Xi a Trump en la Casa Blanca: "Deberíamos coexistir en paz"
- El presidente chino defiende ante Trump que la IA esté siempre bajo control de los humanos
- Dos osos pandas llegarán a EE.UU. desde China como muestra de la "amistad" entre los dos pueblos
"Deberíamos coexistir en paz" son las palabras que el presidente de China, Xi Jinping, ha pronunciado este jueves nada más llegar a la Casa Blanca ante su homólogo estadounidense, Donald Trump, en un discurso donde ha abogado por la cooperación, porque, de lo contrario, ambos países "se perderán en la confrontación".
"No tenemos que evitar mencionar la competencia, pero nuestra competencia debería ser sana y deberíamos mantenerla bajo unos límites. Debería ser una carrera para alcanzar al otro, no una lucha en la que uno gana y el otro pierde. China y Estados Unidos deben mantener la postura de no incurrir en conflictos ni en confrontaciones mutuas, sin duda podemos encontrar una vía adecuada para que dos grandes naciones convivan en armonía en este planeta que ambos llamamos hogar", ha dicho el jefe de Estado chino, quien ha defendido que las fuerzas armadas de ambos países debería mantener una diálogo de forma habitual y mejorar los mecanismos en la comunicación en casos de crisis y en la prevención.
"Es posible superar la trampa de Tucídides", ha dicho Xi, en referencia a la teoría política que describe el peligro de guerra cuando una nueva potencia desplaza a la dominante en ese momento.
Xi ha llegado a Washington en su primer viaje desde 2015, cuando estaba en el poder el demócrata Barack Obama, acompañado de la primera dama china, Peng Liyuan, con una agenda con reuniones a puerta cerrada y una cena de Estado, donde tiene previsto abordar con Trump temas comerciales, la inteligencia artificial (IA), Taiwán y la guerra de Irán.
Un gesto de deferencia de Trump hacia Xi
Trump y la primera dama Melania Trump han acudido a recibir a Xi y Peng a la base aérea de Andrews, en las afueras de Washington, en un gesto poco habitual en el estadounidense, que ha querido agasajar a su invitado con un acto con los máximos honores, con sobrevuelo de aviones militares y una alfombra roja de 3 metros.
Ya en la Casa Blanca ambos han inaugurado su agenda de trabajo con sendos discursos. Trump ha destacado que ambos han forjado una amistad desde su primer mandato (2017-2021), "una gran amistad de verdad", ha matizado, que se ha construido sobre la base del respeto mutuo y los intereses vitales de ambos pueblos. "Hemos pasado tiempo juntos en todo el mundo, de Alemania a Argentina, de Japón a Corea del Sur, de Pekín a Palm Beach, pero esta es nuestra primera vez juntos en la Casa Blanca", ha rememorado el presidente de EE.UU., quien visitó la capital china en mayo pasado. El propio Xi ha confirmado poco después que ambos han establecido una "relación personal" y que permanecen en contacto, además de animar a los diferentes departamentos de ambos Gobiernos a cooperar y tener una interacción.
Trump ha subrayado que juntos han logrado "avances extraordinarios" en asuntos de lo más variado. Y ahora, "durante esta visita, hablaremos de cuestiones apremiantes sobre seguridad, tecnología y súper inteligencia. Las decisiones que tomemos en estas áreas hoy pueden promover la paz y la prosperidad en las próximas décadas", ha augurado. En ese sentido, el estadounidense ha manifestado su confianza de que si se centran en los intereses comunes, tienen mucho que conseguir a lo largo de la historia y ha recordado la alianza que hubo entre EE.UU. y China durante la II Guerra Mundial.
Xi, por su parte, ha hecho hincapié en que tanto China como EE.UU, como potencias, tienen "una responsabilidad histórica de avanzar en el desarrollo humano y el progreso", y ha señalado que este año él y Trump acordaron en Pekín construir "una relación constructiva" entre ambos basada en "la estabilidad estratégica".
"Estoy dispuesto a trabajar con usted para conducir el gran navío de las relaciones chino-estadounidenses hacia un rumbo firme hacia el futuro", ha afirmado Xi, quien se ha mostrado a favor de "fortalecer la comunicación", ya que, a través de un diálogo "franco, profundo y continuado, los dos países pueden entenderse mejor, buscar puntos comunes y dejar de lado las diferencias y construir la confianza mutua".
Sobre la IA, una tecnología sobre la ambos Estados compiten, Xi ha remarcado que China y EE.UU. "tienen la capacidad y la responsabilidad de desarrollar y gestionar la IA por el bien y garantizar que su desarrollo esté siempre bajo control humano y sirve al bienestar de la gente".
También ha adelantado que en lo que respecta a la lucha antidroga y seguridad Pekín está dispuesto a fortalecer la cooperación con Washington.
En cuanto al comercio, "China mantiene la puerta bien abierta para dar la bienvenida a las compañías estadounidenses que quieran invertir y hacer negocios allí. Espero que que las compañías chinas sean tratadas de forma justa en Estados Unidos. Trabajando juntos podemos fortalecer la lista de temas para cooperar y reducir los problemas". Xi ha sugerido, además, que haya un aumento de los vuelos directos entre los países para facilitar el comercio y los viajes.
Como gestos de amistad, Xi ha anunciado que dos osos pandas gigantes, Ping Ping y Fu Shuang, llegarán en los próximos días al zoo de Atlanta (estado de Georgia) y la invitación a 100.000 jóvenes estadounidenses para que visiten China en programas de estudio e intercambio en los próximos cinco años.