La cripta de Santa Eulalia: la convivencia de 2 milenios de etapas históricas de Mérida
- La nueva musealización explica las huellas de la ciudad romana, visigoda y la moderna
- Luces de distintos colores guían al visitante por enterramientos, mausoleos y otros restos arqueológicos
Una luz púrpura se abre paso bajo la basílica de Santa Eulalia. Simboliza espiritualidad. Y ese el punto de entrada a una cripta que reúne 20 siglos de historia de Mérida (Badajoz) y que estrena una nueva musealización.
Esa planta situada bajo el suelo de la actual basílica , con ese peculiar color, recuerda y remarca el lugar donde fue enterrada Santa Eulalia, una joven cristiana de 12 años martirizada por los romanos en el año 304, según la tradición.
Lugar de enterramiento de Santa Eulalia, bajo el ábside de la iglesia Rubén Caballero
La musealización de la cripta convierte la multitud de restos arqueológicos en un recorrido comprensible.
Hasta ahora, el visitante se encontraba con una sucesión de vestigios de distintas épocas, sin una explicación conjunta ni de detalle. Ayudan a ordenar las capas históricas los cambios introducidos, como la iluminación, los paneles divulgativos con profusión de grafismo o una gran maqueta.
Enterramientos en la cripta de Santa Eulalia, Mérida Rubén Caballero
Esa nueva iluminación jerarquiza las zonas con distintas intensidades y colores. El resultado facilita la interpretación de un espacio muy complejo por la rica abundancia de vestigios.
“Se convirtió en uno de los principales centros de peregrinación del imperio romano“
El director del Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida, Félix Palma, explica que el lugar que ocupa la basílica ocupa un papel central en la historia del cristianismo peninsular: “En este lugar, donde dice la tradición que se enterró Santa Eulalia, se generó la historia. Se convirtió en uno de los principales centros de peregrinación del Imperio romano”.
Tumba en la cripta de Santa Eulalia Rubén Caballero
De la mártir a los primeros obispos
La relevancia devocional por Santa Eulalia hizo que alrededor de su sepultura y de la posterior iglesia naciera una necrópolis que se extiende por los exteriores del templo. En la cripta todavía se conservan enterramientos del siglo V, de época visigoda, junto a la medieval, renacentista y moderna.
Mausoleo de nobles del siglo XVI con pinturas Rubén Caballero
A pocos metros de la tumba de la mártir de Augusta Emérita se encuentra el Mausoleo de los Obispos. El edificio alberga los enterramientos de los primeros responsables de la comunidad cristiana de la península.
“Un mausoleo acoge los testimonios más antiguos de una comunidad cristiana dirigida por obispos“
Como altas autoridades, buscaban yacer lo más cerca posible de Santa Eulalia. Así, según el arqueólogo Félix Palma, en Mérida se localizan los testimonios más antiguos de una comunidad cristiana dirigida por obispos.
Panel del Mausoleo de los Obispos Rubén Caballero
Santa Eulalia de Mérida, epicentro de la peregrinación
Durante la época visigoda, la ciudad se convirtió en uno de los grandes centros religiosos de Hispania. En el siglo V se construyó una basílica vinculada a la memoria de Santa Eulalia.
“Augusta Emérita se convirtió en la Santiago de Compostela de la época visigoda“
Mérida llegó a ser, como resume una de las visitantes, “la Santiago de Compostela en época visigoda”, un lugar de peregrinación cristiana de ciudadanos comunes, nobles y de realeza.
Un recorrido entre épocas
La cripta conserva también un mausoleo tardorromano y visigodo que fue reutilizado por una familia nobiliaria en el siglo XVI. Para el historiador francés Malcom, el conjunto contiene elementos difíciles de encontrar en otros lugares de España.
La cripta de la Basílica de Santa Eulalia forma parte del Conjunto Arqueológico de Mérida, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Basílica de Santa Eulalia de Mérida Rubén Caballero
Bajo el suelo de la basílica, la historia de la ciudad queda ahora expuesta como una secuencia ordenada de las huellas de 20 siglos: casas romanas, la persecución de una joven cristiana en el siglo IV hasta la Mérida del siglo XXI, cuando está aumentando el número de visitantes.