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Meloni aprueba nuevas leyes antidisturbios para detener a menores de hasta 14 años tras la violencia vivida en Milán

  • El Ejecutivo de la primera ministra italiana ha autorizado el refuerzo de otros 500 soldados en el dispositivo de seguridad
  • Las autoridades temen nuevos disturbios en las manifestaciones previstas para el sábado del 'Movimiento 17 de octubre'
La policía antidisturbios se enfrenta a manifestantes durante una protesta antigubernamental en la Piazza Duomo de Milán
La policía antidisturbios se enfrenta a manifestantes durante una protesta antigubernamental en la Piazza Duomo de Milán PIERO CRUCIATTI / AFP

Italia reacciona a las protestas violentas del último fin de semana y el Gobierno ha aprobado este martes una serie de medidas de seguridad que incluyen un nuevo delito de participación violenta en una manifestación, penas más severas para los alborotadores y responsabilidad financiera para los padres cuyos hijos participen en actos de vandalismo y saqueo, pudiendo ser detenidos menores de hasta 14 años incluso si no han cometido un crimen.

El Ejecutivo de la primera ministra Giorgia Meloni ha anunciado además la autorización para reforzar con otros 500 soldados el dispositivo de seguridad pública en Milán, tras los disturbios y saqueos del pasado fin de semana, que dejaron cerca de 200 agentes heridos y daños materiales que solo en la capital lombarda rozan el millón de euros. Según datos oficiales, las fuerzas del orden detuvieron o identificaron a 330 personas, la mitad de ellas de origen extranjero.

Como parte de este paquete de medidas, que entra en vigor de inmediato, cualquier persona que participe en un grupo de al menos cinco personas y ponga en peligro la seguridad pública durante las protestas se enfrenta a una pena de hasta cinco años de prisión y una multa máxima de 20.000 euros. Las sanciones aumentan si se ocultan los rostros o si hay personas heridas.

Las autoridades están facultadas para ordenar una indemnización inmediata por los daños causados y, en el caso de menores, sus padres serán responsables. La policía podrá detener a jóvenes de entre 14 y 17 años, incluso si no han cometido ningún delito, siempre que existan pruebas de que representan un peligro, extendiendo así las facultades que antes se aplicaban únicamente a los adultos.

"No hay nada revolucionario en vandalizar y robar. El vandalismo y el robo no son protesta, son delincuencia", ha declarado Meloni en redes sociales al presentar el decreto.

Temor ante las nuevas manifestaciones

Las autoridades temen nuevos disturbios en las manifestaciones previstas para el sábado. Los disturbios en el norte de Italia fueron el eco de los disturbios en la vecina Francia, donde cientos de miles de personas salieron a las calles en uno de los episodios de violencia más graves que ha vivido el país en años.

Milán fue escenario de saqueos y enfrentamientos entre la policía y los manifestantes durante el fin de semana, lo que provocó que algunas marcas de lujo cerraran sus tiendas en esta metrópolis del norte de Italia.

En los últimos días, estudiantes de secundaria, universitarios, agricultores y camioneros se han manifestado en toda Italia, principalmente contra el aumento del costo de vida. Cientos de manifestantes han sido arrestados durante estos enfrentamientos, en los que decenas de policías han resultado heridos. Varias tiendas en la capital de la moda italiana fueron saqueadas, y algunas han permanecido cerradas esta semana, mientras que otras retiraron sus escaparates y reforzaron la seguridad.

El nuevo contingente reforzará la operación Calles Seguras, una iniciativa implementada en 2008 que mantiene a unos 5.000 efectivos del Ejército desplegados en numerosos 'puntos calientes' del país para garantizar el orden público.

La medida, tramitada como decreto ley, entrará en vigor inmediatamente y dispondrá de un plazo de 60 días para ser ratificada por el Parlamento italiano. El borrador del decreto contemplaba también atribuir excepcionalmente a los militares funciones policiales durante tres meses, lo que les habría permitido efectuar detenciones, pero esta disposición finalmente ha quedado fuera del texto aprobado debido a la oposición del presidente Sergio Mattarella, una figura institucional moderada y muy respetada en Italia, según han informado los medios italianos.

Manifestantes se enfrentan a la policía durante una protesta antigubernamental en la Piazza Duomo de Milán

Manifestantes se enfrentan a la policía durante una protesta antigubernamental en la Piazza Duomo de Milán PIERO CRUCIATTI / AFP

480 millones en ayudas a transportistas

El país transalpino también se enfrenta a una huelga de camioneros, que comenzó el viernes contra el aumento de los precios del combustible tras el estallido de la guerra en Oriente Medio. Su acción ya ha afectado a supermercados en algunas regiones del sur, que sufren escasez de productos frescos, como queso, fruta y verdura.

El Gobierno italiano ha anunciado este martes el desembolso de unos 480 millones de euros en ayudas pendientes para los transportistas, en un intento de aliviar la crisis del sector. El anuncio ha llegado tras una reunión en la Prefectura de Milán encabezada por el viceprimer ministro y ministro de Transportes, Matteo Salvini, y el viceministro del ramo, Edoardo Rixi, con representantes de las principales asociaciones empresariales del transporte por carretera.

La huelga, que estaba prevista inicialmente hasta este martes, continúa en varias regiones del sur, donde representantes de los transportistas han anunciado que mantendrán las protestas, al menos, hasta la próxima reunión con el Gobierno, convocada para el 27 de octubre.

La líder de extrema derecha lleva en el poder desde 2022 y se enfrenta a elecciones parlamentarias el próximo año, en las que se espera que la economía, la seguridad y la inmigración sean los temas principales.

Las nuevas medidas no borran el clima de tensión que rodea las convocatorias de protesta impulsadas para este sábado en Roma, Milán y otras zonas del país por el 'Movimiento 17 de octubre', un grupo de protesta juvenil surgido a raíz de los recientes altercados en el centro de Milán que ha anunciado movilizaciones permanentes "hasta la caída del gobierno ladrón".