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Fallece García Vargas, exministro de Sanidad y Defensa con Felipe González, a los 80 años

  • Fue impulsor de la reforma del servicio militar y el Instituto de Salud Carlos III, entre otras cuestiones
  • El sector sanitario y el de la defensa destacan su compromiso y labor de modernización
El presidente de la fundación FEINDEF, Julián García Vargas, durante la inauguración de la III Feria Internacional de Defensa y Seguridad de España en mayo de 2023
El presidente de la fundación FEINDEF, Julián García Vargas, durante la inauguración de la III Feria Internacional de Defensa y Seguridad de España en mayo de 2023 Alberto Ortega / Europa Press
Noemí San Juan

Propició la reducción a nueve meses del servicio militar obligatorio poco antes de la desaparición del mismo y fue el impulsor del Instituto de Salud Carlos III y el desarrollo de la Ley General de Sanidad de su predecesor, Ernest LLuc. Son dos de los hitos de la carrera de Julián García Vargas, como ministro de Sanidad y Defensa entre los años 80 y 90. Este lunes el este político, economista de formación, ha fallecido a los 80 años de edad.

Dicen quienes le conocieron que García Vargas fue un "auténtico hombre de estado", que supo mantener buenas relaciones con representantes de casi todo el espectro político.

El Partido Socialista, el que ingresó en 1976, se ha hecho eco de su fallecimiento desde sus redes sociales y ha destacado "su labor en la modernización de la defensa nacional y el avance social", que dejan "una huella importante en la democracia".

El ministerio de Defensa, institución que dirigió entre 1991 y 1995, ha ofrecido su "más sentido pésame". Sentimiento de pesar al que se ha unido, a través de las redes sociales, la Asociación de Periodistas de Defensa, que le ha calificado como "un hombre comprometido con España y con su industria de defensa".

También desde el sector sanitario han expresado sus condolencias. Es el caso del sindicato de enfermería SATSE, que ha recordado el firme compromiso del también exministro de Sanidad con la profesión de "enfermera": "En todos los foros nos animaba a alzar la voz", continúan, "a no callarnos para alcanzar el reconocimiento que nuestra profesión merece".

El Consejo General de Colegios de Farmacéuticos ha recordado, a través de la red social X, que García Vargas "dotó de sostenibilidad y estructura a la sanidad universal".

Ministro de Defensa y Sanidad con Felipe González

Madrileño y licenciado en Económicas por la Universidad Complutense, García Vargas fue funcionario del Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado, para el que trabajó como inspector de Hacienda. Ingresó en el Partido Socialista en 1976 y entre 1977 y 1979 fue subdirector general de Análisis Financiero y Estadística. Posteriormente presidió el Instituto de Crédito Oficial.

Bajo la presidencia de Felipe González, accedió al cargo de Ministro de Sanidad en 1986. Entre los hitos de su carrera, el desarrollo de la Ley General de Sanidad impulsada por su predecesor, el profesor Ernest Lluch, que más tarde sería asesinado por la banda terrorista ETA.

Además impulsó instituciones como el Instituto de Salud Carlos III, pieza fundamental dentro del sistema sanitario que sigue funcionando cuatro décadas después. Pero también favoreció el desarrollo profesional del sector de la enfermería y aplicó la ley del aborto.

Posteriormente, entre 1991 y 1995 ocupó la cartera de Defensa, también con Felipe González como presidente. En aquella época, los atentados de la banda terrorista ETA marcaron los momentos más amargos de su trayectoria.

Desde esa cartera impulsó la reforma del servicio militar, que quedó reducido a nueve meses y el reordenamiento territorial de las Fuerzas Armadas, con un plan que buscó la modernización y profesionalización de los ejércitos, que tuvieron que adaptarse a a las nuevas realidades estratégicas tras el final de la Guerra Fría y encajar dentro de los organismos militares europeos.

También fue artífice de la retirada de las tropas norteamericanas de las bases de Torrejón y de Zaragoza y la intervención de efectivos españolas en conflictos internacionales.

García Vargas dimitió como ministro de Defensa del ejecutivo de Felipe González por el caso de las escuchas ilegales llevadas a cabo por miembros del CESID, caso que también afectó al entonces vicepresidente, Narcís Serra.

Un año después, en 1996, supervisó, como enviado especial de la Unión Europea a Bosnia, los acuerdos de paz de Dayton, también llamado protocolo de París. Se trata del tratado de paz firmado en Estados Unidos por Croacia, Yugoslavia y Bosnia y Herzegovina, que puso fin de la guerra de Bosnia.

Condecoraciones

A lo largo de su trayectoria, la labor de García Vargas fue reconocida con condecoraciones como la Gran Cruz del Mérito Militar de España, la Cruz de la Guardia Civil, la Gran Cruz del Mérito Aeronáutico, y la Gran Cruz del Mérito de la R.F. de Alemania y de otras condecoraciones.

Pero además ejerció como consejero de empresas privadas y fue vicepresidente de la Confederación de Fundaciones y presidente de la Asociación Atlántica Española. También presidió la Asociación Española de las Empresas Tecnológicas de Defensa, Aeronáutica y Espacio y la fundación FEINDEF, cargo que abandonó hace un año.