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Poliamor: ¿Estamos dispuestos a tener varias parejas a la vez?

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  • Gen Playz, todos los martes y miércoles a las 20 horas
  • ¿Es el poliamor una evolución de las relaciones monógamas tradicionales?

Por
 Inés Hernand presenta Gen Playz
cropper

Cada vez son más las parejas que deciden establecer, de mutuo acuerdo, una relación poliamorosa pero ¿entendemos realmente lo que significa? ¿Cuáles son las ventajas de tener varias parejas simultáneamente? ¿Es fácil sobrellevar los celos? ¿Significa lo mismo tener una relación abierta que una poliamorosa? Lo resolvemos en Gen Playz.

No recomendado para menores de 16 años Gen Playz - Poliamor: ¿Estamos dispuestos a tener varias parejas a la vez?
Transcripción completa

# Life is playz amor. # El poliamor.

Se ha hablado mucho de él,

pero seguimos sin desvelar sus misterios.

Para muchos es una forma de relacionarse más sana,

más libre, menos posesiva. Para otros no es más

que un consumo de cuerpos.

O simplemente, un gasto de tiempo y de energía abrumador.

Lo que está claro es que a ninguno nos gusta sentir celos

o pensar que estamos atados a nuestra pareja.

Y es que ninguna relación ya sea tradicional,

abierta o poliamorosa es perfecta.

¿Qué problemas conllevan estas relaciones?

¿Son para todos los públicos? ¿Es la monogamia negativa?

¿Y el poliamor intrínsecamente positivo?

¿Si nos organizamos, follamos todos?

Dentro "Genplayz".

(Sintonía del programa)

Y hoy no está mi amorcito,

Darío Emehache aquí sentado conmigo.

¿Qué sería Matías Prats sin su Mónica Carrillo?

¿Qué sería el Gran Wyoming sin su Sandra Sabatés?

¿Qué sería, yo qué sé,

Pablo Motos sin sus hormigas?

Pues así me siento, no, es que así me siento.

Quizá esté cambiando pañales

o quizá esté atendiendo una de sus relaciones poliamorosas,

si es que las tiene.

Porque esto lleva mucho tiempo.

Os hemos preparado un vídeo, aparte de que ya sabréis

que el rey Juan Carlos I es el primer poliamoroso.

Para que os enteréis de lo que vamos a hablar hoy.

"El poliamor es una relación amorosa con varias personas".

Yo no lo practico. ¿Por qué?

Porque si me cuesta encontrar un amor...

"Con el conocimiento y consentimiento

de todos los involucrados".

La próxima pareja que tenga yo

probaré a tener una relación abierta.

"A simple vista, puede parecer una utopía

una forma de relacionarse propia del futuro,

pero ¿qué problemas se dan en el poliamor?

La gestión emocional, para mí, es una de las peores.

De las peores cosas que tiene el poliamor.

"¿Están libres de toxicidad?". No tiene nada que ver,

que porque tengas una relación abierta,

sea todo mucho más saludable que una monógama.

"¿Cómo es salir de ese armario?".

Mamá, yaya, que sepáis que soy bisexual.

Y formo parte de una unidad poliafectiva estable

desde hace seis meses.

"¿Son como muchos defienden

la evolución de las relaciones tradicionales?

Existen otras opciones.

No eres ni mejor ni peor por tener un modelo de relación u otra.

La sociedad no está preparada para el poliamor.

"¿Se es más libre en una relación poliamorosa?".

"¿O por el contrario nos hace esclavos

de la poca solidez de nuestros deseos y de nuestro temor

al compromiso?".

El poliamor es una alternativa a la monogamia,

pero no lo hace mejor que la monogamia.

"¿Es la monogamia una atadura con la que debemos romper

o es el poliamor un ejemplo de la lógica del mercado

llevada a las relaciones afectivas?".

¿Qué es para mí el amor?

Para mí el amor es una decisión, no es un sentimiento.

"¿Es posible dejar de tener celos?".

Yo soy muy celosa, no podría.

Yo misma no sé si podría, pero eso hay que cambiarlo.

"¿Y renunciar a la exclusividad en el amor?".

¿Cree usted en el amor para toda la vida?".

-En un amor para toda la vida de otros, sí.

Para toda la vida mía, no.

Fan de Antonio Gala, para los más jóvenes.

Un señor que puedes encontrar

en cualquier línea de cajas del Carrefour.

Bueno, vamos a presentar ya a nuestros invitados.

Una de las promesas de la filosofía,

él es Víctor Núñez.

No sé cómo te da tiempo.

Es así, muchas chuletas.

Ha trabajado como periodista en "El Confidencial Digital"

y colabora con textos sobre filosofía política

desde una óptica conservadora.

¿Es así? Sí, es correcto.

Es correcto. ¿Suena rancio o no?

Es rancio, por supuesto, pero a mucha honra.

Estupendo, genial.

¿Estás contento de estar con nosotros?

Muy honrado y muchísimas gracias por contar conmigo.

Pues no lo he elegido yo, tengo que decirte.

(TODOS RÍEN)

Luna Miguel.

Escritora y editora, lunamonelle en redes.

La tenéis que seguir, acaba de publicar "Caliente".

Es un libro sobre el deseo, el placer y el amor plural.

Además, insisto, es editora y tiene una línea editorial estupenda.

Y es una leyenda, crac, fiera, huracán.

¿Cómo estás, Luna?

-Muy bien, además vas del color de la editorial.

Estupendo.

Corporativismo hasta límites insospechados.

Nuestra queridísima Liz Duval.

También estudiante de filosofía, escritora

"Bonjour", reina. ¿Cómo estás?

-Estamos bien, ¿has visto?

Estamos en un sitio nuevo.

En lugares nunca antes explorados en Playz.

Ya no es la cocina.

Escúchame una cosa.

¿Eso es porque estás en casa de una de tus relaciones poliamorosas

y has aprovechado su "background" alternativo

para hacer este Zoom?

No, lo siento, esto es la monogamia

y es la casa en la que habito desde hace meses.

Espectacular, decepcionante a partes iguales.

Ojalá ser rubia como tú y tener algo debajo.

Yo, digo.

María Escaplez, repetidora en Playz.

¿Cómo estás, María? Encantada de tenerte.

-Muy bien, muchas gracias, encantada.

Me siento rara desde aquí, desde casa.

La última vez estuve allí con vosotros.

Lo sé, pero haces bien.

Tienes buena iluminación, se te va a escuchar.

Te preguntaré cosas.

Así que la función es la misma.

Ernesto Craster.

(TODOS RÍEN)

Ernesto Castro, filósofo y escritor.

Ya le hemos presentado mil veces.

Autor de "Contra la postmodernidad y realismo postcontinental".

Quiero decirte, no podías poner: "Los Chunguitos, el porqué".

-Complicado siempre.

Divulga también en YouTube sobre filosofía,

así que seguidle en su canal. ¿Cómo estás?

Muy bien. Vaya tema al que te traigo.

Ya ves. Tremendo melón.

Mafer. -"The cocker".

Mafer viene durísima, dura de pelar, como Rebeca.

Ella es estudiante de biología,

colaboradora habitual del programa.

La conoceréis por Virtual Diva.

Chequea cómo se menea.

¿Cómo estás? Pues muy bien.

Con muchas ganas. ¿Tienes salto de clases?

No, estoy haciéndolo estupendamente, ya tocaba ponerse.

Estoy a tope.

Pues nada, a estudiar.

En fin, no sé qué deciros.

Liz, tú ya sabes

que tienes dos minutos

para explicarnos qué es el poliamor para "dummies".

-Dame introducción, tres, dos, uno.

Eva Illouz, en "El fin del amor" dice

que igual que Henry James, Balzac o Zola exploraban

en sus novelas el paso de una sociedad premoderna

a una sociedad gobernada por el mercado y el dinero,

Houellebecq, por ejemplo, narra el paso a una sociedad

donde existe un libre mercado sexual o una libertad de lo sexual.

En la cual los valores no liberales, no solamente no liberales,

sino del intercambio en base a dinero, acumulación, etcétera,

han penetrado en el mundo de las relaciones.

¿Es poliamor esto? Pues no exactamente.

Pero es una de las dimensiones que entra dentro

de la perspectiva de que ahora en nuestro momento histórico

se tiene la posibilidad de elegir con quién se acuesta,

tener una serie incesante de posibilidades,

si se tiene cierto capital sexual.

En Tinder u otras redes sociales.

Poder tener líos de una noche, acumularlos

e incluso estar insatisfecho ante esta posibilidad de libertad

y de elección.

Que antes no estaba,

porque antes te casabas por interés,

para unir ciertas familias,

y esto no funcionaba así.

Ahora tenemos la libertad de elegir.

Tenemos este mito que se construye

de las relaciones a partir del amor.

Y de repente, como podemos elegir,

resulta que hay divorcios,

después de unos cuantos años de matrimonio.

Resulta que la gente, los vínculos que tiene,

se van disgregando

y resulta que con cada persona que se encuentra en Tinder,

se acumulan experiencias, se acumulan visiones,

se acumulan todos esos deseos

que ahora puede orientar en muchas direcciones y que antes no podía.

Surgen nuevos modos relacionales que no tienen que ver con la monogamia,

sino que incluyen relaciones con no exclusividad sexual.

Que para Brigitte Basallo en su libro

"Pensamiento monógamo, terror poliamoroso"

es uno de los fundamentos de la monogamia

que se critica mucho.

Y el poliamor, en concreto,

en la relación abierta,

puedes tener una variedad de amantes sexuales,

incluye, en la mayoría de los casos,

un componente de afectividad.

Un componente de algo que va más allá de lo sexual.

¿Esto es bueno, es malo?

No me pronuncio al respecto todavía.

¿Qué sucede? Desde un lado a la monogamia se la demoniza.

Como a veces representando para algunos

una especie de propiedad sobre los cuerpos,

Una especie de exclusividad sobre el cuerpo del otro

que no está justificada.

Mientras que en el poliamor se dice

que está replicando el libremercado del deseo capitalista

dentro de las relaciones sexuales.

¿Todo eso es así?

Bueno, yo no lo creo.

Pero yo soy monógama

y tampoco creo que el poliamor sea la salvación ni la panacea

ni un modelo mejor.

Bueno, no lo has hecho mal del todo.

Pero dos minutos y un segundo.

Bueno, de aquí, de los presentes.

¿Quiénes sois poliamorosos y quiénes no?

¿Quiénes sí? ¿Sois poliamorosos alguno de los presentes'

-Yo no.

-A ver, la movida es que no se trata de una cosa que se sea.

Creo que se trata de reconceptualizar

el concepto de amor.

El concepto de amor está muy restringido

al amor erótico dentro de la pareja.

Y el amor plural también es la pluralidad del amor.

Es decir, que hay un amor a los objetos, a las ideas,

hay un amor al prójimo, que está en el Evangelio.

Y el poliamor bebe de muchas fuentes distintas

a la liberación sexual de los 70.

La mayor parte de las representaciones del poliamor

para que fuera una especie de orgías y tríos y cosas así,

y en realidad se trata de relativizar

el concepto de relación afectiva.

Ese es para mí el asunto central.

Y replantear el asunto del vínculo con las personas a las que quieres,

deseas, amas o incluso llegas a odiar.

Luna. -Sí.

En ese sentido, cuando habéis puesto las imágenes de gente joven

dándose besitos en fiestas,

tocándose entre todos,

para mí es una idea muy diferente

lo que yo entiendo como poliamor

de todas esas imágenes.

Como decía Ernesto, también es una...

Bueno, una selección también

de vínculos, de compromisos muy fuertes también.

De amistades.

Incluso de...

liberar el deseo entre esas amistades,

que antes podía haber estado condenado.

Por eso ante la pregunta

de si yo soy poliamorosa o monógama,

no lo sé. He sido monógama mucho tiempo.

He tenido una relación durante doce años monógama.

Ahora no estoy en esa situación,

pero no sé si el poliamor es la respuesta a toda mi vida.

Lo que me queda de vida.

Claro. Se puede ser, tú crees,

por ejemplo, Mafer,

sin saber filosofía, poliamoroso.

-Es que además es el punto que quería,

creo que es el punto que puedo aportar yo.

Sí que entiendo el poliamor como una alternativa

a lo que hemos entendido como amor tradicional.

Monógamo, de dos personas.

Pero lo estáis enfocando

desde una perspectiva de una conciencia,

de saber, digamos,

cómo gestionar eso.

Obviamente, gracias a lo que sabéis,

lo que habéis leído.

Un montón de cosas así, pero la realidad es que

pues la mayor parte de las personas no hemos llegado

a entender tanto eso.

Ni siquiera nos lo hemos planteado

y la manera en la que muchos nos lo hemos planteado

o se lo han planteado es una manera errónea de concebirlo.

Tú hablas de algo de compromiso,

de comunicación, de entenderse,

pero como lo entendemos es como:

"Me lío con todo lo que puedo

y me masturbo con el cuerpo de tres personas en una noche".

Claro, pero aquí viene una cosa interesante

que a lo mejor María nos puede ayudar.

La relación poliamorosa versus la relación abierta.

Hay diferencia, ¿no?

-Bueno, creo que entra dentro de las relaciones abiertas.

Es un modelo más de relación,

como decíamos, ni mejor ni peor que la monogamia.

Es una opción más

y cada uno, según sus vivencias, su experiencia

y su conocimiento al respecto

decidirá si es una buena opción para su situación o no.

Yo he escuchado también, no sé exactamente de quién,

que decía que esto viene de muy atrás.

Se veía desde esta perspectiva.

Yo he estudiado fases antropológicas

de en estos casos los modelos de relación.

Y bueno, realmente,

si nos pusiéramos firmes con esto,

podríamos decir que en realidad el ser humano,

en sus orígenes, es practicante del amor libre.

Lo que pasa es que al final tenemos la influencia

de la cultura, de la religión,

tenemos la influencia de la sociedad.

Finalmente elegimos

lo que para nuestro contexto es lo más adecuado.

Entiendo.

Por ejemplo, dentro del poliamor, Víctor,

yo creo que se tratan la comunicación en pareja,

la empatía, etcétera.

¿No crees que es coincidente con los valores tradicionales

de la monogamia? -Sí, por supuesto.

Hasta lo que yo sé, he seguido lo que comentaba Luna al respecto,

de lo que se trata no es de proponer un modelo alternativo

sino llevar esas mismas lógicas que se aplicaban al amor tradicional

a una relación más sana que decía Brigitte y ha citado Liz.

Yo, sin embargo, aquí, siguiendo lo que ha dicho María

y lo que comentaba Ernesto,

pienso que hay amores mejores que otros.

Lo que quiero decir es que para mí los atributos de un amor perfecto

e ideal son atributos como un carácter ilimitado,

una cierta permanencia.

Incondicionalidad, un amor gratuito.

Y creo que es el ejemplo claro

de lo que los cristianos entienden por amor.

Pienso que todas esas formas de amor participan de esa originaria

y mi opinión es que cuanto más se aproximen,

más plenas pueden ser y más significativas.

-Todas las relaciones requieren sacrificio.

Estamos en una relación, tenemos que trabajar por y para la relación.

No es sacrificio entendiéndolo como desgaste emocional,

ahí entraríamos en la dependencia emocional, algo tóxico,

que hemos de evitar.

Pero todas requieren un esfuerzo.

Sea poliamor, una relación abierta sexual, monogamia, lo que sea.

¿Qué ibas a decir, Liz?

-Básicamente, estamos aquí hablando

no de la cercanía a Dios.

De esa idea de sacrificio, de ese halo trascendental.

Propongo que lo bajemos a tierra. Yo también lo propongo.

¿Qué sucede?

Entre otras cosas, estamos en una cierta situación

de incerteza ontológica.

¿Por qué estamos en eso?

Porque nuestras relaciones en este momento histórico

con otros seres humanos dependen de motivos económicos.

Dependen del hecho de que la mayoría de trabajos

que vas a encontrar son precarios, no duran,

tienes que estar yéndote de un sitio a otro.

Con los que las personas y entornos que te rodean cambian.

Eso dificulta el encuentro y la creación

de una pareja o una familia estable.

Dependen de todas esas situaciones económicas

que inciden en cómo se viven esas relaciones.

Y es por eso que hay esa especie de éxito

de los modelos del Tinder,

de los líos de una noche que duran solo un día.

Por condiciones económicas y por el sistema productivo.

En esto dicen que precisamente ese ser del amor hoy en día

o no tanto del amor, sino de las relaciones sexuales o afectivas,

replica cómo hemos pasado a un capitalismo del consumo

en lugar de un capitalismo de la producción.

Donde los humanos devienen en esos cuerpos a consumir.

Donde en ambientes como los LGTB, de repente,

lo que prima, incluso,

pueden ser relaciones sexuales

en las que no haya ninguna mediación de lo sentimental.

Creo que hay que analizar eso

y que hay que criticarlo.

Yo necesito salseos poliamorosos.

Quiero decirte,necesito que alguien me baje a la tierra

en plan las "matrimoniadas" del poliamor.

¿Me podéis contar alguna?

¿Cómo se comunica?

Yo quiero ser poliamoroso, tengo 17 años.

Me llamo Lucas y digo que voy a plantear una relación poliamorosa.

¿Cómo lo hago? -Claro, es que...

Yo creo que está superbién todo lo que estamos diciendo,

pero creo que es a nivel teórico.

Luego las relaciones se traducen de manera diferente.

Tiene que coger el metro.

Tiene que cambiar las sábanas.

El amor creo que es algo como más puro.

Es algo que viene inherente a nosotros.

Amamos a...

Yo creo que, en relación a lo que ha dicho Ernesto,

somos poliamorosos en el sentido de que puedo a amar a varias personas.

Amo a varios amigos y les quiero mucho.

Entonces, ¿por qué hemos entendido la relaciones de pareja

de una manera diferente?

Pero sí que es cierto

que una relación, como todo,

no podemos hacer lo que nos dé la gana.

Porque vivimos en una sociedad.

No podemos hacer todo el rato lo que nos dé la gana.

Nuestras decisiones influyen en otras personas.

Si tú estás con una persona,

comunicarte,

de verdad, parece superbásico,

pero es superimportante.

Que están las dos personas de acuerdo.

Pero de acuerdo de verdad.

No que: "Yo estoy muy enamorada y accedo a todo lo que quieres".

En plan estar de acuerdo de verdad.

Y comunicar tanto lo que me gusta como lo que no.

Y decir: "Pues no me siento bien con esto que estás haciendo".

Tú puedes elegir, obviamente, de manera libre,

decidir que no encajas con lo que yo quiero

y yo también puedo decidir que no quiero sufrir por esto que haces tú.

Claro, que más que una cuestión de estructura

o de teoría,

bajarlo un poco a la tierra.

Pues ahora sí me siento poliamoroso y ahora no.

Claro, a lo mejor yo puedo decidir

pues que entiendo el amor de otra manera.

No lo entiendo como una relación únicamente de dos.

¿Has tenido una relación poliamorosa?

Yo sí.

Necesito que alguien que la ha tenido, lo siento, Víctor...

-Oye, ¿por qué presupones?

-A lo mejor viene escaldado.

Porque alguien tiene que bajar esto y salir de la caverna de Platón.

Debo decir que lo intenté.

Supongo que no lo he manejado bien

como las personas que lo han conseguido.

Yo quiero cómo lo comunicas.

Experiencias, salseo.

-Yo no lo he conseguido.

¿Porque te ha dado el "cucuxumuxu"?

No es que te dé el "cucuxumuxu",

sino que no sabemos llevarlo.

Creo que a día de hoy,

al menos, humildemente,

yo no sé gestionar eso en el sentido de que...

O sea, las personas...

O sea, no podemos todo el rato hacer lo que nos dé la gana.

O no podemos todo el rato anteponer nuestras emociones

y lo que nosotros queremos,

sino que tiene que ser consensuado.

No siempre vamos a estar de acuerdo.

Y verdaderamente, por todo lo que tenemos en la cabeza

del amor tradicional, el amor romántico,

es muy complicado, de golpe y porrazo,

deconstruir todo ese pensamiento

que no es algo que tú puedas decidir no pensar así.

Es algo que hemos mamado desde pequeños.

Las relaciones que hemos entendido desde pequeños son monógamas.

Que de repente llegues tú con 17 años o 16,

supercontento empezando a leer ciertas cosas.

Entendiendo, abriéndote un poco

y de repente lo quieres poner a la práctica

y te das cuenta de que todas esas convicciones que tenías previas

te frenan un montón. Sí, total.

Lo pasas mal, pero porque estaba mal entendido.

¿Cómo lo entendía la persona con la que tenía esta relación?

Pues tú y yo estábamos juntas,

pero tú podías decidir hacer lo que tú quisieras.

Entonces, eso a la otra persona,

verlo en tu cara, de repente,

sin tampoco haber entrenado mucho,

sin haberte deconstruido de verdad, duele mucho.

Y entonces llega un punto en el que te das cuenta

de que quieres mucho a esta persona,

pero lo estás pasando mal. No tengo necesidad de pasarlo mal

por parecer más abierta.

-Yo creo que ese es uno de los peligros del poliamor.

Que sale de la monogamia para entrar en un monismo sexual,

donde todos tenemos que estar follando con todos.

Desde luego, mi modelo del poliamor no es:

"Las parejas de mi pareja son mis parejas".

Aunque sí que pueden ser amigos, conocidos

y creo que lo sano es darte cuenta de que no hay un peligro

de sustitución por otras relaciones.

Quita más tiempo a tu pareja su trabajo, probablemente,

que otras parejas.

Necesito que hablemos de lo cotidiano.

Os voy a cortar ya y os voy a regañar, amenazo

con que quiero salseo.

Si no, a tomar por culo.

Danel.

Mi gorro del unicornio no tuvo suficiente tiempo en pantalla.

Creo que eso es un problema serio.

Dicho esto...

"L'amour".

Vamos a hablar de sus diferentes variedades, mutaciones

y de una nueva cepa que amenaza con destruir las relaciones.

Cuando un amigo te dice que es "poliamorose",

no significa que sea un agente de la ley

con tendencia a dar abrazos y besitos.

Tampoco significa que tenga una parafilia

que se meta un pólipo por el recto.

Tampoco.

Significa que ha llegado a un estado de conciencia superior

en el que es perfectamente capaz

de mantener varios vínculos sentimentales sexo-afectivos

con varias personas a la vez.

O es que ha sobreestimado sus capacidades

y vislumbras una catástrofe emocional multinivel

con daños colaterales.

Como la mayoría de cosas nuevas, modernas que hacemos los jóvenes,

el poliamor suele causar una reacción característica

de lo que es la marca España,

de la demografía española, de la media de la audiencia.

Que es el sonido siguiente: ¡Puf!

Tenemos por una parte: "¡Puf! Esto es una movida que hacéis ahora

que tenéis mucho vicio,

antes teníamos más paciencia y estábamos con el mismo

hasta el final de nuestros días".

Otra es: "Hay que ver lo que hace la gente para acostarse con todos".

Y la tercera, que es mi favorita:

"Con lo que me tuesta la cabeza la parienta como para echarme dos".

Esta última frase es muy cierta.

La gente hace una lectura muy superficial

de las relaciones poliamorosas.

Una novia, echo tres polvos a la semana.

Cuatro novias, pues voy echar por lo menos... cinco.

Y ya está, tiras por el más es más, haces matemática básica,

y estás con todo el mundo a la vez hablando por el WhatsApp,

porque eres poliamoroso, estás sexualmente liberado

y tienes derecho a vivirlo de la manera que te conviene

y te parece bien. ¿Qué pasa?

Que hay más gente. ¿Te has parado a pensar que si tienes cuatro novias

tienes cuatro relaciones de cuatro personas cada una?

Esto es exponencial, es multiplicar.

No es sumar.

Si tienes cuatro "novies",

tienes que gestionar con cada uno los problemas que ya tendrás

con cada uno, con la responsabilidad afectiva óptima

para llevar adelante cada uno de esos vínculos.

Y en estos vínculos afecte que tienes otros tres.

En cada caso, ¿se entiende lo que digo?

Es un árbol, es jodido.

Y requiere un nivel de compromiso a nivel afectivo,

a nivel emocional, a nivel físico

y psíquico,

que no sé yo si la gente está preparada para afrontar

en un mundo en el que te educan a no hablar con tu pareja,

sino a despotricar de ella con tus amigos,

que ni les va ni les viene.

No soy nadie para cuestionar lo que hace cada cual en su casa.

Pero tened en cuenta que cualquier relación

que se precie tiene un grado de compromiso

y de involucramiento emocional y afectivo.

Tú no puedes pensar que tengo cuatro novias,

así que si una me deja, me la suda,

porque tengo otras tres.

Que no se queje mucho, que tengo otros tres.

No, así no hacemos las cosas.

Así no hacemos las cosas, así no son las cosas

en el Polar Express.

Dicho esto, como nota a pie de página,

evitad hacer cualquier tipo de paralelas

sobre culturas extranjeras.

Si no tenemos toda la información necesaria.

Y que comprenden la sexualidad como algo fuera del marco

de la monogamia.

Algo profundamente occidental

e impuesto por una trayectoria histórica

que venimos sufriendo.

El poliamor tiene efectos muy serios en vuestros sentimientos

y en los de vuestro alrededor.

Víctor, ¿por qué tu fracaso en el poliamor?

A tomar por culo.

¿Querías hablar? Ahí lo llevas.

No, porque pienso

que enfocar las relaciones desde el punto de vista del acuerdo,

se ha hablado de gestionar.

Me parece un lenguaje que a la hora de...

Ha hablado la compañera de llevarlo a la práctica,

¿cómo se enfoca? Parece que estás firmando un contrato.

Y en ese sentido a mí me parece peligroso

coger esos discursos.

Y quiero poner dos ejemplos muy claros de esto.

Hace un tiempo, este año pasado,

en la cuenta oficial de Netflix España,

creo que refiriéndose a "La casa de papel",

lo desconozco porque no la he visto,

pero venían a poner una frase de esa serie:

"Eres un Maseratti, no te quedes con nadie que te trate como un 600".

Y la cuenta de SEAT España contestaba:

"A no ser que tener un 600 signifique

alguien que te cuide durante los próximos 50 años

y con quien tener aventuras toda tu vida".

Y otro era...

Luce rancio, perdóname.

Y otro era, otra cuenta de Twitter de Nissan España...

Que dijo: "¿Y yo qué?".

(Risas)

-Hacía una especie de revisión de "Romeo y Julieta"

a la actualidad y decía:

"Julieta se enteró del poliamor y escapó de Romeo,

huye de ataduras como ella con el nuevo Audi".

"Retuit si prefieres no atarte a nada".

Este es el problema, el enfocar como algo intrínsecamente negativo

la atadura.

La propia palabra atadura, el hecho de comprometerte con alguien,

de exponerte es como que no te sale a cuenta,

porque lo enfocas como un problema de beneficios y costes.

Que se mercantiliza la relación. Totalmente.

El otro día vi la conferencia que dio Ernesto sobre poliamor

con Brigitte, etcétera,

y hablaba que de alguna forma, para bajar al suelo como decías,

lo de no poner todos los huevos en la misma cesta es un poco

a lo que nos inclina esta sociedad.

Esta transformación de los patrones de sociabilidad nos lleva

a enfocar las relaciones de esa manera,

pero ¿por qué no intentar oponerse un poco?

No dar aquiescencia a eso

de forma inercial.

Creo que hay algo estable que conservar.

La monogamia, se hablaba si era natural o no.

Creo que es un avance y merece la pena revisarlo.

Intentar aplicarlo con tu pareja

para no convertirlo en algo tóxico.

De dependencia, como hablaba antes Luna.

Conservar ese marco inicial tiene sentido.

Luna, en vez de hablar de lo de este...

cuéntanos un poco tu experiencia.

Por favor, socorro.

-En ese marco inicial también hay contratos.

El único contrato que he firmado es mi matrimonio.

Y es un contrato que lleva muchísimo trabajo emocional.

Y muchísimo trabajo también de gestión del día a día.

Hablando de palabras como de...

casi de empresa.

La mayor empresa en la que yo he estado es mi matrimonio.

Qué horror. Claro.

Quiero decir que eso, estamos hablando de la gestión del poliamor

pero la gestión de una monogamia también es tremenda.

-Sí.

-Y yo iba a poner... Qué bajona, Luna.

¿Qué hago?

Compara las dos gestiones.

Es "very dificult" todo esto.

Ya, es que esto es lo que a mí me huele.

Es que la vida es difícil en general.

También es difícil gestionar mi relación con mi abuela

o con mi hijo.

Mi hijo es otro de los grandes contratos de mi vida.

Y mi hijo, que tiene cuatro años, Ulises, hola.

¡Ulises!

Viva la mama.

Que no te dé vergüenza dentro de unos años ver esto.

Pero hablando de contratos y de sacrificios,

mi mayor sacrificio ahora es mi maternidad.

Es una maternidad que yo me he ido a vivir sola recientemente,

es una maternidad que llevo

a medias, en una especie de polisoltería rara.

Y yo iba a poner el ejemplo de que para mí

una de las cosas que me ha dado

mi experiencia,

mi aventura poliamorosa reciente es darle a mi hijo

una serie de...

bueno, de experiencias, de personas a su alrededor,

que le quieren, que le cuidan, que me ayudan

y que están con él.

Más de lo que estábamos sus padres cuando vivíamos juntos

y que estábamos todo el día trabajando.

Entonces, para mí la palabra poliamor

no sé qué significa.

No sé qué compromiso tengo con esa palabra.

Pero sí sé que me ja dado herramientas para mi día a día

y para salir de una miseria que era estar todo el día trabajando,

no poder atender ni a mis amigas ni a mi marido ni a mi hijo.

ni a mi familia y de repente pensar:

"Tengo que empezar a vincularme de otra manera con la gente".

Y soy más feliz.

María, en consulta.

¿Qué movidas hay? ¿Celos, cosas?

¿Sartenazos?

-Malestar emocional.

Yo he tenido tres casos de poliamor.

El primero fue un absoluto caos.

Porque era una pareja que no estaban bien

entre ellos y que creían

que una forma de arreglar la relación era abrir la pareja.

Y tener una relación poliamorosa. Una relación de tres.

Claro, fue muy complicado

porque partimos de que la base no estaba bien.

Si tú tienes algo que no está bien y tú no te sientes bien,

porque no hay comunicación,

porque no hay una fluidez en la relación

y un bienestar, no te puedes plantear abrir una relación.

Porque es como estas personas que tienen un hijo

para arreglar la relación.

No solucionan nada.

Es un problema, entre comillas, más.

Porque es algo más a gestionar.

A mí este caso me pareció que no era viable.

No tenía ningún éxito y el pronóstico era muy malo.

Les planteé que no era el momento de abrir la relación,

sino el momento de trabajar en sí mismos.

en su relación y en su desarrollo personal.

Luego también tengo un caso, en la actualidad,

de una pareja que está trabajando él por su parte

porque tiene unos conflictos internos

que le impiden vivir su relación abierta de una manera sana.

Y por último tengo otro caso de una mujer

que ha descubierto

que el poliamor es el modelo de relación

que para ella es el más adecuado

y estamos trabajando en esa deconstrucción.

¿Cómo se deconstruye uno, María?

Yo digo que me quiero deconstruir.

¿Tengo que empezar con lecturas?

¿En un Swingers? No sé.

No, en un Swingers no.

Yo lo dejo más para el después.

Yo creo que la deconstrucción en este caso

parte de hacer introspección de uno mismo.

Y sobre todo ver de qué manera

esta cultura del amor romántico ha influido en uno mismo.

Hay mucho mitos del amor romántico,

hay muchas creencias, muchos estereotipos

sobre las relaciones que los llevamos en la mochila.

Y que esto está determinando

cómo vivimos las relaciones.

Si yo no descubro exactamente

qué causas son las que a mí me están condicionando,

no puedo luego ver otras opciones

ni intentar o pretender vivir las relaciones de una manera sana.

Al contrario.

Voy a ir derivando en la dependencia emocional.

Porque, bueno,

al final es así.

el conocimiento siempre nos da ese poder

y esa fuerza para salir de nuestra zona de confort.

Siempre que nos apetezca porque no es mejor ni peor.

Pero el trabajo individual es indispensable en este caso.

-Simplemente quería decir que me da la sensación

que cuando hablamos sobre la posibilidad

del amor romántico de devenir en toxicidad,

celos, ansiedad, demasiada adicción,

que lo he vivido eso también,

¿por qué tenemos que impugnar el marco mismo

de la monogamia?

Yo planteo a la psicóloga,

yo creo que se puede abordar ese tratamiento

de la toxicidad,

dentro de la relación monógama como tal.

Yo quiero poner un ejemplo, hablabas de casos prácticos.

Quiero poner el caso de mis abuelos.

Mis abuelos llevarán casados 50 o 60 años, una locura.

Si lo hubieran enfocado como el inicio de esa relación,

una chispa, el verte, el amarte, la pasión,

probablemente hubieran durado lo que muchos matrimonios.

Que cada vez son menos.

Creo que hay algo fundamental.

Que para compensar esa pérdida de frescura,

esa chispa, esa emoción,

hay que cambiar la idiosincrasia de la relación.

Gerald Brenan, que era un escritor inglés

que estuvo viviendo en España,

decía, a modo de observación antropológica,

que le sorprendía la gran duración de los matrimonios españoles

en relación a otros matrimonios europeos.

Pensaba que era porque no se basaban en el amor,

que era una especie de pasión inicial muy visceral,

sino en el cariño.

Que era un afecto como mucho más aguado,

más desvirtuado,

que permite sostener esa relación mucho más tiempo.

Igual nuestra psicóloga piensa otra cosa.

Pero creo que en el seno mismo de la monogamia,

o de la pareja tradicional,

cambiar algunas dinámicas

y enfocar de otra manera la relación.

-A mí me gustaría rescatar antes algo que has dicho tú.

Y es como...

que parece que tenemos que pasar de...

De la monogamia rancia de los abuelos.

Parece que no hubiera una escala de grises.

Y parece que de repente tenemos que volvernos locos.

Y considero, como has dicho tú,

que me ha parecido muy razonable,

que tampoco tenemos que recaer

y pensar que una relación poliamorosa no implica también

un grado de compromiso

y lo que has dicho me ha gustado un montón.

Parece que tenemos miedo de abrirnos.

En plan de exponernos.

De contar cosas tuyas.

Exactamente, de ser vulnerables.

Y es que eso te va a pasar.

Lo siento mucho por el que quiera ser poliamoroso

o monógamo. Eso te va a pasar.

Si quieres una relación de verdad y buena,

te va a pasar si tienes un novio,

o si pretendes tener tres.

Y ese es el punto que yo veo

en el que muchas veces la gente

que hemos tenido relaciones poliamorosas,

es un punto en el que recaemos un montón.

De verdad y también lo ha dicho Danel,

tener un vínculo afectivo, sexo-afectivo, emocional

con una persona es muy complicado.

Pero hablo de con tu madre,

con tu padre, con tu hermano,

es difícil mantener una relación de cualquier tipo

que implique otra persona y quererla.

Algo tan simple como eso.

Es muy complicado tenerlo con una,

pero, de verdad,

¿te ves capaz honestamente de mantener un vínculo

en el que todas las personas estén de acuerdo

y no solo estén de acuerdo, sino que crezcamos juntas, estemos felices,

y estemos a gusto.

Yo lo veo, en lo personal, difícil. -Yo también.

Oye, Liz, escúchame una cosa, amor.

Están aquí diciendo, normal que desconectes,

porque están hablando de que la monogamia es superrancia,

de tanto en cuanto.

¿Piensas que hay un estigma en cuando a la monogamia?

Tú que la practicas.

-Bueno, creo que la monogamia sigue siendo el modelo

que tiene la mayoría de la población, al menos de España.

Porque la mayoría de la población no son los jóvenes.

Con lo cual hablar de que haya un estigma es difícil.

Sí existe un estigma contra el poliamor.

Hemos estado hablando de la autonomía,

el valor de la independencia, del amor como una empresa,

de la polisoltería como si fuera un estrato.

Hemos hablado del amor como una aventura,

como algo en lo que se invierte, en lo que se apuesta.

Hemos hablado del riesgo.

Estamos todo el rato definiendo el amor

en términos de capitalismo financiero.

En ese sentido, la única revolución posible es la del amor,

porque el deseo, interpretado en exceso,

es una trampa neoliberal que nos deja más solos, más tristes,

y yo también soy antropológicamente conservadora.

Igual que económicamente estaría a favor de que se decapitara

a los evasores de impuestos "youtubers" en la plaza pública.

¡Boom!

Las cosas son así.

Aquí te van a hacer un "autocontext" guapísimo.

Decapitarías al Rubius.

Quizá.

En ese sentido,

yo creo que es fundamental y muy necesario

conservar esos afectos

en un mundo que deshace,

en un mundo en el que se disgregan.

Vale. Bueno, Ernesto quiere hacer un apunte.

-Yo creo que la mayor parte,

la concepción del poliamor es romántica.

En el peor sentido del término.

Entiende que el amor es el centro de la vida de uno.

Pero vuelvo a insistir en lo mismo.

La concepción sana del poliamor entiende que haya afectos

que van más allá de las relaciones interpersonales.

Él me criticaba lo de no poner todos los huevos en el mismo cesto.

Para mí mi relación con Rousseau o con Heidegger

o con Deleuze es casi tan importante como con mi pareja sexual.

Estás loco.

-Claro, me gustaría hacer un pequeño apunte.

Voy a aportar aquí mi perspectiva.

Voy a poner mi perspectiva biológica.

Al final, luego, cuando te enamoras,

no estás pensado que Rousseau es igual para ti que tu novia.

O sea, es que no.

Verdaderamente...

Es como sí, pero luego te enamoras.

Es algo que me dice a mí mucho mi madre.

Porque yo antes estaba mucho en:

"No, porque el amor hay que entenderlo de 'tatata'

y yo soy libre y no sé qué".

Vale, pero es que me he enamorado.

Conoces a alguien que te gusta

y ya esto no funciona.

Mira Shakira con Piqué. Exactamente.

Es que ya no funciona esto.

Te enamoras y tu cerebro va de otra manera.

¿A que echas unos líquidos?

Es una realidad.

Entonces, a lo mejor yo teóricamente digo

que hay que respetar la familia,

los amigos, el trabajo y a mi pareja.

No sé qué.

Yo a mi novio: "¿Te quedas, te quedas?

Porque es lo que me apetece.

O sea, como me siento en ese momento.

Yo creo que es más puro.

Y más fácil que todo lo que estamos hablando aquí.

Está muy teorizar sobre eso,

luego la realidad... Pero si Ernesto está por Rousseau,

está por Rousseau.

Chicas, muchísimas gracias por haber estado esta tarde aquí

y os mando un besito muy grande

Que practiquéis vuestra movida.

Y ya está, ¿qué más os digo, chicas?

Tenemos una buena mierda preparada de Grey Trash.

Vamos a ver.

Iba a pasar.

-Cuidado, venga, va.

-Te crees muy moderno y eres antiquísimo con esas ideas.

Estás mucho antes de la codificación del derecho

y la invención del estado.

El matrimonio, dejando al margen la religión,

el matrimonio es un vínculo que crea el estado.

Que crea el estado.

-En la tribu, en el clan,

se emparejaban así.

O sea, qué vergüenza.

Qué vergüenza. Tenéis que ver "El gato al agua".

Siempre lo recomiendo como cultura general.

A ver.

Vamos ya con la juventud del papo.

Tenemos a Maite Ruiz, ella tiene 20 años.

¿Cómo estás?

Bueno, bien, vamos a ver.

Vamos a ver.

Lo bueno y lo malo del poliamor, dime así un algo.

Más que lo bueno o lo malo,

me gustaría comentar las razones

por las que creo que la sociedad no está preparada

para llevar el poliamor

y quizá sí es lo malo que es que

la razón económica que ha dado antes Liz.

Esa es la razón que doy.

El contexto que tenemos, al menos mi generación,

los nacidos del 85 al 2005, por poner,

ese abanico de, ese abanico generacional,

creo que el contexto que nos rodea económico

no es propicio

para la creación de esos vínculos emocionales.

Y además la razón psicológica que esto conlleva.

Que es...

Que nos falta comunicación, mucha gestión emocional

y además lo que han dicho antes.

Se habla mucho de teoría,

pero otra cosa es la práctica.

Es irte al 100 Montaditos con 5 o 6.

Es que eso es un jardín.

Yo lo sé, Maite. Itziar.

¿Qué tal, cómo estás?

Bienvenida, 21 años.

Y yo quería saber.

¿Tú crees que vuestra generación sigue más modelos tradicionales?

O verdaderamente está haciendo un poco...

Yo qué sé, rompiendo hacia otro marco.

-Pues por desgracia yo diría que no.

Porque seguimos modelos tradicionales.

Y por desgracia es eso.

Porque no están visibilizados otros tipos de modelo relacional.

Entonces, la gente que intentamos salir de ese modelo,

estamos enclaustrados

y muchas veces se sufre discriminación por ello.

¿Has tenido alguna relación poliamorosa?

O lo has intentado o cosa así.

Sí, sí, sí.

¿Y qué cosas te han dicho?

¿Te han dicho algo?

¿Por tenerlas?

Porque estabas diciendo que da vergüenza,

que hay una invisibilización del asunto.

O que no se naturaliza.

Que en el fondo suena muy esnob,

pero luego le llegas a la yaya

con cuatro personas a casa

y te dice: "Pero tú de qué".

Pues sí, claro, me han dicho cosas como

un poco como lo que hemos dicho de la gestión emocional.

Incluso la gente que te conoce va a lo personal.

"No, es que tú hiciste esto con una pareja,

no sabes cómo gestionar esto".

"Vete a terapia".

Igual eso no.

O sea, sí, básicamente,

sufres mucho por el hecho

de que te estás enfrentando a algo que no es lo mayoritario.

Ya por eso tienes todo tipo de comentarios.

La mayoría no son buenos.

Tienes que luchar contra todo eso y contra ti mismo.

Porque tú te acabas creyendo esas cosas que te dicen.

O sea, es una encrucijada.

Yo es que para mí no hay debate.

Quiero decirte,

si tú quieres llevar el poliamor,

me llama la atención

que haya gente que te hace comentarios peyorativos.

Por intentar llevar ese modelo relacional.

Sí, pero es que incluso choca con ellos.

Te dicen eso porque

eso también choca con su forma de ver las relaciones.

O sea, si tú tienes una relación

con tres personas y te ven de puta madre,

ya dicen: "Vaya, es que tiene que ser algo turbio eso".

Tienes que estar llevándolo mal.

Eso choca con su propia vida.

"Guau, es que yo soy una cerrada,

soy poco liberal".

O sea.

Choca contra un montón de contradicciones que tienes tú.

En tu día a día.

Maite, ¿has llevado alguna relación poliamorosa a cabo?

-No la he llevado, pero sí formé parte

de una casi sin quererlo.

Porque tuve un rollo esporádico con un muchacho

que tenía novia.

Y bueno, no me lo vi venir.

Las cosas como son.

Entonces, no me gustó la experiencia.

Porque quedamos durante dos semanas

y cuando vino la novia fue: "Hasta luego".

Entonces, no me gustó la experiencia.

Quiero decirte, por ejemplo,

¿qué crees que de este modelo del que estamos hablando,

a nivel usuario surge más?

¿Pueden surgir celos?

¿Pueden surgir inseguridades?

¿Cuál es el fallo principal que ves?

Aparte del capitalismo imperante.

Aparte de eso,

creo que mucha gente de la que está en relaciones poliamorosas

o relaciones abiertas,

lo hace por el tema

de no tener responsabilidad afectiva con su pareja.

Es verdad que hay personas

que lo llevan muy bien

y que son responsables.

Que son responsables.

Pero hay mucha gente

que lo hace por el...

"No quiero tener vínculos tan grandes con alguien

y no quiero comprometerme".

Y creo que el problema está en el confundir

la falta de compromiso

con las relaciones de este tipo.

Pues muchísimas gracias por haber estado esta tarde aquí.

Itziar, Maite, gracias por contarnos vuestras experiencias.

Yo qué sé, vive y deja vivir.

Yo tengo como frases

de hemos sido engañados, de "memes barateros".

Chicas, muchísimas gracias.

Os mandamos un saludo muy grande. Gracias a vosotros.

Vamos a hacer una rondita final.

De alguna reflexión, sucinta, por favor.

Yo qué sé, pues algún consejo.

Algún halo de esperanza, no sé.

Hola. -¿Empiezo yo?

Sí, Víctor, dale.

Para finalizar, me pongo un poco poético.

Perfecto.

Creo que cuando cortamos las cadenas,

cuando hacemos mucho énfasis en cortar las cadenas,

supone que rompemos los eslabones que nos unen a los demás.

Y al mismo tiempo se cae ese ancla que nos agarraba al suelo.

Pienso que despojarse de la monogamia

invocando mucho a la libertad,

no solo muchas veces no finaliza,

no resulta en una mayor libertad.

Los personajes de Houellebecq son eso.

Sino que se pierde la funcionalidad que la institución tenía.

Me parece interesante conservarla

y un profesor mío decía que:

"El capital te hace odiar aquello que previamente te ha arrebatado".

Tiene sentido conservar la pareja tradicional.

En el sentido de conservar aquello que el capital quiere quitarnos.

Luna.

-He recogido las palabras que más se han repetido.

Y una que has dicho tú que para mí es muy importante,

que es la vulnerabilidad.

Que para mí también saberse vulnerable

y comprender tus vulnerabilidades te lleva a un autoconocimiento.

Hemos dicho conocimiento constantemente,

no porque haya citado a los diez filósofos,

sino porque constantemente conocer

lo que está ocurriendo, lo que siente el otro,

conocer lo que siento yo misma.

Y yo quería poner un paralelismo

con el placer...

mal llamado o bien llamado femenino,

entendamos de la mujer cisgénero.

Hasta que una no conoce su cuerpo

y hasta que una no conoce lo que le gusta,

tampoco es capaz de saber

qué tipo de relación va a tener con los demás.

Y cuando una no se conoce,

y cuando el otro no la conoce a una,

nos prestamos más a relaciones abusivas

y nos prestamos más a ciertos tipos de maltrato y demás.

Esto llevado al tema de las relaciones es lo mismo.

Autoconocimiento, conocimiento,

leer algún filósofo de vez en cuando

y escuchar mucho las experiencias de los demás

y lo que cuentan los demás para poder saber,

para poder decidir dónde queremos estar,

con quién queremos estar y con quién queremos romper.

Porque apenas hemos hablado de rupturas.

Y creo que una de las cosas importantes es que a veces

hay que detener ciertas relaciones que nos están haciendo daño.

-Yo no creo en la libertad,

creo que la libertad es la conciencia de la necesidad.

La necesidad sexual, pero también la normatividad que surge

de hacer cosas.

Puedes hacerlas bien o mal.

Para mí el concepto clave no es el del amor.

Como centro de la vida ni el deseo como algo que va y viene.

Sino el hacerlo bien, el pasarlo bien.

Por ejemplo, yo he pasado estas navidades en casa de Luna,

y una vez ya dado el contexto

de estar en una casa con un niño de cuatro años,

puedes hacerlo mejor o peor.

Yo me lo he pasado muy bien, me he divertido

limpiándole el culo a Ulises, dándole de comer,

jugando con él y es eso.

Es que no hay libertad,

las cosas se van dando,

y dentro del contexto en que nos movemos,

hacerlo bien.

Y pasarlo bien haciéndolo bien, así de sencillo.

Menos mal que ha sido más sencillo en esta ocasión el cierre.

-Pues yo no puedo aportar mucho más.

Tengo 21 años, soy una chavala.

Eres una leyenda, eres espectacular.

Pero lo que voy a aportar yo es que...

Parece que renegamos del amor, de lo bonito.

Pues no, le compras flores a tu novia en El Rastro.

Y ya está.

Que hay que apreciar eso, hay que cuidarlo.

Tanto si decides, que es totalmente legítimo

elegir una relación monoamorosa bien entendida

o poliamorosa bien entendida, pues cuidar a tus parejas.

En plan cuidar a tu pareja, a tu hermano, a tu madre.

A la gente con la que te interesa tener un vínculo.

Cuidar ese vínculo,

cualquiera, de amistad,

de pareja, cualquiera.

Cuida tus vínculos.

Y comunícate y conócete a ti mismo.

Porque también es verdad

que no te puedes tirar a tener una relación poliamorosa

si antes no has trabajado

con tus inseguridades,

tu miedo al abandono.

Tus miedos.

Y tienes que saber compartir esos miedos como habéis dicho,

con la otra persona.

Y vas a construir un vínculo duradero y bonito.

Que es a lo que hemos venido.

A ser felices y a disfrutar.

Hemos venido a emborracharnos y el resultado nos da igual.

Hoy noble servidumbre de amar seres humanos

y la más innoble que es amarse a sí mismo.

Pues como yo, que soy una desgraciada.

El próximo programa hablaremos de la dictadura progre. ¿Existe?

Ahora se quieren apuntar todos.

Muchísimas gracias a esta mesa.

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Gen Playz - Poliamor: ¿Estamos dispuestos a tener varias parejas a la vez?

Para ello, debatimos con Víctor Núñez, estudiante de filosofía, política y economía; Luna Miguel, escritora y editora, conocida en redes como @lunamonelle; Elizabeth Duval, filósofa y colaboradora habitual de Gen Playz; María Esclapez, psicóloga, sexóloga, terapeuta de parejas y sexcoach; Ernesto Castro, filósofo y escritor de obras como El trap: filosofía millennial para la crisis en España; y nuestra queridísima Mafer aka Virtual Diva, estudiante de biología.

¿Qué diablos es el poliamor?

Para los despistados que todavía no se hayan enterado, el poliamor consiste en tener una relación amorosa con varias personas de forma simultánea. Eso sí, todas deben dar su consentimiento y ser conocedoras de la situación. Sin embargo, los celos, inseguridades y la falta de comunicación son los principales motivos que, a menudo, suelen destrozar este tipo de relaciones afectivas.

Mientras que los poliamorosos defienden que si realmente quieres a alguien de verdad tienes que dejarlo ser libre, sin ataduras; quienes abogan por un vínculo monógamo, están convencidos de que el poliamor es solo un gasto de tiempo y, por supuesto, de energía.

Inés rompe el hielo de una vez por todas y lanza la pregunta que todos estábamos esperando: "De aquí ¿quiénes sois monógamos y quiénes no?". Ernesto no duda en responder tajante, "la movida es que no es una cosa que se sea, yo creo que se trata de conceptualizar qué es el amor". Para Ernesto el poliamor bebe de muchas fuentes distintas a la representación sexual de los 70, sino "más bien, consiste en relativizar el concepto de relación afectiva", añade el filósofo.

Siguiendo esta misma línea, Luna Miguel está de acuerdo con Ernesto diciendo que "el poliamor consiste en una serie de vínculos, compromisos muy fuertes de amistades e incluso en liberar el deseo entre esas amistades".

Mafer, desde un punto de vista menos filosófico, entiende el poliamor como una alternativa al amor tradicional monógamo de dos personas. "La mayor parte de las personas no lo hemos llegado a entender tanto y, a veces, ni siquiera nos lo hemos planteado o lo hemos hecho erróneamente", confiesa la estudiante.

Diferencias entre poliamor y relaciones abiertas

Elizabeth comienza el debate explicando qué es eso del poliamor y cuál es su diferencia con las relaciones abiertas. "En la relación abierta puedes tener una variedad de amantes sexuales pero, en la mayoría de los casos del poliamor, también incluye un componente afectivo", explica.

Por su parte, María coincide en que el poliamor es un tipo de relación abierta. "Es un modelo más", concluye. Con respecto a si es algo novedoso, la psicóloga lo tiene claro: “Realmente, el ser humano en sus orígenes es practicante del amor libre lo que pasa es que tenemos la influencia de la cultura, religión y de la sociedad”.

Para Víctor, hay amores mejores que otros. “Los atributos de un amor perfecto e ideal son una cierta permanencia, incondicionalidad, un amor gratuito. De hecho, es lo que los cristianos entienden como amor. Yo pienso que las relaciones cuanto más se aproximen a esa forma de amor, más plenas y significativas serán para la vida humana”. Aunque, María lo interrumpe: “Todas las relaciones requieren sacrificio”.

Experiencias poliamorosas

Ya lo dice el refranero español, la experiencia es la madre de la ciencia. Todo el mundo habla de lo maravilloso que es el poliamor pero lo cierto es que en muy pocas ocasiones se mencionan sus desventajas — celos, inseguridades, falta de comunicación.

A Mafer no le importa reconocer que tuvo una relación poliamorosa que fracasó. "A día de hoy, yo no sé gestionar un vínculo así. Las personas no podemos hacer lo que nos da la gana todo el rato y, por eso, no siempre vamos a estar de acuerdo y duele mucho. No hay necesidad de pasarlo mal por parecer más abierta".

Víctor tampoco tuvo suerte en el poliamor. “Pienso que enfocar las relaciones desde el punto de vista del acuerdo, como si estuvieras firmando una especie de contrato, me parece peligroso”. Pero Luna añade un apunte muy interesante: “Pues yo el único contrato que he firmado en mi vida es mi matrimonio y es un contrato que lleva muchísimo trabajo emocional. La mayor empresa en la que he estado fue mi matrimonio”.

En su consulta, nuestra psicóloga de referencia, María, revela que ella ha tenido tres casos de este tipo. “El primero fue un caos porque fue con una pareja que no estaban bien, el segundo es una pareja en la que él tiene unos conflictos internos que le impiden vivir su relación de una manera sana y, por último, tengo otro caso de una mujer que ha descubierto que el poliamor es su modelo de relación más adecuado”.

El momento culmen del debate llega cuando Ernesto suelta esta joya: “Para mí, mi relación con Jean-Jacques Rousseau o Heidegger o con Deleuze es casi tan importante como con mi pareja sexual”. Mafer, indignada, le responde: “Luego, cuando te enamoras, no estás pensando en que Rousseau es igual para ti que tu novia”. “¿A que echas unos líquidos en el cerebro?” contesta Inés entre risas apoyando a Virtual Diva.

Para cerrar el debate, se incorporan Mayte Ruiz, estudiante de periodismo e Itziar Cebrián, estudiante de cine. “Se habla mucho de teoría pero otra cosa es la práctica” apunta Mayte, mientras Itziar se queja de la discriminación que sufren los poliamorosos, diciendo que “te hacen todo tipo de comentarios y la mayoría no son buenos, entonces tienes que luchar contra ellos y contra ti misma porque te acabas creyendo esas cosas que te dicen”.

Como conclusión, no existe una receta mágica que haga que las relaciones poliamorosas funcionen más allá de la seguridad, comodidad y comunicación entre los involucrados. Esto no quiere decir que los patrones más tradicionales y habituales sean mejores que los vínculos no monógamos. Así que cada cual que decida hacer lo que quiera — eso sí, siempre desde el respeto.

PLAYZ

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