Al menos 24 muertos por un bombardeo ruso contra una escuela donde se repartía ayuda en la urbe ucraniana de Komishuvaja
- El blanco del ataque fue un colegio donde había vecinos que habían ido a recoger ayuda
- Este bombardeo se produce tras el fin de una tregua local en Oleshki

Un soldado ucraniano se prepara para disparar proyectiles Grad cerca de Kramatorsk, en el este de UcraniaAFP/Servicio de prensa de la Brigada mecaninaza 93 Kholodnyi Yar/ Iryna Rybakova
Al menos 24 personas han muerto este lunes y otras cinco han resultado heridas por un bombardeo de Rusia contra una escuela donde se entregaba ayuda y un refugio próximo en la ciudad de Komishuvaja, en la región de Zaporiya, en el sur de Ucrania.
El Servicio Estatal de Emergencia de Ucrania ha precisado en sus redes sociales que entre los fallecidos hay dos rescatistas y cuatro policías. Hay también dos miembros de los servicios de rescate entre los heridos.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, quien por el momento ha confirmado 18 muertos y cinco heridos en ese ataque, ha explicado en su cuenta de X que ese lugar ha sido golpeado desde esta mañana por varias bombas aéreas.
"Los bombardeos tenían como objetivo un colegio empleado con fines humanitarios, la gente estaba recibiendo ayuda humanitaria allí. Después de una primera bomba aérea cayera, hubo un bombardeo de doble impacto con nueve bombas más, contra un refugio donde la gente había acudido a protegerse", ha detallado el mandatario ucraniano.
Las operaciones de rescate todavía se llevan a cabo en ese sitio, donde prosigue la búsqueda de restos y supervivientes. "Es extremadamente difícil, las fuerzas armadas, los rescatistas y los servicios especiales están involucrados", ha dicho Zelenski.
El presidente de Ucrania ha afirmado que no es posible que los rusos no supieran que en ese colegio los vecinos acudían todas las semanas para recibir asistencia humanitaria. "Esta es una prueba más de que Rusia no quiere una desescalada ni una Justicia real".
Rusia envía una señal con este bombardeo, dice Zelenski
Zelenski ha indicado que tras operación humanitaria del pasado fin de semana en Oleshki, en Jersón, en el sur de Ucrania, donde se declaró un alto el fuego local para evacuar a sus habitantes tras meses de asedio, hubo un momento en que podrían haberse dado pasos hacia la paz, pero "con estos asesinatos, Rusia está enviando una señal opuesta: Rusia apuesta por más muertes. Debe haber una respuesta a esto, una respuesta del mundo".
El alto el fuego local, de seis días de duración, se acordó para Oleshki y sus alrededores tras los esfuerzos de mediación de la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, y con la participación del papa León XIV. Expiró la medianoche del domingo. Ha sido la pausa local en los combates más prolongada desde el inicio de la invasión a gran escala por parte de Rusia en 2022.
Al término del alto el fuego, la propia Melania Trump escribió en X que la misión ha sido "un éxito" con la entrega de ayuda crucial a la región y permitiendo la evacuación de casi 800 personas.
"En el nombre de EE.UU., alabo a Rusia y Ucrania por su liderazgo y cooperación en torno al alto fuego en Oleshki. Espero que Oleshki sirva de base para una paz duradera entre ambas naciones. El alto el fuego comenzó el 27 de noviembre de 20026 y concluyó el 1 de noviembre de 2026, conforme lo planeado".
El Estado Mayor de la Defensa de Ucrania ha señalado en un comunicado publicado este lunes en sus redes sociales que sus fuerzas garantizaron un alto el fuego y actuaron dentro del acuerdo alcanzado para llevar a cabo una operación humanitaria en Oleshki.
"Como resultado, se entregó un cargamento humanitario a su destino, y los ucranianos que querían abandonar Oleshki regresaron a la territorio controlado por Ucrania", reza el texto.
El Estado Mayor ucraniano ha denunciado, por otro lado, que Rusia "utilizó la pausa humanitaria para establecer sus posiciones": "Durante el alto el fuego, se registró una rotación de las unidades rusas, el fortalecimiento de las posiciones, la expansión de los medios antidrones en las carreteras y el aumento de la logística, incluyendo la entrega de munición", afirma.
Desde Moscú, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, no ha descartado que ese cese temporal de las hostilidades haya sido aprovechado por los efectivos ucranianos para "reagruparse".
"Podemos asumir con bastante confianza que las fuerzas armadas ucranianas han empleado este periodo para reagruparse, esta es una práctica estándar en estas situaciones", ha dicho Peskov, en una rueda de prensa. El portavoz ha agradecido, además, a Melania Trump su mediación y ha apuntado que por el momento no hay planes o propuestas específicas para otra "pausa humanitaria" en ninguna parte del frente. "Cada caso individual es único, actualmente no hay iniciativas o planes similares", ha zanjado.
Un acuerdo para un acceso mensual a Oleshki
Sobre Oleski, la defensora del pueblo de Rusia, Yana Lantrátova, ha revelado este lunes la existencia de un acuerdo para un acceso mensual humanitario para hacer llega ayuda a los residentes que se han quedado en esta población ucraniana, que Rusia controla desde el inicio de la guerra.
"Mi colega (el defensor del pueblo de Ucrania, Dmitró Lubinets) y yo estuvimos de acuerdo (...) con el objetivo de organizar misiones similares, al menos mensuales, para entregar ayuda humanitaria a Oleshki, en la región de Jersón", ha informado Lantrátova en una rueda de prensa.
Según esta fuente, el número total de evacuados no llega a las 750, ya que algunos autobuses habilitados para transportar a los residentes de Oleshki "regresaron vacíos". En este sentido, la defensora del pueblo ha afirmado que algunos vecinos no han salido de allí, porque tienen personas mayores a su cargo, que "no sobrevivirían al viaje". Aun así, las autoridades están al tanto de sus necesidades y van a prestarles asistencia.
Desde Kiev, su homólogo ucraniano, Dmitró Lubinets, ha expresado su deseo de que la experiencia en Oleshki sea algo más que un caso aislado y se convierta en "la base de un nuevo mecanismo para responder a crisis humanitarias complejas". Asimismo, ha hecho hincapié en que las autoridades rusas han respetado de forma escrupulosa su compromiso de permitir a los ciudadanos de esa población viajar libremente hasta territorio bajo control de Kiev si así lo decidían.
Tanto Lubinets como Lantrátova han revelado que han pedido a Melania Trump que ejerza ese mismo papel para otros alto el fuego en Jersón y otras zonas del frente que permitan salvar civiles, siguiendo el modelo de Oleshki.
