Lucía es secuestrada, Carlos desenmascara a Julia y Gustavo lucha por la adopción
- Te contamos el capítulo 41 a través de los mejores momentos
- Aviso: si no has visto el capítulo el texto te puede desvelar algunas tramas
La desaparición de Lucía pone en jaque a los Reverte y los Cortázar en el capítulo 41 de Gran Reserva. ¿Quién la retiene? ¿Por qué? Como medida de protección Raúl accede a acusar a Lucía de abandono, y el pequeño Jesús pasa a estar bajo la custodia de Vicente, ante la impotencia de Dani. Ajenos a este sufrimiento Carlos libra tambíen una personal batalla. Ha descubierto que Julia suplanta una identidad. Le ha engañado. ¿Quién es en realidad?
También Pablo continúa sin cerrar página. Las cosas se ponen difíciles con Sara en Lasiesta y María enferma. María pide ver a su madre y Pablo no puede negárselo. Sara entra de nuevo en la casa Cortázar ilusionada, pero Pablo es tajante con ella: "Déjate de tonterías, Sara"
El capítulo transcurre sin que conozcamos ni el estado ni el paradero de Lucía. Hasta que por fin la vemos. Está en una nave, aislada, maniatada y amordazada. Navarro la tiene secuestrada.
Los trámites de la adopción para Emma y Gustavo parecen seguir su curso. Aunque Vicente, en la sombra, trata de paralizarlos. Sabe que la cita con la asistente social ha cambiado, pero no los avisa y aprovecha la situación para emborrachar a Gustavo. Al verlo de ese modo, la asistente deniega la adopción. Gustavo quiere arreglarlo y va en su busca... Un accidente lo trastoca todo...
Miguel y Raúl siguen las pocas pistas que tienen para averiguar dónde se encuentra Lucía. Pero alguien ha cambiado el juego. El secuestro da un giro de lo más inesperado
¿Por qué quieren vengarse de los Cortázar? ¿Qué va a pasar ahora con el pequeño Jesús? ¿Y con la adopción de Emma? Os dejamos con el avance del próximo capítulo: