

En este gráfico de la Europa de 1880,

las zonas de color indican dónde había más de 5 asesinatos

por cada 100.000 habitantes al año.

Con los años, podemos apreciar una clara tendencia

a la baja en el número de homicidios.

Este mismo proceso se da a escala mundial.

El porcentaje de muertos en las guerras actuales

es mucho menor que en cualquier época pasada.

En las sociedades en las que todavía no existía el Estado,

por ejemplo, los muertos en guerras podían llegar

hasta el 60% de la población.

A pesar de que la Segunda Guerra Mundial fue

una de las guerras más sanguinarias que hemos visto,

está bastante por debajo del porcentaje de muertos

que hubo en la caída del Imperio Romano

o la invasión mongola de Gengis Khan.

El porcentaje de muertos causados por invasión

del emperador mongol, en aquel momento, equivale,

en la actualidad, a 278 millones de personas,

casi todos los habitantes de Europa.

A lo largo de la Historia, hemos vivido un proceso de pacificación.

En los Estados democráticos, los conflictos se resuelven

mediante leyes y normas consensuadas que suelen aplicarse también

a nivel internacional.

Por ello, no solemos ver guerras entre países democráticos

ya que se basan en los mismos principios

y se deben a sus ciudadanos,

las principales víctimas de las guerras.

Mediante el comercio, pasamos a estar interrelacionados,

a necesitarnos mutuamente.

Si queremos que un negocio llegue a buen puerto,

debemos comprender los intereses y necesidades de la otra parte.

Con ello, fomentamos la empatía, el autocontrol

y reducimos la agresión.

El individualismo es una corriente filosófica

que defiende la dignidad humana de todas las personas.

Facilitó que cualquier tipo de agresión física o mental

hacia los demás, pasara a ser mal vista y punible.

La educación y la razón son un antídoto

contra las supersticiones.

Durante gran parte de la Historia y en multitud de sociedades tribales,

las leyes y normas de conducta se basaron

en mitos y supersticiones religiosas.

Esto puede llevarnos a cometer barbaridades justificadas

en ideas dogmáticas.

El cosmopolitanismo y la globalización nos acercan

a personas de otras culturas y costumbres y nos permiten sentir

mayor comprensión y empatía hacia ellas.

Con el tiempo, acabamos incluyéndolas en nuestro círculo de pertenencia.

Se ha demostrado que los miembros de un mismo grupo tienden a colaborar

entre sí, a solucionar los conflictos de forma menos violenta

que con individuos de otros grupos y a perdonarse con mayor facilidad.

Por eso, el cosmopolitanismo ejerce una fuerza pacificadora.

El hecho de comparar el número total de muertes causadas

por la crueldad del pasado,

me refiero a las costumbres horrorosas de los seres humanos

de matar perros y gatos

y a la gente, si esta no se pone al servicio del rey

o no cree en sus palabras,

quiero decir...

Tú has estudiado eso bastante a fondo.

¿Cuál es tu impresión?

¿Está cambiando algo?

¿O es que somos lo que éramos antes?

La aceptación de la violencia en la vida cotidiana,

especialmente en Occidente, pero también en el mundo entero,

ha ido reduciéndose en muchos aspectos.

Una de las que has mencionado son los deportes sanguinarios.

En la Francia del siglo XV,

una forma típica de entretenimiento público era meter un gato

dentro de una hoguera y ver cómo el gato maullaba,

gritaba y luchaba hasta convertirse en carbón.

Los reyes, las reinas, la gente llevaba a sus hijos a verlo

y se consideraba una forma de entretenimiento.

O la lucha contra el oso:

ver cómo un oso y un perro se peleaban hasta la muerte.

No han desparecido, todavía existen las peleas de gallos,

pero ha ido decayendo cada vez más.

Otro ejemplo sería la pena de muerte.

En Inglaterra, solía haber 400 delitos castigados penalmente

con la pena da muerte;

actualmente, en la mayoría de los países europeos, no existe,

sólo en algunos ante el delito de alta traición.

Los Estados Unidos son una excepción,

todavía existe la pena de muerte en ese país,

aunque en los Estados Unidos, la tendencia ha decrecido

y, cada vez, menos delitos se castigan con la muerte.

Antes, se solía aplicar la pena de muerte en ese país

en caso de robo de un caballo, falsificación,

ante una lista muy larga de delitos no violentos.

Ahora, sólo en caso de asesinato y aún así únicamente

en poco más de la mitad de los Estados.

Si pensamos en los índices de homicidio,

no de aquellos que han muerto en guerras

o a causa de la guerra,

sino en el índice de homicidios,

cuando nos fijamos en el pasado,

también resulta asombrosamente alto.

Mi pregunta sería:

¿Por qué demonios hemos ignorado totalmente esas cifras?

En parte, porque siempre hay cosas que nos lo recuerdan

y que decidimos ignorar.

Si leemos el Antiguo Testamento, es horripilante

el número de genocidios, crueldades, mutilaciones, torturas,

abusos a mujeres, pero tendemos a verlo

como un objeto, como un talismán, como un objeto sagrado,

no lo leemos con demasiada atención.

Sabemos por los relatos medievales que si ibas por un camino,

podías ser asesinado por un salteador de caminos,

sabemos que las ciudades eran amuralladas

para estar a salvo de las personas violentas.

Sabemos por los cuentos de Grimm que había todo tipo de torturas

y de niños abandonados y madrastras crueles.

Sin embargo, creo que sólo empezamos a tenerlo en cuenta

cuando los investigadores sociales decidieron cuantificarlo.

Eso es.

La mayor parte de nuestra cultura pública, el periodismo,

las universidades, es muy cualitativa,

basada en anécdotas

y sólo recientemente ha empezado a cuantificarse.

Y cuando te pones a ello, implica mucho trabajo,

sobre todo cuando te refieres a períodos del pasado

en los que no había ordenadores,

ni personas encargadas de elaborar estadísticas.

Hubo muchos estudiosos que tuvieron que acudir

a los antiguos ayuntamientos y contar el número de fallecidos,

durante los siglos XIV y XV, pero gracias a su trabajo,

podemos plasmar las curvas en un gráfico

y comprobar cómo ha decrecido el número de homicidios.

Cuando uno ve un gráfico como ese, no puede ignorarlo.

Está claro.

Es algo que mencionas,

y probablemente nuestro sentimiento de culpa hacia los nativos

también tuvo mucho que ver.

Ese es el elemento moralista.

Es obvio que los europeos hicieron cosas horribles

con las poblaciones autóctonas de África, Norteamérica,

así que, si dices que eran violentos con ellos mismos,

parece que estás intentando pasar por alto

la culpabilidad de los colonizadores europes.

Parece que lo políticamente correcto es describir

a las poblaciones autóctonas como pueblos que convivían en paz

hasta que llegaron los europeos.

Yo pienso que ambas cosas son posibles,

es cierto que los europeos hicieron cosas horribles con los nativos,

pero los nativos también se hacían cosas horribles unos a otros.

¿Cómo es posible que todo un país aprobara y apoyara la causa nazi

y que figuras como Hitler llegaran al poder?

Un experimento sociológico realizado por Michael Macy,

de la Universidad de Cornell, nos puede ayudar a entenderlo.

Se dio a probar tres copas de un mismo vino

a un grupo de voluntarios.

Lo que ellos no sabían es que a una de las tres copas

se le añadía un chorro de vinagre

y las otras dos eran exactamente iguales.

Luego, un experto sommelier con una gran experiencia

en la cata de vinos, afirmó falsamente,

puesto que estaba compinchado con los experimentadores,

que las tres copas sabían distinto

y que la avinagrada era la segunda mejor.

Ante esta situación y al tener que expresar en público

su opinión,

la mayoría de los participantes no se atrevió a contradecir

la opinión del experto,

aunque la mayoría de ellos notaron un sabor desagradable

en la copa avinagrada,

pero no se aventuraron a decirlo abiertamente.

Solo cuando otro experto en la materia destapó el engaño,

la inmensa mayoría de los participantes se sintió

más segura para expresar su verdadera opinión publicamente.

Esto nos muestra la necesidad de pertenencia al grupo.

Dudamos de nuestra propia opinión, si nos damos cuenta

de que está mal vista por los demás

y más aún si alguien de autoridad tiene una postura discordante

de la nuestra.

En otro experimento realizado por Stanley Millgram

en la Universidad de Yale, se demuestra

el peso de la autoridad sobre nuestras acciones.

Un supuesto científico con bata blanca le pidió

a varios sujetos que aplicaran una descarga eléctrica

a otra persona, si esta respondía mal a las preguntas

que se le formulaban.

A pesar de que los sujetos no sabían

que la descarga eléctrica era ficticia

y que quienes la recibían eran actores,

el 65% de los participantes obedecieron

las instrucciones recibidas apretando el botón una y otra vez,

hasta que la víctima quedaba inconsciente.

Esto explica por qué los acusados por crímenes de guerra

en la Segunda Guerra Mundial se justificaban diciendo

que sólo cumplían órdenes.

Finalmente, estamos llegando a la gran pregunta:

¿Por qué, en contra de lo que todo el mundo piensa

y para sorpresa de todos,

la violencia está en declive?

¿Por qué crees tú,

lo has comprobado en tus investigaciones,

por qué se ha reducido los índice de violencia,

en contra de lo que piensa todo el mundo?

Hay varias razones que explican

la disminución de la violencia.

Una de ellas la identificó Thomas Hobbes

en su libro "El leviatán",

donde el leviatán se refiere a un Gobierno que comprende

el interés general y evita que la gente se enfrente,

teniendo él el monopolio de la violencia social.

Vuelve a introducir el problema de la violencia

ejercida por el propio Gobierno contra sus ciudadanos,

pero si existe un control democrático del Gobierno,

creo que la presencia del mismo claramente reduce

el riesgo de violencia entre los ciudadanos.

Creo que una segunda explicación es la extensión de la empatía.

A medida que la gente se vuelve más cosmopolita

porque viaja más,

lee más sobre la vida de otras personas,

tiene más práctica a la hora de colocarse

en la situación de otros.

Gracias a la historia, el periodismo, la literatura,

La vida social.

la vida social, resulta más difícil deshumanizar al prójimo,

porque piensas que podrías ser tú mismo.

Tiendes menos a tratarlo como si fuera un objeto inanimado.

Pienso que una tercera razón es la reciprocidad.

Las redes han creado un comercio, un intercambio

donde la otra persona se convierte en más valiosa viva que muerta.

En lugar de matarla y robarle sus posesiones,

a veces sale más barato comprárselas.

¿Por qué Estados Unidos y China no entran en guerra?

No podemos declararle la guerra a China

porque fabrican nuestros productos.

Y China no se puede permitir una guerra contra nosotros,

porque le debemos demasiado dinero.

Quizás no nos gusten, quizás no les gustemos,

pero debido a la globalización de las economías,

estamos tan unidos que atacarlos sería como atacarnos

a nosotros mismos.

Y me parece que una cuarta causa es la expansión de la razón

a través de la alfabetización, de la educación.

Intentamos pensar en lo que funciona y en lo que no.

Nos miramos a nosotros mismos y nos decimos:

"Deseo defender el honor de mi país,

pero, ¿es moralmente defendible

o es que simplemente me ha llegado la testosterona al cerebro

y quiere que me convierta en el macho alfa?"

Somos más conscientes de nosotros mismos

y me parece que esa tendencia conduce

a una atenuación de la violencia.

Hay algo que ya sé que quizás es imposible contestar,

pero si hay alguien que algo sabe al respecto,

esa persona eres tú, Steven,

me refiero al concepto de modernidad,

quiero decir, ¿aceptamos la erosión de la familia?

Lo llamamos la deconstrucción de la familia, ¿no?

Sí.

Aceptamos que hay menos tribus,

menos religiones

y quizás todo esto se debe a la fuerza del individualismo,

de la educación y de la Ciencia.

¿Estamos yendo hacia una sociedad más moderna

o es algo desagradable a lo que no estamos acostumbrados

y que nos cuesta aceptar?

Este es uno de los interesantes debates de la época actual

sobre si las fuerzas de la modernidad que han estado vigentes

desde la Ilustración europea, la edad de la razón,

han sido buenas o malas para la gente.

Hay ciertas fuerzas como algunos movimientos políticos conservadores

y grupos religiosos como la Iglesia Católica

que sostienen,

que la Ilustración fue un craso error.

La gente decide su propia moral

en vez de imponerle una autoridad superior.

A menudo, las atrocidades del siglo XX, como el estalinismo,

el nazismo y el maoísmo

se relacionan con el declive de la religión

y de la sociedad tradicional,

pero hay otra forma de ver las cosas.

Las fuerzas de la modernidad son fuerzas del humanismo,

es decir, que sitúan al ser humano y la vida individual

como fuentes de valores:

la realización personal, la vida, la salud, el arte, las ciencias,

las relaciones humanas,

ese es el camino de la modernidad, en lugar de ensalzar la tribu,

el monarca, la deidad, la tradición, el Estado.

Así que, yo situaría fuerzas como el nazismo y el marxismo

en la misma categoría que muchas religiones autoritarias,

como fuerzas que denigran el individuo y ensalzan el colectivo,

lo cual creo que ha sido una ideología muy perniciosa.

La ideología que dice que es la felicidad

y la realización individual lo que tenemos que valorar,

conduce a las sociedades a salvaguardar

la felicidad de las personas.

Un caso simbólico del declive de la violencia es la lucha

por los derechos de los animales.

Las fuerzas que lo han impulsado son principios éticos,

no infligir dolor, ni sufrimiento.

A diferencia de lo que ocurrió en los movimientos

por los derechos humanos,

en los que los propios afectados iniciaron la lucha,

los animales no pueden defender sus derechos por sí mismos.

Están a nuestra merced, cogemos de ellos lo que queremos.

Los niños tampoco iniciaron la lucha por sus derechos,

sin embargo, son nuestro futuro

y su bienestar un futuro prometedor para todos.

Entonces, ¿por qué decidimos adoptar la causa de los animales?

Las luchas previas por los derechos, la empatía y la razón son

algunos de sus impulsores.

Las regulaciones para trabajar con animales en los laboratorios

cada vez son más estrictas.

Como sucede en la explotación ganadera

o en los mataderos

y, si analizamos el mundo del espectáculo,

vemos una tendencia similar.

Crece el numero de detractores del toreo,

de las peleas de gallos

y cualquier forma de espectáculo que implique sufrimiento animal.

El Parlament de Cataluña ha prohibido las corridas de toros

a partir del 2012 e Inglaterra prohibió la caza del zorro en 2002,

una práctica emblemática del país.

Pero no todas las especies se ven beneficiadas

de la misma simpatía por nuestra parte.

Aquellas con rasgos infantiles, la cabeza o los ojos grandes

y redondos, como el koala o el panda.

También los de rostros expresivos como los simios

nos resultan más simpáticos

y, por ello, los tenemos más en cuenta que a las especies

que, por desgracia, para ellas, no cuentan con estas características

como la rata, el cerdo o la hiena.

Así mismo, las que nos son más próximas,

reciben mejor trato,

nos preocupa más el bienestar de un mamífero que el de un reptil

y este, más que el de un pez.

Cuanto más simple nos parece un animal,

menor importancia le damos a su bienestar.

Hay algo que me preocupa.

Cuando hablamos del Estado o del papel del Estado

en relación con la violencia,

se desprende de tus palabras y comparto tu opinión,

es que si existe un Estado al que puedes recurrir,

habrá menos violencia, menos violencia entre la gente.

Esto es verdad.

¿Qué más podemos hacer para que disminuya la violencia?

¿Mediante la educación?

Creo que con la educación, y hay datos que demuestran

que, en condiciones de igualdad,

un mayor nivel educativo redunda en menor violencia.

Un mayor nivel educativo pone de relieve

que la sociedad está más dispuesta a apoyar la democracia.

Cuanto más formada está la gente,

menos tiende a recurrir a la violencia.

Cuanto más formada está la gente,

menos defiende los castigos basados en la superstición

y las intolerancias religiosas.

Así que, se puede demostrar que la educación es

una fuerza pacificadora,

pero también que la interdependencia económica no siempre

pero, en general, promueve la paz.

Si necesitas al otro para sobrevivir,

por motivos egoístas, protegerás sus intereses y viceversa.

Subtitulación realizada por Azucena Maire Montero.

Redes - El declive de la violencia - Ver ahora

Los extraordinarios avances en la ingeniería genética y la biotecnología auguran un futuro no muy lejano en el que se fusionarán lo biológico y lo tecnológico para alumbrar hombres biónicos o cyborgs, con capacidades mentales y físicas muy superiores al humano corriente. Los implantes de prótesis inteligentes y los artilugios de realidad aumentada van en esa línea. La medicina regenerativa y las terapias génicas permitirán además una medicina más personalizada y eficaz. Algunos investigadores se atreven a profetizar un futuro en el que se ganará la batalla al envejecimiento y se podrá prolongar indefinidamente la vida.

Un planeta herido

El sueño de vivir cientos o miles de años, aunque sea en forma biónica, solo será posible si se preserva la habitabilidad de la Tierra (en caso contrario solo nos quedaría la opción de colonizar otros mundos, como el vecino Marte). James Lovelock es el formulador de la hipótesis Gaia, que sostiene que la biosfera (la parte del planeta -incluida su atmósfera- donde mora la vida) es un sistema autorregulado que tiende a propiciar un entorno físico y químico óptimo para el desarrollo en su seno de los organismos vivos. Vista de este modo, la Tierra sería una especie de superorganismo (Gaia) amigable con la vida, que el hombre estaría amenazando temerariamente con su civilización agresiva y voraz. Lovelock cree que hay soluciones, pero basadas en la tecnología y no en su abandono. "Sería necesario impregnarse de un nuevo espíritu", le dice a Punset durante su conversación. "Ahora es inútil aconsejarle a la gente que no coja el coche por ser lesivo para el medio ambiente: creen que su trabajo es más importante".

Redes - La senectud del planeta

Mario Molina compartió en 1995 el Premio Nobel de Química con Sherwood Rowland y Paul Crutzen por descubrir la causa del agujero de la capa de ozono sobre la Antártida: el cloro contenido en los compuestos clorofluorocarbonados (CFCs) emitidos a la atmósfera. Su hallazgo conduciría en 1987 a un acuerdo internacional para retirar progresivamente todos los productos con CFCs (presentes en aerosoles, neveras, aislantes térmicos, etc.) y contribuir así a la recuperación de esa capa que filtra radiaciones ultravioletas muy peligrosas para los seres vivos. El químico mexicano espera que el agujero desaparezca en las próximas décadas. “Estos CFC, que se emitieron sobre todo en el siglo pasado, permanecen en la atmósfera durante un siglo o más”, explica.

Otro problema más acuciante es el efecto invernadero por las emisiones de dióxido de carbono y otros gases (procedentes sobre todo de la industria y el transporte), causante del cambio climático que ya ha provocado una subida media de un grado en la temperatura de la Tierra. “Cuánto más vaya a subir depende de si responde o no la sociedad”, advierte Molina en Redes. De ello dependerá a su vez la continuidad del fabuloso desarrollo científico y tecnológico al que el programa de Eduard Punset nos ha asomado durante casi veinte años.

Para todos los públicos  Redes - Las amenazas contra el clima
Transcripción completa

En 1995 se prohibió en Europa

la fabricación de los famosos CFC, clorofluorocarbonos,

los compuestos sintéticos utilizados en numerosas industrias,

que demostraron ser extremadamente nocivos

para la protectora capa de ozono de la estratosfera.

Otras muchas sustancias

siguen amenazando hoy el clima del planeta

y la prohibición de los CFC fue solo un granito de arena

en el esfuerzo humano por disminuir los niveles de gases

y actividades causantes del calentamiento global.

De la mano de Mario Molina,

premio nobel de química por su investigación

sobre la acción de los CFC en la capa de ozono,

"Redes" repasa las principales amenazas para el futuro del planeta,

y el papel de la sociedad en la evolución del clima.

Hay dos maneras de mirar el mundo

y de ver lo que nos pasa, incluso por dentro.

Una es decir "no pasa nada,

realmente la Tierra es un bólido que va a su velocidad

y, hagamos lo que hagamos, no vamos a dejar rastro".

Eso pensaba, por ejemplo,

el gran paleontólogo Stephen Jay Gould,

de la Universidad de Harvard.

Pero otros, como el premio nobel Mario Molina,

piensan exactamente lo contrario.

Piensan que el agujero de la capa de ozono

va a significar la muerte,

a menos que hagamos lo necesario para ponerle remedio,

ya que, piensan, el destino de este planeta depende de nosotros.

¿Cuál de las dos posturas es la correcta?

Dejo que lo decida nuestra audiencia por sí misma.

Mario, cuando era pequeño me decían que el planeta

era como una especie de caja de zapatos

que tenía encima una tapadera, una tapa

tan delgada como las tapas de ese tipo de cajas.

Y que esa tapa era la capa de ozono,

que nos protegía de la radiación.

Yo siempre me quedé con la idea de que era muy frágil.

¿Qué hay de verdad?

Tú das la voz de alarma en el año 74

diciendo que tengamos cuidado

porque nuestra vida futura depende de lo que pase

con esta capa tan delgada como la tapa de una caja de zapatos.

Muy cierto.

La atmósfera es delgada como una cáscara de manzana,

pero en una parte de ella, en la estratosfera,

que está a unos 10 o 15 kilómetros por encima de la superficie,

se concentra la capa de ozono.

El ozono es un compuesto natural

que tiene la propiedad de absorber

la radiación ultravioleta del sol.

El sol emite radiación visible

pero también ultravioleta, de onda corta,

que es capaz de romper moléculas.

Y afecta a muchas que son muy importantes para la vida.

Puede ocasionar a la gente

cáncer de piel, cataratas..

¿Ésta radiación?

De esa radiación protege, en parte, la capa de ozono

y protege totalmente de este mismo tipo de radiación

en onda más corta, que es mucho más destructiva,

ya que acaba prácticamente con todas las moléculas.

Por eso, la capa de ozono

es esencial para la evolución de la vida,

tal como la conocemos.

Miramos al cielo: nubes sobre fondo azul.

Así es como percibimos

la atmósfera que rodea el planeta desde aquí, desde la Tierra.

Y azul es también como lo vemos desde el espacio.

Este color se debe a la atmósfera,

esa capa gaseosa que envuelve a la Tierra,

cuya densidad y composición varía a distintas alturas.

En los 11 kilómetros iniciales

se acumula la mayoría de los gases que la componen,

es decir, un 21% de oxígeno, un 78% de nitrógeno,

más un 4% de otros gases

entre los que destacan, por su importancia,

el CO2, el metano, el hidrógeno y el ozono.

Éste último elemento, el ozono,

pertenece a la misma familia que el oxígeno que respiramos,

constituído por dos átomos de oxígeno,

mientras que el ozono está formado por tres.

En la atmósfera, el ozono se acumula, principalmente,

a los 25 kilómetros de altura

y su función es purificar el aire de bacterias, virus, etc.,

y protegernos contra la radiación ultravioleta del sol.

De ahí la importancia de la capa de ozono.

Así, la atmósfera que conocemos

es el resultado de la vida que surgió en la Tierra,

y, al mismo tiempo, es su escudo protector.

Los científicos nos habéis hablado continuamente de los CFC,

los clorofluorocarbonos,

que son los que, aunque lo explicáis de otra manera,

destruyen esta capa de ozono o la dañan.

¿Por qué?

Mi colega Sherwood Rowland y yo nos preguntamos, en los años 70,

qué iba a pasar con estos CFC, clorofluorocarbonos,

compuestos industriales, no naturales,

que se llamaban en su época "compuestos milagrosos"

que se inventaron para reemplazar compuestos tóxicos

como el dióxido de azufre y el amoniaco,

que se usaban en refrigeradores

y causaban muchos problemas.

Porque éstos nuevos se podían aspirar y...

La propiedad principal de esos nuevos compuestos

es que pasan de estado líquido a gaseoso con facilidad.

Bueno, pues se estaban acumulando en la atmósfera

y nos preguntamos qué podría pasar, aún cuando los pudiéramos respirar.

Dedujimos que, al ser tan estables, pueden llegar a la estratosfera,

donde se encuentra esta capa de ozono,

y aunque los compuestos directamente no le afectan,

sí lo hacen al descomponerse debido a la radiación ultravioleta.

Y los productos de esta descomposición,

sobre todo los átomos de cloro, sí destruyen la capa de ozono.

Y es un proceso catalítico,

o sea, pequeñas cantidades destruyen grandes cantidades de ozono.

Entonces esto era una hipótesis, una predicción de lo que podía pasar.

E iniciasteis esta especie de torrente de ideas

a nivel planetario para que dejáramos de utilizar

algunas de éstas sustancias.

Pero el primer paso fue comprobar la hipótesis.

Eso.

Ya con la comunidad científica se hicieron experimentos

y, aunque la predicción que hicimos no era muy precisa

con respecto a dónde iba a tener un mayor efecto,

lo cierto es que sí se materializó

ya que una parte de la atmósfera desapareció casi en su totalidad:

el ozono en las alturas, donde es más abundante,

dando lugar al llamado "agujero en la capa de ozono",

cosa que sucedió solamente sobre la Antártida.

Afortunadamente.

Afortunadamente, ya que es donde la atmósfera es más fría.

Pero después se pudieron hacer experimentos muy definitivos

que comprobaron, con absoluta certidumbre,

que estos CFC, o sus productos de descomposición,

eran los causantes de este agujero que no existía antes.

El agujero se generó en los años 80

y nosotros hicimos la predicción en los años 70.

Ahora, vamos a ver, ¿sigue habiendo o no un agujero?

¿Sigue dañada la atmósfera?

Sigue dañada.

Este agujero se genera en el hemisferio sur

y esperamos que desaparezca en las próximas décadas.

¿Por qué sigue?

Porque estos CFC, que se emitieron sobre todo en el siglo pasado,

permanecen en la atmósfera durante 100 años o más.

Por tanto, estamos viendo el daño ocasionado

por lo que ya se emitió,

pero ya podemos comprobar que empieza a remitir

debido a lo acordado en el Protocolo de Montreal.

¿Ha servido de algo?

Sí, porque estos productos ya no se producen industrialmente.

¿Qué pasaría si la capa de ozono desapareciera,

no sólo en la Antártida?

Tendría un efecto gigantesco en la vida,

en los sistemas ecológicos y también en el clima

porque es parte del funcionamiento de la atmósfera,

de cómo se calienta la estratosfera.

Existe por la capa de ozono

porque ahí aumenta la temperatura con la altura.

Es decir, es una parte muy importante del sistema natural de la atmósfera.

Sí, esto exactamente es lo que ocurriría

si el agujero en la capa de ozono,

que se encuentra sobre los polos y varía estacionalmente,

se hiciera más grande.

Literalmente, nos achicharraríamos.

Nuestro hermoso bronceado

se convertiría en una quemadura de tercer grado.

A nivel planetario, la disminución de la capa de ozono

haría que aumentaran las afecciones de la piel

como el cáncer, el sarampión, el herpes, la lepra,

la malaria, la varicela.

Y lo mismo ocurriría con los casos de cataratas y ceguera

porque los rayos ultravioletas dañarían nuestros ojos.

Algo similar les ocurriría a los animales.

Y en el caso de las plantas,

éstas tendrían problemas para absorber la luz solar,

escaseando los alimentos que extraemos de ellas.

El clima, en su conjunto, cambiaría.

Al ascender la temperatura,

los glaciares se derretirían aumentando el nivel del mar,

lo que haría desaparecer costas e, incluso, algunas islas.

También sufriríamos más huracanes, tifones y olas de frío

en áreas donde estos fenómenos no son comunes.

En lo que respecta al agujero de la capa de ozono

podemos estar tranquilos porque lentamente está disminuyendo

y volviendo a la normalidad.

Sin embargo, el riesgo de un cambio climático y sus consecuencias

sigue presente y, cada día, es un problema más cercano.

Es curioso, porque es realmente una de las pocas ocasiones

en las que la voz de alarma de la comunidad científica

alerta sobre un problema como éste y se consigue un resultado.

Vosotros lo decís.

No ha sido aleatorio sino el resultado

de una serie de acciones tomadas por los distintos gobiernos.

Por eso es un precedente importante

ya que no ha sido sólo decir que va a haber una crisis

con repercusiones para todos

sino que se ha diseñado la solución.

Es algo que podíamos resolver

y pudimos convencer, por medio de la diplomacia internacional,

a casi todos los países del planeta para que hubiera un acuerdo

a fín de resolver el problema.

Es un caso asombroso de la política de prevención, que yo defiendo,

Si se produce un colapso

en el servicio de prestaciones de todo tipo,

éste sólo se puede solventar

por medio de unas políticas de prevención muy acusadas.

Éste sería un caso del éxito

y una prueba de la necesidad de éste tipo de políticas.

Es decir, de momento podemos estar algo más tranquilos

con la capa de ozono.

Las cosas han mejorado

y los científicos están menos preocupados.

Pero, por otro lado, está el tema del calentamiento global,

del que tanto hemos oído hablar.

Este famoso CO2 natural necesario para sobrevivir.

Mario, querría que nos explicaras primero,

por qué este CO2 nos es indispensable para sobrevivir

y luego, por qué creemos que ahora hay demasiado.

El planeta tiene su efecto invernadero natural

por el que este CO2, dióxido de carbono

junto con el vapor de agua

absorben parte de la emisión infrarroja que emite la superficie.

La delgada capa de la atmósfera tiene la función de una manta

que cambia la temperatura de la superficie del planeta,

gracias a este CO2 y vapor de agua. ¿Cuánto cambia?

Alrededor de 30 grados Celsius, que es muchísimo.

O sea, que tendríamos una temperatura de...

De -15, de promedio.

Si no hubiera efecto invernadero.

Si no hubiera,

por lo que el efecto invernadero natural es importantísimo.

Sorprendentemente, son estos gases traza,

no el oxígeno y el nitrógeno, los que modifican esta temperatura.

El dióxido de carbono esta presente en 300 partes por millón,

el vapor de agua varía mucho pudiendo llegar al 1%,

lo que hace que sean componentes menores,

pero indispensables

para tener el clima con el que pudo evolucionar la vida.

Por eso nos preocupa que esté aumentando este dióxido de carbono

hasta en un 30%, hasta el punto de que tenemos más

de lo que ha habido en el último medio millón de años.

Sabemos cuánto había entonces porque podemos ver cuándo se formaron

por el análisis de burbujas de aire atrapadas en los conos de hielo

en la Antártida o Groenlandia.

Y le advertís a la gente, después de pensarlo mucho:

"tened cuidado,

esto va a subir la temperatura en la Tierra 2 grados".

Bueno, les decimos lo que sabemos ya sucedió.

Eso.

Podemos medir que ha subido menos de 1 grado, O,8, en promedio.

En los polos sube más, en los trópicos menos,

pero el promedio es casi 1 grado.

¿Y cuánto más subirá?

Depende de si responde o no la sociedad.

Lo preocupante es que,

si continuaran las emisiones históricas,

si no nos preocupáramos de este problema

y continuara el progreso

con los países en desarrollo,

unas tres cuartas partes de la población del planeta,

funcionando de la misma manera que lo han hecho el resto,

podría duplicarse la cantidad de dióxido de carbono.

O más.

Si entiendo bien,

la temperatura ha subido sólo menos de 1 grado.

No parece que esté cerca de llegar a 2 grados,

lo que plantearía problemas en la agricultura, etc.

Pero la situación es la siguiente:

si se mantuvieran constantes

las concentraciones en la atmósfera,

por la inercia del sistema

la temperatura llegaría, tal vez, a grado y medio,

eventualmente.

Pero está muy claro que la sociedad

no va a dejar de emitir dióxido de carbono a corto plazo

porque los combustibles fósiles son parte esencial de ella.

Por lo tanto, se va a tardar en reducir emisiones

por lo que la temperatura,

tomando en cuenta

el entendimiento detallado y cuantitativo

del funcionamiento de esto,

es probable que suba más de 2 grados, y, si no lo impedimos, hasta 3 o 4,

lo que sí sería muy arriesgado.

La mayoría de los científicos piensa que la actividad humana

está afectando al planeta en que vivimos.

Las concentraciones de CO2 y metano en la atmósfera

son las más elevadas de los últimos 650.000 años,

como mínimo,

y un 34% más elevadas

que las existentes antes de la revolución industrial.

La temperatura media mundial ha ascendido, prácticamente,

1 grado centígrado desde 1850.

Los últimos años están siendo los más cálidos

de los que se tiene registro histórico.

Y todo esto, es ya una realidad.

Es difícil saber qué pasara con exactitud

pero se prevé un posible ascenso de la temperatura

de entre 2 y 6,4 grados centígrados, en el peor de los casos,

para finales de este siglo.

Por el momento, los casquetes polares ya han disminuido un 10%

y los glaciares están desapareciendo también.

El nivel del mar aumenta 31 cm. por siglo

y podría llegar a los 88 cm. para finales de 2100,

inundando entonces islas y zonas costeras de baja altitud.

En el caso de Europa, el aumento podría ser de un 50% más,

lo que haría peligrar a 1.600.000 personas

en países como Holanda.

Pérdidas de cosechas,

peligro en el abastecimiento de agua, etc.

El problema es que el CO2 se acumula en la atmósfera

y cada generación hereda las emisiones de la anterior.

Por eso, la inercia es tan grande

y no es algo que se pueda parar de manera inmediata.

En definitiva, estamos poniendo en peligro a los ecosistemas

y a la diversidad natural que los puebla.

Nos estamos poniendo en peligro a nosotros

y a nuestras futuras generaciones.

¿Y qué puede hacer la gente

para que la temperatura no suba 3 grados?

Desgraciadamente, esto no se puede resolver a nivel personal.

Lo más que se puede hacer individualmente

es presionar a los gobiernos.

Pero lo que sí puede hacer la sociedad, sin duda,

de acuerdo con el consenso de los expertos

ya no tanto en ciencia sino en tecnología y economía,

es cambiar dejando de usar combustibles fósiles.

O usarlos siempre y cuando se capturen esas emisiones.

Eso cuesta, claro,

y ése es el problema, que va a costar más que lo que hacemos hoy en día.

Eso nos podría ayudar a introducir

en las instituciones y en el pensamiento

el hecho de que es imprescindible

invertir más en políticas de prevención.

Sí.

O sea, que en lugar de intentar sanar con prestaciones

algo que ya es irremediable

deberíamos ser más conscientes

de las posibilidades que tenemos

de evitar que se produzcan estas necesidades.

Exactamente, porque en este caso no cabe duda,

por los estudios económicos que se han hecho,

que es mucho más caro recuperarse de las consecuencias,

que son los eventos climáticos extremos,

protegerse de esos cambios,

pagar el coste de las inundaciones, por ejemplo,

que ya lo estamos haciendo.

Todo eso es mucho más caro.

La dificultad estriba en convencer a la sociedad

de hacer las inversiones necesarias para prevenir esos cambios.

Por otro lado, es una cuestión de escala de tiempo.

Eso está pasando y va a pasar en nuestra generación,

pero va a ser mucho peor para nuestros hijos y nietos.

Por eso será decisiva la importancia que dé la sociedad

al bienestar de las futuras generaciones.

Es curioso porque nos está pasando lo mismo

en el campo educativo, sanitario, etc.

Es decir, se están colapsando los sistemas

por la demanda tremenda de prestaciones,

sin darnos cuenta de que es preciso

abordar los temas preventivos con mucho más esfuerzo.

Es interesante que en el tema educativo

la sociedad es muy consciente y está muy dispuesta

a invertir en la educación de los niños,

aunque eso no va a dar rentas hasta después de 20 o 30 años.

Es verdad.

Pero se hace, se acepta.

En cambio, con el medio ambiente no está tan claro.

El problema, visto de forma más integral,

es que la población del planeta continúa creciendo,

somos ya más de 6.000.000.000

y, con toda probabilidad, aumentará otro 50%,

por lo que necesitamos recursos naturales:

necesitamos agricultura,

necesitamos eliminar los desperdicios

de nuestras actividades...

Y si no lo hacemos de una manera inteligente y creativa

estamos dañando el medio ambiente,

que es la fuente de todos estos beneficios que tenemos.

Para tener un nivel de vida favorable

necesitamos gozar de un medio ambiente sano.

Y el problema es tanto desde el punto de vista económico

porque nos va a salir mucho más caro lidiar con las consecuencias,

como desde el punto de vista ético

porque estamos afectando de manera desproporcionada

a la parte de la población que no tiene recursos

con inundaciones, etc.

¿Qué les va a pasar?

En siglos anteriores podían emigrar

pero ya llenamos el planeta y no se puede.

Estoy seguro de que nuestros nietos, nuestras nietas,

van a ser más cuidadosos

de lo que hemos sido nosotros con el planeta.

Pero hay algo en lo que vamos a ser idénticos:

en que ahora ya estamos todos convencidos

de la fragilidad en la que vivimos

en éste bólido

que va por el universo a velocidades increíbles

cubierto sólo por una especie de tapa

que nos abriga del mundo adverso que está más allá.

Subtitulación realizada por: Virginia Sander

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