Los glaciares de Sebastião Salgado congelan el tiempo en el depósito subterráneo de la Fundación Canal
- La exposición Aqua Mater del fotógrafo brasileño se abre este miércoles en Madrid
- 92 imágenes de gran formato en blanco y negro con el agua como hilo conductor
El agua es el principio de la vida, el elemento que envuelve el planeta azul y el recurso al que no tienen acceso 2.200 millones de personas en todo el mundo. El antiguo depósito subterráneo del Canal de Isabel II tenía una capacidad de 180 millones de litros, la cantidad de agua que pierde la Tierra cada 10 segundos. Ahora alberga una inmensa sala de exposiciones en la que las fotos de Sebastião Salgado (1944-2025) traen las formas y los sonidos del líquido elemento a Madrid.
Aqua Mater reúne 92 fotografías en blanco y negro de gran formato del artista brasileño cuya mirada recorre algunos de los paisajes más sobrecogedores del planeta. Instaladas en unos paneles de azul profundo, las imágenes respiran en el antiguo aljibe con 144 arcos de ladrillo de unos 7,5 metros de altura.
Comisariada por Lélia Wanick Salgado, viuda del fotógrafo, la muestra de La Fábrica, en colaboración con la Fundación Canal propone una mirada artística sobre el agua que pasa por contemplar la naturaleza, reflexionar acerca de su valor y la necesidad de preservarla en unos tiempos de calentamiento global, subida de la temperatura de los océanos y deshielo de los casquetes polares.
Perito Moreno, Patagonia argentina, 2007.© Sebastião SALGADOSEBASTIAO SALGADO
El recorrido expositivo invita a sumergirse en los paisajes de forma pausada, para favorecer una conexión sensorial con cada imagen. El espacio sonoro, creado por François-Bernard Mâche, envuelve la atmósfera en los sonidos de la naturaleza, y ayuda a disfrutar de la experiencia en la sala.
Glaciares inéditos
El montaje de Madrid reúne dos series de Salgado, la que da título a la exposición, que ya pudo verse en París y otra denominada Glaciares, en la que la mayoría de las fotos son inéditas y no se habían visto hasta ahora con las grandes masas heladas de la Patagonia y la Antártida: una presencia monumental y un testimonio de su fragilidad, gigantes que se desmoronan cada día.
"Me quedé con la sensación de que esas colosales masas de hielo, esculpidas por la naturaleza, tienen alma. El glaciar se mueve, cambia, emite sonidos, tiene vida. Es un ser vivo", Sebastião Salgado
Entre Bristol y las islas Bellingshausen, en Sandwich del Sur, 2009.© Sebastião SALGADOSEBASTIAO SALGADO
Desde el glaciar Perito Moreno, en la costa austral argentina a la isla Decepción, que acoge la base antártica Gabriel de Castilla; o los icebergs de las islas Sandwich del Sur, junto a paisajes de Canadá, Islandia, el Himalaya, Rusia o Georgia del Sur, Salgado, fallecido en mayo de 2025, viajaba en barco, globo, helicóptero o trineo soportando condiciones extremas.
Parálisis por el frío
Uno de los miembros de su estudio, Fernando Eisenberg, ha contado que cuando Salgado estaba documentando la migración de los nenets siberianos con sus renos, el frío extremo le provocó una parálisis facial y no podía abrir el ojo para mirar por el objetivo de la cámara, ni siquiera podia sujetarlo con un esparadrapo para poder ver, por lo que tuvo que dar indicaciones a su ayudante para tomar la foto.
El agua ocupó un lugar central en la obra de Salgado y, a lo largo de más de 25 años, el fotógrafo recorrió algunos de los océanos, ríos, cascadas y desiertos de hielo más remotos para documentar este elemento en sus tres estados: sólido, líquido y gaseoso. De la prodigalidad del agua en las cataratas Victoria, en Zambia; a su escasez en las dunas de Ubari, en Libia (ver arriba), capta la belleza en las algas gigantes de las islas Malvinas o el parque nacional de la Sierra del Divisor, en la Amazonia brasileña.
Isla Steeple Jason en las Malvinas, 2009.SEBASTIAO SALGADO
Mediante un tratamiento singular de la luz, las texturas y los contrastes, Salgado transmite la escala de la naturaleza y su complejidad. El director de La Fábrica, Óscar Becerra, ha afirmado que el brasileño "carga de emoción la belleza tanto en lo terrible en lo sublime".
Como curiosidad, entre las imágenes icónicas del fotógrafo solo se echa en falta una, la del Salto Ángel, la cascada más alta del mundo situada en Venezuela, aunque si que aparece el tepuy Roraima.
De economista a fotógrafo
Economista antes de fotógrafo, se incorporó a Magnum Photos en 1979. En 1994 fundó, junto a Lélia Wanick Salgado, Amazonas Images, agencia dedicada a su obra. En sus proyectos ha abordado las grandes cuestiones de nuestro tiempo con una "mirada visionaria", según su hijo Julián Salgado. En Trabajadores y Migraciones documentó el trabajo, los desplazamientos humanos y las condiciones de vida de comunidades de todo el mundo.
En una imagen de la exposición, retrata dos jóvenes lanzándose al agua en una antigua cantera inundada de la que salieron los bloques para construir el Empire State Building de Nueva York.
Indiana, EE.UU, 1988.SEBASTIAO SALGADO
Premio Píncipe de Asturias en 1998, con Génesis dirigió su cámara hacia los paisajes, los ecosistemas y las comunidades que viven en comunión con la naturaleza. El compromiso ecologista de Salgado se materializó con la fundación del Instituto Terra, una institución que busca reforestar la Amazonia, recuperando especies de árboles y ayudando a los agricultores locales a regenerar los acuíferos para lograr cultivos sostenibles.
La exposición coincide con el 175 aniversario de Canal de Isabel II y los 25 años de la Fundación Canal. Aqua Mater puede verse desde este miércoles 28 de octubre en el Paseo de la Castellana 214.
