España pide a Marruecos ajustar la altura de sus drones tras interferir uno en el aterrizaje de un vuelo en Melilla
- La Delegación del Gobierno asegura que el aparato volaba en espacio aéreo marroquí
- El incidente se produjo el martes por la noche y demoró el aterrizaje de un avión comercial
España ha pedido a las autoridades marroquíes que ajusten la altura de vuelo de sus drones para evitar posibles interferencias con las operaciones de vuelos comerciales con origen o destino en Melilla. La petición se produce después de que, el pasado martes 22 de septiembre por la noche, un dron que volaba en espacio aéreo marroquí interfiriera en la maniobra de aterrizaje de un avión comercial en el aeropuerto de Melilla.
La Delegación del Gobierno de España en Melilla ha informado a RTVE que el aparato se encontraba en el lado marroquí de la frontera y realizaba labores similares a las que llevan a cabo este tipo de dispositivos, de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, en el espacio aéreo español. Durante estos días se ha reforzado la presencia policial para vigilar el perímetro fronterizo ante los llamamientos en redes sociales para una nueva entrada masiva.
Según fuentes de la Guardia Civil, consultadas por este medio, el dron provocó una demora en el aterrizaje de un vuelo de Iberia, aunque no han podido precisar cuánto tiempo. La Torre de Control del aeropuerto comunicó el incidente a la Guardia Civil después de detectar el aparato. Por su parte, AENA ha confirmado a RNE que el incidente no afectó a la operativa del aeropuerto. Según la compañía pública, no hubo cancelaciones de vuelos ni fue necesario cerrar el espacio aéreo de Melilla.
Por su parte, el vicepresidente de Melilla y consejero de Turismo, Miguel Marín, ha lamentado que el Gobierno de la Ciudad no haya recibido información sobre el incidente y ha expresado su deseo de que este tipo de situaciones no afecten a la conectividad aérea de la ciudad.
La Delegación del Gobierno de España en Melilla señala que el objetivo de la petición trasladada a Marruecos es evitar que la actividad de estos dispositivos pueda interferir en las operaciones de los vuelos comerciales, en un aeropuerto donde la presencia de nubes bajas suele provocar cancelaciones y retrasos en los vuelos. Sobre esta última cuestión, el Ministerio de Transportes atribuye al espacio aéreo marroquí una de las principales dificultades para mejorar la operativa del aeródromo melillense.