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Ingrid García-Jonsson, la reina de los late nights, llega a 'Parking Karaoke' para darle caña a David Sainz

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Mira ya el segundo programa de 'Parking Karaoke'

Ingrid García-Jonsson es la reina de los late nights. ¿Qué digo la reina? ¡¡¡LA DIOSA!!! La ResistenciaJirafasEl Hormiguero... y, ahora, llega a Parking Karaoke con ganas de darle caña a David Sainz. ¿Sabe el creador de series como 'Mambo' o 'Malviviendo' lo que se le viene encima? 

Lo mejor de todo es que David nunca se imaginó en la pedazo de actriz que iba a convertirse esta mujer. Cuando estaban rodando 'Malviviendo', muchos actores que empezaban en el mundillo se pusieron en contacto con la productora. Una de esas personas fue Ingrid. No contestaron a nadie. "He de reconocer que fue la época más joven, alocada y canábica del equipo", explica Sainz.

Captura del correo que le envió Ingrid García-Jonsson a la productora de David Sainz para participar en 'Malviviendo'

Captura del correo que le envió Ingrid García-Jonsson a la productora de David Sainz para participar en 'Malviviendo'

 

Ingrid asegura que sí le respondieron. Él que no. Ella que sí. ¡En fin! Nadie sabe lo que pasó aquel día, pero una cosa está clara: ella se lo ha montado muy bien desde entonces. Veamos cómo ha triunfado la hispano-sueca en los programas de +16. ;)

Solo puedes ir 9 veces a La Resistencia si te llamas Ingrid García-Jonsson

NUEVE VECES ha ido Ingrid a La Resistencia. Una de dos, o David Broncano tiene deudas pendientes con ella, o es que esta crack de la interpretación da mucha chicha al programa. ¡O las dos cosas! 

Y no hemos contado la décima porque no pudo hacer promosió de una película que no sabe si va a estrenarse (de momento). Eso sí, ahí estaba en el Teatro Arlequín dispuesta a darlo todo.

De invitada platino, como le decía el presentador en su cuarta o quinta entrevista, a invitada gold. La hemos visto "evolucionar" como a Carlitos en Cuéntame cómo pasó. De morena a rubia, con el pelo corto, con el pelo largo, con flequillo, sin flequillo, con rizos, alisado... ¡hasta ha sido una de las privilegiadas que ha probado los dos sofás! El clásico, que todo el mundo soñaba con encontrarse en Wallapop, y el nuevo que fue un regalo de Dani Parejo, capitán del Valencia. 

El programa más visto por la audiencia fue en el que contó la anécdota con Pablo Motos en una de sus visitas a El Hormiguero. "Le desabroché la camisa nada más llegar, se lo tomó un poco mal y ya no me hizo más entrevista durante todo el programa". La gente en redes pedía a Broncano que, o la hacía colaboradora o que se casara con ella. Not bad! 

Pablo Motos se declaró "fan total" de la actriz en El Hormiguero

BORRACHA, así apareció Ingrid García-Jonsson en el programa de El Hormiguero en el que presentaba, junto a Daniel Grao y Jon Kortajarena, la película 'El acantilado'. La actriz explicó que estaba nerviosa por la entrevista y terminó reconociéndolo cuando volvió con Dani Rovira para presentar 'Taxi a Gibraltar'La Resistencia le dedicó tweets con mucho love (a ambos). ¡Cómo les gusta el salseo!

Después de esto, ¿qué podía hacer Pablo Motos? Declararse "fan total" de Ingrid. Además, el presentador no perdió la ocasión de tirarle una pullita a sus compañeros: "Tengo entendido que has recibido algún tipo de presión por David Broncano y los suyos por venir al programa", porque la actriz antepuso el ir al de Trancas y Barrancas esa semana. "¡Chúpate esa, Broncano!", le soltaron las hormiguitas.

David Sainz airea los secretos de adolescencia de Ingrid en Jirafas

¿Te imaginas cómo fue la adolescencia de Ingrid? ¿Las que ha podido liar (o las que sigue liando)? Cuando fue con Manuel Huedo al plató de Jirafas, la cosa se fue de madre. Hicieron un repaso por su "etapa juvenil" desde los colegios de monjas hasta operaciones de apendicitis con depilación incluida, pasando por castings con apasionantes finales. Te vas a partir de risa...

Jirafas - Mira ya el programa 11 de Jirafas con, Ingrid García Jonsson y Manuel Huedo

Una vetenara en Playz, ¡y protagonista de Limbo!

La actriz es la protagonista de Limbo, la primera serie de terror que lanzamos en Playz. Si no la has visto ya y te moló la sensación de canguelo cuando viste la peli de 'REC', échale un vistazo. Además, lo guay es que está contada en primer persona a través de un móvil. En resumen, te acojonará aún más.

¿De qué va la serie? Ingrid interpreta el papel de Lidia, una chica que compra una casa en la sierra de Madrid y mantiene el contacto por internet con su antiguo dueño, Wally (Demián Salomón), un joven que vive en Argentina. Con el paso del tiempo ambos se enamoran a distancia, pero las cosas se complican cuando ella le cuenta que puede escuchar a otras personas que parecen habitar la casa en secreto.

No recomendado para menores de 12 años
Transcripción completa

(Pitido)

(Pitido)

(Pitido)

(Teclado)

(Notificación: gota)

(Pitido)

(Pitido)

(Pitido)

(Voces distorsionadas)

(Notificación)

(Teclado)

(Notificación)

(Llamada)

(DISTORSIONADO) ¿Hola?

Hola. ¿Lidia?

¿Hola? No oigo.

¿Hola? ¿Me escuchás?

¿Hola? ¿Me escuchás? (DISTORSIONADO) Hola.

Un seg...

¿Hola?

¿Ahí me escuchás?

No entiendo nada de estos trastos. Ahí te escuché, pero se cortó.

Este... Pero ¿me oyes?

Sí, ahí te escucho. Vale, vale.

Eh... eh...

Vale, bueno, ¿me oyes?

Sí, pero tenés una conexión malísima.

Pero si es la misma que tenías tú...

¡Ah! ¿Estás bajando algún archivo pesado o algo de eso?

No, ya te digo que yo uso solo dos programas y con suerte.

Capaz puede ser el "router", por donde pasaron el "router" o...

Da igual, si con todo lo que hay que hacer en la casa,

para lo que quiero el ordenador no hay...

¿Y cómo va todo ahí?

Bien, es una casa alucinante.

Bueno, qué bueno que estés bien.

Te vi medio escéptica en la firma del contrato, con muchas preguntas.

De resaca, dirás. Ah, OK.

No, había entendido otra cosa.

Pensé que el olor a cerveza era del agente inmobiliario.

No, qué va. Es que había dormido una hora.

En fin, bueno... nada, nada.

Por lo menos, mi cabeza está bien, todavía,

y soy capaz de recordar tu nombre y buscarte en Facebook.

OK, bien.

Bueno, la plata que me diste a cambio tampoco estuvo mal.

¿Ya te la has gastado toda?

Claro, el primer día. Soy muy ansioso.

Llené la otra habitación de Mantecol hasta el techo

y llené la pileta de papas fritas.

Ni idea de qué es Mantecol, pero suena a algo que engorda...

Te estás perdiendo de algo importante.

Es una golosina que se hace acá, en Argentina,

que se hace con los restos de las liposucciones.

Así que en Argentina no se desperdicia nada.

Mi talento como editor.

Tampoco es tan importante.

Que yo te llamaba, perdón,

por la puerta que hay abajo, en el comedor.

Sí, hay varias puertas en el comedor.

Ya, la puerta... Hay una puerta...

Hay...

Hay dos puertas, una al lado de la otra. Una la abres

y te lleva una puerta metálica. ¿Sabes qué puerta?

Estoy ubicado. Era mi estudio ahí.

Vale, pues es que no me has dejado la llave para abrirla.

Es que no te la dejé porque no hay llave para dejar.

Pero si está cerrada con llave.

No, está atascada. Pero tiene un truquito que se puede abrir.

Típico argentino, tiene que enredar hasta para cómo se abre una puerta.

Claro, acá no usamos llaves, sino que nos preguntamos

por qué las puertas se niegan a abrirnos.

Pues ¿te llevo para allá y le hablas tú?

Vale, vamos.

(TARAREA)

¿Me oyes aún? Sí, perfecto.

Vale, vale.

Vale. Pues esta no es. Esta de aquí. Voy, le hablo, ¿eh?

Vamos. Ábrete, sésamo.

Así no se va a abrir.

No. Bueno, escucha.

Lo que hay que hacer es medio raro, pero funciona.

Tenés que apoyarte en la puerta con las dos manos

y empujarla como si quisieras, no sé, tirar la pared abajo, ¿OK?

Con fuerza. Y después, desde ahí, vas hacia la...

derecha y hacia arriba y das un salto.

¿Y luego bailo desnuda alrededor de la fogata?

Eso sería ideal.

A ver.

Empujo la puerta.

Y a la derecha y... A la derecha.

Y arriba y un saltito.

(SUSPIRA)

Es una puerta racista. Solo le abre a argentinos.

A miembros de la raza argentina, querés decir.

(SUSPIRA) Que no la puedo abrir.

Igual el espacio que hay ahí, Lidia, es muy chiquito.

Con todas las habitaciones que tenés en la casa

no creo que te haga falta.

Ya. ¿Y dónde guardo mi colección de Barbies?

Tengo que confesarte algo.

Lo del saltito fue totalmente innecesario.

Muchas gracias, don Wally.

Pues nada, un placer.

Igualmente. Si tenés alguna duda, lo que sea,

me podés escribir. Yo estoy bastante acá, en la compu.

¿Qué hora es allí? Eh...

(VOZ DISTORSIONADA)

...pero estoy cuatro horas atrasado en la vida real, digamos.

Vale, entonces te voy a llamar por las mañanas

para despertarte enmedio de la noche.

No hay problema, porque yo no duermo nunca. Soy un vampiro.

Los vampiros sí duermen.

Ah.

Soy un vampiro con insomnio.

¿Lidia?

(VOZ DISTORSIONADA)

(Teclado)

(Voces distorsionadas)

(Teclado)

(Teclado)

(Teclado)

(Sonido distorsionado)

(Teclado)

(Notificación)

(Llamada)

¿Hola? Hola.

¡Ey! Estás...

Estaba escribiendo las dos últimas palabras

de mi obra de teatro y ha empezado a pasar una cosa rarísima.

Pará. ¿Estás escribiendo una obra de teatro?

Sí.

No sabía que eras dramaturga. Grosa.

Y directora y coreógrafa.

Y no se me da nada mal el boxeo. ¡Guau!

Mira.

Soy un pobre lisiado, por favor, no lo hagas.

Bueno, ya paro de contar porque es tarde

y mañana tengo que madrugar. ¿Madrugar? Qué raro que madrugues.

Es que me ha salido una prueba para una peli.

Cuando hablo con vos, Lidia, me siento el hombre

más inútil del universo.

¿Qué dices? Si estás todo el día currando.

Exactamente. Todo el día currando.

Pues eso.

Es que acá "currar" se le dice a... como si fuese robar o estafar.

O algo así. Hablando de estafas,

ninguna de las recomendaciones que me has hecho

ha servido para nada.

¿Ninguna? No. Lo del techo de la cocina, eso era

como que podía fallar.

No, lo del techo de la cocina está bien, de hecho.

¡No! ¿En serio?

Pero con el ordenador. ¡Es que enloquece todo el rato!

¿Pero hiciste lo que te dije? Sí, decime...

No, es que hoy ni siquiera estaba utilizando Internet

y ha empezado a hacer cosas muy raras con la imagen.

¡Ah! No sé, es raro.

¿Hiciste lo que te dije? Lo de la limpieza y eso. ¿Y no?

No sé qué decirte. Llamá al servicio técnico.

¡No! El servicio técnico está muy lejos.

Como lo tenga que llevar allí... Estoy en el medio de la nada.

Sí, entiendo. Y, bueno, es una cosa o la otra.

Hay que elegir en la vida. Ya.

Bueno, da igual.

Si para lo que lo quiero, que es escribir y... hablar contigo.

¿Estás currando? Digo... trabajando.

Sí, claro, siempre.

Aunque cada tanto me tomo un recreíto y te miro barrer.

Vaya fetiches más raros tiene usted, señor Santana.

Me vuelven loco las mujeres que barren.

Si quieres, puedo ser tu porno-chacha.

¡Guau! No tengo idea de qué es eso, pero por favor,

dos dame de eso. Ya me imagino tu historial.

Pornoconescobas.com.

Broomers.com. ¿"Broomers"?

Viste que hay una teoría que dice

que todo lo que existe en la realidad

ya se hizo en porno.

¿Por qué no pones música mejor? OK.

Si pongo acá se escucha bien allá, ¿no?

Sí, claro. Perfecto.

Veo que no es tu primer Skype, Ronco.

(Música tranquila)

No es muy música para barrer,

pero es linda.

Además, el guitarrista es amigo.

# Otra foto más en la cartera... #

¡Son españoles!

Tenés buen oído.

Cada argentino tiene una cuota de dos españoles que puede conocer.

# Otra vez la magia se ha deshecho.

# Otra vez de vuelta la certeza.

# Otra vez la lógica del tiempo.

# Otra vez sin vos.

# Otra vez a camuflarme # en el silencio.

# Y a cada instante el sol derrite

# un trozo del glaciar # que hay en mi pecho... #

¿Qué pasa?

¿Pasa algo?

# Lejos de... #

¿Qué pasó?

(DISTORSIONADO) Que mira la foto.

¿Qué tiene? Estás hermosa, ¿eso te da miedo?

A mí un poco. No, mira. Mira la puerta.

¿Qué tiene?

¿No lo ves?

Hum... hum... ¿Una sombra?

Eso son unos dedos.

No. ¿Unos dedos? No, eso es una sombra.

Es una mano. Wally. Bueno, dale.

Tiene un anillo, dale.

Es una sombra, Lidia.

Wally.

Quedate tranquila, Lidia, que en esa casa estás bien sola.

Que me lo digas así no me deja más tranquila, ¿eh?

¿Qué?

Lidia.

Quedate ahí tranqui. Quedate tranqui.

Agarrá el teléfono y llamá a la policía.

¿Qué mierda?

(Teclado)

(MURMURA)

¿Qué mierda le pasa a esto?

Pero ¿qué coño haces aquí? Solo quería saber cómo estabas.

¿Cómo estaba? Me preocupo por ti.

Que te preocupas por mí. ¡Ahora es lo que me faltaba!

No hace falta que grites como una...

¿Vienes, te cuelas en mi casa y aquí la loca soy yo?

¡La loca soy yo! Lidia, por favor.

Voy a llamar a la policía y punto. Ya está. Se acabó, no puedo más.

¿Ese es Wally? ¿Qué dices?

¿Ese que está ahí es Wally? Mira, que te pires.

¿Sí? ¿Policía?

Sí, hay un intruso en mi casa.

Sí. En Sotomayor, sí.

¡Que te vayas de una puta vez!

(Puerta)

¿Quién mierda era ese tipo, Lidia?

Es una enfermedad horrorosa.

Horrorosa.

Y yo no podía, Wally.

Me sentía culpable.

Pero no podía cuidar de él.

Y un día...

hice mucha mucha fuerza y lo dejé.

Me habían dicho que quedaba mucho

para que se volviera dependiente, pero...

¿Y si...

ocurría más rápido?

¿O si pasaban 20 años que...

en los que...?

¿Tú estarías dispuesto a sacrificar tanto?

No sé. Según por quién también.

No me digas eso, Wally. No, lo que te quiero decir es que...

este tipo se mete en tu casa sin tu permiso.

Esto es así. Te asusta. Anda dando vueltas por ahí.

¿No?

Por un tipo así yo no sacrifico ni un martes a la tarde.

¿Cómo sabía quién era yo?

Se ha...

Se ha metido en mi Facebook y ha leído nuestras conversaciones.

Este está totalmente chiflado.

Un minuto. Un segundo.

¿Tocas el ukelele? No.

Pero estoy aprendiendo.

Sé tres acordes y, bueno, eso.

Yo toco la guitarra. Ah, ¿sí?

Y un poco el bajo.

OK, entonces yo no toco nada. No, no. Porfa.

No... Porfa.

Toca lo que sea, que me va a venir bien.

Bueno.

Bueno, no sé tocar. En realidad, este...

No me acuerdo mucho de la... Ahí voy.

# Ella no para de activar.

# Es actriz, dramaturga, # directora de teatro,

# profesora de teatro, # le gusta boxear.

# Y yo que aún no encuentro

# ni siquiera una habilidad.

# Nos vinimos a encontrar # en este mundo tan raro.

# Nos vinimos a encontrar

# en este mundo tan raro,

# singular. #

No me acuerdo de la letra, no me acuerdo de la letra, no.

No me aplaudas, que me siento peor.

Te juro, me da más vergüenza todavía.

Que no, que está muy bien.

Lo que pasa es que la letra apréndetela un poco más.

Vos porque sos actriz,

pero para los mortales como nosotros no es tan fácil.

Yo tengo memoria fotográfica.

Me acuerdo de todo con leerlo una vez.

Bueno, es como todos los músicos que tienen oído absoluto.

No es tan fácil de tener.

Es como un superpoder.

"¿Hola? Hola.

¿Cómo va? Bien.

Menuda casa me has dejado.

Sí, ja, ja.

Oye, ¿te importa si te hago una llamada rápida?

Tengo que preguntarte una cosita o dos".

¿Qué es eso?

Nuestro primer chat.

(MURMURA)

(Música)

(Música)

(TARAREO DISTORSIONADO)

¿Lidia?

(TARAREO DISTORSIONADO)

(SUSURRANDO) Menuda casa.

(Notificación: gota)

(Pitido)

(Pasos)

(Ducha)

(TARAREA)

(SIGUE TARAREANDO)

(Voces distorsionadas)

(Llamada)

Buenos días. ¡Buenos días!

Al final es verdad que no duermes nunca.

No, es que yo me meto acá dentro y me olvido de la hora.

Hoy cuando me he levantado me habían cortado la luz.

¡Ah! Ayer, cuando dormías, en un momento

se cortó la comunicación. Debe haber sido ahí.

¿A qué hora?

Más o menos a la hora que empezaste con la coreo.

A hacer la coreo esa que hacías. ¿Qué coreo?

La coreo esa que hacías, que no sé si... qué pasó que...

contabas, cantabas...

¿Qué contaba? ¿Una coreo? ¿Qué dices?

Eso que hacías a la noche, Lidia. ¿En la noche? Pero ¿qué dices?

¿Cuándo? "OK", bueno. No importa.

Me pasa por enamorarme de una actriz.

Hablando de actrices...

¿Cómo es? ¿Es complicado ser actriz?

¿Muy glamuroso?

Cuando limpio el baño de abajo

me siento como en la gala de los Emmy.

¿Se podía limpiar el baño de abajo?

Está claro que nadie lo había intentado antes.

No, pero en serio te pregunto.

Yo sé que pisaste la alfombra roja.

No quiero decir que te "googleé", pero te "googleé".

Sí, pero hace mucho tiempo.

Yo empecé haciendo publicidad de pequeña.

Hacía un montón de anuncios.

Y luego me salió un papelito en una serie

que se llamaba "Mi padre es un héroe".

Por cierto, a mi padre había que atarle las manos

entre toma y toma.

Las tenía un poco largas.

Y luego fui Vicky.

Era una estudiante de cine, adolescente,

un poco friki, pero muy amiga de sus amigos,

que salía en "Colegas".

¡"Colegas"! ¡Sí!

Pues ahí estuve cuatro años.

Firmábamos autógrafos, comíamos gratis en todos los restaurantes...

Yo fui portada del "Qué me dices" tres veces.

Y, de pronto,

de un día para otro, bajaron los productores a plató

y dijeron que cancelaban la serie y que...

que nos fuéramos a casa.

Y ahí se acabó todo.

Ahora, con suerte, hacemos una cosa que se llama

"Colegas: El reencuentro",

donde nos reunimos los actores que no estamos trabajando

y nos hacemos fotos para Internet para que la gente pueda comparar

cómo éramos entonces y cómo estamos ahora.

La gente comenta lo viejos que estamos todos,

lo gordo que está Pedro,

lo vieja y lo fea que está Vicky.

¿Vieja y fea? ¿Vicky? Bueno, la televisión no perdona.

Y desde Vicky, ¿después tuviste otro papel así tan trascendente?

No.

Ajá.

He hecho teatro y cosas pequeñas pero...

No, nada. Pero ¿te gustaría seguir,

no sé, trabajando de actriz? ¡Pues claro!

Claro que sí.

Bueno, podés hacer otras cosas también. Tenés

muchos caminos, ¿no?

La mampostería.

¡No! Bueno, si te gusta, también, pero...

sos dramaturga, sos directora,

sos profesora de teatro. Tenés muchas posibilidades, digo.

No.

No. No soy directora, no soy dramaturga.

No he escrito ni una obra de teatro.

Podría volver a dar clase, pero no sé.

¿Tenés "reel"?

Sí, pero está muy viejo. ¿Me lo podés pasar?

¡Venga! A ver si lo encuentro.

Lidia Ronco "reel"...

Vale, ahí va.

A ver, a ver.

Un momento.

(HABLA EN INGLÉS)

(Música)

¿Por qué pones esa cara?

¡Uh! Me olvidé que me podías ver.

No.

En serio.

No está mal.

Es un poco viejo, me parece. Sí, me lo hizo una amiga.

Eso no se hace. Los "reeles" no los hacen los amigos.

Están los editores.

¿Querés que te haga uno?

¿Lo harías?

(Música)

¿Que no me entero de qué?

¿No te enteras de que tenemos una niña?

¿No te enteras de que la tenemos que sacar tú y yo adelante o qué?

Estaba pensando que si al final voy a dar las clases aquí,

quizá estaría bien remodelar el baño este de aquí al lado.

De ahí.

Porque yo creo que es el que la gente va a usar

y no está muy practicable.

Yo prefiero que si vas a hacer alguna remodelación en la casa,

ni me cuentes.

¿Por?

No sé. Es la casa de mi familia.

Sos la primera dueña de esa casa que no tiene mi apellido.

Ya, bueno. Pero yo quiero reformar un baño, no cambiarte el apellido.

Sí, no sé. Tengo como una...

nostalgia rara, una cosa así.

Vale, bueno. Pues te prometo que no...

no voy a tocar nada de esta casa. Para nada, vamos.

Pero, por si acaso, ¿no tendrías por ahí unos...

planos? Porque yo ya los vi. No los necesito, pero...

quizá, no sé, igual un día

me pierdo

por la noche y no encuentro mi habitación.

¿Eh?

(Teclado)

¡Qué eficacia!

Lidia, ¿me escuchás?

¿Seguro que estos son los planos completos?

¿Me escuchás, Lidia?

¿Wally? ¿Que si son los planos de la casa estos,

que si están bien? Lidia, ¿me escuchás?

¿Me escuchás? ¿Wally? (VOZ DISTORSIONADA)

¿Me escuchás, Lidia?

(VOZ DISTORSIONADA) De la casa... están bien.

Lidia, ¿me escuchás?

¿Me escuchás? ¿Wally?

¿Me escuchás, Lidia?

(VOZ DISTORSIONADA) Wally.

(Pitido)

(Sintonía de Windows)

Hola, Lidia, ¿ahí me escuchás?

Qué paranoia, ¿no? ¿Qué ha pasado?

Tenés que hablar con tu proveedor de Internet.

No sé cuánto te estarán cobrando, pero sea lo que sea es mucho.

Te he dicho que tengo el mismo que tenías tú.

Por eso te digo. Los conozco, son unos ladrones profesionales.

¡Ojo! Capaz que es porque estábamos hablando

de las modificaciones de la casa.

La casa no quiere que la modifiques. Vamos a ver.

¿Qué pasa con el baño?

¿Qué tiene de importante que cambie un baño?

No es el baño, Lidia.

OK, pienso que mi familia

hubiese preferido que yo conservara su legado.

Es eso.

Pero has vendido la casa.

Sí.

¿Y tus padres qué dicen?

No, no tengo a mis padres.

No lo sabía, lo siento.

No importa. Murieron cuando yo era chiquito.

Murió mi mamá y al... al año murió mi papá.

A los dos les falló el corazón.

Tengo dos tíos.

Que no sé muy bien dónde viven.

Y... mi tía abuela

vivía en esa casa.

Y murió unos meses antes de que yo me accidentara.

Vale, te prometo que no voy a hacer reforma en la casa.

En todo caso...

la mejoro un poco

para que dure más. Ahora la casa es tuya.

¿Puedo saber por qué la has vendido?

Estaba pasando un momento...

Difícil.

Y pensé que irme de ahí

estaría bien. Y bueno, eso.

No me des bola.

Igual pienso que...

los legados familiares sí son importantes.

Yo creo que no hay que darle tanta importancia a esas cosas.

¿Qué cosas? ¿De qué hablás?

Pues eso, los legados familiares,

el seguir con las tradiciones,

respetar a la familia... todo eso.

¿Vos tenés a tus padres? Sí.

Pero no me gustaría ser como ellos.

Vamos, yo no quiero estar toda la vida trabajando de lo mismo,

Viviendo con alguien a quien odio,

hablando solo de dinero y esperando a que todo se acabe un día

yya está. No sé, no quiero eso.

No siempre es así.

Capaz tuviste mala suerte con tus padres, no sé.

¿A vos no te gustaría que tus hijos continuaran con tu camino?

No, yo es que no quiero hijos.

Ah, ¿no? ¿Jamás? ¿Nunca? ¿No...?

Nunca jamás.

¿Y para qué venir al mundo si uno no va a tener hijos?

¿Pues cómo que para qué? Para vivir.

Para crear, para disfrutar, para aprender...

Para hacer mil cosas.

Pero si no tenés nadie que continúe eso,

¿qué sentido tiene? ¿Continuar?

Ni que fuéramos una serie de televisión.

Bueno, tampoco te burles de lo que digo.

Wally, no me digas que te estás enfadando.

No me...

Si te burlás de lo que digo. Te estoy diciendo lo que pienso

y te burlás de eso, un poco me enoja.

Yo entiendo igual tu posición, tu manera de pensar.

Lo más importante del universo sos vos, OK.

Pero para mí no es así, qué se yo. Para mí somos...

No sé, venimos acá

y somos como vehículos para llegar a otros.

Y tener un hijo es como la culminación de eso.

Para mí. Me estás llamando egoísta.

Lo dijiste vos, pero cuadra. Me parece.

Mira, Wally, lo dejamos aquí mejor, ¿no?

No te enrosques. Cómo sois los argentinos, de verdad.

¿Los argentinos?

¿Somos los culpables de todo los argentinos?

¿Qué tiene que ver? No es una cosa de nacionalidad.

Además, si hablamos de los españoles,

estuvieron adentro del "freezer" del generalísimo, ¿cuánto tiempo?

Nosotros eso de: "No queremos ser como los padres,

trabajar toda la vida, estar juntos...".

Ya lo hablamos en los 70. Hace un montón de tiempo.

Lo superamos como sociedad ya.

¿Wally?

No sé de qué me estás hablando. OK.

Estoy con tu "reel".

¿Hablamos más tarde? ¿Hablamos en otro momento?

Como quieras. Vale, chao.

(Llamada)

(Llamada)

(Llamada)

(VOZ DISTORSIONADA) ¿Wally?

¿Wally? Sí, Lidia.

Wally, hay alguien en la casa.

¿Cómo? ¿Hay...? Sí.

¿Llamaste a la policía?

Claro que he llamado a la policía, pero no han encontrado nada.

Pero tengo muy claro lo que estoy escuchando.

¿Qué escuchás? Oigo pasos. Los oigo todo el rato.

El otro día en la ducha los oí

y ahora los estoy escuchando todos los días.

Abajo, en el fondo... No sé dónde están.

¿La policía fue abajo, al fondo?

Sí, ya han buscado todo y no han encontrado nada, ¿vale?

Pero te juro que hay alguien aquí.

¿Les hablaste de Rodrigo? Claro que les he hablado de Rodrigo,

pero me han tratado como una loca.

Me han dicho que me tengo que acostumbrar,

que esto es una... casa vieja y que... que hay ruidos.

Y que me tengo que acostumbrar a los...

¿Qué pasa, Lidia?

No sé. Es el ordenador, se ha abierto algo que yo no...

(VOZ DISTORSIONADA) Yo no...

Wally.

¿Wally?

Es Rodrigo.

Me dice que te diga que todo está bien

o que me despida de ti para...

Lidia, no me parece buena idea.

Si de verdad pensás que hay gente en la casa,

tenés que volver a llamar a la policía, por favor.

(SUSPIRA) Me cago en la puta.

Te juro que yo no soy así, Wally. Yo soy muy valiente.

¿Por qué huele así en este baño?

A podrido. ¿Siempre ha olido así aquí?

¿Wally? No sé, Lidia, no sé.

No usaba ese baño. La verdad es que no sé, no sé.

De verdad.

Qué mierda, estoy acojonada en mi propia casa.

Bueno, tranquila, tranquila.

Ya, encima, con lo de Rodrigo, no me atrevo ni a usar el ordenador.

¿Qué te dijeron los del "service"? Pues nada.

Nada que me sirva. Que use contraseñas complejas,

que no abra archivos desconocidos y ya está.

Pero ¿lo limpiaron? ¿Le sacaron virus?

¿Troyanos? ¿Toda la basura la sacaron?

Por poco no lo meten en un balde con lejía. No queda nada.

"OK", entonces se puede usar. No hay problema.

Ya. ¿Qué vas a hacer ahora?

No sé. ¿Por qué no llamás a algún amigo?

¿No tenés algún amigo o amiga que te pueda acompañar?

¿Ahora? Que vengan en medio de la noche a Sotomayor

entre semana a buscarme. Pero ¿estás loco?

Encima como les diga para lo que tienen que venir,

me van a venir a buscar,

pero con una camisa de fuerza y un enfermero.

¿Lo has oído? No, ¿qué? Se cortó recién.

Acaban de cerrar la puerta del baño.

Mira, mira.

¿No la cerraste vos antes de ir a la habitación, Lidia?

No, no. No, no he sido yo.

No.

Tenés que llamar a la policía, Lidia. Llamá a la policía.

No, no me van a hacer caso.

Wally, he visto algo.

¿Eh?

Wally, me parece que hay alguien abajo.

Hay alguien abajo, en la primera planta.

Por favor, Lidia, llamá a la policía.

Yo estoy muy lejos, no te puedo ayudar.

¿Qué te voy a decir? No sé qué decir.

No sé, Wally, pero por favor, no cortes.

(VOZ DISTORSIONADA) Por favor, por favor. ¿Dónde está?

¿Dónde está? Lidia, tenés que llamar a alguien

que te vaya a ayudar, por favor te lo pido.

(Notificación)

(SUSPIRA)

(Notificación)

(SUSURRA) Wally, están abajo.

(Teclado)

Los estoy escuchando, están en la primera planta.

¿Wally? Por favor, dime algo que me calme, por favor.

¿Wally? ¿Wally?

¿Wally, estás ahí?

(MENSAJE VOZ) "Yo vivo en Malasaña.

Cada vez que Lidia me escribe uno de sus mensajes desesperados,

tengo dos horas de viaje. La mayoría de las veces

me recibe a gritos, como la otra vez.

Por ti me llamó, porque le dabas miedo.

Llegué a la casa, me hizo pasar y me dijo que esperara abajo.

Luego subió y se quedó chateando contigo".

Wally, por favor, háblame y dime algo que me tranquilice, por favor.

(MENSAJE VOZ) "Cuando subí, me trató como a un loco.

Te vi en la pantalla y pensé que la estabas amenazando con algo,

pero luego me di cuenta de que no. Ella es así, una desquiciada".

¡Wally! ¿Dónde estás? ¡Wally, contesta!

Lidia, si de verdad pensás que hay gente en la casa,

llamá a la policía, ¿OK? Pero ¡que no me van a hacer caso!

"Cuando le digo que haga algo al respecto,

que se mude o que te denuncie, me dice que nadie le cree".

Lidia, yo te creo. Estoy con vos. Estoy ahí, ¿OK?

Pero estoy a 14.000 kilómetros de distancia, ¿qué querés que haga?

No puedo hacer demasiado, llamá a la policía.

Te llamo desde el ordenador.

(MENSAJE VOZ) "No es que me importe lo que te pase, Wally,

pero te voy a dar un consejo gratis: no caigas en su trampa.

Primero, antes que nada, es actriz. Y segundo, está loca.

La combinación de esas dos cosas te puede destruir la vida...".

(Llamada)

"Créeme. Estuvo a punto de destruir la mía".

¿Hola? Sí. Mira, es que hay alguien en mi casa. Sí.

(SUSPIRA)

Sí, sí.

Sí, la de Sotomayor de la Sierra, sí.

Ya, pero es que los oigo ahora.

¡Que los estoy escuchando ahora!

No, no tengo familiares cerca.

Amigos tampoco.

Pero ¿no va a venir nadie entonces?

Vale.

Sí, sí. Llamo y todo eso. Venga.

(SUSPIRA)

Adiós.

¿Hola?

Mira, Wally, llevo llamando días.

Hace un montón que no hablamos, ¿vale?

Y no me hacen ni puto caso, se creen que...

Son como los del "service", piensan que estoy loca.

Pero ¿van a ir?

Si vienen lo harán mañana por la mañana temprano.

¿Y ahora qué hora es ahí?

Las 03:15.

Bueno, no falta tanto.

No. Te acostás, te relajás un poco, no sé.

Hasta que amanezca, no sé.

¿Cómo me voy a dormir ahora?

No digo dormir, pero, no sé, capaz...

Relajarte, estar tranquila. Cerrá la habitación con llave.

Esa cerradura es muy buena.

Sí.

Mañana de día, no sé, podés pensar con más tranquilidad.

No sé, no sé.

(VOZ DISTORSIONADA) ¿Puedes hacerme compañía?

No me hagas esas cosas que me hacés.

Yo también estoy solo acá.

No sé qué dije.

Tengo que terminar un informe.

Yo estoy acá. Me quedo acá.

Gracias.

Mañana mismo me voy donde Nati y ya veré qué hago con la casa.

Ahora no pienses en eso, intentá descansar.

Tranquilizarte, ¿eh?

Yo estoy acá.

Cualquier cosa que pase, que necesites,

que me quieras decir, que se escuche,

yo estoy acá escuchando, ¿OK?

OK. ¿Sí?

Concha de la lora.

¿Lidia?

(Voces distorsionadas)

(Voces distorsionadas)

(Pitido)

(Teclado)

(Notificación)

(Llamada)

Hola, Wally, ¿me oyes bien?

Sí, hola.

¿Qué tal? ¿Cómo estás?

Acá andamos, ¿me querías mostrar algo?

Bien, bien. Directo al grano.

Oye, antes que nada, quiero que sepas que te entiendo.

Sé lo que se siente cuando conoces a una chica guapa

que parece necesitarte. OK, ya leí tu mail.

Si me querés mostrar algo, es tu momento, Rodrigo.

Dale. Está bien, está bien.

Te lo estoy compartiendo ahora.

(Golpes)

(Golpes)

Son las capturas de pantalla de todos los mensajes

que Lidia me ha mandado desde que empezó a chatear contigo.

(Golpes)

(Golpes)

Mirá, si esto es real, si estas imágenes son verdaderas,

yo te agradezco que me quieras avisar.

Ahora, si son falsas...

Vos sabés que estás totalmente loco ¿no?

¿Cómo van a ser falsas? Las tienes ahí en tu ordenador.

Mira, yo trabajo con imágenes. Sé que todo se puede manipular.

Bueno, sí. Sobre todo a los hombres como nosotros.

OK, Rodrigo. Fue un gustazo hablar con vos.

¡No, Wally! Espera, espera.

¿No te das cuenta que está jugando contigo?

Es una actriz, macho, ¡una actriz! Viven para ser deseadas.

Quieren ser todo el rato el centro de atención.

Y si no lo son, se vuelven locas. OK.

Además, cuando quieres contar con ellas,

te abandonan, Wally. ¡Te abandonan!

Chao, Rodrigo. No, Wally, por favor, no.

No seas imbécil y despierta.

(Llamada)

¿Wally? Wally, ¿estás ahí? Sí, acá estoy.

Vale. ¿Lo has oído?

¿Lo has oído? No, Lidia.

Cada vez que me preguntás si escuché o vi algo,

justo siempre se corta.

Pero ¿qué dices, Wally? ¡Si es al revés!

Las cosas pasan cuando se corta.

Ellos solo están tranquilos cuando hablo contigo.

OK. ¿Quiénes son ellos?

No lo sé, me parece que son tu familia.

Tú fuiste el que dijo que quizá estaban enfadados

porque era la primera dueña de la casa

que no tenía vuestro apellido. ¿Lo has oído? Lo has oído, ¿no?

Lidia.

Se ha oído clarísimo.

Han golpeado las puertas de la primera planta.

Escuchame, dame el teléfono de algún amigo tuyo

que pueda llamar y le digo que te vaya a buscar.

No voy a meter a nadie más aquí dentro.

Wally.

¿Tú te acuerdas que cuando yo compré la casa

vimos unos planos antiguos? Sí.

Te acuerdas, ¿no? Sí, sí.

Y luego, ¿te acuerdas que me mandaste unos

que son más nuevos, quizá?

Sí, los que había hecho mi tía. Vale.

Pues resulta que los planos son diferentes.

Son diferentes, Wally. Alguien ha construido una habitación

y la ha querido mantener oculta.

¿Una habitación? Es imposible lo que me estás diciendo, Lidia.

¿Sí, imposible? Pues mira lo que esta loca

acaba de descubrir.

Hueco.

Hay una habitación aquí, Wally.

Lidia, escuchame, tenés que salir ya de la casa.

¿Qué? Que tenés que salir ya de la casa.

Pero no puedo... ¡Rodrigo está ahí!

¡Suelta eso, joder!

¡Soltala, hijo de puta, cagón!

Que Wally ni Wally. ¡Soltala!

Está en el puto culo del mundo. ¿Qué dices?

Yo estoy aquí dispuesto a dar todo por ti

y prefieres a un lisiado argentino de mierda.

¿Me oyes? ¡Soltala, hijo de puta!

¡Lidia! Corré, corré, ¡dale!

¿Dónde cojones crees que vas, zorrita?

Que yo también te quiero cantar una canción.

Wally, te lo dije, ¿eh? Te lo dije.

La casa está ocupada, la casa está ocupada.

La casa está ocupada. Tu tía lo sabía y los tenía encerrados.

Pero Rodrigo lo ha echado todo a perder.

No sé qué hacer, Lidia. No sé qué hacer.

Mierda, no sé qué hacer.

No cortes, Wally, no cortes.

Si hablo contigo, ellos se tranquilizan.

(VOZ DISTORSIONADA) Por favor, no cortes.

Y pensabas que estaba loca.

(GRITA)

(Música en bucle)

(Voces distorsionadas)

¿De qué te escondías, Lidia? ¿Qué pasa?

¿Ya no me quieres? ¡Suéltame, gilipollas!

Wally, ¿estás ahí? Sí, estoy acá.

No cortes. Mira.

Tengo que salir, Wally. Toda la primera planta está ocupada.

Tenés que llamar a alguien, Lidia.

No puedo volver a llamar.

Soy la loca de Sotomayor, ¿recuerdas?

(GRITA)

¡Lidia!

¡Lidia!

Tengo que salir de aquí.

¡El balcón! ¡El balcón del cuarto!

¡El balcón no, no podés! ¡Es muy alto para saltar!

¡Lidia, no podés saltar por ahí!

¿Qué pasa, Lidia? ¡Contame qué está pasando, por favor!

Están ahí también.

Quédate conmigo, Wally. Si estás tú no me hacen nada.

(GRITOS)

¡No! La concha de su madre.

(Voces distorsionadas)

No puedo más, no puedo salir. Te tenés que esconder.

Te tenés que esconder hasta que amanezca.

A que venga la policía. No puedo abrir la puerta.

Pero ¿dónde me escondo?

¡En la habitación donde no podías abrir la puerta!

La que es difícil de abrir, esa puerta.

Ahí, donde era mi estudio.

¡Que no puedo abrir la puerta! ¡Vas a poder abrirla!

¡Por favor, te digo! ¡Andá para ahí!

Bueno, por favor, no cortes.

(JADEA)

(GRITA)

¿Sigues hablando con ese sudaca de mierda, zorra?

(Golpe)

(GRITA) ¡Forro! ¡Cagón!

Joder, los argentinos ya nos roban las novias

sin tomarse la molestia de salir de su país, ¿eh?

¡Conchudo! ¡Hijo de puta! ¡Cagón de mierda!

Ven a robarme la novia cara a cara, soplapollas de mierda. ¡Ven aquí!

Cagón, sos un cagón.

Soplapollas de mierda. No, ¡pará!

Espera, espera, espera, tengo una idea mejor.

Ya que te has enamorado de ella a distancia,

has visto cómo se cambiaba de ropa a distancia...

Joder, me cago en la puta.

Hasta has visto cómo dormía a distancia.

¿Qué te parece si presencias cómo le reviento la cabeza a distancia?

Los dos tienen que irse de ahí. ¿Sí? ¿Por qué? ¿Por ellos?

Yo los dejé salir, ellos me cuidan.

¿Quiénes son ellos? Tú lo sabes mejor que yo.

(GRITA)

¡Dejalo, Lidia! Andá a la habitación.

¡Lidia, andá a la habitación!

Acordate, tenés que empujar la puerta

para la derecha y para arriba. Empujala bien fuerte.

No puedo, Wally.

¡Sí que podés! Por favor, Lidia, tenés que poder.

¡Qué mierda!

(GRITA)

(Golpes)

Lidia, ¿me escuchás?

¿Qué está pasando?

¡Lidia! (GRITA)

¿Pudiste abrir?

Cerrá la puerta.

¿Cerraste bien? Lidia, ¿cerraste bien la puerta?

Contestame algo, por favor, Lidia.

¿Cerraste bien la puerta? ¿Estás bien?

(Golpes)

¡Lidia, contestame por favor! ¿Estás bien?

¡Contestame, por favor!

(Golpes)

Escúchame, quiero que sepas...

quiero que sepas que tenías razón cuando decías

que tus familiares no quieren que me quede la casa.

Vale, así que...

te la devuelvo, Wally, te la devuelvo.

No la quiero. ¿Qué estás diciendo, Lidia?

¡Solo acepta la casa, Wally! Por favor, ¡acéptala!

(Golpes)

Está bien, la acepto.

(Música en bucle)

Voy a ir directo para Madrid en el primer vuelo,

vos no podes pasar por esto sola.

Soy el culpable de lo que está pasando.

No es tu culpa, Wally.

Y...

no...

¿Por qué no puedo ir? No tienes que venir.

No puedes venir.

Quiero que sepas

que todo el tiempo que hemos pasado juntos,

el sentir que te importaba... ¿Por qué estás diciendo eso, Lidia?

Ha sido hermoso, Wally.

(Música en bucle)

Escúchame bien.

Voy a ayudarte a salir de ahí.

Lidia, no me cortes, ¿dónde vas? Por favor, ¡no dejes de hablarme!

¡Lidia, no dejes de hablarme, por favor!

¡Lidia!

¡No dejes de hablarme, por favor, no cortes!

¡Por favor, hablame! ¡Hablame!

(Música en bucle)

(Voces distorsionadas)

Lidia (Ingrid García-Jonsson) compra una casa en la sierra de Madrid y mantiene el contacto por internet con su antiguo dueño, Wally (Demián Salomón), un joven que vive en Argentina. Con el paso del tiempo ambos se enamoran a distancia, pero las cosas se complican cuando ella afirma que puede escuchar a otras personas que parecen habitar la casa en secreto.

Como veis, Ingrid es protagonista allá donde va, no importa si se trata de la última película que hay en taquilla o del programa que pisa. ¡Es una star en toda regla!

PLAYZ

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