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¿Quién concurre a unas elecciones que pueden desbancar a Netanyahu en Israel?

  • Son unas elecciones cruciales para el futuro de Israel, marcadas por el 7 de octubre
  • El exgeneral Gadi Eisenkot lidera las encuestas y podría expulsar a Netanyahu del poder
Cartel electoral de Yashar
Cartel electoral de Yashar, el partido de Gadi Eisenkot que lidera las encuestas. EPA/Abir Sultan

Más de 7,3 millones de israelíes están llamados a votar este martes 27 de octubre en unos comicios parlamentarios que pueden marcar un cambio de rumbo político en el país, poniendo fin a casi dos décadas —con breves interrupciones— del liderazgo de Benjamín Netanyahu (1996-99 / 2009-21 / 2022-26). Y acudirán a las urnas bajo la sombra de los atentados de Hamás el 7 de octubre de 2023, la mayor matanza de la historia de Israel, con más de 1.200 muertos, derivada de un estrepitoso fallo de seguridad.

Por primera vez en años, el Likud, el partido del todavía primer ministro, no lidera los sondeos electorales, en favor de Yashar, una nueva formación de centro-derecha fundada por el ex jefe del Estado Mayor, Gadi Eisenkot, quien aspira a formar una coalición de gobierno alternativa a la actual. Con un perfil bajo y un talante más moderado -también menos carismático- este general retirado apoyó la guerra en Gaza, pero cuestionó la falta de un plan militar, la demora en el retorno de los rehenes de Hamás y defiende la necesidad de una comisión de investigación que depure responsabilidades sobre el 7 de octubre,

En el fragmentado sistema electoral israelí, como ha ocurrido en las cinco elecciones que ha celebrado Israel desde 2019, el arco parlamentario se divide en dos bloques que, más allá de cuestiones ideológicas, se articulan en torno al respaldo o no a Bibi (el apodo con el que sus seguidores llaman a Netanyahu): el bando pro-Bibi aglutina al Likud con los partidos ultraortodoxos Shas y Judaísmo Unido de la Torá (JUT) y con las formaciones supremacistas judías de extrema derecha Poder Judío y Sionismo Religioso; mientras que el bloque anti-Bibi acoge una amplia amalgama de partidos desde la ultraderecha hasta la izquierda, unidos fundamentalmente por su deseo de expulsar a Netanyahu del poder.

En una Knesset (Parlamento israelí) de 120 escaños, el bloque que sume 61 asientos logra formar gobierno, algo que en esta ocasión parece complicado y que dará gran poder a los partidos árabes. Según los últimos sondeos, publicados el viernes antes de la cita electoral, el bando encabezado por Eisenkot —que aspira a reditar el 'Gobierno del cambio' que logró en 2021— obtendría entre 56 y 52 escaños; mientras que el bloque de Netanyahu se quedaría en 50 o 51.

El general retirado Gadi Eisenkot

El general retirado Gadi Eisenkot Ariel Schalit AP Photo/Ariel Schalit

Esto significa que ningún bando tendría mayoría suficiente para formar gobierno. Los partidos árabes —que nunca se aliarían con Netanyahu, pero algunos sí se han mostrado abiertos a apoyar una coalición alternativa— sumarían entre 14 y 16 diputados.

Estos son los partidos que concurren a las elecciones que forman cada uno de los bloques:

Bloque en apoyo a Netanyahu

Likud

Liderado desde 1993 por Benjamín Netanyahu; el Likud (Unificación) es el principal partido de derecha de Israel. Tiene una amplia base de votantes que atrae a votantes de clase trabajadora y a sectores tradicionalmente judíos. La ideología del partido combina el nacionalismo sionista, un discurso duro en temas de seguridad y políticas económicas liberales.

En la última década, el Likud —fundado por Menachem Begin en 1973— ha sido prácticamente fagocitado por el personalismo y la autocracia interna de Netanyahu, el primer ministro más longevo de Israel, que esta semana, como era de esperar, obtuvo el respaldo "completo y total" del presidente estadounidense, Donald Trump. "Es un gran guerrero, fuerte, valiente y brillante", dijo. Además de estar acusado por tres cargos de corrupción en Israel desde 2019, sobre Netanyahu pesa una orden de detención de la Corte Penal Internacional por posibles crímenes de guerra en Gaza.

Benjamín Netanyahu en un acto electoral

Benjamín Netanyahu en un acto electoral AFP

En los últimos comicios de 2022, el Likud logró cerca de una cuarta parte de los votos y, por primera vez, se alió con formaciones extremistas y abiertamente racistas para formar la coalición más derechista de la historia de Israel. En el pasado, ha formado alianzas con formaciones de centro y centro-derecha, pero en los últimos años el partido se ha radicalizado. Las encuestas le otorgan entre 19 y 21 escaños, una fuerte caída respecto a los 32 que obtuvo en 2022.

Otzma Yehudit

Es el partido más escorado a la extrema derecha del arco parlamentario israelí, encabezado por el polémico Itamar Ben Gvir, actual ministro de Seguridad Nacional, conocido por el endurecimiento de las condiciones de los presos palestinos, su impulso a la pena de muerte sólo para árabes condenados por terrorismo y su defensa de la anexión de Cisjordania. Agitador ultra antes de dar el salto a la política, Ben Gvir ha sido condenado en el pasado por vandalismo, incitación al racismo y apoyo a organizaciones terroristas judías.

El extremista Itamar Ben Gvir

El extremista Itamar Ben Gvir Ilia YEFIMOVICH / AFP

Otzma Yehudit (Poder Judío) tiene su base de votantes entre el movimiento colono que vive en los asentamientos de Cisjordania ocupada y, cada vez más, en una juventud israelí cada vez más extremista. Él mismo es colono que vive en el área de Hebrón y en los últimos años ha defendido ocupar también Gaza y el sur de Líbano. Es uno de los partidos que más crece y los sondeos le conceden más de un tercio de los votos entre los jóvenes que acuden a las urnas por primera vez. En las pasadas elecciones de 2022, tuvo que presentarse en una lista conjunta con otros dos partidos extremistas para asegurarse de pasar el umbral electoral del 3,25%; mientras que cuatro años después, todos las encuestas le otorgan con seguridad ocho escaños.

Sionismo Religioso

Es un partido de derecha religiosa que promueve la identidad judía, el nacionalismo y la soberanía israelí sobre lo que ellos llaman Judea y Samaria (Cisjordania). Comparte con Otzma Yehudit ideología, programa político y base de votantes. Tiene al frente a Bezalel Smotrich, el otro ministro extremista de la actual coalición de gobierno. Controla la cartera de Finanzas y el departamento dentro de Defensa que gestiona los asentamientos judíos en Cisjordania, donde él también vive. Bajo su mando, la dotación presupuestaria y la construcción de viviendas en ellos ha crecido de manera exponencial. Hace unos años, era la figura más fulgurante de la rama más derechista del sionismo religioso, pero en los últimos cuatro años ha perdido fuelle en favor de Ben Gvir, más carismático, mediático y estridente. El principal impedimento para una eventual fusión con Otzma Yehudit es la animadversión mutua entre Smotrich y Ben Gvir. Hace cuatro años, Netanyahu les convenció para concurrir juntos a las urnas, pero esta vez no ha podido. Las últimas encuestas le conceden entre seis y siete diputados; pero hace unas semanas algunas le dejaban al límite del umbral electoral, que se traduce en cuatro asientos.

Shas

Es el partido de los ultraortodoxos sefardíes, es decir, con raíces en el norte de África y Oriente Medio, que han sufrido históricamente una gran discriminación dentro de la sociedad israelí. Shas (acrónimo de «Guardianes Sefardíes») lleva décadas bajo el férreo liderazgo del rabino Aryeh Deri, inhabilitado por el Supremo en 2023 para ejercer cargo público tras ser condenado por delitos fiscales. Pero antes de eso, ha sido casi invariablemente ministro en los sucesivos gobiernos de Netanyahu desde los noventa, de quien se ha convertido en un gran aliado apoyando incluso los Acuerdos de Abraham, la normalización de relaciones con países árabes. En 2022 logró once diputados; las encuestas ahora le dan entre siete y ocho.

Judaísmo Unido de la Torá

Judaísmo Unido de la Torá es una alianza de dos partidos ultraortodoxos askenazíes, cuya prioridad es ofrecer servicios sociales a su comunidad. Este año lidera la lista el rabino Yaakov Asher; puesto que van alternando entre los líderes de las diversas facciones del partido. Los sondeos le otorgan siete escaños, los mismos que tiene ahora.

Al igual que ocurre con Shas, los miembros de esta formación están molestos con Netanyahu por no haber logrado aprobar una ley que garantice la exención del servicio militar para jóvenes ultraortodoxos, algo que se mantiene desde 1948 en vigor mediante órdenes ejecutivas que se renuevan periódicamente.

No recomendado para menores de 7 años Israel pone fin a la exención militar de los ultraortodoxos - Telediario 1 | Ver
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porque depende del apoyo de partidos ultraortodoxos.

Los sucesivos gobiernos de Israel han liberado de servir

en el ejército a los ultraortodoxos

desde la creación del Estado hace 75 años.

Una norma que siguió vigente tras los ataques del 7 de octubre,

mientras el país movilizaba a 300 mil reservistas.

"Empezó la guerra y mis hijos y todos los llamados a filas

están muy molestos porque el gobierno

quiere convertir en ley esa exención",

nos cuenta Laura Wharton, politóloga de la Universidad Hebrea

de Jerusalén.

Ahora el Tribunal Supremo dictamina el fin de un privilegio

que generaba profundas divisiones en la sociedad israelí

desde que los ultraortodoxos eran una comunidad diminuta.

Hoy ya son el 14% de la población.

"No creo que exista una población en el mundo

que haya crecido a esa tasa de crecimiento por tanto tiempo".

Con una media de más de seis hijos por matrimonio,

se estima que su población se duplica cada 16 años,

con implicaciones enormes para un país

que los mantiene con subsidios, puesto que solo trabajan

las mujeres.

Se dedican a estudiar la Torá, y tampoco aprenden inglés

ni matemáticas, determinantes en una economía

líder en alta tecnología como la de Israel.

Las proyecciones demográficas dibujan en el futuro un país

que se puede parecer muy poco al actual,

con una proporción determinante de la población

para la que el Estado de derecho o la democracia

deben estar sometidas a la ley judía.

Y con el reto de ver cómo encaja esa visión

con sus socios occidentales y con sus vecinos

de Oriente Próximo.

El Supremo israelí dictamina el fin a la exención militar a los ultraortodoxos

La exención militar para los ultraortodoxos es en estos momentos uno de los asuntos que más polariza a la sociedad israelí, especialmente a raíz del 7 de octubre. Muchos israelíes no ven con buenos ojos que sus hijos sean llamados a filas, de forma casi constante en los últimos tres años para combatir en las sucesivas guerras en Gaza, Líbano o Irán, mientras que los jóvenes de estas comunidades religiosas, cuya subsistencia depende en gran medida de subvenciones públicas financiadas con sus impuestos.

Amcha Yisrael

Fundado en agosto por el general retirado Ofer Winter, Amcha Yisrael (Tu nación, Israel) fue entonces la mayor sorpresa de la derecha en estas elecciones. Sin embargo, tras un impulso inicial, el partido —concebido como una alternativa para los partidarios de Netanyahu frustrados por su gestión de las guerras— tiene ahora dificultades para alcanzar el umbral mínimo y las últimas encuestas lo dejan fuera de la Knéset. Si logra pasar el mínimo, puede mejorar las opciones de Netanyahu.

Cartel electoral en Ramat Gan

Cartel electoral en Ramat Gan, con las caras de los candidatos Gadi Eisenkot y Benjamín Netanyahu AP Photo/Oded Balilty

Bloque del cambio, liderado por Gadi Eisenkot

Yashar

Partido nacido en septiembre de 2025 bajo el mando del general retirado Gadi Eisenkot, que llegó a ser jefe del Estado Mayor. tras cuatro décadas en el Ejército. Su hijo y dos de sus sobrinos murieron combatiendo en Gaza y ha sido uno de los principales críticos de la gestión de la guerra de Netanyahu y defensor de la necesidad de una comisión de investigación estatal sobre el 7 de octubre.

Eisenkot, de 66 años, proviene de una familia de clase trabajadora de inmigrantes judíos marroquíes. En 2022 entró en política de la mano del también ex jefe del Estado Mayor y exministro de Defensa, Benny Gantz, en su partido de centro Blanco y Azul, que se ha desmarcado de esta carrera electoral al haber migrado su base de votantes a Yashar.

Tras los ataques del 7 de octubre, ambos accedieron a integrar el gabinete de guerra de Netanyahu. Eisenkot lo hizo como observador sin voto, pero renunció ocho meses después ante la falta de una estrategia militar clara. Desde entonces, se ha posicionado como una alternativa moderada a Netanyahu, aunque con una postura de línea dura en materia de seguridad.

A Eisenkot se le atribuye la formulación, durante la guerra del Líbano de 2006 cuando era jefe del comando norte, de la llamada 'doctrina Dahiyeh', una estrategia militar israelí que aboga por el uso de una fuerza desproporcionada en aquellas zonas desde las que los militantes lanzan ataques.

Eisenkot, una alternativa a Netanyahu desde la derecha israelí

Yashar (Recto, honesto) ha ido escalando en las encuestas hasta consolidarse como la primera fuerza en intención de voto, capaz de aglutinar a votantes de centro-izquierda y de derecha, incluidos desencantados con Netanyahu. Su programa pone énfasis en la seguridad nacional, la diplomacia regional, la igualdad en el servicio militar, rebajar el costo de vida y la ampliación de las libertades civiles.

Desde el verano, Yashar encabeza todos los sondeos sobre intención de voto y las últimas encuestas le conceden entre 22 y 23 parlamentarios. Si Eisenkot se convierte en primer ministro, será el primero de origen mizrají —judíos provenientes del norte de África y Oriente Medio—, tradicionalmente discriminados y al margen de la élite política askenazí europea que fundó el Estado.

Beyachad

Los ex primeros ministros Naftali Bennett y Yair Lapid vuelven a unir fuerzas —esta vez en la lista conjunta Beyachad (Juntos)— para destronar de nuevo a Netanyahu, como ya hicieron con la alianza política que sellaron en 2021, bajo el llamado 'Gobierno del cambio', que solo sobrevivió un año.

Fundado en abril de 2026, surge de la fusión del partido 'Bennett 2026', el regreso a la política del ex primer ministro —que representa una 'nueva derecha' que combina la práctica religiosa con una visión social más liberal— y de Yesh Atid (Hay Futuro) de Yair Lapid, representante del centro más laico. El retorno de Bennet a la política, que abandonó en 2022 tras el fracaso del 'gobierno del cambio', despertó entusiasmo entre votantes de centro-derecha, que lo veían como la alternativa perfecta a Netanyahu —de quien fue pupilo en Likud y llegó a ser su jefe de despacho— y a principios de año lideraba todas las encuestas con amplio margen, pero esa proyección se fue desinflando en verano, a favor de Eisenkot.

Benet y Lapid vuelven a presentarse juntos a las elecciones de Israel

Benet y Lapid vuelven a presentarse juntos a las elecciones de Israel EFE

Su programa se centra, como en el caso de Yashar, en la reforma del servicio militar y la 'igualdad de carga', la reducción del costo de la vida y la preservación de Israel como un Estado judío, democrático y liberal. Aspiran a captar el voto de un votante de centro, religioso o no, que salió ampliamente a las calles en 2022 para protestar contra la reforma judicial de Netanyahu que socavaba la separación de poderes y, por ende, la democracia. Lapid es ahora el líder de la oposición, con 24 escaños de Yesh Atid en la Knéset. Juntos, los sondeos les otorgan ahora entre 14 y 15 asientos, ya que gran parte de su base de votantes se ha ido a Yashar.

Los Demócratas

Es el partido judío más a la izquierda del arco parlamentario. Se fundó en 2024 mediante la fusión del Partido Laborista y de Meretz, bajo el liderazgo del exmilitar Yair Golan, que llegó a ser el 'número dos' del Ejército durante la guerra de Líbano de 2006. Se definen como un partido de izquierda socialdemócrata. Entre sus prioridades figuran la igualdad en el servicio militar, el fortalecimiento de las instituciones democráticas, la redacción de una constitución para el Estado de Israel, la ampliación del transporte público durante el shabat y el apoyo a una red de seguridad social más sólida.

Sus partidos matriz también abogaban por la solución de los dos Estados para Palestina, aunque ese debate ya ha quedado al margen de la discusión política en Israel. Para estos comicios, Golan apuesta por incluir en una eventual coalición frente a Netanyahu a los partidos árabes —imprescindibles para lograr la mayoría simple de los 61 escaños—, pero otros 'socios' como Yashar o Yisrael Beiteinu no son partidarios y prefieren un apoyo parlamentario desde fuera.

Los Demócratas nacieron hace dos años como un intento de revivir la izquierda y renovar su imagen tras el fracaso de estos partidos en las últimas elecciones de 2022: el pacifista Meretz quedó fuera de la Knéset y los laboristas —tras haber sido la fuerza política dominante en las primeras décadas del Estado de Israel— obtuvieron el peor resultado de su historia al pasar el umbral electoral por la mínima con cuatro diputados. Los sondeos dan a la formación entre ocho y diez escaños.

Los israelíes que se van: más de 250.000 han abandonado el país en los últimos tres años

Ysrael Beitenu

Fundado en 1999, Yisrael Beiteinu (Israel Nuestro Hogar) es un partido de derecha, nacionalista y laico, históricamente asociado a los inmigrantes de la antigua Unión Soviética. Actualmente su programa se centra en la creación de una comisión estatal de investigación sobre el 7 de octubre, la igualdad en el servicio militar y la obligatoriedad de un plan de estudios básico. Mantiene una postura firme en materia de seguridad nacional y de 'mano dura' con los palestinos; además de oponerse a la influencia religiosa en los asuntos públicos de Israel.

Su líder, Avigdor Liberman, tiene su ascendencia política en el Likud y es un antiguo aliado de Netanyahu, de quien fue ministro de Exteriores y de Defensa. Desavenencias políticas con el primer ministro, principalmente por su alianza con los ultraortodoxos, le llevaron a abandonar el partido y fundar Yisrael Beiteinu, aunque luego participó en coaliciones con él. Desde 2019, esa opción está fuera de la mesa y recientemente declaró que no formaría un ejecutivo con 'Bibi' "ni aunque el mundo se ponga patas arriba".

Los reservistas-Nuevo Partido Económico

Se trata de una de las formaciones más recientes en la contienda electoral, fruto de la combinación de la iniciativa de Yoaz Hendel —fundador de Los Reservistas en 2025, que comenzó como una organización que protestaba contra Netanyahu en 2023— y el Nuevo Partido Económico, creado por Yaron Zelekha en 2020. Ambas facciones unieron sus fuerzas a última hora manteniendo, no obstante, sus objetivos por separado. La formación aúna los propósitos de los primeros —representar los intereses de los soldados en la reserva y sus familias— con el segundo, centrado en combatir el elevado costo de vida, los monopolios y el 'capitalismo de amigos' (crony capitalism), del que acusan a Netanyahu.

Su líder, Yoaz Hendel, define la formación como una 'tercera vía', y aboga por un gobierno de unidad nacional entre Netanyahu y Eisenkot, sin la participación de partidos ultraortodoxos ni árabes. Los últimos sondeos los dejan fuera del Parlamento.

Partidos árabes

Los ciudadanos árabes de Israel —descendientes de los palestinos que quedaron dentro de los límites del Estado israelí cuando se estableció en 1948— constituyen alrededor del 20% de la población, pero presentan una baja participación electoral debido a la discriminación y el desapego político, por lo que su influencia política nunca ha alcanzado esa cuota parlamentaria.

Tanto Netanyahu como sus principales oponentes han asegurado que no formarán una coalición con formaciones árabes, por temor a que una posible alianza aleje a los votantes de derecha. Sin embargo, si el resultado electoral es ajustado, es posible que terminen cediendo, lo que daría a los partidos árabes la oportunidad de desempeñar un papel de bisagra decisivo en la elección del próximo primer ministro.

Lista Conjunta

Agrupa a tres partidos árabes: Ta’al (acrónimo de Movimiento Árabe para la Renovación) liderado por Ahmad Tibi; Hadash (Nuevo) —un partido judeo-árabe socialista cuyos orígenes se remontan a 1977—, con Yousef Jabareen al frente; y el más izquierdista y secular Balad (acrónimo de Alianza Nacional Democrática). En las últimas elecciones, la coalición Hadash-Ta’al obtuvo cinco escaños (Balad concurrió esa vez solo y no pasó el umbral electoral), pero los sondeos previos a los comicios de este 2026 arrojan para la Lista Conjunta entre ocho y nueve diputados, uno de sus mejores resultados en años.

La Lista Conjunta se opone a la guerra en Gaza y a la ocupación israelí de Cisjordania. Asimismo, rechaza las leyes israelíes que definen el carácter de la nación como judío, lo que reduce sus probabilidades de formar parte de cualquier coalición porque gran parte de su ideario choca con los partidos de ambos bandos. Históricamente han defendido la solución de los dos Estados y la retirada de los asentamientos.

Ra'am

El partido fue fundado en 1996 como el brazo político de la rama meridional del Movimiento Islámico en Israel. Liderado por Masour Abas, Ra’am es un partido islamista y conservador. Su programa se centra en promover los intereses de los ciudadanos árabes, la creación de un Estado palestino con Jerusalén Oriental como capital y el derecho al retorno de los palestinos. Tras abandonar la Lista Árabe Conjunta en diciembre de 2025, Ra’am se presenta de forma independiente en 2026, como ya hizo en 2021, cuando se convirtió en el primer partido árabe en la historia de Israel en unirse a una coalición de gobierno —la que formaron Benet y Lapid— y cuyo apoyo con cinco diputados fue fundamental para destronar temporalmente a Netanyahu.

El líder de Raam, Mansour Abas

El líder de Raam, Mansour Abas AFP

Pese a su base islamista, en cuanto a su relación con los partidos judíos, es la formación árabe más moderada. Si bien apoya el establecimiento de un Estado palestino, centra su programa en cuestiones locales, como combatir el crimen organizado dentro de las comunidades árabes, la creación de empleo en ellas, la inversión en infraestructuras y los servicios públicos.

En 2026, Abas ha dado un paso insólito en su acercamiento a la sociedad judía al nombrar como su 'número dos' a Yoav Segalovitz, un político judío que fue comisario general de la policía. Las encuestas les dan entre cinco y seis diputados.