CNN, MS NOW y Politico demandan a Trump por negarles el acceso a la Casa Blanca
- Denuncian que la prohibición obedece a motivos ideológicos y apelan a la Primera Enmienda
- El resto de medios acreditados en el Despacho Oval se han solidarizado con los damnificados
Los tres medios de comunicación estadounidenses a los que el presidente Donald Trump prohibió el acceso a la Casa Blanca la semana pasada, CNN, MS NOW y Politico, han anunciado que presentarán una demanda en virtud de la Primera Enmienda para poder volver a asistir a las ruedas de prensa en la sede del Ejecutivo. Han anunciado que la presentarán con carácter de emergencia ante un juez federal del Tribunal de Distrito de Washington D. C., por lo que las audiencias preliminares podrían tener lugar esta misma semana, y que estará dirigida específicamente contra Trump, su jefa de gabinete, Susie Wiles, el director de comunicación de la Casa Blanca, Steven Cheung, y el responsable del Servicio Secreto, Sean Curran.
"Esta prohibición no podría constituir un ataque más directo contra la Primera Enmienda ni una violación más flagrante de nuestros principios constitucionales fundamentales", han afirmado los medios en su demanda, en la que solicitan al tribunal que actúe de inmediato para restablecer el acceso de sus periodistas a la Casa Blanca. "Esta mañana notificamos al Gobierno que hoy presentamos una demanda para proteger nuestros derechos amparados por la Primera Enmienda y defender el principio de que el Gobierno no decide lo que la prensa informa o publica", añadieron.
En el comunicado, los tres damnificados también han hecho hincapié en lo repentino de la prohibición. El sábado, la periodista de MS NOW Akayla Gardner, la periodista de CNN Betsy Klein y la periodista de Politico Cheyenne Haslett intentaron entrar en el recinto de la Casa Blanca para cubrir las noticias, pero el Servicio Secreto les denegó la entrada y se hizo cargo de sus acreditaciones de prensa.
Con esta medida, apuntan, el Ejecutivo no solo perjudica a los tres medios señalados, sino al resto de los periodistas que están acreditados en la Casa Blanca, ya que entre ellos suelen turnarse para estar pendientes de la Administración durante toda jornada y distribuir entre todos las imágenes, lo que en jerga periodística se conoce como un pool. Este lunes, CNN tenía previsto encargarse de la cobertura televisiva conjunta y viajar con el presidente a Nueva York, algo que no pudo realizar a causa de la prohibición.
En solidaridad con su defensa, las otras cuatro grandes cadenas televisivas, CBS, NBC, ABC y Fox News, que completan el grupo de quienes se turnan para seguir al presidente, han comunicado al Gobierno su renuncia a partir de ahora a participar en la cobertura conjunta de ese pool.
El enfrentamiento constituye uno de los ataques contra la prensa más destacados de la Administración hasta la fecha, con consecuencias que van mucho más allá de los tres medios afectados. Trump dijo el viernes pasado, cuando anunció la prohibición, que podría añadir a otros medios a la lista. "La Casa Blanca no está lanzando un ataque contra la Prensa Libre, algo que valoro enormemente, sino contra las NOTICIAS FALSAS, algo que ha crecido como un cáncer en nuestros queridos Estados Unidos de América", publicó Trump el lunes por la mañana en su cuenta de Truth Social. "Es corrupto, intencionado, generalizado, totalmente coordinado y completamente fuera de control. Es una amenaza para nuestra Seguridad Nacional y debe detenerse, ¡AHORA!" sentenció en mayúsculas.
¿Qué dice la Primera Enmienda?
La Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos protege varias libertades fundamentales de los ciudadanos. Entre ellas se encuentran la libertad de expresión y de prensa. En general, limita la capacidad del Gobierno para restringir estas libertades y protege la participación de las personas en la vida pública y política. Dentro de este texto se condena específicamente la "discriminación por razón de punto de vista", que es precisamente de lo que acusan los tres medios al presidente, aludiendo que Trump ha sido explícito en numerosas ocasiones sobre que considera "negativa" la cobertura de estos medios, descartando que la prohibición provenga de otras causas como la seguridad nacional. "No me gustan las historias negativas, si quieren escribirlas, está bien. Yo no tengo por qué dejarles entrar en la casa del pueblo" dijo el mandatario.
El Tribunal de Distrito de Washington D. C. que llevará el caso cuenta con varios jueces que han fallado a favor de la libertad de prensa y en contra de la Administración Trump en relación con políticas consideradas discriminatorias, especialmente desde que el republicano asumió el cargo el año pasado.
La jurisprudencia establecida anteriormente por el Tribunal federal de apelaciones de Washington D. C. ha señalado que la Casa Blanca tampoco puede revocar las credenciales de prensa sin conceder a los periodistas el debido proceso, especialmente cuando determinadas zonas de la Casa Blanca están abiertas a la prensa en general y no existe una preocupación relacionada con la seguridad nacional.
Trump vs. la prensa
En los 18 meses que Trump lleva de vuelta en la Casa Blanca su enfrentamiento con los medios ha sido constante. Ha demandado a The New York Times y a The Wall Street Journal; ha logrado indemnizaciones millonarias de CBS y ABC News y ha expulsado del Despacho Oval y del Air Force One a la agencia de noticias Associated Press cuando esta se negó a llamar “golfo de América” al golfo de México.
Sin embargo esta batalla no es, ni siquiera, exclusiva de esta segunda legislatura. Durante su primer mandato, el dirigente suspendió la acreditación del corresponsal de Playboy Brian Karem, y ya antes había hecho lo mismo con el periodista de la CNN Jim Acosta.
“Esta prohibición contra la prensa libre perjudica al pueblo estadounidense“
Es, precisamente, el abogado que en 2018 consiguió que la Casa Blanca revocase a Acosta la prohibición, Ted Boutrous, quien llevará a partir de este lunes este nuevo caso. "La prohibición del presidente contra CNN, MS NOW y POLITICO en la Casa Blanca constituye un ataque directo contra la Primera Enmienda y una flagrante violación del debido proceso. El presidente ha dejado claro que esta prohibición pretende castigar las informaciones que no le gustan e intimidar a los periodistas y organizaciones de noticias que cubren su actividad y la de su Administración", ha declarado Boutrous este lunes. "Esta prohibición contra la prensa libre perjudica al pueblo estadounidense, que tiene derecho a una cobertura rigurosa y basada en hechos sobre el presidente de Estados Unidos", añadió. "La ley está de nuestro lado en todos los aspectos y esperamos presentar nuestros argumentos ante el tribunal lo antes posible".
Las tres organizaciones de noticias han subrayado que su cobertura de la Administración Trump continuará independientemente de las restricciones de acceso.