Los trillizos que han revolucionado a una pareja de Almendralejo
- Los tres hermanos nacieron el 14 de mayo, tras 32 semanas de gestación, y ya están en casa
- El Hospital de Mérida no acogía un parto de trillizos desde hace once años.
Mérida ha vivido una de esas historias tan infrecuentes como emotivas. Soraya Álvarez García y Luis Alonso han pasado en apenas unas semanas de ser dos a convertirse en padres de una familia numerosa con la llegada de Carlota, Alonso y Pablo, tres hermanos trillizos. Los cinco ya se encuentran en casa, en Almendralejo, tras el paso del trío de bebés por la unidad de neonatos del Hospital de Mérida.
Una llegada inesperada
El parto se produjo el pasado 14 de mayo, cuando Soraya Álvarez García estaba embarazada de 32 semanas. La sorpresa llegó antes del nacimiento, porque el embarazo parecía de dos bebés. Según ha relatado la madre, fue la ginecóloga quien confirmó que no venían dos, sino tres. “¿Cómo? ¿Esto es una broma?”, recuerda hoy Soraya.
“¿Cómo? ¿Esto es una broma?“
El alumbramiento reunió a un gran equipo profesional. Soraya Álvarez García ha explicado que participaron cerca de 20 personas, entre enfermeras, matronas, pediatras, celadores y su equipo de Ginecología, que se encargó de la cesárea.
La vida en casa
Los tres bebés han permanecido un tiempo en la unidad de neonatos hasta completar su evolución. Alonso y Carlota estuvieron 30 días ingresados. Pablo, que pesó menos al nacer, se quedó 10 días más hasta alcanzar los dos kilos.
Desde hace unos días, la rutina familiar ha cambiado por completo. El padre, Luis Alonso lo resume con naturalidad: “Te puedes imaginar, de dos solos, a cinco, un cambio bastante grande”. También reconoce que hay jornadas en las que el descanso se reduce al mínimo, aunque lo asumen con paciencia porque, dice, “todo es por ellos”.
“Nosotros, de dos solos, a cinco, un cambio bastante grande“
En casa, la organización exige precisión. Mientras uno come, el otro espera y luego llega el turno del siguiente. Las tareas de las noches, asegura Soraya Álvarez García, quedan reservadas para ella y su marido. Durante el día, la ayuda familiar se ha vuelto clave. La pareja se apoya en la abuela materna y también en tíos, familiares, amigos e incluso sobrinos.
La historia ha llamado la atención también por su excepcionalidad. En el Hospital de Mérida no nacían trillizos desde hacía once años. Y las probabilidades de un nacimiento múltiple así son muy bajas: según las estadísticas, una entre diez mil .