'SIX', 'Wicked', 'Hadestown' o '& Juliet': los musicales feministas triunfan y cambian la historia
- Las cuatro obras, éxitos de este siglo, revisan mitos y dan nuevos destinos a protagonistas femeninas
- Pese al auge temático, la presencia de mujeres en los fosos teatrales es del 20% y solo el 14% de las partituras son de compositoras
El estreno del musical SIX en Madrid presenta a las seis esposas de Enrique VIII. Nos encanta escuchar su voz, porque siempre siempre nos ha llegado a través de lo que la historia británica ha querido contar. La nueva versión, que invierte el foco para que ellas corrijan algunos datos que tradicionalmente se han malentendido, es un patrón que se repite cada vez más en la escena musical.
Ellas están "rehabitando" historias que durante décadas las habían dejado en el fondo del cajón: la villana de El mago de Oz, la Julieta de Shakespeare o la Eurídice de la mitología griega. ¿Estamos ante una revolución en la manera de representar a las mujeres en el musical o solo es una nueva forma de empaquetar el feminismo para vender más entradas?
Julia Gómez Cora, productora de SIX y otros grandes éxitos como El Rey León, Mamma Mia! o Los Miserables, no lo interpreta únicamente como una estrategia comercial: "El teatro siempre fue un reflejo de nuestros tiempos y esto tiene que ser válido también para el teatro musical". Aquí van varios ejemplos que muestran cómo las nuevas realidades están cambiando la narrativa.
SIX, reescribir la Historia
Este musical nació como una obra de su siglo, emergió de la fusión de las ideas de dos estudiantes de la Universidad de Cambridge, Toby Marlow -que por cierto es de género no binario-, y Lucy Moss. Nadie se esperaba que salieran unas letras que dan el poder de renacer a las reinas barrocas, como resume Julia Gómez Cora, productora de la versión española, SIX "le da la voz a las mujeres que no la tuvieron". Catalina de Aragón, Ana Bolena, Jane Seymour, Ana de Clèves, Catalina Howard y Catalina Parr compiten por quién tuvo peor matrimonio, pero cuando van cantando sus penas, se dan cuenta de que lo mejor es aunar fuerzas para apoyarse y dejar de llorar por Enrique.
Elenco de SIX en el West End, Londres PAMELA RAITH PAMELA RAITH
Cada una de las reinas está inspirada en una diva del pop como Adele, Rihanna o Avril Lavigne, todas han estado al menos alguna vez envueltas en polémicas por ser transgresoras en materia feminista. Además, el corazón del musical reside en que es la falta de libertad la que ha marcado las vidas de las protagonistas. Catalina Parr, la única que sobrevivió, reconoce en I Don´t Need Your Love que permanecer junto al rey es una cuestión de supervivencia: “I've got no choice / With the King I stay alive” (No tengo elección/Con el Rey sobrevivo). Después se dan cuenta de que no desaparecen sin él, y deciden unir fuerzas, con frases como “We're taking back the microphone” (Recuperamos el micrófono). Gómez Cora aclara que "ya no es solo que lo escriban y lo dirijan mujeres, sino que la temática es empoderamiento femenino total".
En definitiva, el mensaje principal de SIX es desmontar el relato de "mujeres contra mujeres": no somos malas, no nos peleamos por un hombre, y todas sufrimos, por lo que la mejor decisión trabajar juntas por la sororidad.
Wicked, otra perspectiva del mito
Los cimientos de Wicked acercan al espectador a una perspectiva feminista desde otro plano: el de cuestionar directamente quién decide cómo debemos recordar a una mujer. La Bruja Mala del Oeste llevaba décadas instalada en el imaginario colectivo como la gran villana de El Mago de Oz, especialmente gracias a la película de 1939. El escritor Gregory Maguire cambió el punto de vista en su novela Wicked (1995), en la que la pregunta es: ¿quién era la bruja antes de convertirse en la peor del mundo?
Glinda y Elphaba en Wicked, Madrid EFE/ J.P.Gandul
La respuesta va construyéndose con su rebelión contra el sistema que la juzga, y se apoya en su amistad con Glinda, una chica bella, popular y perfectamente integrada en las normas sociales de Oz, que intenta rescatar a Elphaba de su tormenta. Elphaba no solo se rebela, sino que deja de buscar la aprobación de una sociedad que ya la ha señalado como anómala.
El mayor exponente de autonomía de la protagonista se ve en el tema Defying Gravity: "I'm through with playing by the rules of someone else's game” (Me cansé de seguir las reglas del juego de otros) y “I'm through accepting limits” (Ya no acepto límites). Desafía a la autoridad y las reglas que estipulan qué mujer merece ser aceptada.
La piel verde de Elphaba, además de ser la mejor publicidad identificativa del musical, es una metáfora de la exclusión de la bruja desde niña. No es casual que su diferencia sea visible incluso antes de que el personaje tenga la oportunidad de demostrar quién es. Wicked convierte el cuerpo de la protagonista en el primer factor sobre el que los demás proyectan sus prejuicios: antes de escucharla, Oz ya ha decidido qué hacer con ella, por eso es el turno de explicarse.
El amor romántico de & Juliet
Mientras que Wicked hace una retrospección en la vida de Elphaba, & Juliet hace una prospección en la de Julieta, la amante de Romeo, y se cuestiona cómo debe terminar su historia. Shakespeare mata a Julieta al final de Romeo y Julieta. Pero el musical, estrenado en el West End en 2019 con las canciones de Max Martin, nos da la posibilidad de cambiar el futuro: ¿y si Julieta no muriera? La respuesta convierte la tragedia romántica en una historia de supervivencia.
Cast de '&Juliet' en Broadway
Tras enterrar a Romeo, Julieta no se queda esperando a que alguien decida su destino: emprende un viaje, se va de Verona y empieza a imaginar una vida sin él. Lo interesante de & Juliet es que también juega con la vida del propio Shakespeare, ya que Anne Hathaway, su mujer, es la que le exige que cambie el final diciéndole que no hacen falta más muertes para que la historia sea memorable. El creador del libreto, David West Read, ha explicado que la relación de Shakespeare y Hathaway era una manera de explorar su propio matrimonio a través de la obra, lo que nos lleva al metateatro, Shakespeare es un personaje que tiene enfrentarse a alguien, no es todopoderoso.
Canciones como Since U Been Gone, transmiten el mensaje de que Julieta reúne a sus amigas y celebra haber seguido adelante. Otras, como I´m Not a Girl, Not Yet a Woman, interpretada por un personaje no binario que acompaña a Juliet, o el resto del repertorio, que son todos éxitos de pop escritos por Max Martin (Katy Perry, Ariana Grande, Kelly Clarkson), hacen que el significado feminista se entienda perfectamente.
La operación de & Juliet es sencilla pero radical: Julieta deja de ser la amante de Romeo para convertirse en la protagonista de su propia vida. No se trata solo de cambiar un final trágico por uno feliz, sino de preguntarse por qué una mujer tenía que morir para que su historia pudiera ser contada. Shakespeare escribió el destino de Julieta, pero & Juliet le concede algo que el teatro barroco británico no podía darle: la posibilidad de escribir el siguiente capítulo.
Decisiones propias en Hadestown
¿Qué pasa cuando el futuro no está garantizado? El musical de Anais Mitchell entrelaza los mitos de Orfeo y Eurídice y de Hades y Perséfone para construir un inframundo convertido en una ciudad industrial, de trabajo y escasez, donde la promesa de seguridad tiene un precio. Se estrenó en Broadway en 2019, ganó ocho premios Tony, incluido el de Mejor Musical, y puso a dos mujeres como reinas de su creación: Mitchell como autora de música, letras y libreto, y Rachel Chavkin como directora.
A la derecha, Perséfone y Eurídice durante la función de 'Hadestown' en Broadway Walter McBride Walter McBride
La relectura del mito y el empuje feminista se ve en Eurídice. En las versiones clásicas es su muerte la que desencadena el viaje al inframundo de Orfeo. En Hadestown, sin embargo, es ella la que decide irse al inframundo porque tiene hambre, frío y miedo, "Orpheus, I´m hungry/ "You can have principles when you´ve got a belly full" (Orfeo, tengo hambre/ Puedes tener principios sólo cuando tienes la barriga llena), le dice en Gone, I´m Gone. En el Hades se le ofrece una vida mejor, que con Orfeo no puede tener. Allí, Eurídice descubre que el precio de la estabilidad es alto: pierde la conexión con su pasado y su propia identidad. El musical introduce otro concepto de autonomía femenina: elegir no significa necesariamente ser libre, sobre todo cuando las circunstancias económicas reducen las alternativas.
Perséfone acompaña a Eurídice en un caso distinto. No solo es la esposa de Hades, sino una mujer atrapada dentro del sistema que gobierna su marido. Utiliza la fiesta para combatir su tristeza y olvidarse del deterioro de su matrimonio, mientras Hades hace y deshace a su antojo como un oligarca codicioso del inframundo.
Las dos mujeres representan los extremos de la misma estructura: Eurídice quiere seguridad y Perséfone lleva tanto tiempo en la seguridad que ha aprendido a convivir con la pena. Por eso, Hadestown no plantea un feminismo de "mujeres fuertes", sino una pregunta más compleja: ¿qué condiciones hacen falta para que una mujer pueda decidir realmente sobre su vida?
¿Mujeres detrás del telón?
La transformación no termina cuando se abre el telón. Detrás de las protagonistas están quienes escriben las historias, componen la música, dirigen los ensayos, orquestan las partituras o deciden qué llega finalmente al escenario. En Broadway, las mujeres y personas no binarias representaron el 39% de los músicos de los fosos durante la temporada 2023-24, pero solo el 14% de las partituras fueron compuestas por mujeres y el 24% de las letras estuvieron firmadas por ellas, según Maestra Music. Entre 2010 y 2020, apenas el 8% de los nuevos scores (partituras completas) de Broadway tuvieron una compositora.
La dirección ofrece una fotografía más optimista: 16 de las 38 producciones de Broadway estuvieron dirigidas por mujeres, según los últimos datos disponibles, el porcentaje más alto hasta la fecha. También se alcanzó el máximo histórico de siete nuevos musicales escritos por mujeres en una temporada. La diferencia entre unas cifras y otras apunta a una cuestión fundamental: las mujeres entran en los espacios de decisión, pero todavía no lo hacen de forma homogénea. Están más cerca de dirigir que de decidir qué música escucha un teatro entero. Los datos de Broadway apuntan a una desigualdad muy fuerte en la composición. En España, Gómez Cora coincide en el diagnóstico: "La música sigue siendo un ámbito tremendamente masculino, el porcentaje de mujeres en los fosos no pasa el 20%".
Los horarios del oficio pueden condicionar la presencia femenina. "Las funciones de teatro son a la noche, terminas tarde y los fines de semana, entonces ahí es el gran problema", explica. Las giras y la conciliación añaden una dificultad más: "No siempre tienes alguien que se vaya a quedar en casa ocupándose de los niños".
Feme-marketing
El feminismo resulta especialmente rentable. Algunos de los títulos cuyo relato abandera la emancipación femenina son también grandes éxitos comerciales, capaces de llenar teatros durante años: Wicked ha superado los 1.860 millones de dólares en Broadway; Hadestown, los 278 millones; y & Juliet, los 189 millones. Pero detrás de las cifras de taquilla hay también un público mayoritariamente femenino, una realidad que explica en parte el cambio: "Tiene sentido que sean ellas las que se sientan identificadas y a las que interpelen", según la productora.
Cartelera de Broadway en 2015 RICHARD B. LEVINE RICHARD B. LEVINE
Gómez Cora, sin embargo, no reduce la tendencia a una estrategia de mercado: "El teatro, como todo, tiene que reinventarse para seguir siendo atractivo" y, sobre todo, "tiene que ser un reflejo de nuestros tiempos". Quizá ahí resida el origen de los cambios: el teatro cambia con nosotros, o incluso nos anuncia los cambios que daremos. Por eso, el peso social de musicales como SIX, Wicked, & Juliet y Hadestown, quedará para siempre como una impronta de su época.
*Aroa Arroyo García es alumna de Doble Grado en Periodismo e Historia en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Esteban Ramón, coordinador de Cultura de RTVE Digital, ha supervisado la elaboración de este artículo.