Enlaces accesibilidad
ENTREVISTA

¿Deberíamos considerar las pelis de sobremesa de culto y no solo para echarnos una siesta?

  • Charlamos con la persona detrás de la cuenta @PeliDeTarde sobre este género que muy pocos admiten ver
  • Considera que "Netflix está intentando apropiarse del espacio de sobremesa"
Peli de tarde
Leticia Romero

@PeliDeTarde es la cuenta de Twitter con más de 30 mil seguidores que defiende la reivindicación de un género denostado, el de las películas de sobremesa. La persona detrás de esta cuenta estudió Comunicación Audiovisual y otra carrera de la que vive actualmente y que prefiere no mencionar, pues esto del Twitter es simplemente un hobbie en su vida. Algo con lo que confiesa desfogar y divertirse mucho. Ademas de la broma, ha visto el filón que tienen estas ficciones, y no solo para hacer sinopsis o reseñas, sino también para hacer muchísimas comparativas con situaciones de la vida real. Ya que muchas veces la realidad supera con creces la ficción.

No queremos romper el personaje que ha creado con @PelideTarde y respetamos su anónimato para hablar con todo un experto en la materia que nos atañe; las películas de sobremesa, de siesta o de pipas. Llámalo X, pero tu también las has visto más de una vez. ¡Reconócelo!

P: ¿Cuándo surge la cuenta y con qué objetivo?

R: La cuenta nació hace 3 años. La gente hablaba de las pelis de sobremesa en tono de humor y me di cuenta de que todo el mundo las veía, a pesar de no confesarlo abiertamente. Muchos dicen: “Bueno, sí, lo vi de pasada…” Me parecía un poco humillante para estas pelis que al final veía todo el mundo. Después, un poco en tono de humor, me decidí a dedicarles un espacio para ponerlas en el lugar que merecen. Porque si al final es algo que está viendo todo el mundo, ¿por qué nadie las comenta?

P: Pasa un poco también con los realities, ¿no? Nadie admite que los ve y luego tienen audiencias espectaculares.

R: Todo el mundo también lo oculta, pero sí que es cierto que los realities tienen más repercusión en las redes sociales. Las pelis de tarde, a lo mejor es porque está todo el mundo durmiendo la siesta, que no se comenta mucho.

P: Entonces, ¿es algo puramente reivindicativo?

R: Me parecen fascinantes y que merecen la consideración de género en sí mismo. Eso es lo que defiendo desde la cuenta, porque tienen unas características propias que todo el mundo reconoce, aunque luego hay subgéneros. En España, por ejemplo, podemos ver como cada canal de televisión tiene un poco el suyo. Televisión española tiende a las alemanas, a las más costumbristas, con un toque romántico, y suelen ser las que más siestas generan. Son las más agradables, no llueve nunca, no gritan… Los de Europa del Norte tienen un carácter más tranquilo y entonces las siestas son fascinantes.

P: Pero, ¿dirías que han sido concebidas para la siesta?

R: Creo que quizás ellos lo han hecho involuntariamente, porque forma parte de su carácter ser así, pero a nosotros nos resulta algo soporífero. Termina generando siestas, que quizás no era su intención, pero para nosotros es inevitable.

P: ¿Al final te has hecho un máster de esto, no?

R: A base de tuitear soy un gran experto. Involuntario, porque empezó como una broma, pero ahora ya tengo un máster.

P: ¿Cuál ha sido el tuit con más repercusión en estos tres años?

R: Más vinculado con las pelis de tarde, hubo uno con muchísima repercusión que habla de las pelis de tarde según el canal. Hubo una película que echaron en La 1, que era algo de una niñera, y yo decía que como lo echaban en La Primera todos sabíamos que esa niñera iba a ser encantadora. Si lo echasen en Antena 3 sabríamos que iba a matar a toda la familia, si fuese de Cuatro saldría Nicolas Cage y si fuese en La Sexta saldría una "pirañaconda" o una tarántula gigante… De ahí saco que los códigos de los súbgeneros de las pelis de tarde están bastante establecidos y la gente ya los tiene interiorizados, a pesar de, como te decía antes, no reconocen verlas.

P: ¿Pelis cómo de ‘Amor y Monstruos’ de Netflix crees que tratan un poco de recuperar ese formato? ¿La incluirías en tu selección de pelis de tarde?

R: Dentro del súbgenero monstruos asesinos podría entrar, aunque es cierto que no cumple del todo las normas de este tipo de películas porque tienen una historia de superación de fondo, hay un poco de comedia romántica indie que se sale de la norma de la peli de tarde clásica que es: los monstruos son malos y hay un grupo que los va a matar. Pero si que es cierto que los monstruos que aparecen son bastante de peli tardiense, ahí se reconoce el subgénero. Además, en esta peli se nota que hay una inversión en efectos especiales brutal, y en las de tarde lo hacen con el Paint. En las de tarde apenas hay inversión. Es un poco intrusismo. Porque realmente esta película, en otra situación diferente a la actual, se habría estrenado en los cines directamente. Netflix está intentando apropiarse del espacio de sobremesa.

P: ¿Te imaginas esto cómo una sección de Netflix?

R: Ya hay bastantes en diferentes plataformas. En Prime Video hay muchas, algunas que estuvieron incluso en Antena 3 y las tienen ahí, pero Netflix ya está produciendo sus propios telefilmes. Ellos están empezando su propia producción, de eso no hay duda. En mi web comenté una que estrenaron hace poco que se llama 'Ilusiones mortales', el título no puede ser más de sobremesa.

P: ¿Quién escoge esos títulos tan buenos?

R: A mí me encantan. Primero, porque casi nunca respetan el título original de la película. El título original puede decir: 'La madre que lucha por su hijo', y luego lo traducen en: 'Custodia fatal', que suena peor y te pone muy nervioso. Luego los nervios van remitiendo y te quedas igual dormido. No sé muy bien por qué lo hacen, porque para la sobremesa se supone que tendrían que ser algo un poco más agradable y no tan agresivo de entrada.

P: ¿Se está intentando hacer telefilme para gente joven?

R: Yo creo que ya la propia producción es diferente, porque la calidad de imagen es muy superior y más en la línea de los demás productos de Netflix. Luego los propios actores son mucho más reconocibles. Siempre ponen una cara más conocida, aunque la sobremesa acaba siendo el cementerio de los actores de series que en su momento tuvieron fama. Van a parar ahí en sus últimos años de carrera. Y para enganchar al target joven, van un poco más a una historia más profunda. Un paso que no han dado en las teles convencionales. En 'Ilusiones mortales', por ejemplo, hay hasta una trama LGTBI. Un paso que se está dando para adaptar estas películas a su público. Pero sigue siendo un cine para pasar el rato sin muchas pretensiones y con un guion bastante pobre. Es para tomar palomitas y hablar con el de al lado un rato sin perderte nada crucial. La historia va a ser igual y te vas a enterar de todo. Es lo que pasa en las pelis de tarde tradicionales, ves los primeros minutos, intuyes lo que va a pasar, y cuando te despiertas constatas que pasó todo lo que tú suponías que iba a pasar cuando te quedaste dormido.

P: ¿Por qué, aunque no queramos, nos enganchan los telefilmes?

R: Porque tú en los 10 primeros minutos ya intuyes quién va a ser el malo y el 95% de los casos aciertas. Entonces puedes relajarte, porque ya tienes esa certeza, y cuando te despiertas es un poco satisfacción personal. Te crees Sherlock Holmes. En 10 minutos has acertado el malo y además no tuviste que soportar todo lo del medio, porque directamente llegaste al desenlace. Es un poco la medalla de no tuve que ver toda la película, lo supe nada más verlo. Las pelis alemanas, en cambio, son un poco telenovela en formato píldora. La mejor amiga de la protagonista suele ser la que primero descubre todo, y esto que en una telenovela dura 100 ccapítulos, aquí lo desarrollan en una hora.

P: Otros lo llaman ‘cine de pipas,’ ¿estás de acuerdo con este calificativo?

R: Ahora en plena pandemia, los fines de semana de restricciones poco puedes hacer y en invierno menos pudiste hacer. Entonces, esto del 'cine de pipas' era una vía de escape. La ansiedad o la inquietud que genera una situación así, se reducía porque disfrutabas de la siesta y te levantabas con un ánimo nuevo para afrontar el confinamiento.