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María Blasco (CNIO): "La rápida reacción de la ciencia frente al coronavirus ha permitido salvar muchas vidas"

  • Su equipo lleva años estudiando las claves para determinar las causas del envejecimiento celular
  • Los telómeros y la enzima telomerasa guardan el secreto de la inmortalidad y pueden ser determinantes en la lucha contra el coronavirus

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Sapiens - Ucronía: Pandemia de Covid 19 en 1995 - 18/04/20

“Una plaga no está hecha a la medida del hombre, por eso nos decimos a nosotros mismos que no es más que una pesadilla, un mal sueño que pasará”, lo escribió Albert Camus en su novela La peste. Un libro al que muchos han acudido estos días en los que el mundo vive una de las peores crisis sanitarias de la historia a causa de la COVID-19.

Frente a la literatura, a veces, la ciencia y la medicina está tratando de sacarnos de la pesadilla. La directora del CNIO (Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas), María Blasco charla en esta entrevista para el programa Sapiens (sábados de 4.00 a 5.00) de Radio Nacional sobre la lucha del hombre contra el coronavirus. Blasco reivindica la importancia de los sistemas sanitarios de salud pública y destaca la rápida respuesta con la que el mundo de la ciencia empezó a responder contra el coronavirus. “Poco después de que se supiera que había un nuevo tipo de neumonía muy agresivo se consiguió aislar y determinar qué tipo de virus era, para poder tener la secuencia del ADN del virus”, cuenta la científica. Un dato clave para determinar, por ejemplo, qué tipo de fármacos ya existentes podían ayudar a paliar la COVID-19. “La rápida reacción de la ciencia y los actuales tratamientos han permitido salvar muchas vidas”, añade.

¿Existen células inmortales?

Blasco, que lleva años investigando las causas del envejecimiento celular, acaba de recibir una de las prestigiosas ayudas del Consejo Europeo de Investigación -dotada con dos millones y medio de euros- para estudiar la inmortalidad de las células del cáncer y lograr quitarles su escudo protector. Un estudio que también resulta determinante en la lucha contra el coronavirus.

“Cuando se estudió el primer caso de cáncer y se aislaron las células cancerígenas, los científicos se dieron cuenta de que estas eran inmortales”, cuenta Blasco. Esa inmortalidad es debida a una estructura de protección formada por telómeros. Y es precisamente en el estudio sobre esos telómeros dónde se centran las principales investigaciones que tratan de desarrollar anticuerpos para enfermedades como el coronavirus o el cáncer.

Vivir más años, vivir más sanos

Quizá deberíamos hablar del prolongamiento de la vida y no tanto de la ausencia de la muerte. Blasco nos cuenta la clave para retrasar el envejecimiento: la telomerasa. “Se trata de una enzima responsable de mantener la longitud de los telómeros. Los telómeros más cortos pueden inducir a una inestabilidad del génoma y pueden contribuir al desarrollo de enfermedades como por ejemplo el cáncer”, apunta. Por tanto, evitar su acortamiento puede prevenir el envejecimiento. Pero, ¿qué evita que se desgasten y acorten los telómeros? “El ejercicio, una vida saludable o las dietas ricas en fibra”, asegura Blasco.

Actualmente Blasco trabaja desde el CNIO en el desarrollo de una estrategia terapéutica a través de la telomerasa para alargar la vida humana. Una técnica que se ha probado eficaz en animales y que también sería capaz de curar y prevenir enfermedades degenerativas como el cáncer o la fibrosis pulmonar, una secuela que se está desarrollando en muchos afectados por el COVID-19. No se trata, por tanto, de ser inmortales como de vivir más años libres de enfermedad.