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Las islas de San Simón y San Antón, en la ría de Vigo, declaradas lugar de memoria democrática en el BOE

  • Ambas islas, pertenecientes a Redondela, se usaron como penal en la Guerra Civil y los primeros años del franquismo
  • Más de 500 presos murieron debido a la falta de alimentos, el hacinamiento y las pésimas condiciones, según recoge el BOE
Las islas de San Simón y San Antón, en la ría de Vigo, declaradas lugar de memoria democrática en el BOE
El secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez, la comisionada para la celebración de los 50 años de España en Libertad, Carmina Gustrán y la alcaldesa de Redondela Digna Rivas en una visita a San Simón en septiembre de 2025. EFE/ Salvador Sas
RTVE.es

El Gobierno ha declarado las islas de San Simón y San Antón, en la ría de Vigo, como lugar de memoria democrática a través de una resolución publicada este viernes en el Boletín Oficial del Estado (BOE), y tramitada de acuerdo con la Ley de Memoria. Así culmina el proceso iniciado que la Secretaría de Estado de Memoria Democrática inició hace casi un año sobre un "excepcional enclave" que fue utilizado por los sublevados contra la II República durante la Guerra Civil y los primeros años de la dictadura franquista.

Las islas, utilizadas como prisión provisional entre 1936 y 1943, pasan así, con la publicación en el BOE a formar parte del inventario de Lugares de Memoria Democrática y se activan así las medidas de protección, conservación y difusión de este espacio.

El último de los lugares históricos que se incorporaron a ese inventario fue el Pazo de Meirás, símbolo de poder de la dictadura franquista, un inmueble, ubicado en A Coruña que de este modo pasaba de manos de la familia Franco a titularidad pública.

Más de 5.600 presos pasaron por la prisión ubicada en estas islas

La publicación en el BOE recuerda que el penal, inicialmente concebido como una prisión provisional, estuvo operativo entre octubre de 1936 y el 15 de marzo de 1943, y que por él pasaron más de 5.600 presos.

El penal estaba formado por islas, San Simón y San Antón, unidas por un pequeño puente: en la mayor, San Simón, se encontraban los pabellones de presos, mientras que San Antón albergaba el cuartel de la guarnición militar encargada de custodiarlos y el cementerio.

Según la resolución publicada en el BOE, más de 500 presos murieron debido a la falta de alimentos, el hacinamiento y las pésimas condiciones, especialmente duras para una población reclusa compuesta en su mayoría por personas mayores de 60 años.

Medidas de difusión para "evitar que se repitan las violaciones de derechos humanos"

La declaración establece medidas para garantizar la conservación, protección y difusión del lugar, entre ellas la instalación de placas y paneles.

Aunque no modifica los usos actuales de las islas, determina que cualquier actividad que se desarrolle en ellas deberá ser compatible con la preservación de la memoria de las violaciones de los derechos humanos para evitar que se repitan.

Con ello, el Gobierno pretende garantizar que se respete el reconocimiento y la reparación moral de las víctimas y defender los principios de justicia, verdad y reparación.