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La posesión de Carmen Machi

  • La actriz representa en Madrid el monólogo Juicio a una zorra
  • En ella, Machi interpreta a una Helena de Troya apasionada y dolida
  • CONTENIDO EXTRA: Mira la entrevista completa a Carmen Machi
Entrevista a Carmen Machi
ARANTXA VELA BUENDÍA

Márcalo en la agenda

Juicio a una zorra

Dónde: Teatro de la Abadía (Madrid).

Fecha: Hasta el 12 de mayo de 2013.

Horario: De martes a sábado a las 20 h., y domingo a las 19 h.

Entrada: Entre 19 y 24 euros.

“A mí me encanta lo que me pasa en la vida”. Más o menos éstas fueron las palabras de Carmen Machi cuando le preguntamos si se aprendían cosas al construir un personaje dramático. Continúo diciendo que, cuanto más edad tenían esos personajes, más interesantes le resultaban, y que sus preferidos eran los que le permitían tener pseudo experiencias trágicas sin correr ningún peligro emocional que afecte a su vida cotidiana.

Lo que le ocurre a la Machi me parece que no es sólo una práctica de actores. ¿Acaso los espectadores no hacemos algo parecido cuando nos metemos en un sitio oscuro a que nos cuenten una historia? ¿Son las historias un aprendizaje emocional? ¿Vemos la puesta en escena de otros o la nuestra? ¿Proyectamos sobre los actores nuestras imágenes internas como la luz que dibuja personajes en una pantalla cinematográfica?

A mí nunca ha dejado de sorprenderme la necesidad que tenemos de historias. De niños nos contaban cuentos para dormir, las series televisivas nos arrullan por las noches callando la intranquilidad de nuestras obsesiones, nuestra memoria emocional atesora recuerdos de ficción como si hubieran ocurrido realmente. ¿Por qué necesitamos que nos cuenten historias?

Un personaje que le "salpica"

Machi nos confesó que con Helena de Troya, el personaje que ahora interpreta en Juicio a una zorra, le ocurría algo que no le había pasado hasta ahora. Sus personajes siempre se habían quedado en el teatro. Carmen se iba a casa o a tomar cañas, después del trabajo, dejando aparcadas las emociones de la ficción, pero, por lo visto, con Helena es imposible. “Soy una mala compañera de cena” -dijo algo así-. Helena tiene algo que la toca muy dentro y no se puede desprender de lo que le pasa sobre las tablas con tanta limpieza como acostumbra.

Volviendo a la pregunta que le hicimos, imaginamos que, después de Helena, Carmen Machi tendrá aprehendidas, asidas, ¿ordenadas?, ¿con nombre?, vivencias que antes no tenía. Suponemos que para eso sirven las historias, para revivir lo que vivimos, o lo que no vivimos y desconocemos, para calmar la incertidumbre con un mantra que nos acoja, ¿que nos mienta?, que nos diga que es verdad algo que tememos incierto, que tenemos sentido, que no somos insignificantes y que la furia de Zeus no hará con nosotros lo que hizo con Helena de Troya.