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Vacas virales: la ganadería cántabra que acumula miles de seguidores en redes sociales

  • Ibiolimusín logra exportar a varios países europeos gracias a la repercusión de sus videos en redes sociales
  • La apuesta por la digitalización ha llegado con la incorporación de los jóvenes al negocio familiar
Las vacas virales que disparan las ventas (Ana Ruiz)
Ana Ruiz (Redacción Cantabria)

Un imponente toro de color rojizo se acerca caminando al ritmo de una canción de Julio Iglesias. No muy lejos, en otro momento, una vaca mueve animosa la cola mientras se escucha a Pitbull de fondo cantar “Está tan linda, está tan rica y tiene tremendo cuuulo”. Son solo dos de los vídeos que la Ganadería Ibiolimusín, ubicada en la localidad cántabra de Ibio, comparte en redes sociales haciendo gala de un gran sentido del humor. Lo que comenzó casi como un entretenimiento, cobró impulso durante la pandemia hasta convertirse en una potente herramienta de negocio: sus contenidos acumulan hoy miles de likes y su vídeo más viral supera los 8 millones de visualizaciones.

"La gente nos ve y cada vez vendemos más animales gracias a eso", explica Lucía Ortiz, copropietaria de la explotación junto a su padre, Guillermo Ortiz, y su marido, Aarón Vallines. “Hoy en día merece la pena comprarse una buena cámara o un buen móvil para hacer videos de calidad y mostrarles bien” añade. Ella y Aarón, se encargan de grabar y subir a Instagram, Facebook y TikTok los contenidos. Solo en esta red social tienen más de 39.000 seguidores. Comparten el día a día de su explotación, pero no se identifican como “agroinfluencers”, un concepto que se ha puesto de moda en los últimos años y ejemplifica el auge de lo rural en el altavoz de las redes sociales. “Nosotros somos ganaderos y vendemos vacas” dice Aarón que asegura “tener los pies en el suelo”. Con cada publicación buscan “dar a conocer el producto”, aclara Lucía, y han conseguido que la frescura , simpatía y naturalidad sean la combinación perfecta.

Especialización y relevo generacional

Pero detrás de las imágenes curiosas y el contenido viral hay una empresa agropecuaria de primer nivel. Ibiolimusín comenzó en 1985 cuando Guillermo heredó la ganadería que ahora trabaja junto a su hija y su yerno. Cuentan con más de 200 cabezas de ganado vacuno y se han consolidado como un referente nacional en la mejora genética de la raza limusina, destacando su apuesta por la variedad polled (animales nacidos sin cuernos de forma natural). Fue la primera explotación de España donde nació un ejemplar de este tipo, recuerda Guillermo. Además de las vacas, la explotación diversifica su actividad en los prados cántabros con la cría de yeguas burguete, una raza equina de origen navarro.

Guillermo y Lucía Ortiz, copropietarios de Ibiolimusiín RTVE Cantabria

Guillermo siempre tuvo claro que su hija heredaría el negocio familiar, pero también que, antes de tomar las riendas, debía formarse. Lucía estudió Biología y un Máster en Investigación en Ingeniería de Biosistemas. Su marido es Geógrafo. Esta actividad “necesita gente inteligente, con estudios” afirma Guillermo que cree que parte del éxito de la internacionalización de la empresa ha sido “saber apartarse” para que ellos –los jóvenes- tomaran las riendas. “A mí, todo eso de las redes, me supera” reconoce.

El relevo generacional es un desafío para muchas explotaciones, pero no en su caso. Además, los nietos “apuntan maneras” dice con orgullo Guillermo. Todavía son pequeños, pero Lucía sabe que van a ser ganaderos. “La gente se ríe cuando lo digo, pero es que lo sé, porque lo viven”. Y ya ayudan en algunas tareas. Para nosotros –continúa Lucía- la ganadería “es más que un trabajo, es un hobby”.

Reconocimiento nacional a la innovación

Pero la visión comercial de la familia va mucho más allá de la producción a pie de campo. Participan activamente en todo el proceso productivo hasta la venta, eliminando por completo a los intermediarios para asegurar la máxima calidad y rentabilidad. No sólo venden a través de internet, si no que apuestan por el kilómetro cero. Tienen una carnicería desde hace 20 años muy cerca de su explotación. “Es un complemento”, explica Lucía, el espacio donde venden todo su producto, con clientes fieles a los que les gusta saber de dónde viene lo que consumen.

Ibiolimusín participa también en el Programa CULTIVA del Ministerio de Agricultura. Jóvenes ganaderos de toda España visitan sus instalaciones para aprender cómo trabajan. Un modelo de negocio que les ha valido reconocimientos. Entre ellos, recientemente, el Premio Joven Ganadero en la categoría de Mejor Proyecto Digital, otorgado a nivel nacional por la organización agraria ASAJA. Un galardón que les llena de orgullo y pone en valor su uso disruptivo de la tecnología en la gestión y promoción de la empresa.

Con las redes sociales como aliadas y un destacado manejo zootécnico, Guillermo, Lucía y Aarón están logrando burlar los desafíos que acucian al sector. Los efectos del cambio climático, las enfermedades emergentes o los altos costes de los insumos, son solo algunos de ellos. Aunque Guillermo sostiene que “llorando no se arregla nada”. Hay muchas empresas que empezaron desde cero y son grandes multinacionales, destaca, “nosotros ahora somos una empresa internacional y eso para mí era impensable”. Siempre le dice a su gente “a un problema, una solución”. Y en ello están.