Los ciudadanos malienses que esperan una cita en Vitoria para pedir asilo vuelven a estar en la calle
- El ayuntamiento ha ordenado el desalojo de los locales de una asociación vecinal donde duermen
- Las citas para iniciar el proceso de petición de asilo son pocas y se dan con plazos muy largos
Otra vez se quedan sin un techo para dormir. Son ciudadanos de Mali que huyeron de su país por la guerra, la inestabilidad política y las catástrofes climáticas. Su objetivo es pedir asilo en España. Empezaron a llegar a Vitoria-Gasteiz hace un año y han podido sobrevivir gracias a la ayuda de la red vecinal Salburua Harrera Sarea. El pasado invierno les cedieron unos locales de dos parroquias para dormir y resguardarse del frío, pero ese recurso terminó a principios de junio.
Desde entonces pernoctan en los locales de la asociación de vecinos del barrio de Salburua. Ahora el ayuntamiento les ha ordenado desalojarlos, porque no están previstos para ser utilizados como recurso habitacional. La red solidaria se ha reunido con el ayuntamiento para intentar que se replantee la orden, pero sabe que tiene que acatarla. Y busca una alternativa, pero se antoja difícil.
Una vida mejor
Medif Kanoute tiene 26 años y es uno de los ciudadanos malienses que busca asilo en nuestro país. Dice que "en Mali teníamos miedo a morir, venimos a buscar una vida mejor. España es un país estable, democrático, en el que hay libertad. Es el único país que conozco que ha salvado la vida de mucha gente". Otro joven cuenta que están durmiendo en la calle, y que no es fácil.
Yaya Tounkara es uno de los malienses que más tiempo lleva en esta situación. Dice que si les cierran la puerta de estos locales no saben que van a poder hacer. Pide ayuda para conseguir otro lugar para dormir. Para poder aguantar hasta conseguir lo que todos anhelan: esa primera cita en la Policía Nacional para comenzar los trámites de petición de asilo. Y a partir de ahí poder trabajar, tener una vida estable e integrarse aquí.
Conseguir cita, una tarea difícil
Desde la Red de Acogida de Salburua, Peio Salazar explica el proceso que deben seguir estas personas. Todo el que llega con la idea de pedir asilo necesita conseguir una entrevista en comisaría para obtener un manifiesto que le acredite como solicitante. Las citas para poder realizar esa entrevista tan solo se pueden conseguir online. Y se están dando con unos plazos muy largos, que van desde los tres meses hasta años.
Cuenta Salazar que cada semana se abre la aplicación informática para pedir la cita. A veces salen muy pocas. Solo las personas más hábiles o más rápidas consiguen una, señala. Lamenta que hasta hace unos meses, cuando quedaba algún hueco libre, atendían a las personas que estaban esperando. Pero eso se prohibió. La conclusión es que estos ciudadanos malienses están atrapados en un círculo vicioso: no consiguen una cita para solicitar asilo, con lo cual no pueden acceder a otras ayudas. Y se vuelven a encontrar en la calle.