Closingap: medir los beneficios económicos de acabar con la desigualdad de género
- Este índice mide el grado de paridad real que existe en la sociedad
- La igualdad es una cuestión de derechos humanos, pero también beneficia la economía
Objetivo Igualdad
*Objetivo Igualdad se emite los domingos a las 16:30h en el Canal 24 horas y después en RTVE Play
El coste de oportunidad de la brecha de género en España es de 271.000 millones de euros. O lo que es lo mismo, las pérdidas que genera la desigualdad entre mujeres y hombres en España suponen un 17% del PIB de 2024. Esta es una de las principales conclusiones del último índice elaborado por la Asociación ClosinGap en colaboración con PwC. ¿Estamos cerca o lejos de esa paridad real? Según el VI Índice Closingap, si calculamos que la igualdad real es equivalente al 100%, la situación en España sería del 65,9%.
La buena noticia es que en las seis ediciones de este estudio, la igualdad ha ido mejorando de forma lenta pero constante, desde el 60% que había en 2015. "Si proyectáramos hacia el futuro y pensáramos cuánto podríamos tardar en verlo, vamos a tener que esperar 36 años para ver igualdad real de oportunidades entre mujeres y hombres. Claramente es un escenario que queremos acelerar", afirma Lucila García, directora general de Closingap.
Cinco indicadores para medir las brechas
El estudio desglosa cinco grandes apartados: empleo, educación, conciliación, salud y bienestar y digitalización. Este año, el indicador de empleo es el que más ha subido, 1,8 puntos, principalmente gracias al incremento del liderazgo femenino en la Administración General del Estado, que se sitúa ya en el 94,5%, muy cerca de la paridad total. De hecho, en la Administración Pública el número de mujeres en posiciones directivas ha crecido un 19% en solo un año y ya suponen el 48,6% frente al 51,4% de los hombres.
“Se ha hecho un esfuerzo importante. Vamos en la dirección correcta“
"Tenemos los datos que demuestran que la brecha salarial en España todavía persiste. Es cierto que en los últimos años se ha hecho un esfuerzo importante desde todas las políticas públicas que están empujando para que se cierre. Y las empresas, por supuesto, han puesto un foco importante en medirla, avanzar, poner en marcha proyectos y presupuesto para que sea una realidad el cierre completo de la brecha salarial. El índice muestra que vamos en la dirección correcta", explica Lucila García.
La otra cara de la moneda son los indicadores de Educación y de Conciliación, que retroceden. La causa del dato negativo en educación la tiene la brecha en las llamadas carreras STEM, matemáticas, ingenierías y ciencias, que siguen incorporando un porcentaje muy bajo de chicas.
La conciliación: la madre de todas las brechas
Carmen Muñoz Pérez es directora general de Personas y Organización de Repsol. Cuenta a Objetivo Igualdad las conclusiones del estudio que esta empresa ha realizado con datos oficiales sobre la brecha en conciliación. Una de las principales es que las mujeres dedican mucho más tiempo que los hombres, 3,2 horas diarias de media, a los cuidados del hogar y de personas menores y dependientes. "Si trasladáramos todas estas horas, todo este trabajo no remunerado acumulado, estaríamos hablando de un impacto de 41 millones de horas diarias. En base al PIB, estaríamos hablando de un impacto para la economía de 95.580 millones de euros, un 6,4% del PIB", explica.
“Si trasladamos todo este trabajo no remunerado acumulado, estaríamos hablando de un impacto de 41 millones de horas diarias“
No se trata, prosigue, de dejar de cuidar, sino de cuidar de una forma más equilibrada entre hombres y mujeres para que las mujeres puedan también liberar su tiempo para aportar a la productividad del país y que no se pierda su talento. "Cerrar la brecha en igualdad de género, no solamente por una cuestión de equidad social, es también es una cuestión de productividad", resume.
Ese desigual reparto se debe a la creencia que persiste de que son las mujeres quienes se deben encargar de cuidar. Esto se plasma, según expone Carmen Muñoz, en desigualdades laborales que son la madre de la brecha salarial y de otras brechas: "Si vemos las jornadas parciales o reducidas, el 88% de ellas corresponden a mujeres. Por cada 7,4 mujeres que tienen un trabajo a tiempo parcial por dedicación al cuidado de hijos o dependientes, sólo hay un hombre. Cuando vamos a ver en la Encuesta de Población Activa cuál es la razón por la que hay personas inactivas, el 33% de la inactividad de las mujeres está relacionado con tareas de cuidado. En el caso de los hombres, esto es solamente el 6%".
Otro informe de ClosinGap, liderado por MAPFRE, analiza otra de las consecuencias de esa desigualdad en los cuidados y en el trabajo, la que termina en diferencias en la jubilación y el ahorro entre mujeres y hombres. Esta brecha supone un impacto económico de 28.500 millones de euros anuales, equivalente al 1,8% del PIB.
Colaboración con empresas para conocer la realidad
Y es que Closingap centraliza otros informes realizados por grandes empresas sobre ámbitos concretos. El objetivo es cuantificar la repercusión de cada una de las brechas para la economía y las causas de esas situaciones de desigualdad entre mujeres y hombres. Enagás ha analizado el coste de la brecha en la transición energética, un sector donde las mujeres suponen sólo el 24% de los empleos. "Cerrar la brecha de género en el sector podría aportar hasta 122.000 millones de euros anuales al PIB español", según ese informe.
Pero hay mucho más. El informe elaborado por Afi e impulsado por Redeia, describe la brecha de género en el emprendimiento innovador en España y su impacto social y económico, mientras que el informe de CEOE se centra en PYMES y autónomos. Telefónica ha analizado los efectos que tendría cerrar la brecha en profesiones digitales.
Otros estudios ponen el foco en aspectos sociales. Merck ha analizado la brecha de género en la salud emocional, centrándose en cuatro categorías clave: estado de ánimo, entorno laboral, autocuidado y brecha en la salud emocional de los jóvenes. Por su parte, informe de CaixaBank analiza la doble desigualdad que sufren las mujeres en el medio rural, y su impacto la economía española.