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Proyecto Pananá: el apetito insaciable de la IA

  • La empresa californiana Anthropic llevó a cabo el Proyecto Panamá, con una compra masiva de libros
  • Esos libros de segunda mano se escaneaban y entrenaban a su modelo de lenguaje, Claude
Página Dos - Proyecto Panamá, el secreto de la IAVer ahora
Libros fotografiados en la librería Fènix de Badalona.
Marta Dominguez

Si una máquina del tiempo pudiera volver a la vida al escritor de ciencia ficción Ray Bradbury (1920-2012), este tardaría un buen rato en comprender el actual destino de los libros. En enero de 2026 se destapó el llamado Proyecto Panamá, una operación de escaneo destructivo de libros iniciada a principios de 2024 por la empresa estadounidense de inteligencia artificial Anthropic. El objetivo del proyecto es entrenar a su modelo de lenguaje, Claude. Dos expertos hablan con Página Dos de los peligros éticos de esta clase de iniciativas.

Anthropic, en un principio, utilizó libros pirata, y fue demandada por derechos de autor. En un litigio posterior, el juez William Alsup dictaminó que el uso de libros adquiridos legalmente para su digitalización y entrenamiento de modelos constituía un uso legítimo. El siguiente paso de la empresa fue adquirir millones de libros de segunda mano a empresas como Better World Books, World of Books y Zoom Books. Máquinas hidráulicas cortaban el lomo de los ejemplares, separaban las páginas y las pasaban por escáneres industriales de reconocimiento óptico de caracteres. Luego se desechaban los libros. Una imagen tan triste como avariciosa del futuro de la literatura.

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Papel vs digital

A pesar de contar con el controvertido respaldo legal de la ley, la operación alimentó un intenso debate ético. El mundo académico y el editorial cuestionaron que se hayan sacrificado físicamente millones de volúmenes para encerrar el conocimiento acumulado tras las paredes de un modelo comercial privado. Es la paradoja de la era del big data, en la que se destruye el soporte físico del saber tradicional para construir las mentes virtuales del mañana. Anthropic no solo compró libros a grandes plataformas; librerías independientes como Fènix, en Badalona, también recibieron extraños pedidos masivos con destinatario estadounidense. «Mismo cliente, temáticas muy azarosas, me extrañé. Contacté a un amigo experto en IA, que confirmó la sospecha», cuenta el librero Marçal Font.

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Su amigo era el investigador Xavi Vinaixa. «Se empezó a hablar en 2024 que llegaría un punto en el que a los modelos de lenguaje se les acabaría los datos digitalizados y libres online de calidad, que era lo que quedaba más a mano. Y que, cuando eso sucediese, tendrían que recurrir a los libros físicos», argumenta Vinaixa. El Proyecto Panamá sienta un precedente de privatización del conocimiento. Al comprar millones de libros en el mercado secundario para destruirlos, Anthropic acelera la pérdida definitiva de ejemplares raros o no catalogados.

A diferencia de iniciativas como el Proyecto Gutenberg o Google Books, este modelo convierte la literatura universal en un conjunto de datos cerrado, accesible solo a través de una interfaz de pago. La doctrina del fair use aplicada a la compra e inmolación de copias físicas beneficia de manera desproporcionada a las grandes tecnológicas. Impide que startups o instituciones académicas accedan a conjuntos de datos de similar calidad, al tiempo que priva a los autores de cualquier regalía por la explotación a gran escala de sus obras. Bradbury nos advertiría del gran riesgo para la memoria histórica y la biodiversidad bibliográfica. La cultura se convierte en combustible efímero para modelos de lenguaje, y una vez más prima el beneficio económico sobre la preservación documental.