Los estadounidenses votan pensando en Trump: "Estas elecciones van de estar a favor o en contra de él"

  • Estos comicios de mitad de mandato son percibidos como un plebiscito al mandatario republicano
  • Las encuestas apuntan a una victoria demócrata en el Congreso y dejan el Senado en el aire
Las midterm ponen a prueba a Trump

Las midterm ponen a prueba a TrumpRTVE Noticias

Lachlan acaba de depositar su voto en uno de los colegios electorales de Alexandria (Virginia), una ciudad situada en las orillas del río Potomac y a pocos kilómetros al sur de Washington D.C. y de la residencia oficial del presidente de los Estados Unidos. Su nombre no está en la papeleta, pero "Donald Trump es el gran tema en estos comicios". "Estas elecciones son a favor o en contra de él. Así es como yo lo veo", afirma este joven de 29 años, que no especifica el color de su papeleta, pero que cree que los demócratas ganarán, al menos, la Cámara de Representantes. "No sé qué pasará con el Senado y las encuestas se han equivocado otras veces. No conviene emocionarse antes del recuento", dice.

A pocos metros de allí, en otro colegio electoral del mismo barrio, un vecino que no quiere dar su nombre tiene claro qué es lo que más le preocupa en estas elecciones. "El apoyo a la Administración Trump y al movimiento MAGA. Quiero dejar atrás la era de Donald Trump y lo que él representa. Cualquier político que apoye a Trump no tendrá mi voto", sostiene este hombre, que se califica como independiente, pero que confiesa que ha votado mayoritariamente a los republicanos y que considera volver a hacerlo cuando el actual mandatario no esté en la papeleta ni apoyando a sus candidatos.

"Incluso si le han apoyado en el pasado, no tendrán mi voto. Se trata de democracia. De decencia y de principios morales", continúa. "He votado por ambos partidos, pero desde que Trump se hizo con el control del Partido Republicano, hay una falta de decencia y de carácter moral que me impide votar a cualquiera que lo apoye o que no se pronuncie en contra. Hasta que superemos el culto a Donald Trump no se me ocurre otra prioridad", explica. Espera que estos comicios reflejen "un rechazo claro" al mandatario y que ganen los demócratas porque cree que "Estados Unidos necesita dejar claro que ya no nos interesa la política del 'MAGA' (Acrónimo de Make America Great Again, el mantra del líder republicano).

Carteles electorales en un centro de votación de Alexandría

Carteles electorales en un centro de votación de AlexandríaRTVE Noticias

Virginia solía teñirse de rojo en cada cita electoral desde 1968 hasta 2004, pero la tendencia cambió y ahora es un territorio mayoritariamente azul, que cuenta con un gobernadora demócrata, Abigail Spanberger y la alcaldesa de Alexandria, Alya Gaskins, también es demócrata. En 2024, Kamala Harris ganó este estado por unos seis puntos, sin embargo, fuera de los suburbios del norte y de las grandes ciudades, gran parte del territorio sigue siendo republicano. Para estas elecciones, las encuestas apuntan a una contienda reñida.

"Yo sí espero que quienes están gobernando hagan lo correcto y ayuden a todo el mundo", afirma Jilly, que no quiere decir a quién ha votado porque "el voto es secreto", pero que cree que mucha gente "está tan enfadada y molesta que votará movida por la ira". Sabe que la inflación es el gran tema en estos comicios, pero espera que el resto de electores "lean con atención lo que cada candidato va a ofrecer" antes de elegir una papeleta u otra. "Mucho depende del Congreso, mucho depende de que todos trabajen juntos, no solo de una persona. Tendremos que esperar y ver cómo acaba todo", concluye.

A Sean no le convencen todas las medidas planteadas por los demócratas, pero considera que "el programa de los republicanos es peligroso para el país". Por eso, "aunque no esté necesariamente de acuerdo con todo su programa, creo que palidece en comparación con lo peligroso que es el bando republicano", asegura. Su pareja, Hanna, comparte su opinión. "Siempre he votado a los demócratas y espero que vuelvan al poder", asegura.

Sean y Hannah tras votar en las midterm

Sean y Hannah tras votar en las midtermRTVE

Lo que mueve a los votantes

Will tiene 37 años y en estas elecciones quería votar por alguien que "se opusiera a Trump y a quienes se muestran contrarios a la IA y los centros de datos", uno de los grandes temas de esta campaña. "Bueno, no es que quiera que se hagan con el control de nuestro estado, pero creo que probablemente sea bueno obtener ingresos fiscales gracias a ellos", explica. No muy lejos de aquí está el condado de Loundoun, considerado la "capital mundial de los centros de datos", ya que alberga 233 mega-instalaciones operativas y otras 171 planificadas, la mayor concentración del planeta. Su presencia y su impacto en el paisaje ha sido uno de los grandes debates en estas elecciones de mitad de mandato.

"Yo he votado pensando en las políticas sociales, para que puedan contrarrestar las decisiones de Trump", explica Katie, la pareja de Will, que está más preocupada por asuntos que también se votan en Virginia en estas midterm, como la protección del matrimonio entre personas del mismo sexo. "Si por cualquier motivo el Gobierno decide restringirlo, quiero que Virginia también cuente con medidas para evitarlo. También me parece importante que se permita votar a las personas que han estado en prisión. Son seres humanos y forman parte del país" continúa. Virginia 'vota azul' en los últimos años, así que cree que eso es lo que sucederá ahora.

En este estado también está en la papeleta el apoyo o el rechazo al aborto, el matrimonio homosexual y el derecho a voto para los excarcelados. A nivel nacional, Katie tiene la sensación de que habrá "un cambio de tendencia" debido a la frustración en torno a la economía. "Es un desastre y creo que mucha gente se arrepiente de haber votado a los republicanos en las últimas elecciones", asegura.

Katie y Will lucen su pegatina de "he votado" tras depositar su papeleta

Katie y Will lucen su pegatina de "he votado" tras depositar su papeletaRTVE

"He votado en contra de Trump sin dudarlo. Es estupendo que haya cambios. Los tipos de interés han subido, el precio de la gasolina ha subido. El poder adquisitivo ha bajado. Aquí se nos da muy bien elegir a demócratas, pero tenemos que elegir a más demócratas en todo el país", asegura Boyd, que emitió su voto anticipado en cuanto pudo y este martes acompaña a su mujer al centro de votación. "Espero que puedan recuperar el Senado. Sigo de cerca campañas como la de Michigan, con Abdul El-Sayed y la de Maine con Troy Jackson, y me encantaría que Angie Nixon ganara en Florida. Va a ser un camino un poco más difícil, pero estamos deseando ver los resultados", asegura.

Lachlan, sin embargo, no sabe hasta qué punto servirá recuperar el Congreso, tal y como prevén las encuestas. "Muchas de las decisiones que ha tomado Trump no pasan por la Cámara de Representantes (el presidente firma las llamadas ordenes ejecutivas), así que, para ser sincero, aunque los demócratas se hagan con el control del Congreso, no sé hasta qué punto eso cambiará realmente las cosas", afirma. "Quizá lo investiguen a él. Quizá investiguen a los miembros del gabinete. No lo sé".

Boyd vota junto a su familia en AlexandriaRTVE Noticias

Esta tarde ambos acudirán a una fiesta en uno de los bares del barrio, para seguir los resultados y esperan poder celebrar una victoria demócrata. "Creo que (los republicanos) van a perder ambas Cámaras. Creo que el impulso está del lado de los demócratas y la popularidad del presidente está muy baja en este momento", asegura Boyd. Y es cierto. Trump llega a estos comicios con la tasa de popularidad más baja para un presidente desde las elecciones del año 2006, durante el segundo mandato del republicano George Bush.

Además, la estadística tampoco está de su parte, ya que las elecciones de mitad de mandato no suelen dar buenos resultados al partido en el Gobierno. Desde la Segunda Guerra Mundial, la formación que ocupa la Casa Blanca siempre ha perdido escaños en la Cámara de Representantes, con la excepción de los demócratas de Bill Clinton, en 1998, y los republicanos de George W. Bush, en 2002.